Viernes, 15 de Diciembre de 2017
19:50 CET.
Opinión

Filosofando en el Café La Durañona

Atardece en el desierto café de 51 y 118, en Marianao. Un veterano pasa gritando:"Deja que lleguen los americanos, que se acabará el relajo". El dependiente, un morenito fornido que juega fútbol, exclama: "¡Qué clase de queme tiene ese habitante!".

Un solitario parroquiano interviene desde su banqueta: "Pues mira que no le falta razón", y de inmediato desarrolla una filosofía, si no de café con leche por lo menos de refresco gaseado y pan con pasta, que transcribo aquí, enriquecida con mis comentarios.

Aquí hay libertinaje, la gente puede andar en camiseta por la calle, plantar dondequiera una mesa de dominó, jugar a la bolita por la libre; en resumen, menos criticar al Gobierno, usted puede hacer lo que le parezca. Las libertades políticas no existen, pero, después de tantos años sin ellas, la gente no parece necesitarlas para nada.

En cambio, los cubanos que se han ido viven integrados en países donde las leyes se cumplen y se hacen cumplir. Muchos de ellos, cuando regresan por primera vez, experimentan vivamente ese cambio de atmósfera, como haber entrado en un ambiente mucho más relajado.

Ahora bien, ¿esto es una consecuencia buena de tantas décadas de tranquila pobreza y estabilidad igualitaria o, al contrario, es un síntoma grave de decadencia social?

Hasta ahí la tesis del ocasional filósofo. El dependiente futbolista había desconectado desde el principio, negado a soportar ese "viejo teque". El administrador del establecimiento, sentado en la trastienda, no le había prestado ningún interés. Así, el filósofo, otro veterano, renovó su vasito de refresco y se respondió su propia pregunta.

Hay que recordar que la revolución concibió un proyecto de sociedad muy diferente, que sería ejecutado por el "hombre nuevo". Eso fue quedándose por el camino, descuartizado entre "tendencias negativas"y "rectificaciones" cuyos remedios fueron a la larga mucho peores, porque ninguno llegó a la raíz del problema.

Casi a los 30 años, se presentó la mejor ocasión, con la perestroika de Gorbachov, pero entonces, lejos de aprovechar la ocasión para desmantelar el modelo marxista estalinista que se "desmerengó" en la URSS, el Jefe Máximo le cogió miedo a aquel desorden y se opuso totalmente, hasta hundir al país en un caos de resistencia inútil y profundamente destructiva, tanto económica como moralmente.    

Al cabo de este bombardeo histórico crítico, el futbolista reaccionó: "Oigáme, la verdad es que a usted deberían invitarlo a Punto Cero, para que intercambiase con El Viejo…"

Entonces, un poco amoscado, el filósofo comprendió que se le había ido la mano, y se retiró del café, rumiando su monólogo.

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Comentarios [ 4 ]

Imagen de Cubanón Regusanón

A mi me gustael orden y en Cuba lo que hay es desorden. Si vas a ivir enuna sociedad tines que atenerte a sus reglas. Qué hay con que quieres dormir y el vecino tiene el radio puesto a todo volúmen a las 2 de la mañaana O al basurero le da lo msimo pasar hoy a recoger la basura que no pasar? O esos mismos jugadores de dominó profieren malas palabras en el medio de la calle y no hay quien les llame la atención porque la autoridad no se mete n eso? Al final est+as viviendo en la selva y nañándonos unos a los otros. Si quieres ese estilo de vida múdate bin alejado de la sociedad y alláhaz lo que quieras.

Imagen de Anónimo

Los que vivimos " afuera " no nos importa demasiaso vivir en regimenes policiales controlados ( preventivamente ) por el espionaje local y los servicios de seguridad porque ya todos sabemos el cuento de que hay que sacrificar privacidad por seguridad . Tampoco nos importa adaptarnos a miles de disposiciones y reglas inutiles que hacen que muchos se vuelvan androides aterrados de saltarse alguna norma . No nos importa ( a los cubanos , digo ) porque hemos vivido en Cuba y quien sobrevive a Cuba sobrevive a todo . Pero lo cierto es que Occidente se ha convertido en una carcel sin barrotes donde un simple piropo es delito . El Estado se reserva el derecho de decidir COMO educar a tus hijos y es mejor no hablar que ser acusado de racista , xenofobo , homofobo , antisemita , etc . La gente en Occidente vive MOMIFICADA . Por eso cuando uno va a Cuba no quiere volver . En Cuba ( mientras no critiques al gobierno ) puedes hacer lo que te da la gana lo cual es mejor que poder criticar al gobierno y no poder hacer nada porque todo esta prohibido .Cuba vive como si estuvieramos en los anos 50's . La gente se reune , los hombres son hombres y las mujeres mujeres , los ninos respetan a los mayores y si no le das un trompon y no pasa nada . Esa es una sociedad NORMAL , Los que vivimos afuera vivimos en una sociedad ZOMBIE . Yo no , pero todo el que conozco tiene miedo de algo ( del terrorismo , de un virus , de perder el trabajo , etc ) 

Imagen de Anónimo

Relajo, chusmería y despretigio = la Cuba de hoy. ¡ Gracias, Fidel!

Imagen de Anónimo

La pintura rupestre de Pablo Escobar con la boina Guevarista esta genial.