Lunes, 18 de Diciembre de 2017
00:36 CET.
Relaciones Cuba-EEUU

La buena y la mala noticia

El reciente torrente de titulares y opiniones sobre el tema cubano ha pasado por alto dos noticias relevantes. Una muy buena: el embargo "a Cuba" ha terminado. Otra mala: La Habana todavía no ha enterrado la Guerra Fría. 

Vale la pena meditar sobre el asunto porque ayudaría a poner en perspectiva el polisémico  significado de la apertura de la embajada cubana en Washington el pasado 20J. El impacto histórico real del restablecimiento de relaciones diplomáticas solo podrá valorarse  por sus consecuencias a corto, mediano y largo plazos.

Contrario a lo afirmado en titulares sensacionalistas, en el caso de Cuba la Guerra Fría no ha concluido porque se requieren dos partes para enterrarla. Para La Habana el régimen de gobernanza y la política exterior representan una suerte de "inamovible" Santo Grial. El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla lo expresó con meridiana claridad durante la conferencia de prensa que compartió con el secretario de Estado John Kerry: "La apertura política en Cuba tuvo lugar en 1959".

En estos mismos meses, por citar un ejemplo, La Habana y Caracas han reafirmado el compromiso de colaboración militar y de inteligencia en defensa del régimen venezolano que ellos denominan "revolución bolivariana". La voluntad popular contraria al statu quo que pueda llegar a expresar la ciudadanía en las elecciones de diciembre no les interesa. Para ellos el chavismo llegó para quedarse.

Por otro lado, nadie parece percatarse de que el embargo de Estados Unidos "a Cuba" ha terminado. Lo que permanece en pie son las sanciones contra empresas estatales cubanas previstas por la ley Helms Burton. Cualquier empresa no estatal puede ya mantener relaciones económicas de comercio y financieras con Estados Unidos. Si Raúl Castro quisiera normalizar las relaciones económicas y financieras con Washington solo tendría que privatizar las empresas. Bajo el enfoque legal adoptado por las nuevas medidas de Obama esas entidades industriales o agrarias quedarían automáticamente fuera de todas las sanciones y restricciones que contempla esa ley.

Sin embargo, las oportunidades económicas abiertas por la nueva política de Obama en esta primera fase han quedado contenidas al ámbito de las empresas estatales cubanas. Por ahora, la población de la Isla y su frágil sector no-estatal asiste con esperanza pero cual convidado de piedra al llamado "deshielo". Ni una sola medida ha sido dictada desde la Plaza de la Revolución para que los ciudadanos puedan sacar provecho del levantamiento de todas las restricciones que, para su beneficio directo, hiciera el presidente de EEUU. Los Castro prefieren primero cerrar cualquier fábrica que no sea rentable antes que traspasarla a sus trabajadores y permitirles buscar inversiones extranjeras en ellas. Tampoco han querido reconocer jurídicamente los nuevos negocios de emprendedores que luchan bajo un régimen que profesa una permanente vocación por asfixiarlos.

Lo concreto hasta ahora es que mientras se exige el desmantelamiento del embargo estadounidense contra la economía estatal de la Isla, no hay pasos equivalentes en La Habana para derribar los muros que bloquean la iniciativa económica ciudadana. 

El efecto psicológico colateral del 17D le permitió al Gobierno cubano anunciar que del 1% la economía había crecido hasta un 4,7%. La razón no radica en el incremento de la producción o de la productividad industrial o agrícola, sino en la inesperada inyección de capital que ha supuesto a la economía estatal la bonanza desatada por Washington.

No es suficiente para Raúl Castro. Él pide y pide, siempre recordando que no esperen nada a cambio de su parte. Quizás ello provoque que muchos miembros del Congreso de EEUU se sientan tentados a responderle con su famosa receta: "Sin pausa, pero sin prisa".

Si se tiene presente que el presidente Obama legitimó su nueva política bajo el lema de "empoderar" a los ciudadanos cubanos, no es aventurado conjeturar que en los meses venideros no pocos congresistas le preguntarán a la Casa Blanca: ¿Por qué avanzar hacia una segunda fase en la normalización bilateral de relaciones cuando La Habana no ha hecho todavía los ajustes necesarios que permitan a sus ciudadanos sacar provecho de lo ya concedido por Washington en esta primera etapa? Si el "bloqueo a Cuba" ya no existe —solo continúan vigentes las sanciones a las empresas estatales—, ¿cuándo va a terminar el bloqueo doméstico al ciudadano y sus iniciativas?

Washington ha optado por reconocer al Estado cubano al restablecer las relaciones diplomáticas, pero cabría preguntarse cuándo el Estado cubano permitirá a los ciudadanos ejercer la soberanía y autodeterminación para que elijan —libremente— el régimen de gobernanza que prefieren y a los políticos encargados de administrarlo.

EEUU ha renunciado a promover el  cambio del régimen cubano. Muy bien. Pero hasta ahora todo indica que solo cuando ello ocurra habrá terminado la Guerra Fría.   

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 35 ]

Imagen de Anónimo

Abajo la dictadura...https://www.youtube.com/watch?v=P0JQJ1XcVKA

Imagen de Anónimo

Este año estan amplios los castristas para esperar el 26: con los puercos de El Sexto y un Obama que los entretiene, bueno aparte del paquete...

Imagen de Anónimo

Cuantos seudo comunistas han festejado el acercamiento entre estas dos naciones, esos mismos que gritaban:! Abajo el imperialismo yanqui! , ahora han tenido un cambio de corazon y actitud hacia USA. La hipocresia esta a flor de piel, de ambos lados. Washington , La Habana, Hialeah, El Cerro, todos contra todos y algunos contra otros. A veces me maravillo de lo manipulables que somos, fuimos y seremos.

Imagen de Anónimo

¿El embargo a Cuba ha terminado?Éste está cada día peor, debe ser que ya está muy viejito, supongoy como aquí publican cualquier mierda, pues bueno

Imagen de Anónimo

Esta es una copia al carbon de la mansion de "The Adams Family".

Imagen de Anónimo

Fe de errata: En el comentario de las 7:32 pm en vez de poner “recalcitrantes cubiches en USA” quise decir “recalcitrantes cubiches en CUBA”.

Imagen de Anónimo

Basta de quejas! Por fin el pueblo cubano podrá comprar lo que quiera, ya que no habrá bloqueoLe pregunto: el pueblo podra comprar lo que quiera? con que dinero?, además ya hay libertad en Cuba, podemos entrar y salir cuando quiera de la isla,Le pregunto: Hay libertad en Cuba? a que llama usted libertad?, se pude entrar y salir cuando quiera?y dice usted Viva Fidel!!!!le pregunto: y eso a a que viene aqui?

Imagen de Anónimo

al anonimo de las 7:32, por favor no siga haciendo uso del termino cubiche del que se vale para mostrar su desprecio por los que no coinciden con usted. Es una adaptacion de mal gusto del termino niche ( nigger para entenernos) que dice mucho de su ideologia. Si quiere use el de gusanos al que ya nos tienen acostumbrados.

Imagen de Juan

Muy bueno el articulo. En este blog hay unos cuantos comentarios que ni el autor escribiéndolo en letras grande lo pueden entender.  Cooperantes de los Castro el autor señala que cualquier cubano de a pie con una empresa y hasta un timbiriche puede hacer negocios con cualquier empresa en los Estados Unidos. Las únicas empresas que no pueden hacer negocios son las que están administradas por el gobierno.  Y un loco por ahi menciono que ya Miami tenias el resplendor que tienes hoy dia ante de nosotros llegar. Se ve que no sabes la historia verdadera de Miami. Sabias tu que Hialeah era potreros y base militar ademas de las inundaciones que esta tenias todos los años por las lluvias. Sabias tu que la calle Flagler era la mas poblada de Miami adjunto al downtown. Sabias tu..........dejame no seguir.  Como hay cubanos que se la dan de yo no se que y siempre salen con el fondillo lleno de eso mismo.    

Imagen de Anónimo

Excelente artículo, mis felicitaciones.