Domingo, 17 de Diciembre de 2017
21:59 CET.
Opinión

Ni La Habana ni Miami aguantan más

¿Celebran o lamentan los cubanos de Miami el hecho de que miles de compatriotas emigrantes que se hallaban trabados en Centroamérica, estén ya en vías de solucionar su drama y empiecen a llegar en oleadas a Estados Unidos, sobre todo al sur de la Florida? ¿Hasta qué punto es cierto que el arribo de tales emigrantes a predios miamenses afecta a los ya establecidos en esta ciudad? ¿Optará el Gobierno Federal por repartir a los recién llegados entre diferentes estados de la Unión, incluidos aquellos que tienen familiares en Miami?

Interrogantes, más que respuestas concretas; actitudes apasionadas o impulsivas, más que enfoques racionales; criterios parcializados desde una y otra óptica, más que ecuánime comprometimiento ciudadano… Tales dicotomías flotan hoy sobre los ambientes cubanos de Miami, mientras el primer grupo procedente de Costa Rica está ya prácticamente en suelo estadounidense.

El alcalde de la ciudad, Tomás Regalado, ha previsto el hecho como un caos y aseguró en principio que su jurisdicción no está lista para recibir esta nueva avalancha. La falta de una adecuada infraestructura fue mencionada entre sus primeras preocupaciones, y también entre las de otras autoridades de la Florida, quienes han estado insistiendo en cuanto a la necesidad de que el Gobierno Federal tome cartas en el asunto, no solo en lo que se refiere al apoyo económico, también con respecto a la conveniencia de que otros Estados acepten repartir equitativamente el grueso de los 9.000 cubanos que se esperan.

Hasta donde conocemos, el equipo del Presidente Obama no ha declarado una conclusión explícita sobre el particular, aunque es seguro que tendrá medidas entre manos. También es de esperar que éstas resulten favorables para los emigrantes, ya que sus voceros reiteran con frecuencia el propósito de no abolir la Ley de Ajuste Cubano, ni de enmendarla siquiera, según comentarios de entretelones.

Por otra parte, hay más de un notable líder político que ha dejado ver su desagrado ante la novedad. Marco Rubio, candidato a la presidencia del país, no se mordió la lengua para anunciar que presentará un proyecto destinado a restringir los beneficios que reciben los inmigrantes cubanos. Y lo ha hecho justo en días de campaña electoral, con el riesgo, ¿presunto o real?, de perder una muy sustanciosa cantidad de simpatizantes. Diríamos que su proyección agrega nuevas interrogantes o acaso alimenta algunas que ya existían.

¿Será que muchos cubanos residentes en Miami apoyan solo de la puerta hacia afuera a sus paisanos que recién llegan, mientras que de la puerta hacia adentro desean que sigan de largo para otros Estados? ¿Será que Marco Rubio sopesó esta contingencia y es por ello que no le preocupa echar leña al fuego?

Las dudas son proporcionales a la ausencia de aclaraciones precisas, la expectativa aumenta y las preguntas sobran, pero, por lo que parece, habrá que esperar por la llegada de los primeros grupos para ir constatando in situ las respuestas.

En tanto, las opiniones de los cubano-miamenses tampoco aportan mucha claridad, a pesar de que casi ninguno se queda sin airearla, sea en cada reunión familiar o en cada charla entre amigos y conocidos.

De un lado, quienes consideran que no es necesario ni conveniente que sean recibidos en Miami todos lo que elijan esta ciudad, que sin duda será la gran mayoría. De otro, los que apuestan resueltamente por ayudarlos a salir adelante, sean o no sus familiares, para que no constituyan una carga demasiado pesada para las autoridades. Acá, los que piensan que son los propios emigrantes quienes debieran elegir irse a Estados más ricos y menos saturados demográficamente, tal y como lo hicieron muchos de los que hoy viven en Miami. Allá, los que alegan que es una obligación del Gobierno distribuirlos equitativamente entre las ciudades, por el bien de ellos mismos y de los miamenses. Acullá, lo que creen que la sola discusión del asunto denota falta de sensibilidad y de solidaridad. De un lado, los que están centrados únicamente en sus intereses personales y no se ocultan para exclamar que Miami no aguanta más, añadiendo (sin molestarse en esgrimir argumentos sólidos, solo porque es su parecer), que con el arribo de miles de nuevos inquilinos podría aumentar el precio de las rentas y se reducirían los salarios y las posibilidades de empleo. Del otro lado, los que opinan que sería una vergüenza para la comunidad que uno solo de estos cubanos tuviera que dormir en un parque.

También están los que cargan contra los compatriotas o sus descendientes que son millonarios, alegando que estarían en el deber moral de apadrinar a los emigrantes que vienen "al pecho", o sea, sin tener aquí familia.

En fin, es lo dicho, ante tanta pasión disuelta en el aire, tantos criterios encontrados, y ante la falta de preparación efectiva para seguir asumiendo el fruto de los desmadres de la dictadura castrista, no queda sino esperar, a ver qué pasa.

Crisis migratoria cubana en Centroamérica

En este mapa, la larga ruta seguida por los cubanos a través de Sudamérica, Centroamérica y México para llegar a Estados Unidos.

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Comentarios [ 12 ]

Imagen de Anónimo

  hay que tener paciencia con los migrantes, recuerden que vienen de un país donde desde que se levantan hasta que se acuestan oyen y ven lo mismo..tienen en sus mentes los argumentos y las conductas que les han inculcado los comunistas.....el bloqueo genocida, que son emigrados economicos, que los disidentes son mercenarios al servicio del enemigo, que no se metan en asuntos políticos para que puedan regresar y ayudar a las familias, etc, etc, .hay que aceptarlos y buscarles opciones para incertarce en la vida democratica, hay que enseñarles a valorar las ventajas en su nueva vida respecto al socialismo.....seria muy bueno ponerles un par de tV en cada campamento en costa rica con la programacion de Cuba y la de Miami para que vallan aprendiendo a diferenciar.(INFILTRADO EN PUNTO CERO)

Imagen de Anónimo

Leyendo los cometarios escritos aqui les daré mi experiencia personal, sali de Cuba en balsa el 6 de septiembre del 94, nos recogio el guardacosta y nos llevo a la Base de guantanamo, alli dos meses y pico metidos en casas de campaña, despues de mucha jodedera nos mandaron a Miami pero ni poner los pies nos dejaron, de alli en tren a New Jersey con un documento bien claro y fuerte del ICE que nos prohibia  residir en Miami, hasta despues de dos años, me mandaron a traves de una iglesia y me dieron un trabajo dentro de la congregacion, vine a Miami a la cañona asi que eso de que los que vienen podran vivir donde quieran esta por ver.

Imagen de Anónimo

Diaz Canel y Marco Rubio: dos candidatos presidenciales que se complementan. A ninguno de los dos les interesa la tragedia que vive el pueblo cubano.

Imagen de Anónimo

Evidentemente el que escribio este articulo no sabe como funcionan las cosas aqui en EEUU. El gobierno no “reparte”  arbitratriamente a los inmigrantes que llegan ya que cada cual es libre de hacer lo que le dicte su conciencia. AHORA, si se trata de usar los recursos y ayudas del gobierno estatal o federal, pues se relocalizan a estos inmigrantes en dependencia de la disponibilidad de estos recursos en otros estados y siempre se les da la posibilidad a estos de elegir. Digo esto basado en mi experiencia personal hace mas de 10 años…

Imagen de Joshua Ramir

'' no queda sino esperar, a ver qué pasa.''como de costumbre

Imagen de Anónimo

oTema complejo el cual el articulista aborda juzgando y haciendo aseveraciones sin entender( no vive en Miami, ni lo ha sufrido en carne propia) la realidad de como se comportan y viven muchos de esos cubanos recien llegados,ni como afecta de forma negativa a miles de ciudadanos los cuales si se han integrado en todos los sentidos a las reglas del juego en USA.  Para opinar con propiedad y equidad hay que tambien ponerse en los zapatos de los que van a sufrir una nueva avalancha de "marcianos."

Imagen de Anónimo

yo le recomiendo al autor,que antes de escribir,organize las ideas,se supone que el debe informar,no confundir y el no aporta nada,solo confusion.El que se va a otro estado,el gobierno de el mismo,puede ofrecerle algunas cosas que el estado de florida no puede,pero no lo van a manadar a la canona;dormir en un parque es una posibilidad para personas libres,que toman desiciones y que pueden tomar la equivicada en un momento dado.No es para sentirse mal,es un reto.Nadie tiene responsablidad con nadie,no existe esa obligacion de que habla el autor.Yo tomo mi decision,lucho por ella y todo en el marco de lo posible y cuerdo.Si me ayudan,mejor,si no me ayudan,ese es mi problema.Los EEUU han hecho demasiado ya por los cubanos que han hecho muy poco por ellos desde hace ya mucho tiempo.Hace mucho tiempo no vemos por miami un cubano gusano,que hable claro y alto en contra del regimen que los animaliza.Solo vemos cubanos que se aprovechan para estar aqui y estar alla.Salvo execepcines.

Imagen de Anónimo

Bueno, pero si igual llegaban de a buchitos, si no hubieran desarticulado a los que los "movían" en Costa Rica igual llegaban, y Ecuador seguiría siendo el puente sin visa. Así que aguanten Mayamenses que la patrias os contempla mantecosa.

Imagen de Anónimo

Juan - 12 Ene 2016 - 12:51 pm, cual es la importancia de decir por que se fueron de ese pais? Se fueron y punto?Decir el por que cambia las cosas? Ayuda al projimo y sigue pa'lante. Ya bastante se han jodido, sean comnnistas, socialista, verdes o lo que sea. Son seres humanos. Muchos de ellos con el cerebro lavado. No me digas ahora que el cerebro tuyo quedo intacto....  

Imagen de Juan

Miami si aguanta a todos los cubanos, si los 10 millones porque los otros  son fidelista o fingiste. Lo único que no estamos de acuerdo es que todavía tienen un bozal en la boca para decir la verdad de porque se fueron del infierno país.