Viernes, 15 de Diciembre de 2017
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Economía

La Cuba proyectada y la real en FIHAV 2015

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La Feria Internacional de La Habana FIHAV 2015 concluyó el sábado. Esta ha sido su edición número 33 y en ella participaron, según el diario Granma "cerca de 900 empresas, de las cuales alrededor de 300 son cubanas". Para ser el último día de feria y sábado además, el evento parecía deslucido.

El público que asistió a Expocuba no pudo disfrutar siquiera de una tercera parte de las supuestas empresas extranjeras participantes, pues la mayoría de los stands foráneos se encontraban ya cerrados. A la pregunta "¿Qué tal está la feria?", formulada por un taxista de Marianao, sus pasajeros respondieron: "Aburrida. No pudimos ver casi nada. Ya no estaban las exposiciones de Rusia, Bélgica, México, Francia. Ni siquiera la de Venezuela, ni la de Corea del Sur, que dicen que el año pasado estaba echando humo".

El área expositiva de Cuba —cuyas 300 empresas no llegaban a 100 en realidad— no parecía ser de gran interés para los espectadores. Algunos miraban los stands, pero solo había público congregado en el de Cubaron, un ingenioso tonel con telarañas incluidas, que ofrecía muestras gratuitas de sus productos.

El stand de ron Legendario, por su interactividad con el público, llamaba la atención de uno que otro asistente. Consistía en paredes blancas sobre las que cualquiera podía escribir con un marcador permanente disponible para todos. La necesidad de expresión del cubano garantizó que para este día de cierre las paredes estuvieran completamente cubiertas de letreros de todo tipo, desde los relacionados con el producto como "Mi mejor curda ha sido con Legendario", hasta otros tan aleatorios como "Cuquita ama a Yasmani".

"Aquí está la Cuba que queremos mostrar", comentaba una muchacha luego de recorrer el pabellón expositivo.

Y la Cuba que se quiere mostrar consiste básicamente en un mar de ron: Cubaron, Legendario, Habana Club, Caney, Ron Varadero, Vigía, Santero y Mulata. En medio de ese mar, algunas islitas, empresas como Combiomed y Neuronic, que diseñan y fabrican equipamiento para la salud, como aparatos de monitoreo para unidades de cuidados intensivos y escáneres craneales, porque Cuba es una "potencia médica".

Mientras los expositores aseguran que sus equipos están disponibles "en la mayoría de las clínicas y hospitales del país", una mujer se pregunta porqué entonces es tan difícil hacerse un ultrasonido en esta ciudad.

De igual modo, varios stands con muestras abigarradas de medicamentos, la mitad de los cuales están "en falta" hace meses en las farmacias cubanas. Y como somos un paraíso tropical, tampoco pueden faltar las confituras y conservas de frutas, como las de marca Conchita, que se comercializan en divisas y las Taoro, que nadie sabe dónde se comercializan, porque hace años que son tan escurridizas como los fantasmas.

Pero la Cuba real también estaba en exhibición. Para verla, bastaba con seguir al público.

Una buena parte se aglomeraba dentro y en los alrededores del stand de ETECSA, para comprar tarjetas de recarga para Nauta y conectarse en la red WiFi que abarcaba los 20.000 metros cuadrados del área expositiva y funcionaba sin "bloqueos". "¿Por qué no puede funcionar así la del boulevard de San Rafael?", preguntaba un adolescente a sus amigos.

Otra parte se concentraba en los puestos de venta de comida y bebida, diseñados, al parecer, para que la gente se emborrachara, puesto que el alimento más barato costaba cinco veces el precio de un vaso de cerveza.

Familias enteras ocupaban mesas presididas por botellas de ron y vasos de cerveza, sin ningún apuro por explorar la feria, o esperaban en interminables colas para montar los aparatos del parque de diversiones.

El stand de la empresa china Huawei acaparó la atención de jóvenes y niños que vieron la posibilidad de manipular y explorar con sus propias manos los teléfonos inteligentes que no se venden en los puntos de ETECSA. Y eso sin que nadie estuviera encima de ellos vigilándolos como si de potenciales ladrones se tratara.

El resto de la Cuba real aprovechó para visitar la exposición de Alemania, todavía activa en horas de la tarde y soñar boquiabierta frente a los tres imponentes Mercedes Benz, mientras comentaba, en palabras de un jovencito que iba del brazo de su novia: "Los alemanes sí saben lo que hacen".

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Comentarios [ 3 ]

Imagen de Anónimo

asi viven ensenandole al mundo la cuba imaginaria que ellos venden.con equipos y medicinas .lejos de la cuba real con hospitales y escuelas sucias y en ruinas.es pa volverse loco vivir en un lugar asi.solo el que nunca a visto otra cosa lo puede soportar.es horrible una pesadilla.el cubano vive en mundos paralelos.la cuba de ellos los Castro con toda su opulencia viajes y sexo.a lo antonio y mariela castro .que el sabe existe pero no le dejan ver y la cuba de la miseria con gente viviendo en derrumbes es horrible.hasta cuando senor.ten piedad.

Imagen de Anónimo

Recuerden # todos marchamos.por una cuba libre y sin castrosaurios.

Imagen de Anónimo

Tiene toda la razon los alemanes si supieron hacer y meten el pais que tienen.los que no saben y no se atreven son los cubanos.en cuanto a las marcas de comida todo se exporta.europa si vaa a un supermercado te encuentras muchisimas cosas fabricadas en cuba.que yo nunca nunca compro aunque sean mas baratas.porque cada euro va a las arcas castristas.