Jueves, 14 de Diciembre de 2017
14:04 CET.
Opinión

El fetecún de los fantasmas

En cuarticos de hospital. Con seguros de vida más o menos solventes. En manos de la salud pública de este o aquel país, Cuba incluida. Con visitas de familiares menos o más renuentes a la política. Contestando las entrevistas pre-póstumas de algún que otro biógrafo salido como de la nada. Con sueritos de sacarosa fisiológica y calmantes vía venosa o rectal. Absolutamente anónimos, así en la Isla como en el exilio, o en ambos.

Así mueren hoy los hitos clásicos del castrismo y el anticastrismo, las vedettes de la barbarie. Así caen los iconos histriónicos de la revolución y la contrarrevolución. Así sus cuerpos se convierten en cadáveres que se convertirán en carroña. Fallecimientos de fantasmas, sin luto pero con meriendita. Y con titulares patisecos en nuestra prensa siempre local, sea dentro o fuera de Cuba. Mientras una firma de abogados les desguaza sus herencias y carencias entre una parentela reconocible apenas por el mismo apellido.

Hace rato que los cubanos no somos un pueblo. Montoncitos de gente coagulados alrededor de un apellido 50% foráneo, que arrastramos hasta nuestro próximo matrimonio. Así y todo debiéramos mostrar misericordia a nuestros compatriotas en trance terminal. Esta gerontocracia primero guerrera y después chanchullera se merece un tin de solemnidad, además de nuestra inmediata amnesia. Estos viejitos exverdugos están sufriendo ahora la peor parte de sus protagonismos de patria: la tara tétrica de sobrevivir demasiado.

Llegaron al futuro como peor pudieron los muy cabroncitos y, en consecuencia, ahora comienzan a confundirse sus edades y las fechas más famosas de sus fechorías. Cuesta distinguir dónde murieron, si es que murieron. O si aún siguen enchufados a un respirador Made in China importado a Punto Cero o a la Torre de la Libertad.

Sus nietos ya tienen o deberían tener nietos, aunque ninguno sepa ni jota de Cuba, residan donde residan. En tanto nación desmemoriada les debemos en este instante si no un minuto de silencio, al menos sí un silencio minucioso. Estamos de pronto ante los tatarahéroes y los tataravillanos de un presente prehistórico con mil y un Fideles, pero sin Fidel. Léase, sin los aliados y enemigos emblemáticos que gravitaban en la órbita de Fidel. Léase, ante un caos cubano a cuentagotas. Sin epicentro, sin épica.

En efecto, los cubanos nos adentramos con felicidad en una especie de fidelismo fantasma. En breve, no podremos nombrar ni a una sola fuerza viva de la historia contemporánea nacional. Se nos fueron, se nos van. A pepe timbales, sin pagarla. Sin pedir perdón, esa pendejada: arrepentirse, ¿para qué?

Los cubanos somos testigos de otra especie de operación masacre, pero al natural. Como a un personaje de la vida misma de Rodolfo Walsh, nos han dejado solos los muy hijos de puta. Nuestros patriarcas se partieron o están estirando la pata. La intemporalidad de Henry Miller torna a campear por sus respetos en el Trópico de Cáncer.

Esta cauterización clínica también trae sus ventajas. Por ejemplo, que no haya momias museables, pues todos estos magníficos moribundos lucen horrendos incluso décadas antes de sus certificados de defunción. Parecen personajes de Poe. El castrismo como catatonia. Con la piel hecha polvo, tumores apenas disimulados, bocas sin dientes, esfínteres infalibles en sus goteras de orines o heces fecales.

Y semejante fealdad solo se salva a golpes de incinerador, verdadera metáfora de la tardía transición cubana. En lugar de mausoleos, tendremos polvo esparcido sobre la Isla o el exilio, o sobre ambos. Los supersticiosos podrán ver esto como un amarre. Pero la concreta es que los mortales cubanos podremos contar de cero con otra Cuba, que con suerte ha de ser menos Cuba que la Cuba a la cañona de esos cubanos inmortales que ya se mueren.

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Comentarios [ 23 ]

Imagen de Orlando Luis Pardo Lazo

PARA Anónimo - 13 Feb 2016 - 8:59 pm.Coincidimos en que nunca llegaré a nada. Yo ya soy.

Imagen de Orlando Luis Pardo Lazo

PARA Anónimo - 13 Feb 2016 - 5:27 pm. No olvide que los que escaparon de milagro, fueron los mismos que hicieron la Revolución y destruyeron la República. El exilio inicial y más radical fue el mismo que en Cuba le hizo el trabajo sucio a Fidel Castro, antes de caer en desgracia con él y comenzar a resistirse (heroicamente, por cierto) con las teorías de la "revolución traicionada". Nunca hubo una traición a la Revolución. La traición fue la Revolución en sí. La idea de que una Revolución era necesaria en Cuba fue la gran traición del pueblo cubano contra el pueblo cubano. Y esa traición irreversible la hicieron a partes iguales las después llamadas "víctimas" y "verdugos" del castrismo. Todo el cubano que pudo matar a otro cubano, lo mató. Ese es nuestro legado democrático. Ese fue desde 1902 nuestro permanente perverso plebiscito. 

Imagen de Anónimo

Este vaina nunca ha sido escritor ni lo será. Carece de talento. Cuando estaba en Cuba se mostraba antisistema. Ahora está cambiando. Este “artículo” malo donde los haya, está lleno de sanaquerías, por poner una de las “perlas” que este sanaco podría escribir. No sigue una hipótesis y se advierte una ambigüedad que es reflejo del alma del “autor”. Ahora mezcla, como en una sambumbia, el castrismo con todas las etapas de la Cuba republicana. Ya no hace diferencia. Tampoco entre personajes de una y otra frontera de la sociedad cubana. Con adjetivos que dan grima, solo producto de una mente de poco seso, el antes mal imitador de Cabrera Infante, que GAD dejó de usar los retruécanos tan bien usados por el Cervantes, se pierde en la bobería. Es un tronco de histérico y como tal egocentrista. Ahora todo comenzó en 1902; hace muy poco alababa a una ganadora del Casa de las Américas, esa ruindad de premios. ¿Qué sigue? Pobre muchacho engreído, malcriado, insoportable. El tiempo le dará su justo lugar que yo le doy desde ahora. Jamás llegará a nada, por mucho que se esfuerce, por mucho que se mueva. A nada. De tan malo, es peor.

Imagen de Anónimo

Sánaco Tráquea húmeda: - ¿Me dijiste...?

Imagen de Anónimo

Sr. Lazo, leo con mucho detenimiento sus artículos porque en ellos veo una carga de ironía y  cinismo sarcástico embutido todo en un condón tragicómico, que en el centro de toda esa mas(per)turbación mental subyace generalmente una idea, un mensajito subliminal. Es verdad que todos vamos a morir de una, forma u otra, más o menos como Ud. describe, pero lo insultante radica en que pone en la misma tripa y con los mismos epítetos vilipendiosos a agresores y agredidos, a los que mandan a fusilar sin piedad y a los que escaparon de milagro. Teniendo en cuenta que todos despotricamos de los primeros a mas no poder creo que su intención malsana era deshonrar a los segundos. QUINCE

Imagen de FernandoSocialCritic

A Fidel Castro hay que enterrarlo en Matanzas. Eso permitirá crear un centro turístico de valor histórico cerca de Varadero, lo cual traerá mucho negocio.La tumba puede ser construida en dos mitades separadas por una pared de concreto gigante, que pase exactamente por la mitad del sarcofago del tirano-héroe. Las admisiones al espectáculo dividiran  el publico entre los que van a admirarlo y los que van a maldecirlo. Así por un lado estarán la izquierda extrema internacional, y por el otro lado estará el pueblo cubano. Yo por mi parte quiero la concesión de la tienda de camisetas y estatuillas plasticas para los comunistoides. Eso ganará mucha plata, y me dejara recaudar dinero para los viejitos que sobreviven más de 50 años de la dictadura. 

Imagen de Anónimo

Humanismo en Cuba ?  ja ja ja . Los fantasmas en Cuba y en America Laina son ancestrales. La maldicion la trajeron los colonizadores españoles. Hatuey tenia razon en escojer el infierno en vez del paraiso cristiano.La maldicion durarà  varios siglos màs. En el norte ( como siempre ) los colonizadores hicieron las cosas un poquitico mejor.  Al que no le guste lo que escribo que se vaya al paraiso !! Ja, ja, ja.

Imagen de Anónimo

Soy libre de no leer esto. Empeze pero tuve que dejarlo. Inmetible, como siempre.

Imagen de Anónimo

Así que todos los presidentes cubanos desde 1902 llegaron al poder mediante el crimen... La tontería narcisística de Pardo Lazo lo hace decir estas simplonerías.

Imagen de Anónimo

Crimenes son crimenes, sean del lado que sean.  Lo mas triste y abominable: cubano contra cubano. De eso se trata en parte el desgarrador texto de Orlando Luis Pardo. Como nacion, como ciudadanos, como seres humanos, hemos aprendido poco.  Solo hay que repasar los comentarios de la mayoria de los foristas en lo publicado por DDC y otros portales para aullar de impotencia y hasta tristeza.  Si no queremos seguir estancados ysomos conscientes que es necesario evolucionar, entonces es necesaria la autocrtica, es vital mirarnos al espejo aunque duela.   OLPL nos invita a reflexionar, a despertar del letargo paralizante.  Es casi una terapia de choque para revolver y enfrentar los fantasmas interiores que por demasiado tiempo, nos han hecho irresponsables, evasivos, inmaduros, y fracasados como proyecto de nacion.  Quiero una Cuba humanista, adulta, consciente, prospera, piadosa, libre y feliz.  Para eso, sus ciudadanos deben ser gente evolucionada.  Todo comienza con el individuo.  Gracias Orlando Luis por "mover las fichas", quiza algun dia despertamos.  AT