Martes, 12 de Diciembre de 2017
11:12 CET.
Sociedad

Abren boutiques pero escasean las ofertas para Navidad

El centro comercial en divisas Plaza Carlos III inauguró en la tercera planta una boutique, SUITEBLANCO, mientras la oferta de comida sigue siendo pobre a pocos días de la Navidad.

Los que presenciaron la inauguración de la tienda relatan que los responsables cerraron un área del patio para celebrarlo, mientras la gente se aglomeraba y preguntaba "¿qué es esto?", "¿qué venden aquí?".

El centro comercial quedó, desde la inauguración, adornado con globos blancos que cubren las columnas rojas de la estructura metálica que soporta los techos.

El espacio que ocupa la nueva tienda llevaba unos meses bloqueado a la vista del público, aunque se veía en su interior el movimiento de trabajadores que lo acondicionaban.

El personal que atiende SUITEBLANCO tiene un uniforme diferente al del resto de los trabajadores de Plaza Carlos III. Llevan pulóveres con el logo a juego con los colores con los que diseña la marca: blanco o negro. La boutique se ve limpia y la iluminación le ayuda.

"Aquí todo es caro", comenta una dependienta mientras cuenta las ganancias del primer día de venta. "Esta marca es económica en España, pero aquí no".

Los precios van de 25 CUC una blusa en adelante. Otras prendas pueden llegar a costar hasta 50 CUC, lo que equivaldría a 1.250 pesos cubanos.

Mientras, en el mercado de víveres, un pavo para la Navidad puede costar lo mismo que una blusa. Las manzanas demasiado maduras cuestan 0.35 centavos de CUC; o sea, 8,75 pesos en moneda nacional. Y las demás ofertas son las de siempre.

"Pollo, picadillo de cualquier cosa porque el de res, por ejemplo, tiene tantos tendones y pellejos que te puedes atragantar", observa Sandy. "Te vas con una mano delante y la otra atrás, y con la sensación de que no compraste nada".

Hace más de dos meses también fue inaugurada, en la calle Obispo, otra boutique de la marca Jennifer López. Al principio, pese a los precios, le gente hacía cola para entrar.

La decoración de la tienda se basa en la imagen de la cantante latina. Una gigantografía, su firma en algún que otro rincón y un lumínico con sus iniciales, el resto, son las perchas y las prendas de fantasía al estilo JLo.

Los dependientes, con el buen humor que proporciona la propina, el aire acondicionado y las buenas condiciones de trabajo responden a cualquier pregunta con una sonrisa: "Sí, imagínate, aquí las cosas son caras, pero la calidad lo amerita", dice una empleada. "Son piezas de diseño y si quieres lucir como la cantante tienes que pagarlo".

¿Una pieza de diseño se reproduce en cantidades industriales?

"No saben lo que dicen", comenta Rebeca, diseñadora gráfica. "Una pieza de diseño sería muchísimo más cara e implicaría cierto nivel de exclusividad".

Una clienta examina la talla de un jean en la percha. "¿Y tú crees de verdad que el fondillo de Jennifer López quepa en esta cosita?".

Las prendas que se exhiben son, por lo general, tallas muy pequeñas, para mujeres delgadas, jóvenes y muy distantes del fenotipo de la cubana promedio. Aunque de encajar, la cubana de a pie no podría darse el lujo de comprarse uno de los vestidos, que rondan los 30 CUC.

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Comentarios [ 7 ]

Imagen de Anónimo

No entiendo cuál es la novedad. Son ganas de repetir lo mismo, toda la vida Cuba ha funcionado así. ¡QUE VIVA SUITEBLANCO! Y que traigan más marcas europeas

Imagen de Anónimo

Cuanto me alegro que las marcas cubanas apuesten por el mercado cubano!!!

Imagen de Anónimo

Cuanto me alegro que las marcas europeas apuesten por el mercado cubano!!!  

Imagen de Anónimo

Que nombre mas raro para una boutique.

Imagen de Cubanón Regusanón

Aquí en el monstruo, como lo llamó Martí, me apunté en una iglesia para coger un pavo porque soy pobre y cuando fui a buscarlo no estaba en la lista. Sin hacer escenas me retiré y días después volví a pasar por allí a cenar gratis, cosa que hacen los lunes, me vieron y me dijeron que no me preocupara, que allí estaba mi pavo el cual medieron acompañado de manzanas, cebollas y otros productos. Luego una boricua amiga me dio otro pavo m había guardado para mi al enterarse que no me lo habían dado inicialmente. Qué diferencia a cómo se vive en la isla! Y recuerdo que siendo niño, ante del desastre, siempre se hacía pavo y puerco para  Navidad en casa de mi familia paterna y eran simples trabajadores.

Imagen de Anónimo

Abril Una boutique en cuba es Una noticia international vaya que paid.

Imagen de Anónimo

Pobres cubanos..Algo tan sencillo y trivial en cualquier pais...