Domingo, 4 de Diciembre de 2016
04:25 CET.
HISTORIA

Qué pasó la última vez que un presidente norteamericano visitó la Isla

Hace 87 años el presidente de los Estados Unidos de América John Calvin Coolidge Jr. se subió en Cayo Hueso al acorazado USS Texas y tras una noche de navegación tranquila entró en la bahía de La Habana para convertirse en el primer mandatario del país vecino (y único hasta el día de hoy) en visitar la Isla en plenitud de sus funciones. 

Trigésimo presidente de Estados Unidos, Coolidge gobernó el país entre 1923 y 1929. Viajó a Cuba en enero de 1928 para participar en la VI Conferencia Internacional de Estados Americanos, que se celebraba en La Habana el día 16. Se trasladó con su esposa, en el que fue su único viaje al extranjero durante su mandato, y tuvo un encuentro con el entonces presidente de la Isla, Gerardo Machado. 

A raíz del anuncio del presidente Obama de su intención de visitar Cuba en los próximos días, los medios norteamericanos han rememorado aquella visita de 1928 cuya huella en las crónicas de la época explora un artículo publicado por la Calvin Coolidge Presidential Foundation

Cita el artículo al biógrafo de Coolidge, quien afirma que este desembarcó en la Capitanía del Puerto, situada a solo unos cientos de yardas  del lugar donde tres décadas antes explotara y se hundiera el Maine para dar fin al imperio español y al comienzo a la consolidación de la joven potencia norteña. 

Los cronistas norteamericanos de la época cuentan que aquel enero de 1928 "los cubanos se agolparon en la bahía de La Habana para ofrecer la más grande acogida que hasta ese momento habían dedicado a un líder extranjero. Miles se encaramaron en el Castillo del Morro y en las azoteas de los edificios, alargando sus cuellos para echar un vistazo al acorazado USS Texas entrando en el puerto. Cada balcón cercano a la bahía se encontraba repleto de familias que vitoreaban. Sobre las cabezas de todos, seis aeroplanos del Ejército Cubano giraban para proteger al Texas y su largo convoy, formado por tres destructores y el crucero Memphis. Los silbatos sonaron; el Texas disparó un saludo con su artillería de dieciséis libras que fue correspondido por los cañones de La Cabaña". 

El reportero del Saturday Evening Post, Beverly Smith, al recordar el viaje en un artículo de 1958 titulado "To Cuba With Cal", describía el recibimiento: "La multitud era enorme y entusiasta. Aclamaban hasta quedarse roncos al presidente Coolidge. Se amontonaban junto a su auto, lanzando besos y flores". 

Esta cordialidad expansiva del carácter nacional, la cual sería cultivada con fervor en años posteriores "impresionó visiblemente a Cal, no acostumbrado a tal muestra de efusión latina, haciéndolo mostrarse más animado de lo normal. Saludaba con reverencias, sonreía, se quitaba su sombrero de seda". 

Hay que tener en cuenta que Coolidge era famoso por su carácter áspero. "Amamantado en vinagre" decían de él. Un escritor, político y editor de la época, William Allen White, lo describió como "un hombrecito menudo y distante, que graznaba por la nariz cuando hablaba… no palmeaba el hombro de nadie, no estrechaba la mano a nadie". 

Sin embargo, Coolidge sonreía cuando fue recibido por el general Gerardo Machado en el Palacio Presidencial junto a una comitiva que incluía al secretario de Estado Frank Kellogg; el antecesor de este en el cargo, Charles Evans Hughes; el embajador, Dwight Morrow; el famoso periodista, H.L. Mencken y el no menos famoso humorista Will Rogers quien en una de sus sátiras resumiría la presidencia del ilustre visitante: "No hizo nada", —se refería a su política de laissez-faire gubernamental—, "pero eso es lo que la gente quería que se hiciera". 

El encuentro fue recogido por la prensa de la época, que nos ha dejado las imágenes de los dos presidentes con sus esposas, posando en la finca de Machado, donde fueron agasajados los visitantes. 

Como en Estados Unidos regía la Ley Seca, el reportero Smith estuvo atento a si Coolidge aceptaría alcohol, que era ofrecido por un camarero "en una gran bandeja llena de delicadas copas de  cocktail, espumeando hasta el borde con daiquirí —ron, jugo de lima fresca y azúcar, bien batido". El mandatario norteamericano salvó la situación dando la espalda a la bandeja mientras se le acercaba, con la excusa de señalarle a Machado las bellezas de la vegetación tropical.

'Diplomacia de control'

Pero más allá de estas actividades protocolares, el presidente estadounidense no estaba en Cuba solo para una visita de buena voluntad. Su principal objetivo era la inauguración en La Habana de la VI Conferencia Internacional de Estados Americanos, precursora de lo que hoy es la Organización de los Estados Americanos (OEA). 

Esta cita celebrada en Cuba tenía una importancia especial para todas las partes implicadas porque se convocó en un momento difícil para las relaciones de Estados Unidos con el resto del continente. Después de un período donde las intervenciones militares norteamericanas se habían sucedido a través de la geografía del hemisferio —días antes una nutrida fuerza de marines había sido enviada a Nicaragua—, muchas naciones del sur comenzaban a alzar su voz contra estas políticas.

La delegación norteamericana necesitaba imponer su "diplomacia de control" para sofocar este descontento liderado por Argentina y probablemente utilizó la asistencia del mismo presidente como un mensaje de la importancia que le otorgaban en Washington a las relaciones regionales. 

Según alguna historiografía norteamericana, el discurso que pronunció Coolidge en La Habana lo hace un precursor de la política del Buen Vecino que presentaría su sucesor Franklin D. Roosevelt en la siguiente Conferencia Panamericana realizada en 1933 en Montevideo, Uruguay, y que moderaba la intervención de Estados Unidos en los asuntos internos de otros países de la región sustituyendo así a la Doctrina Monroe. 

Para otra corriente de historiadores, en cambio, la Conferencia de La Habana no fue más que una forma de utilizar a sus más complacientes aliados, entre los que destacaría Machado, para legitimar por consenso las acciones de dominio norteamericanas. Se afirma que en el viaje que hizo antes el presidente cubano a Estados Unidos, una de las garantías ofrecidas por él consistía en evitar a toda costa algún planteamiento o denuncia en relación a la Enmienda Platt, así como la de ofrecer su apoyo a la posición norteamericana. 

Coolidge no compareció ante la prensa en La Habana y las únicas palabras que quedan de su visita son las de su discurso en la Conferencia en el cual exhortaba a las naciones del Hemisferio Occidental a abrazar los principios de paz, libertad y democracia. El tiempo ha llegado, dijo, "de convertir nuestras espadas en arados". También enfatizó la igualdad existente entre las repúblicas independientes de las Américas: "El más pequeño y el más débil hablan aquí con la misma autoridad que el más grande y el más fuerte".

Respecto a Cuba, el presidente norteamericano dijo: "Treinta años atrás Cuba clasificaba como una posesión extranjera… Hoy Cuba es su propia soberana. Su pueblo independiente, libre, próspero y pacífico, disfruta de las ventajas de la autodeterminación… Lo que Cuba ha hecho, otros lo han hecho y lo están haciendo… Entre nuestras repúblicas… el pueblo se ha hecho cargo de sus propios asuntos… una actitud de paz y buena voluntad prevalece entre nuestras naciones". 

Al comentar su visita ante la prensa de su país después de su regreso, Coolidge resumió sus impresiones: "Naturalmente, nuestro Gobierno está encantado con mi recepción en La Habana. Una de las más placenteras oportunidades que se me ofreció allá fue viajar a la finca del presidente, lo cual me dio la oportunidad de recorrer un buen número de millas por territorio cubano donde tuve la oportunidad de observar a la gente y ver algo del progreso que están consiguiendo. En el momento de marcharme me pareció que la conferencia se encontraba en la posición de realizar un trabajo excelente". 

Después del discurso, el presidente norteamericano volvió a su país y dejó a sus eficaces delegados en la Conferencia para hacer el resto del trabajo. Estos tuvieron éxito en contener las críticas a las intervenciones militares y el proteccionismo económico, evitando que pasaran al documento de la declaración final.

En lugar de regresar en el acorazado USS Texas, Cal embarcó en el más rápido crucero USS Memphis que lo dejó al otro día, mareado, en Cayo Hueso. Cuando llegó a Washington se enteró que el Ayuntamiento de La Habana había votado que el nombre de la calle 17 se cambiara por el de Calle Presidente Coolidge.

Comentarios [ 10 ]

Imagen de Anónimo

ya se dijo aqui cuba hace 87 an~os era un pais ,independiente ,con libertad ,prosperida ,democracia y elecciones libres desde la visita del john calvin al 1959 siguio siendo un pais que venia en derrasollo progresivo y sustancial para la economia, pero despues del 1959 cuba se ha convertido en un pais en el que nadie quiere vivir ni al que nadie quiere emigrar y mucho menos invertir su dinero, un pais con un gobierno que deja avanzar la iniciativa individual no puede avarzar economicamente, obama encontrara un pais totalmente diferente al que visito john calvin hace 87 an~os.

Imagen de Anónimo

hace 87 an~oscuba fue un pais libre ,democratico ,independiente y prospero ,87 an~os mas tarde es un pais del tercer mundo arruinado y sin libertad ni democracia. eso es lo que encontrara Obama el 21 de marzo de 2016.

Imagen de Anónimo

Gracias Renée .

Imagen de Cubanón Regusanón

A la Rampa l bautizaremos Avenida Obalama y a la Fuente Luminosa el Bidet de Michelle.

Imagen de Anónimo

Deseamos dar a conocer algunos apuntes sobre Gerardo Machado,fue el general mas joven de la guerra de independecia, gano de forma abrumadora la presidencia con el lema, AGUA , CAMINOS Y ESCUELAS , solamente no mando a construir la carretera central y el capitolio, muchas fabricas nacionales nacieron bajo su gobiernos, dicto leyes para que los productos hechos en Cuba tuvieran primicia sobre los extranjeros .Gerardo Machado fue quien sento las bases economicas de Cuba ,y como dato ,que casi nadie conoce era de pensamiento anarquista, con los pies en la tierra por supuesto.Machado fue un gran patriota y un gran presidente. Sabemos que se convirtio en un dictador al final de su mandato, aunque esto fue con el conturbeneo de la oposicion de entonces,pero nadie puede negar ,todo lo bueno que hizo por Cuba. La finca de Machado se llamana La Nenita. Machado fue derrocado el 12 de agosto de 1933 , como todos sabemos con  una gran huelga general . Mi padre tenia en ese entonces 18 anos , y apenas unos meses antes habia visitado a Machado en su finca ,en compania de su tio Jose Antonio Cabarga, Tengo una foto de mi padre manejando un Pakar ,carro de lujo de la epoca, el cual fue incendiado a la caida de Machado. Se dice que las ultimas palabras de machado antes de huir a Bahamas fue , despues de mi el diluvio.Como todos sabemos mas tarde se traslado a USA , y sus restos descansan en el cementerio de la calle 8 ,aqui en la ciudad de Miami.RENE LIBERTARIO.

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La cubana elegante y con clase.la esposa dl americano parecia una cocinera.no una primera dama.

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Las fotos de la visita de Obama serán más oscuras y de menos elegancia. Parecerá que el peor presidente de USA ever, habrá llegado a Haití o a un país africano. La crema y nata de Cuba se fue, con ello la inteligencia, la aristocracia en los modales, en el vestir, en todo. Aquello parece ahora, la nación completa, un solar sucio y cochambroso de Marianao, mal hablado. Una cloaca. El presidente zurdo de Estados Unidos apoyará a la tiranía cubana ante el mundo que tendrá los ojos puestos en él. Y nadie hará nada. Si hubiera valor en aquella masa de pendejos que puebla la isla, harían algo fuerte en presencia de Obama. De todas maneras espero que en un futuro nombremos a Barack Hussein Obama persona non grata de la Isla de Cuba. Eso espero.

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Se equivoca Ud. Anónimo - 20 Feb 2016 - 1:44 pm. de medio a medio amigo mio. En el año 1928 Machado estaba en su primer mandato y era un presidente extremadamente popular. 

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A este presidente lo recibieron en heroe porque la gente estaba cansada de machado.a obama lo recibiran mejor .porque el pueblo cubano quiere libertad.ojala y como cuando la visita de Juan Pablo 2 comiencen a gritar libertad.porque el que grita libertad es porque no es libre.da risa que obama y el Papa son mas populares que los dictadores castros .

Imagen de Anónimo

En vista de que aquel Presidente norteamericano a duras penas conversó con la sociedad cubana, que tenía un carácter recogido y glacial y que no hizo declaraciones sobre la política exterior de su país, si fue de agradecer, que le recordara al pueblo de Cuba que hacía 30 años y en 1898 era una propiedad extranjera, tomando en cuenta que Machado todavía no había realizado la prórroga de poderes que le convertiría más tarde en dictador. Esperemos que Obama en su próxima visita, tomando en cuenta que la posición de Estados Unidos en América y en el mundo ha cambiado, tenga la suficiente valentía para definir lo que somos ahora en la cara de los Castro: un país sometido a una dictadura con más de medio siglo y en consecuencia, le pida para el pueblo de Cuba abiertamente a Raúl Castro: libertad para los cubanos, respeto a los derechos humanos, instauración de la Constitución de 1940 (al haber sido aprobada por representantes de toda la nación cubana), elecciones libres y la vuelta de Cuba a la democracia. Suponemos que el Presidente Obama no se nos va  a bajar en La Habana con un discurso políticamente correcto, que es sinónimo de discurso comunista, edulcorado con mentiras para disimular la realidad, porque de eso estamos hartos. Tampoco queremos más visitas de famosos para hacerse fotos en Cuba, sin calar en los problemas que verdaderamente afectan a los cubanos. "Freedom and democracy are our wishes in Cuba now, Mr. President Obama"