Jueves, 14 de Diciembre de 2017
01:56 CET.
Relaciones Cuba-EEUU

La dignidad de los ausentes

Considero reprobable la tendencia cada vez más reiterativa de la diplomacia estadounidense a realizar innecesarias genuflexiones hacia La Habana, al parecer para no enojarla. En particular me molesta cuando Washington pretende ignorar que el núcleo central del conflicto cubano es interno y no bilateral.

Dos noticias, aparentemente no relacionadas, llamaron mi atención la pasada semana. Por un lado, la invitación a actuar en la Casa Blanca, por el Día de la Hispanidad, que el presidente Obama le hizo al grupo musical Buenavista Social Club, representante de la Vieja Trova cubana, hoy a cargo de Omara Portuondo, una de sus integrantes originales junto a Eliades Ochoa. Por otro lado, Pablo Milanés —icono musical de la izquierda hispana y cofundador de la Nueva Trova que emergió con el proceso revolucionario en la Isla— declaró esa misma semana a la prensa internacional: "Estoy … defraudado por unos dirigentes que prometieron un mañana mejor, con felicidad, con libertades y con una prosperidad que nunca llegó en 50 años". Y sobre las muy publicitadas medidas gubernamentales adoptadas por Raúl Castro precisó: "Siempre he dicho que esas aparentes aperturas han sido un simple maquillaje. Hay que ir al fondo, al pueblo de a pie para ver que nada ha cambiado".

Recordé que Omara Portuondo —una excelente cantante de larga trayectoria artística— firmó en 2003, junto a un grupo de artistas e intelectuales, una infame carta que endosaba el fusilamiento expedito, a apenas una semana de su apresamiento, de tres afrodescendientes cubanos que intentaron escapar de Cuba secuestrando una pequeña embarcación. Pablo Milanés y algunos otros resistieron las presiones de las autoridades cubanas con dignidad y rehusaron suscribir aquella declaración.

A la Cumbre de las Américas celebrada en abril en Ciudad Panamá, además de la delegación gubernamental cubana, fue enviado un segundo avión de porristas que bajo el ropaje de sociedad civil cubana tenían la misión de desacreditar, e incluso de escupir y golpear, a disidentes cubanos allí invitados por las autoridades panameñas. Bajo la consigna de que no podían tan siquiera compartir asientos en una misma sala con los que en Cuba piensan distinto, quisieron chantajear a los organizadores del evento paralelo de la sociedad civil, para monopolizar micrófonos y excluir las voces de los disidentes cubanos.  Por eso fue tan positiva e importante la reunión que sostuvo allí el presidente Obama, junto a otros de América Latina, con una pequeña representación de aquellos opositores cubanos. Con esa reunión los presidentes parecían marcar un estilo constructivo y principista: no se rendirían ante el chantaje montado por La Habana en Panamá. Obama, y los pocos mandatarios latinoamericanos que también asistieron a aquella conversación, reafirmaban de ese modo su derecho a reunirse con el general presidente Raúl Castro, y también con sus opositores.

Pero las cosas han cambiado.

Primero se vio en julio pasado una clara asimetría entre el comportamiento de Cuba y el de EEUU a la hora de seleccionar sus respectivos invitados al alzamiento de las banderas en las recién estrenadas sedes diplomáticas. Para la ocasión, La Habana invitó a sus voces más fieles, mientras EEUU se escondió tras el argumento ridículo de la falta de espacio para excluir de la ceremonia a todos y cada uno de los disidentes cubanos. Un breve encuentro posterior con el secretario de Estado John Kerry fue el sutil desagravio que pretendió cerrar aquel lamentable episodio. Desde entonces, los periodistas independientes también han sido excluidos de las conferencias de prensa que ofrecen altos funcionarios estadounidenses de visita en la Isla.

En ocasión del Día de la Hispanidad, la Casa Blanca perdió una nueva oportunidad de demostrar que su apertura no supone concesiones ante la política de destierro y exclusión por razones ideológicas de La Habana. Desperdició una ocasión inmejorable —como la que sí supo aprovechar en Panamá— para enviar un mensaje claro de que no aceptaría sumarse, por oportunismo político, a la discriminación de una parte de los artistas y creadores cubanos.

Lo que es de lamentar no es que invitasen a la Casa Blanca a Omara Portuondo como integrante del Buena Vista Social Club. Lo deplorable es que no se aprovechase la ocasión para invitar también a otros artistas que supieron proteger su dignidad en circunstancias muy adversas, como el propio Milanés, cuando Omara no encontró el coraje para defender la suya. En 2013, la entrega de la Medalla de la Libertad al famoso trompetista cubano Arturo Sandoval fue un gesto de Obama que rebasó el mero reconocimiento a su enorme talento musical.

Invitar a actuar, al menos dentro del mismo programa, a artistas cubanos de distintas latitudes ideológicas hubiese sido una señal de que la política anunciada el 17D es coherente con el principio de defensa del pluralismo. Habría sido una iniciativa simbólica dirigida a alentar la tolerancia y el diálogo entre cubanos de posiciones radicalmente diferentes.

Sería pueril suponer que la selección no tuvo nunca en cuenta esa posibilidad. Sin embargo, decidieron no hacerlo. Primó la idea de que ello ofendería a la dictadura que a su vez bloquearía la participación del Buena Vista Social Club. Severa miopía política. La idea de que se puede solicitar a Gloria y Emilio Estefan que organicen veladas en su casa para recaudar fondos y apoyos en tiempo electoral para luego, en otro contexto, evitar coincidir con ellos u otros artistas cubanos que resulten "conflictivos" a los ojos de Raúl Castro, refleja un oportunismo extremadamente torpe.

Si el presidente Obama toma en serio los llamados a la reconciliación entre cubanos, hechos no solo por el papa Francisco durante su visita a la Isla, sino por varias organizaciones y personalidades del exilio y la isla desde hace años, debe entender que EEUU  —un factor externo de un conflicto nacional de matriz endógena— tiene ahora la obligación de contribuir a facilitarla. Pero las genuflexiones ante la intolerancia de la dictadura no son el mejor camino a ese fin.

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Comentarios [ 26 ]

Imagen de Amadeus

Estimado y nunca bien ponderado Esopo:Desde su perspectiva y tomando en cuenta sus razones, también tendría autoridad moral Silvio, otra pata de la mesa, pero de lo aquí se trata es de otra cuestión mucho más mundana. Debo confesarle que lo que me molesta de estos personeros es la ambigüedad y el doble rasero. Sin dudas Pablo Milanés tiene sus opiniones sobre al régimen que son bienvenidas siempre por esa vertiente de la izquierda crítica donde se condena la dictadura, pero se le justifica su existencia por razones que tienen que ver más por principios ideológicos que por ética.Hay que aplaudir a todos aquellos que en un momento determinado a "pesar de" se vuelven contra el sistema castrista, pero lo que se extraña en muchos casos, y este es el caso que nos ocupa, es la consecuencia. No se puede ser libre en Galicia y en La Habana dar un concierto y decir lo que "hay que decir". Precisamente por esos argumentos que usted alude, Pablito le haría un gran favor a la causa de la democratización –como usted dice– si asumiera esa misma actitud allí donde la han tenido Tania Bruguera, El Sexto, Payá, Las Damas de Blanco y otros.Tiene usted mi anuencia y mi audiencia para los comentarios de marras. Queda de usted un servidor fiel y digno de su confianza. Qué Dios lo Bendiga .

Imagen de Anónimo

Coincido en mucho de lo que escribio el amigo Juan Antonio, pero no en darle meritoa las criticas del otrora fiel servidor de la dictadura, Pablo Milanes. Despues de 55lustros de dictadura y de estalinismo, ahora ese mal parado "icono" critica lo quesiempre alabo; inclusive repitio en la entrevista que sigue siendo revolucionario. Para nada sirven las declaraciones de Milanes, sino para confirmar su probada hipocresia, su falta de coraje moral y su silencio absoluto cuando la satrapia que defendio cometia crimenes "revolucionarios" porque la utopia que se edificaba los exigia. En resumen, callate sus criticas, Milanes, porque no hay que celebrar ni tu torpe conversion al anti-estalinismo, ni tu reiterado gatopardismo.Juan M del AguilaCoral Gables, Florida

Imagen de Cubanón Regusanón

Buen artículo éste. Me he preguntado desde el 17 de diciembre, que  hay detrás de ese aflojamiento de posición de los EE UU. con respecto a Cuba: una miopía política del actual presidente norteamericano que pretende pasar a la posteridad como el que restableció lazos con el gobierno de Cuba después de más de 50 años o acaso  habrá algún propósito más oscuro.  Yo que él me cuidaría mucho de los Castro.

Imagen de Anónimo

Totalmente de acuerdo con el articulo pero a mi particularmente me molesta mucho mas que haya cubanos que siguen viendo estas genuflexiones de Obama como parte de la "tremenda" estrategia, iniciada el 17 de diciembre,  que dara frutos a "mediano-largo" plazo; eso me revienta mas que todo lo que ha hecho y le falta por hacer a obama. Gracias JAB por el articulo.

Imagen de Plutarco Cuero

Me imagino que la hediondes del Castrismo tardío y del Neo Castrismo les tiene los estomagos revueltos a los vendedores de milagros del régimen ... nada que hasta los cínicos se cansan un día ...

Imagen de Anónimo

Este comentario fue una respuestas al amigo Amadeus en el video de Pablo Milanés: Amadeus, el problema es que a los que hay concientizar sobre la necesidad de la democratización de Cuba no es a ti que pienso estás en Europa, a mí que estoy en Brasil y al exilio de Miami porque hace tiempo que de una forma u otra estamos consiente de eso, a los que hay que concientizar es a los del interior de Cuba incluyendo a las filas del castrismo, a mi modo ver, en ese contexto Pablo Milanés es una autoridad moral por muchas cuestiones que no tiene sentido abordar en este comentario. Por otro lado Pablo tiene un gran prestigio y muchos admiradores en América Latina y en particular en la izquierda latinoamericana donde él es un referencial y su voz es importantísima para procurar la solidaridad en ese otro habitad para la democratización de Cuba. Te agradezco tu comentario y pido tu anuencia anticipada para llevar mi presente comentario al artículo JAB que lo estoy simultaneando con este, te reitero mi gratitud, COMENTARIO de Esopo.

Imagen de Anónimo

Ahora se une a la comparsa CNN con un documental sobre Fidel Castro es la moda no importa que este tenebroso personaje sea el principal culpable y responsable de la dictadura mas cruel, represiva y asesina de toda America Latina si al final ya los gringos le dieron  el visto bueno. Este personaje es el responsable directo que algo mas del 20% de la poblacion haya escapado, institualizo los crimenes de estado y esta en la historia en el mismo sitial que Pinochet, Videla, Somosa, Trujillo etc Ah! pero de seguro CNN  no insultaria a los pueblos donde cometieron sus crimenes exhibiendo un documental sobre ellos a estas alturas,  pero del Comandante en Jefe de Cuba si, ese no es un dictador como los otros este es de izquierda y a esa se le perdona todo 

Imagen de Anónimo

Obama abrió la puerta una endijita y se le agradece. Pero para que la puerta de la libertad en Cuba quede abierta de par en par, tiene que venir un REPUBLICANO.

Imagen de Anónimo

La verdad es que Pablito, el Pablo Milanes de El Principio, si metio la mano hasta el sobaco por la "Revolucion". Esa revolucion que devino en tirania. Falta de vision la de pablo. Hay muchas de sus canciones que lo demuestran. En una entrevista en El Caiman Barbudo manifesto que de Fidel lo que mas admiraba eran sus Cjns. Vaya declaracion de un hombre sobre otr, algo asi como el "Dame Cable" de De Leon.

Imagen de Anónimo

Excelente , para los que siguen creyendo en que Obama es mejor de lo que realmente es.