Sábado, 16 de Diciembre de 2017
18:20 CET.
Opinión

Una democracia donde el Comandante en Jefe sea el pueblo

Hay un consenso bastante amplio en la sociedad cubana sobre la necesidad de avanzar en un proceso de democratización, solo que todavía no hemos sido capaces de intercambiar, de negociar  cuál democracia.

Comisiones del Gobierno-Partido-Estado trabajan en secreto sobre proyectos de nueva constitución y ley electoral, lo que evidencia que allí mismo parecen haber entendido que algo tendrán que hacer en este sentido. Grave error sería dejar la profundidad de las propuestas para esos proyectos solamente a grupos escogidos y olvidarse de que es asunto que compete a todos los cubanos sin exclusiones, que todos debemos discutir horizontalmente y votar en un referendo.

Los que conocemos el "paño" pudiéramos pensar que si bien Raúl podría cumplir su promesa de dejar la presidencia en 2018, nada ha dicho sobre su cargo en el PCC. De no cambiarse el Artículo 5 de la Constitución, que establece la dirección del PCC sobre la sociedad, y de seguir siendo él el Primer Secretario del PCC, pues la verdad que no importa mucho a quien se elija o designe Presidente, ni la forma en que se haga, porque él seguiría detrás del trono y el Gobierno tendría que ser un simple ejecutor de las decisiones del PCC y sus líderes.

No olvidar que en China, después de Mao Tse Tung, la dirección verdadera del Gobierno y del Partido se hacía desde la Comisión Militar Central del PCCH, que dirigió durante varios años Deng Xiaoping, artífice de las reformas que llevaron a China del capitalismo monopolista de Estado, creído socialismo, al predominio del capitalismo privado, ahora en ampliación por la crisis en que ha caído la economía de ese país.

De manera que el problema no es solo hacer  elecciones y votar por alguien que nos pongan en la boleta. Se precisa de un proceso de democratización. Al respecto un llamamiento  para fortalecer la Izquierda democrática ha propuesto en su primero de cinco puntos:

"Creación de un ambiente de distensión y concordia que lleve al establecimiento de un Diálogo Nacional inclusivo, al reconocimiento de las libertades fundamentales; a una nueva Constitución fruto de la creación y discusión colectivas y horizontal del pueblo cubano, aprobada luego en referendo; a una nueva ley electoral democrática, y al establecimiento de un Estado moderno de derecho con plena transparencia funcional e informativa, bajo control popular,  con autonomías municipales, presupuestos participativos  en los diferentes niveles y el sometimiento a referendo de las leyes que afecten a todos los ciudadanos. En fin la República Democrática humanista y solidaria, con plena justicia social, donde rijan integralmente  los principios consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en la que quepamos todos".

Desde sectores de  la oposición tradicional, desde el mundo oficial jurídico y desde la propia izquierda democrática se ha expuesto un pensamiento nacional constitucionalista democrático, con propuestas concretas, que no ha podido cuajar en un esfuerzo nacional mancomunado hasta ahora debido al sectarismo y la exclusión que caracteriza la filosofía del Partido-Estado-Gobierno.

Las sugerencias van desde la eliminación del punto 5 de la Constitución, pasando por reformar la Constitución hasta un nuevo texto constitucional, la restitución de los poderes independientes (ejecutivo, legislativo y judicial), el pluripartidismo, la plena libertad de expresión y asociación, la alternancia en los poderes, la limitación a un solo período de mandato,  la elección por el voto directo y secreto de todos los cubanos de todos los cargos públicos importantes a todos los niveles, los presupuestos participativos y la municipalización de los poderes, los referendos para todas las leyes que afectan a todos y la transparencia informativa sobre el funcionamiento y las finanzas del país a todos los niveles, bajo estricto control popular.

Pretender vincular el avance en esa dirección democrática a los problemas pendientes del bloqueo-embargo, es un error político estratégico, que solo puede servir para que continúe el estancamiento.  Es una idea neoplattista como quiera que se la mire. Y esto va para los dos extremos.

Y es que los asuntos internos de Cuba no pueden hacerse depender de la política de una potencia extranjera. Cuba es un problema de los cubanos, todos, y somos nosotros los que tenemos que resolver esos problemas y hacer lo necesario para concertar los intereses y opiniones de una masa crítica capaz de trabajar por ese cambio democrático por vías afines.

Los cubanos que tienen alguna influencia en el Congreso de EEUU, podrían usarla para hacer avanzar el proceso de democratización en Cuba, si dejaran de establecer ese vínculo y con ello podrían mejorar la visión que de ellos se tiene en muchas partes del pueblo cubano influido por la propaganda sobre "la Loba Feroz, la mafia de Miami y el exilio plagado de terroristas".

Los actuales gobernantes saben que Cuba necesita ese tipo de proceso, pero temen que se les vaya de las manos y con él, el poder absoluto que han detentado por más de medio siglo. Es lo mismo que explica el paso lento y controlado de las reformas económicas. Pero argumentan que hay que tener cuidado en que ese proceso no nos conduzca a la Cuba oprobiosa de los 50 bajo la absurda amenaza de que vendrán a arrebatar a los cubanos las propiedades que actualmente disfrutan y que pertenecieron a quienes las dejaron atrás o les fueron incautadas, y que los "comunistas" serán arrastrados como perros por las calles.

Desgraciadamente, todavía ese lenguaje es usado por personas al otro lado del charco, donde algunos no han sido todo lo amplio y preciso en relación con estos temas, dando "razones" a algunos de acá para divulgarlas.

Pero es falso que se trate hoy de escoger entre aquel pasado y este presente, sino de proyectar entre todos una nueva Cuba donde las libertades y los derechos civiles y democráticos no permitan que las elites, ningún tipo de ellas, no importa cómo se autodenominen, puedan llegar a controlar el poder en función de sus estrechos intereses.

Por tanto, lo que necesitamos como sociedad es algo superior a la sociedad actual y a la de antes del 59, capaz de articular las distintas formas de producción que demanda la realidad y la etapa histórica que estamos viviendo, donde la justicia social y la solidaridad; el respeto a todos los derechos ciudadanos;  el poder real de los trabajadores y el pueblo expresado en propiedades individuales o colectivas, pequeñas, medianas y grande, y en su participación directa en todas las decisiones que les atañen,  sea lo que armonice el desarrollo social y no las confrontaciones ni las luchas por  el poder, que deberá residir plenamente en el pueblo.

Una Cuba reconciliada, democrática y en armonía no implica la eliminación de las diferencias políticas y de otros tipos, sino la plena posibilidad de su manifestación, pero a partir de su encuentro y no de la confrontación y la solución de sus contradicciones por la vía del diálogo y la negociación, sin imposiciones ni arbitrariedades de un poder hegemónico, porque el poder no estaría en manos de unos pocos poderosos, sino repartido en el pueblo.

Ante todo, habrá que repetir que la mejor democracia no sería la que quiera este o aquel grupo, la que a alguien le parezca más efectiva, la mejor, sino la que el pueblo desee y apruebe expresada en una Constitución  propuesta por una Asamblea Constituyente, luego de una amplia discusión horizontal, libre y democrática, que  sea aprobada en referendo.

En fin, una democracia donde los electos para cargos públicos sean servidores y no servidos, y en la que el Comandante en Jefe sea el pueblo.

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Comentarios [ 40 ]

Imagen de Anónimo

ESTOY DE ACUERDO EN HACER UN PLESBICITO PARA LA ANEXIÓN DE CUBA A EE.UU. NO MAS DICTADURAS, YA SON MAS DE 70 AÑOS, EN ESA JODEDERA, DIOS SIEMPREA ESCRITO DERECHO CON RENGLONES TORCIDOS. VIVA LA ANEXIÓN CON USA Y ASÍ DE UNA VEZ ACABAMOS CON LOS CASTROS Y SUS ACOLITOS H.P. QUE SOLO QUIEREN DE NOSOTROS EL TRABAJO Y EL SUDOR. MUERTE A LOS COMUNISTAS DESCARADOS, LOS RAULES, RODRIGUEZ CALLEGAS, RAULES Y TODOS LOS MORINGUEROS, PUES AHORA DESPUES DEL HAMBRE QUE PASAMOS, AQUEL QUIERE PONERNOS A COMER MORINGA Y OTRA HIERBAS. VAYAN AL CARAJO, PUES ELLOS TODOS LOS DÍAS DE LA SEMANA Y DEL MES Y EL AÑO, COMEN BISTECES. CINICOS Y SINVERGUENZAS. VIVAN LOS GRINGOS Y LA ANEXIÓN.

Imagen de Anónimo

yo estoy por la ANEXION kno.nunca mas un comandante en jefe de nada.quien les dice que no va a haber otro dictador u otra dictadora.imaginense cuando des aparezfan los castrosaurios la que se va a formar.eso se évita haciendo un plesbicito pero para la ANEXION.

Imagen de Anónimo

Pero mira que joden, ya lo dije ayer aqui no hay na pa nadie, se lo dije a Garcia Marquez cuando me pregunto, no les doy libertad por que no me sale de mis... eso mismo. Que se jodan no hay carros, ni libertad de expresión, ni comida, son unos malagradecidos, con mis discursos basta, vayan a las bibliotecas y releanlos, Ayer vi por la antena a los malagradecidos que estan el las grandes ligas en los equipos del imperio, no quiero ver a un negro de esos aquí, ni aunque lo pidan mil veces en la esquina caliente del parque central, aqui los unicos que pueden ostentar son Toñito y los Ale que son unos cuantos, contando con los del flojo de mi hermano, oye tenemos que buscar otro nombre en la famila, pero a esos prietos no los quiero especulando aquí, total si mientras matabamos vacas en la Sierra, los negros se divertian en el Club Atenas y en Buena Vista Social Club y solo les interesaba el cha cha cha y los batazos de Perico Formental, pero nos llego la hora y nos la estamos desquitando en grande el que me haga sombra se va, por eso dejamos la sociedades de la madre Patria, pues se hace lo que yo digo. Me voy a ver el juego de los Met y los Angeles D, seguro gana el que yo digo, el que tiene mas gente formada por nosostros tiene, tu veras. Diganle a pueblo que espere, estoy viendo la pelota.

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Yo no coopero con la dictadura.Hasta que la casta militar maldita, desaparezca biologicamente, todo es Utopía. Tks

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Tienes toda la razon  1.41 yo soy 9.19 pero  hasta  donde  yo se  en Facebook  el   senor escritor no recide  en  Cuba y  si  es  exdiplomatico,  no  se sabe  hasta  donde llego su compromiso  con su revolucion  o si  todavia  tiene  esos  compromiso,  ademas  este  periodico  no se lee  en  Cuba. Practicamente   el 99%  se lee en la diaspora.Entonces  a quien trata  de convencer  el  senor  escritor.  El  debe  un izquierdista Fidelista que   fue  dejado al lado  como muchos  que  le  eran fiel a su  comandante.  Y  como  el  barco  cambio  de  capitan, el nuevo  Capitan  trajo  as su nueva tripulacion. Quizas  el senor  escritor  es de  esa  vieja  tripulacion  que  se  siente  abandonado, y  como  esa  es la  revolucion  del callo!!!! Ahora    se sienta  a  escribir  porque ya  no  goza de los mismos  privilegios de antes. Usted  no  cree1.41 

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Aprovecho la ocasión para refirme a un comentario del amigo Nick, que con razón dice que en un país democrático tiene que haber un comandante el feje de la fuerzas armadas que es el presidente de la república, como en el caso de la mayor democracia USA. Pero el sentido que se le da al comandante en jefe en el presente artículo es en el caso del otrora comandante en jefe, el hoy anciano dictador o del actual general\presidente que de forma personal y totalitaria han decido el destino de Cuba y de los cubanos por casi 60 años, de forma esopiana también pudiera ser ese intento de un sector del anticastrismo de tratarle de imponer un “comandante en jefe” a la oposición interna sin darse cuenta, que a esta altura del campeonato, esa es una idea irracional porque a esos bueyes que están arando la democracia de Cuba es imposible ponerle un narigón, un yugo y arriarlos con el aguijón, COMENTARIO de Esopo2.

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Anónimo 9.19, Estoy totalmente de acuerdo contigo que en la democracia no puede haber un comandante en jefe sino un estado de derecho con la separación de los poderes del estado y elecciones libres sin fraude, además en el caso de Cuba actual, legalización de lo los partidos políticos de oposición, así como una asamblea constituyendo multipartidista para parlamentar una constitución democrática. Vamos a dar por cierta tu hipótesis sobre el “señor escritor” pero precisamente lo que necesitamos para el proceso de democratización de Cuba es que ese 2 % a que te refieres perteneciente a la nomenclatura castrista y a su elite periférica (académicos, artistas, profesores de diferentes niveles, cineastas, entre otros) asciendan a las posiciones actuales del autor del presente artículo. Pienso que el gran mérito del referido autor es estar en el interior de Cuba concientizando de la necesidad de democratizar a Cuba a ese  98 y al 02 % de cubanos en la isla y no haber salido de Cuba por razones políticas o económicas como lo hemos hecho innúmeros de compatriotas, COMENTARIO de Esopo 1.

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Eso  senor  escritor  tampoco  funciona. Suena  hasta  mal.  Es  muy facil  haber  servido  a una  dictadura  como  la  de  Fidel.(Habiendo vivido  bien como  usted  lo  hacia ) y  despues  estar  en contra   teniendo lo suyo  fuera de Cuba  (y seguir  viviendo  bien)Usted nunca  ha  vivido  mal  como el 98 % de los  cubanos, que  facil es escribir.  En la democracia no puede  haber  comandantes  en  jefes,  sino un estado  de derecho, separacion de poderes y elecciones  libres , sin fraudes.Yo  como   cubano le digo que no  quiero  ser comandante en  jefe de  nada , es mas  propongo  eliminar  esa frace  del  diccionario cubano.Y ojala  que leea usted este  comentario.

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  "El poder real de los trabajadores, servidores y servidos, formas de produccion, comandante en jefe..."  Vamosnos Sancho que esto es hunga, Hunga de vaca!

Imagen de Anónimo

¿Quieren algo más oprobioso que los años 50 en Cuba? El oprobio de estos 56 años que han hundido al país. Oprobio es ver hoy a los cubanos esclavizados, huyendo o prostituyéndose. O golpeando a sus hermanos que tienen mil veces más dignidad que los golpeadores. Eso sí es OPROBIO.