Lunes, 18 de Diciembre de 2017
00:24 CET.
Salud

Guanabacoa: Operarios de la campaña contra el Aedes aegypti se quejan de las condiciones de trabajo

En medio de la alerta por epidemia de dengue en varios municipios de La Habana, Guanabacoa ha logrado permanecer fuera de la línea de fuego. Aunque en la localidad habanera hay algunas "manzanas positivas", los casos son suficientemente aislados como para que la enfermedad no sea una gran preocupación para sus pobladores.

Algunos guanabacoenses aseguran que han logrado mantenerse al margen de la epidemia en gran medida gracias al trabajo de los operarios de la campaña contra el Aedes aegypti.

"Aquí sí revisan todo y te echan abate en los tanques y te dan todas las explicaciones, no como en casa de mi sobrina, en Centro Habana, que le firman el visto y ya", explica Mary, vecina del reparto D' Beche.

Los operarios se mantienen chequeando la situación sanitaria y han logrado que instituciones responsables se ocupen de cumplir su parte, como no ocurre en otros municipios. A instancias de la campaña, en los últimos días Acueducto ha arreglado salideros en las calles y Comunales se mantiene chapeando los espacios públicos para evitar cualquier criadero.

A pesar de los resultados que han logrado, los trabajadores de la campaña no se sienten bien retribuidos por su labor y las quejas abundan en las oficinas que ocupan la parte trasera del policlínico Ángel Machaco Ameijeiras.

"Es verdad que la atención al hombre de la campaña ya no es lo que era", comenta Eneyda, una supervisora. "Cuando empezamos hace años pertenecíamos al Poder Popular y se ocupaban más de nuestros trabajadores que ahora que pertenecemos a Salud Pública".

Los cambios empiezan con la forma de pago, que ahora hace perder dinero a los trabajadores, según dicen.

"Antes nos pagaban 328 pesos, más 90 de estímulo, más una vinculación. Si hacías 25 casas te pagaban 1.24 pesos por cada una. Ganábamos más que ahora, que nos pagan 540 pesos menos el 5%", explica Mirta, una operaria.

De este mismo salario sale el dinero para comprar la merienda, pues ya no se la garantizan como antes.

"Trabajamos todo el día en la calle y caminando. En merienda se nos va el salario", se queja Mirta. "Eso sin contar el almuerzo, que también pagamos de nuestro bolsillo la mayoría de las veces".

"Es verdad que tenemos derecho a almorzar en el comedor del policlínico, pero Guanabacoa es un municipio muy grande, y si yo estoy trabajando en lo último de Pomo de Oro no me da tiempo a llegar al Machaco para almorzar y volver a incorporarme. La mayor parte de la gente que deja este trabajo es porque no le da la cuenta con el salario y el gasto en alimentos", añade la operaria.

Todos, supervisores, operarios y fumigadores trabajan desde 8:00 de la mañana hasta las 5:00 de la tarde y dan la vuelta al municipio sin transporte.

"Los supervisores atendemos 10 postas médicas y no tenemos en qué movernos", dice Eneyda.

Estas personas trabajan diariamente con productos tóxicos como el abate, la gasolina y los insecticidas. Además tienen que meterse en microvertederos. Sin embargo, les han retirado "el aseo" que les entregaban cada 15 días aproximadamente.

"Nos daban dos jabones de baño, uno de lavar y un kilo de detergente", recuerda Mirta. "Ahora tienes que andar con el tóxico en las manos todo el día y hasta comer después de haberte metido en un microvertedero. Es que ya ni siquiera nos chequean como antes, que lo hacían a menudo y nos vacunaban una vez al año".

También desapareció el litro de leche que daban a cada fumigador en días alternos. "Para exigirte que trabajaras bajo lluvia te daban una capa de agua. Ahora tienes que trabajar lloviendo sin la capa", critica la operaria.

A la hora de comprar el uniforme pasan otro mal trago. "O no hay zapatos o no hay uniforme de tu talla", indica Mirta. "Hace más de tres años que yo no cojo zapatos por la campaña. La gente que los ha podido comprar dicen que los que están dando ahora son una especie de colegiales que no sirven para este trabajo porque se despegan de nada".

En los municipios donde hay epidemia los trabajadores de la campaña están ganando mejores salarios, porque les pagan horas extra. "Si trabajan más horas es normal que les paguen más", dice Eneyda. Pero esta lógica no satisface a Mirta y a los fumigadores: "Trabajan horas extra porque no hicieron bien su trabajo en las horas normales. El objetivo de nuestro trabajo es evitar la epidemia. A nosotros, que trabajamos bien y lo cumplimos ¿quién nos estimula?".

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Comentarios [ 2 ]

Imagen de Anónimo

Esos productos son supertoxicos y estos trabajadores los respiran y los tocan con las manos. al final todos estos toxicos van a la sangre.es muy peligroso.deberian exigir mejores condiciones de trabajo.no es broma es su salud.y se estan exponiedo a muchas enfermedades hasta canceres si la exposicion es prolongada.todos estos quimicos hacen dano por efectos acumulativos.lamentablemente en Cuba los sindicatos no representan al trabajador sino al desgobierno..si esto pasa en otro pais habria tremendo escandalo y estaria en todos los medios informativos.que no téman reclamar.es su salud la que esta en juego.addemas deberian de hacerles controles de sangre periodicamente para ver las concentraciones de estos quimicos.y que tomen mucha agua mucha es lo mas sencillo que les puedo aconsejar.para que eliminen .en vista de que no les Dan la atencion debida.

Imagen de Anónimo

Por eso todos se quieren ir del pais...el salario que no estimula, el costo de la vida se incrementa, ninguna consideracion al trabajador ni proteccion por riesgo laboral.  Un abuso total. No hay donde reclamar porque todo es lo mismo sindicato, partido o Ministerio no hay donde recurrir y si te quejas hasta hay jefes que te dicen pero imaginate tienes razon pero  no hay respuesta o en estos momentos no podemos solucionarlo y ahi termina el caso. Frustrante y desmoralizante. Pobre del pueblo cubano y los senores feudales burlandose de la gente y viviendo como reyes, sin prisa en buscar soluciones o acabar de entregar la mal administrada granja.