Lunes, 11 de Diciembre de 2017
20:15 CET.
El país que desapareció

La avenida 26

La Avenida 26 comienza en su intersección con la calle 23, siendo la ampliación de la calle 26 de El Vedado, que nace en la zona de los túneles. Termina en la Calle Almendares, frente a la plazoleta donde se encuentra la Fuente Luminosa, en la Avenida de Rancho Boyeros. Atraviesa los repartos Nuevo Vedado —del cual es su arteria principal— y Aldecoa.

Su trazado, bajo el gobierno del doctor Ramón Grau San Martín, se debe a su ministro de Obras Públicas —que era su primo— el ingeniero José San Martín, a quien se debe también el inicio de la construcción de la Vía Blanca, la inauguración del Parque Zoológico y del Jardín Botánico de la ciudad, la edificación del denominado Barrio Obrero y del Instituto de Segunda Enseñanza de La Víbora, así como la creación del reparto Altahabana, entre muchas otras obras. Por su adicción a construir plazoletas, entre ellas la de Agua Dulce, la de la Virgen del Camino y la de la Fuente Luminosa, sus adversarios políticos apodaban a José San Martín "Pepe Plazoleta".

La avenida fue mejorada y embellecida durante los posteriores gobiernos republicanos, mediante la siembra de adelfas rosadas en su separador central, las cuales fueron eliminadas después de 1959, bajo el pretexto de que dificultaban la visibilidad de los conductores de vehículos al realizar giros hacia su izquierda, siendo sustituidas por un ralo césped hasta nuestros días. Algo similar ocurrió con las decenas de árboles de majagua amarilla y roja, que existían a ambos lados de la misma, sembrados en rectángulos de tierra abiertos en las anchas aceras, que daban sombra y oxigenaban el aire. Desaparecidos más de doscientos, derribados unos por los fuertes vientos en época de huracanes, otros por accidentes del tránsito y muchos por la tala de vecinos frente a sus viviendas, y nunca restituidos, los rectángulos vacíos, con viejos tocones o sellados con cemento, existentes de trecho en trecho a lo largo de la avenida, desde donde comienza hasta donde termina, resultan testigos mudos de la debacle.

Donde comienza, en la calle 23, a la derecha, en el número 358, se encuentra la tienda  Danubio, con una oficina de la Western Union en su sótano, una escuela particular  de instrucción de las regulaciones del tránsito para aspirantes a choferes. Siguen varios pequeños comercios de cuentapropistas  instalados en los garajes de un edificio aledaño, edificios de apartamentos con una farmacia y una bodega deprimentes en sus bajos. Luego, el círculo infantil "Amiguitos de Polonia", remanente de cuando ese país era nuestro hermano socialista; una ponchera y la tienda TRD Amistad, ya al llegar al semáforo de la calle Zapata.   

En la acera izquierda, partiendo también de la calle 23, existe la cafetería 26 y 23; viviendas con sus portales dedicados a la venta de grabaciones en DVD y CD y artículos para el hogar; una pequeña dulcería y una cafetería particulares. A continuación, después de un solar yermo donde  existieron una bodega y una carnicería que se derrumbaron, están las conocidas "casitas de Kohly", desde el número 451 hasta el 489; una vieja construcción corrida con paredes de mampostería y techos de madera y tejas francesas, que ocupa toda una manzana con calle interior incluida, donde viven decenas de familias en espacios rectangulares reducidos, muchas de los cuales han instalado pequeños comercios en los minúsculos portales que dan a la avenida. Y en la esquina de la calle Zapata, en los bajos de un edificio de tres pisos en forma de puente de mando de un barco, abre sus puertas la cafetería-restaurante El Viso, que en una época pretérita ofertara, previa una larga espera, las hamburguesas bautizadas popularmente como McCastro, acompañadas de un refresco a granel de cola,  con su mercado anexo.

Después de Zapata, por esta misma acera, queda la dulcería Serviliana, que ofertaba exquisitos dulces, ahora dedicada a la venta de caramelos, bombones y panes especiales en CUC. Donde actualmente se encuentra la cafetería y minimercado El Rápido, pintado de rojo y totalmente enrejado, existió  durante un tiempo una cafetería que, además de cigarros y tabacos, ofertaba helado de sabor  obligado hasta que se agotara el galón del cual se extraía, que era cuando se abría otro, que podía ser diferente.

A continuación, vienen los edificios que una vez fueron viviendas del actual presidente Raúl Castro y su familia, más sus allegados y guarnición, con la calle de desvío de acceso a Zapata aún cerrada al tránsito vehicular, habitados por sus descendientes. Se encuentra luego el Laboratorio Central de Calidad y grandes almacenes de Comercio Interior.

En la acera de enfrente se encuentra un garaje en desuso, que anteriormente prestaba servicio exclusivo a los inquilinos de los edificios anteriores. Está luego el Cementerio Chino; dos edificios de vivienda, en los bajos de uno de los cuales estuvo la peluquería Diadema, durante años en estado ruinoso, y hoy en manos de cuentapropistas con el nombre de Salón Europa; el taller de propaganda gráfica del Partido Provincial, donde se plantea en grandes letras rojas "Rescatar el orden, la disciplina y la exigencia", algo muy difícil de lograr después de tantos años perdidos; una empresa mixta denominada Thunder Container Shipping L.T.D. y la tienda Todo Color, dedicada actualmente a la venta de productos de las industrias locales y ropa reciclada.

Más adelante, edificios de apartamentos con un banco en los bajos, y el parque y el cine Acapulco, uno frente al otro, el primero con un antiestético busto y pirámide dedicados a Ho Chi Minh, el cual no tiene absolutamente nada que ver con el diseño del parque, y el segundo casi siempre vacío, por su defectuoso sistema de aire acondicionado y presentar filmes ya vistos en DVD por la población, con una sala de video anexa, también vacía.

A continuación, un taller de mecánica con ómnibus  en estado de abandono; el aire libre conocido popularmente como Hermanos al Rescate, por ofertar sus productos en moneda nacional; la cafetería Di Tú, con ofertas en CUC; el edificio ocupado por el Comité Militar Provincial; una construcción de los años 50 con un muro kitsch tan de moda, seguido por un Joven Club de Computación, también con su muro kitsch y, ya en la esquina de la Calle 41, una vivienda particular con un patio con árboles de mango, que constituyen una tentación para los transeúntes y un dolor de cabeza para sus propietarios.

En la acera de enfrente, junto al parque Acapulco, en lo que fuera el edificio de Pasta Gravi, el Centro Provincial de Proyectos de Arquitectura y, cruzando la Avenida Kohly, cuyo separador una vez estuvo sembrado de adelfas blancas y hoy solamente tiene césped, el garaje Acapulco con tres dueños a falta de uno: el abastecimiento de combustibles pertenece a la empresa Cupet; la cafetería, que fuera sucesivamente tienda de accesorios automotrices, oficina del garaje, Le Pain de París y ahora Dulcinea, pertenece a la Empresa Palmares; y la plantas de engrase y fregado, más la ponchera, el servicio de aire y el local del taller de mecánica pertenecen al Poder Popular, el cual los tiene arrendados a particulares, quienes prestan sus servicios resolviendo por su cuenta los materiales que necesitan, así como reparando, también por su cuenta, los medios que emplean.

A continuación viene la cafetería particular Ven; la cremería-café-snack bar Piccolina; una farmacia mal abastecida, con pésima atención y exceso de trabajadoras;  el agromercado que primero fue de productos normados, después estatal, posteriormente con tarimas particulares, después nuevamente estatal y ahora una cooperativa; y el antiguo Minimax, convertido en un mercado de productos normados y liberados, oscuro, sin aire acondicionado ni ventiladores y antihigiénico, al cual se le han adosado en sus espacios originales una caja de cambio y una panadería, que tiene el original nombre de "Siempre es 26", que oferta pan normado y por la libre.

En la esquina, frente al mercado, en la que fuera vivienda de los dueños de la Vaquería Paredes, primero de madera y después de mampostería,  ampliado el local, radica la empresa Cuba Control. Cruzando la calle Conill se encuentra el desactivado garaje La Loma, cuya oficina se ha convertido en una pequeña tienda TRD, y sus plantas de fregado y engrase y la ponchera funcionan por la misma variante que las del Acapulco.

Más adelante, un edificio de viviendas, en cuyos bajos hace tiempo estuvo la emisora Radio Metropolitana; uno de micro brigadas y, en la esquina, la casa que fuera el estudio de Begoña López, construida en 1956, obra de Joaquín  Cristofol y Alberto Menéndez Dupuy, antes  abierta y hoy enrejada.

En la acera de enfrente, a partir de la calle 41, queda la empresa de muebles Dujo y un terreno baldío con césped y árboles. A partir de este,  el alto muro de cemento que se extiende hasta la calle de servicios y continúa, como patio, hasta la calle 30, pertenecientes a las edificaciones existentes en el lugar. En el número 952 está el local que ocupara la peletería Nuevo Vedado, arrendado ahora al Estado para una barbería y peluquería particulares con aire acondicionado y buenos servicios. Le sigue otra pequeña tienda TRD, y el local donde estuviera un minirestaurante estatal perteneciente a una cadena denominada Doña Julia, ocupado por una oficina de la policía perteneciente a Puentes Grandes.

Enfrente hay una gran residencia con altas rejas de hierro forjado, dos edificios de apartamentos, un Minimax venido a menos, sucio, desabastecido y oscuro, y la oficina de correos. Después, un grupo de viviendas hasta llegar al Parque Zoológico, que ocupa todo el terreno comprendido entre la Avenida 26 por el frente, con el famoso conjunto escultórico de la familia de venados erigido a su entrada, obra de Rita Longa, las calles 26 y Almendares por el fondo, y las calles 47 y Santa Teresa por los laterales.

Este parque fue de diseño tan avanzado en la década de los 40, cuando fue construido, que, aún hoy, a pesar del deterioro, del descuido y de la destrucción de muchas instalaciones y de las áreas verdes, así como de los pocos animales que exhibe, carente de los kioscos y de las cafeterías que lo caracterizaron, llama la atención de quienes se atreven a visitarlo. Y desde hace algún tiempo, parece encontrarse en un lento proceso de rehabilitación.

En la acera opuesta, partiendo de la calle 32, se alza una magnífica residencia; un terreno preparado con aspilleras para la denominada Guerra de Todo el Pueblo; el edificio que fuera de un banco, ocupado ahora por la dirección de las cajas de cambio; algunas viviendas y, en el número 1106, el cabaret Barbaram, con su actual Pepito's Bar.

A continuación, las instalaciones de la empresa de transporte turístico Vía Azul, con la oficina de Etecsa, el mercado y la cafetería circular. Anteriormente, en gran parte del área que hoy ocupan estas instalaciones,  se encontraba el paradero de las rutas 26 y 27 de los Ómnibus Aliados. Después, la Cafetería 26, de reciente reinauguración, más viviendas con algunos espacios dedicados a pequeños comercios de servicios gastronómicos, entre ellos uno denominado La Burguer, hasta llegar a la Calzada de Puentes Grandes.

En la acera de enfrente, a partir de la calle Santa Teresa, el antiguo servicentro El Zoológico, desactivado y utilizado parte de su local como ponchera. Luego,  viviendas con espacios dedicados a pequeños comercios; el agromercado de 26 y Santa María; la dulcería y panadería  Bambí, que oferta panes, dulces y refrescos. Detrás, el local desactivado del antiguo tostadero de café, trasladado fuera de la ciudad, debido a serle imposible a las autoridades eliminar el mercado negro de café que florecía en sus alrededores, y el nuevo centro comercial Puentes Grandes, edificado en  el espacio que ocupaba la antigua fábrica de toallas Telva, de la cual se ha restaurado su fachada original por la Calzada de Puentes Grandes.

Cruzando esta calzada aparecen, por esta acera, una cafetería,  las instalaciones del Centro de Investigación y Desarrollo de Medicamentos (CIDEM), la clínica estomatológica Puentes Grandes, la línea del ferrocarril del tren que conduce al poblado de Batabanó y el fin de la avenida. En la acera de enfrente, un edificio ocupado por fanáticos del equipo de béisbol Industriales, con una letra "I" blanca sobre fondo azul; un Di Tú; la carretera de entrada al Complejo de Pelota Vasca y las instalaciones bastante deterioradas de los hospitales Nefrológico  y Clínico Quirúrgico Joaquín Albarrán, este último conocido popularmente como Sala 8, por la famosa película del mismo nombre, debido a la cantidad de pacientes que envía hacia la otra vida.

La Avenida 26, a pesar de la carencia de árboles en sus aceras y de flores en su separador central, así como afectada por múltiples indisciplinas arquitectónicas, se mantiene como una de las mejores avenidas de la ciudad. En sus calles aledañas han surgido importantes comercios particulares como los restaurantes El Balcón, La Rosa Negra, La Casa y Habitanía, las dulcerías Daysi y Doña Shuly y la cafetería Wiro's. Todos sus vecinos esperan que los nuevos vientos que comienzan a soplar, le restituyan su anterior esplendor.                

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Comentarios [ 6 ]

Imagen de Anónimo

Gracias por brindarnos la oportunidad de volver a vivid esta Bella avenida 

Imagen de Anónimo

solo añadir que la tal radio metropolitana era antes Radio Kramer, la única en Cuba que trasmitía en inglés,que yo sepa, a finales de los 50.

Imagen de Anónimo

Esta bella reconstrucción memoriosa es tan nostálgica, como triste los chispazos de actualidad que de ella emanan. Gracias al cronista por hacernos sentir otra vez caminando por las aceras amadas un día, luego olvidadas, y ahora gracias a su pluma, reecontradas.

Imagen de Anónimo

Excelente, ya estoy esperando el próximo artículo.

Imagen de Anónimo

Quienes critican al presidente Grau nunca han circulado por esa avenida....o quieren meter la cabeza en un hoyo como las avestruces..., o quieren caminar por un trillo de matorral...Por esa avenida muchos aprendimos a manejar un auto, pues la Escuela de Automovilismo estaba cerca del parque Zoologico..La primera vez que maneje' un auto me baje' con toda la espalda mojada por el sudor...del riesgo,...pues por alli circulaban vehiculos pesados... Tuve un excelente profesor... que lamentablemente murio' despues... en un accidente provocado por un torpe, que aprendia a manejar en su auto particular...El aprendiz confundio' el freno con el acelerador...y se estrello' contra una rastra... De la majagua se hacen esplendidos sillones...La majagua tiene dos vetas de colores...Las flores de ADELFA pueden matar a un caballo...Verlas seria una tentacion...Los Castro le cogieron miedo...a una eventual intoxicacion... 

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Gracias Sr. Dámaso. Soy un seguidor de esos trabajos suyos relacionados con la historia de las calles y lugares de La Habana. No nací en esa ciudad, pero viví en ella durante 30 años, desde niño hasta que me fui de Cuba ya con 40 años, por lo que me siento habanero también. Esa avenida 26 aún hoy se ve moderna, cómo se percibiría en los años 50's ? En el edificio de 26 y Ave. Zoológico vivió durante muchos años Rosita Fornés, la gran vedette de Cuba.