Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
21:45 CET.
Visita papal

El milagro del papa Francisco

Le estoy muy agradecido al papa Francisco. De veras. Pocos lo entenderán, pero es así. Dijo cosas oportunas, entre ellas algunas muy pertinentes respecto a los tiranos y las dinastías.

No agradezco lo que no dijo ni hizo. Lo reportado por El País, The Washington Post y otros medios internacionales es rigurosamente cierto. Sin embargo, declarar a Su Santidad "enemigo de Cuba" solo conduce a la soledad política. Ello no impide reconocer que sus críticos llevan parte de la razón.

Nada dijo el Papa de la suerte que corrió el desconocido disidente al que bendijo (¿exorcizó?) cuando rompiendo cinco cinturones de seguridad logró acercarse a él. Tampoco se conoce que haya emitido queja alguna porque las opositoras invitadas personalmente por la Nunciatura —solo para verlo pasar desde la acera frente a ese edificio y luego saludarlo desde la multitud congregada en la Plaza de la Catedral de la Habana— fuesen detenidas las dos veces por la policía antes de poder siquiera acudir a la cita. Quizás lo hizo la Nunciatura, pero solo podemos juzgar lo que es público, no lo que pueda presumirse que otros hicieron.

Es también cierto que dedicó una hora para ver a quien fusiló católicos, prohibió toda religión, expropió las pertenencias de las iglesias y expulsó a los curas de Cuba. Algo confuso si se tiene en cuenta que ya ese personaje no es el jefe del Estado que visitaba. Resultó a partir de ese momento aún más desconcertante que no encontrase tiempo (ni cinco minutos siquiera) para recibir a una representante de las Damas de Blanco, que son reprimidas cada domingo cuando acuden a misa en cualquier provincia.

Tampoco es fácilmente explicable que si deseaba enfatizar el tema de la reconciliación no pudiese rezar unos minutos ante el paredón de La Cabaña, donde murieron fusilados centenares de jóvenes católicos gritando "Viva Cristo Rey". Algo que resulta llamativo porque lo hizo hace poco por el alma del padre Luis Espinal en el lugar donde fue abandonado su cadáver martirizado por militares bolivianos.

Pero —insisto— desde mi punto de vista el papa Francisco hizo posible un milagro que muchos esperábamos con infinita fe. Permitió hacer público y patente que la juventud cubana no es solo la que en la Isla usa máscaras ideológicas para luego viajar a Miami y declararse apolítica. En una de sus homilías sucedió algo que permitió a todos constatar que el espacio que dista entre el Gobierno y la oposición no lo ocupa solo la apatía. Hay muchos más, también inconformes, que buscan un camino propio para darle al país el vuelco que necesita.

El milagro de esta visita papal se materializó en el discurso público de un muchacho, Leonardo Fernández, al que habían dado la encomienda de darle la bienvenida al Sumo Pontífice, en nombre de los jóvenes cubanos del Centro Cultural Félix Varela. Ese centro está ubicado en el antiguo Seminario San Carlos, cuna de la intelectualidad patriótica, liberal y católica que en el siglo XIX sentó por vez primera las bases de un pensamiento nacional. El mensaje de Leonardo —digna expresión de semejante herencia— estremeció a todos al abordar el nudo gordiano del drama cubano con palabras valientes y profundas, para nada crípticas.

Sin temor a enfrentar la intolerancia y el miedo ajenos, pidió a Francisco: "Ayúdenos a ser jóvenes que sepamos acoger y aceptar al que piense diferente, que no nos encerremos en los conventillos de las ideologías o religiones, que podamos crecernos ante el individualismo y la indiferencia, los grandes males de la rutina cubana". Y luego agregó una frase que pudiera ser leída como el grito de los excluidos en la Isla al reiterar "la esperanza (de la juventud cubana) en un futuro de cambios profundos, donde Cuba sea un hogar para todos sus hijos, piensen como piensen y estén donde estén". Leonardo sabe lo que dice: esos jóvenes tienen la esperanza de que el futuro traiga cambios profundos, o sea verdaderos, para que la patria sea finalmente de todos sin importar ideologías ni donde residen sus nacionales.

Lo dijo todo frente al Papa, al Cardenal —que no paraba de hacer muecas—, la policía secreta, las ridículas brigadas de acción rápida estudiantil que trajeron de la UCI y la Universidad de La Habana, y periodistas de todo el mundo. Y los jóvenes católicos allí presentes secundaron sus palabras con valiente y cerrada ovación. Agradezco al Papa no haberlo abandonado en esa circunstancia, aunque el acompañamiento lo haya realizado con el lenguaje propio de su investidura.

¿Cómo no voy a estar agradecido por este milagro? Eso es lo más genuino e imperecedero que queda de esta visita papal. Hemos constatado que en la Isla todavía hay jóvenes que creen que otra Cuba mejor es posible y no tienen miedo de proclamarlo.

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Comentarios [ 58 ]

Imagen de Anónimo

 El papa francisco es bla bla bla y un gran oportunista. El Cardenal informante ....... para que hablar de esa cosa. Los catolicos cubanos no se merecen esos lideres.

Imagen de Anónimo

 Que pena, porque YO y muchos como yo pensamos diferente.El Cardenal cubano y el Papa son una verguenza para la liglesia catolica.No les preocupa el pueblo de Cuba sino obtener poder.Desconocer el horror de la dictadura y tratar al gran DICTADOR Fidel Castro como amiguito, visitarlo, llevarle regalos, esta a la altura de lo que hicieron otros catolicos, durante el fin de la segunda guerra mundial cuando ayudaron a los nazis a escapar.

Imagen de Anónimo

También dijo más de una vez: "un buen líder es aquel que es capaz de generar otros líderes. Si un líder quiere sostener el liderazgo, es un tirano".

Imagen de Anónimo

Y si como turista que ha estado en Cuba, mismo pagando a precio de dolares, ha volvido sin voz, por causa de los charutos cubanos solamente?...

Imagen de Anónimo

"...Con tanto esfuerzo del Papa Francisco en sus giras por el mundo entero, todavia hay muchos descontentos con los mensajes del padre franciscano, pues a muchos les gustaria que el hablara con más ardor proprio de los exaltados politicos a que estan acostumbrados, con sus discursos ideologicos, politicos u economicos encima de las personas.  Muy bien, se así es que a muchos criticos, aunque sin tener ninguna fe religiosa como la espiritualidade catolica, les gustaria que el Papa Frncisco ejercera más poder y autoridad delante de los varios grupos politicos de las Americas y del mundo, entoces que se dejen enseñar por las doctrinas cristianas, mucho más que por aburridas teorias politicas, economicas u financieras, cargadas de contradicciones por los poderes estatales, muy fallos en el cumplimiento de sus actividades politicas y sociales-asistencialistas, predispuestos sobretodo al belicismo imperialista.  Y no ostante cobran posiciones más claras de los fieles cristianos que de sus proprios politicos, quienes  deberian cumplir con los encargos de servir mejor al bienestar de sus comunidades y no a otros intereses ajenos de sus ciudadanos.      Aunque el Vaticano como Estado también trata de ejercer influencia politica en el mundo, estoy segura que lo hace primordialmente como medio de evangelización de los enseños biblicos que les cuesta muy caro.

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Juan M. Aguila afirma en su sereno y respetuoso comentario respecto al articulo de Blanco: "La visita se proyecto como otro triunfo insolito del castrismo, y asi lo fue." ¿Quien puede disentir de ello? La pregunta que deja Blanco en el aire es por que contribuir a esa narrativa oficial regalando la batalla de percepciones y propaganda al gobierno. Si el gobierno se esfuerza en tener el poder simbolico del Papa de su lado ante los ojos de los demas, ¿por que nosotros no perdemos oportunidad para enfatizar las citas o acciones que subrayan nuestras diferencias con el Papa y despreciamos aquellas otras citas y acciones que pueden favorecernos?  ¿Alguien ha tratado de descifrar por que llevarle a Castro los libros y grabaciones de su mentor jesuita Padre Loredo que no pudo ser mas militante a favor de la resistencia armada del exilio y los cubanos en los sesenta? ¿Por que preferimos pasar por alto las expresiones contra dictaduras y tiranos y las menciones a los presos? Nuestras comprensibles emociones bloquean nuestra capacidad de actuar de forma inteligente en lo que a fin de cuentas es una guerra de imagenes y propaganda. ¿Preferimos regalarle la victoria a los Castro y orgullecernos de nuestra soledad mundial? Aguila y Blanco son personas inteligentes que desean lo mismo y hay que felicitarlos por alentar esta conversacion. 

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Pero si las cosas se dicen y el mundo o los cubanos no prestan atención, la culpa no es de quien se expresó, sino de quien no quiso oírlo. There's only so much a Pope can do.Algunas de las mejores citas de Francisco fueron a la llegada:"...la victoria de la cultura del encuentro sobre 'el sistema, muerto para siempre, de dinastía y de grupos' (esta es de Martí, pero va directo al pulmón).pero también en la misa:"...el cristiano es invitado siempre a dejar de lado sus búsquedas, afanes, deseos de omnipotencia ante la mirada concreta de los más frágiles"."quien no vive para servir, no sirve para vivir".y también estuvieron muy acertadas las lecturas y los cánticos hechas por otros durante la misa, por ejemplo: "Porque unos soberbios se ha alzado contra mí, hombres violentos atentan contra mi vida, sin tener presente a Dios...", basada en el salmo 53 o 54, también directo al pulmón.

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Casi siempre coincido con los agudas y bien fundamentados escritos del amigo Blanco; no esta vez. Ni el mundo ni la dinastia o sus acolitos le presto atencion a lo que dijoel joven catolico, menos aun los medios complices de la dictadura que ni entrevistaron al joven ni indagaron por que hablo lo que hablo. La visita se proyecto como otro triunfo insolito del castrismo, y asi lo fue.  Ganar espacios para que se pinten o reparen los templos es un negocio sucio entre estado e iglesia, pero plasma si fuese necesario que la iglesia cubana, su jerarquia y el propio Vaticano aceptan el chantaje que los Castro cinicamente perpetuan sobre ellos. Amigos, de esa caterva de prelados no nacen mambises, solo siervos.Juan M del AguilaCoral Gables, Florida

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Magnifico articulo de Blanco. Critica, informa y no ofende. No puedo decir lo mismo de algunos comentarios que van desde los que proponen cambiar el titulo hasta los que solo usan el articulo de pretexto para desahogarse contra el Papa. Como dice el autor eso solo lleva a la soledad politica. Los catolicos son 1,200 millones y ¿nosotros? ¡Que vocacion tenemos de sumar enemigos! Algunos ni siquiera se han dado cuenta que el articulo es en realidad sobre la nueva juventud catolica del Seminario San Carlos y el resto, incluyendo al Papa, es paisaje. Y en efecto, si de milagros se trata, Dios se valio de la visita de Francisco para mandarnos ese mensaje de esperanza en el futuro. 

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Yo creo que le saben algo al papa los castristas