Lunes, 11 de Diciembre de 2017
22:11 CET.
Relaciones Cuba-EEUU

'En Cuba se vive la expectativa; puede que haya mejoras, puede que no'

Los gobiernos de Cuba y Estados Unidos abrirán el lunes una nueva era con la restauración oficial de unas relaciones diplomáticas rotas durante más de cinco décadas, un momento histórico que muchos cubanos aguardan con expectación y esperanza, aunque otros advierten que habrá que esperar.

La fecha del 20 de julio de 2015 ocupará un lugar destacado en la historia de ambos países cuando las hasta ahora "secciones de intereses" de Washington y La Habana recuperen el estatus de embajadas, un paso que culminará la primera fase del proceso anunciado el 17 de diciembre por el presidente estadounidense, Barack Obama, y Raúl Castro.

Leonardo, un trabajador por cuenta propia de 52 años, "nacido con la revolución", desea que esa nueva etapa de relaciones se traduzca en mejoras para el país.

"Al pueblo cubano hay que ponerle una medalla por el sacrificio de tantos años. Ojalá esta nueva apertura y este nuevo entendimiento con Estados Unidos mejore muchas cosas porque es lo que esperamos todos", comenta a EFE.

A su lado asiente su esposa, Nelsy, y dice que espera ver esas mejoras antes de morirse: "Esperamos que estos cambios traigan bienestar (...) Realmente estamos necesitados de muchas cosas".

"Tengo la esperanza de que se acabe ya la historia de las dos orillas", señala Eddy, cuya familia reside en Estados Unidos. Allí también vive el único hijo de Marta, una jubilada que se emociona al ser preguntada por las nuevas relaciones: "Una maravilla. Yo pienso que pueda traer muchas cosas buenas".

El camino hacia la normalización total de relaciones será complejo y tiene como principal escollo el embargo.

Además del fin de esa política, La Habana también reclama la devolución del territorio que ocupa la Base Nabal de Guantánamo, el cese de las transmisiones de Radio y Televisión Martí y la eliminación de las políticas que considera destinadas a alentar la subversión.

De esas diferencias también son conscientes los cubanos de a pie, algunos de ellos escépticos con lo que viene.

"Yo no esperaría mucho porque todavía faltan muchas cosas por limar", opina Lázaro, un jubilado habanero, con el que coincide Yaser, de 45 años: "En Cuba se vive la expectativa, puede que haya alguna mejora, puede que no. Hay que esperar a ver".

Expertos como el exdiplomático cubano Carlos Alzugaray creen que este es un proceso que realmente comienza ahora y perciben que entre ambas partes "se nota la voluntad de avanzar", a pesar de los grandes temas espinosos.

Tras recordar que a Obama le queda poco más de un año de mandato, Alzugaray opina que el deshielo es irreversible, sobre todo tras el trascendental paso de la restauración diplomática.

"Yo no creo que el que venga, aunque sea un republicano furibundo, pueda revertir el proceso. Puede ralentizarlo, congelarlo pero no creo que sea fácil volver a poner a Cuba en la lista de países terroristas o romper de nuevo relaciones", dice.

De momento, el próximo lunes la bandera cubana volverá a ondear en Washington, donde la apertura de la embajada de la Isla se celebrará con una ceremonia encabezada por el ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, y a la que asistirán más de 500 invitados.

En la ceremonia participará también una delegación de 30 representantes de diversas instituciones de la Isla, entre ellos el presidente del oficialista Consejo de Iglesias de Cuba, Joel Ortega Dopico, quien considera "emocionante" asistir a un hecho que significa "el reconocimiento de Cuba como nación".

En el caso de La Habana, la Sección de Intereses de Estados Unidos se convertirá también en sede diplomática el lunes, pero habrá que esperar a la visita, aún sin fecha, del secretario de Estado, John Kerry, para la ceremonia formal del izado de su bandera.

Y dentro de la Isla, la disidencia interna tiene opiniones divididas sobre la reapertura de embajadas, tal y como ha ocurrido desde que se anunció el acercamiento entre los dos gobiernos

"Termina la fase épica para que comience la fase política de la sociedad cubana (...) Se abre un momento crítico pero al mismo tiempo promisorio para todos los cubanos", opina Manuel Cuesta Morúa, del grupo opositor Arco Progresista.

En el otro extremo, las Damas de Blanco dicen no tener expectativa alguna con esta nueva etapa: "Va a ser más de lo mismo, no se va a resolver el problema de las violaciones de los derechos humanos por parte del Gobierno cubano", afirma Berta Soler, líder de ese grupo femenino.

Cubanos opinan sobre la apertura de las embajadas

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 2 ]

Imagen de Anónimo

La Señora Berta Soler, la Gran Dama de la Dignidad cubana, la nueva Mariana Grajales, tiene TODO el derecho para hablar, porque en primer lugar ESTÁ ALLÁ jugándosela cada día, y en segundo, porque tiene TODA LA RAZÓN. Y no hay nada "irreversible", sólo la muerte. Aunque ahora se salgan con la suya, no faltará que los Castro cometan otra barbaridad, como el derribo de las avionetas de "Hermanos al Rescate" y entonces ya no será asunto de protestar, sino de INTERVENIR. La frase de hoy en Cuba es "lo más seguro es que quién sabe". O "eso ni nos beneficia ni nos perjudica, sino todo lo contrario". Y ya empezó a reventar "la cosa" en Palma Soriano...

Imagen de Anónimo

Mira que los cubanos nos "creemos cosas", Berta Soler es buena protestando y exigiendo respeto a los Derechos Humanos en Cuba y la libertad de los presos politicos, pero dando su opinion en politica internacional??? como puede afirmar categoricamente lo que va a suceder en el futuro en Cuba? Acaso ella es politologa o espiritista. Por favor!!! A boca cerrada no le entran moscas.... que opine con conocimiento de causa porque esas declaraciones favorecen mas a los Castro aunque parezca lo contrario.