Domingo, 17 de Diciembre de 2017
10:44 CET.
Sociedad

Salvado un operario de 'milagro' en Centro Habana

Archivado en

"El martillo neumático se fue al vacío en la zanja, chocó con un cable eléctrico del soterrado, un relámpago y salté hacia atrás", explica Magdiel, operador de la Empresa Eléctrica de Artemisa.

Sucedió el martes en la esquina de Águila y San José, Centro Habana. Los trabajadores artemiseños abrieron una larga zanja, auxiliados por otros de la Empresa Geominera de Pinar del Río, que apoyan a los habaneros de la Unión Eléctrica Nacional (UNE) en trabajos urgentes del único sistema eléctrico bajo tierra en la capital cubana.

"Lo nuestro es colocar los tubos y cambiar el cableado", contesta un pinareño, cuyo overol carmelita tiene estampado el sello de su empresa. Al lado hay vecinos conversando: "Trabajan improvisados, ellos desconocen los peligros de este soterrado con más de 60 años. Meses atrás hubo un incendio, vino por sí solo, por el desgaste de la instalación, ahí mismo, en esa esquina".

Magdiel viene de Bauta, escuchó con discreción el interrogatorio de un inspector de la UNE, llegado un tiempo después, cuando renació la calma:

—¿Te sientes bien?

—Nada, solamente el relámpago y caí hacia atrás, me afectó la vista, pero voy recuperándome.

—Bueno, ¿debemos llevarte al médico?

—No, no, me siento bien, solamente el susto, la goma que recubre los asideros del martillo fue mi protección.

—Entonces espera, que dentro de un rato nos tomamos la botella de ron, va por nosotros.

La historia tiene más o menos 30 minutos de retraso, llegué cuando una mujer gritaba desde la acera a su familia en el balcón de enfrente: "¡Quiten todo, desconecten los equipos!".

La gente tiene miedo de perder lo poco conseguido, quién sabe cómo, producto de estos inesperados accidentes. Un desbalance del voltaje puede ser la ruina de cualquier familia. La misma mujer comenta: "Son estos arreglos rápidos de última hora, no es planificado, entonces vienen trabajadores emergentes de otras provincias, nada saben, lo de ellos es abrir huecos sin parar".

De acuerdo a diversos testimonios, humo, relámpagos eléctricos y explosiones se mantuvieron durante al menos media hora hasta que llegaron los bomberos.

No se interrumpió el servicio eléctrico en la calle Águila y sus alrededores, tal parece que al calcinarse el martillo neumático, terminó el peligroso cortocircuito.

De las conversaciones entre trabajadores, decenas en el área, sabemos que la Unión Eléctrica moviliza a empresas afines de provincias cuando tienen un pico laboral, una urgencia de cualquier tipo, por ejemplo, los daños propios del paso de un huracán. Esta vez, paradoja, podría llamarse Ciclón Francisco, sin intención personal de ofender al Papa.

Salve Dios que, de acuerdo a lo dicho allí mismo por los operarios, la tensión eléctrica está entre 110-220 voltios; Magdiel acaba de nacer aunque sus canas indican tal vez 50 y algo más vividos. Pasados los peligros, humo y relámpagos eléctricos, excepto en el lugar del incendio, los trabajos se restablecieron; no hay tregua contando los días hasta el próximo 22 de septiembre.

La curiosidad fue una multitud de teléfonos móviles fotografiando, filmando los acontecimientos. Alguien comentó: "Te aseguro que dentro de algunos minutos esto sale por la Antena".

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 3 ]

Imagen de Anónimo

Madre mia! Y yo que pensaba que ellos trabajaban con planos...Cuba es un caos! Que legado y cuantos accidentes ocurriran!! Acorde con este relajo...los Castros bien merecen una silla....electrica....

Imagen de Anónimo

En este pais todo se resuelve con ron,a eso hemos llegado,ya etamos llegando a la meta                     ¡¡ SEREMOS ALCOHOLICOS COMO RAUL !!       EL BOBO ALIPIO*'+

Imagen de Anónimo

No lo llevan al médico y sin embargo se van a tomar una botella de ron.