Domingo, 17 de Diciembre de 2017
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Relaciones Cuba-EEUU

Washington y La Habana, sin embajadas seis meses después del anuncio Obama-Castro

Hace seis meses, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y Raúl Castro sorprendieron al mundo con el acuerdo para restablecer relaciones diplomáticas. Turistas, políticos y ejecutivos estadounidenses han viajado a Cuba desde entonces como si se hubiera derrumbado el muro de Berlín del Caribe. Algunos grupos de interés, respaldados por empresas, han cabildeado en el Congreso para levantar el embargo, y diplomáticos de ambos países buscaron espacio adicional para sus oficinas, alistaron las astas de las banderas y ordenaron imprimir papelería con la palabra "Embajada" en lugar de "Sección de Intereses", reporta la AP.

Pero medio año después, ninguno de los dos gobiernos ha hecho anuncios referentes a lo que los observadores calificaron entonces como un inminente acuerdo para la apertura de embajadas en Washington y La Habana.

"Eso lo que te demuestra es la complejidad de este proceso", dijo Jesús Arboleya, politólogo y exdiplomático cubano en Washington. "Si el inicio ya ha tomado este tiempo, imagínate los conflictos que se pueden originar después de su funcionamiento".

Las negociaciones para llegar a un acuerdo sobre las embajadas han tomado cuatro rondas intensas con temas como la libertad de los diplomáticos estadounidenses para viajar por Cuba e importar bienes para su misión diplomática.

Pero los asuntos que quedarán pendientes tras la apertura de las misiones diplomáticas son mucho más complejos: derechos humanos, demandas de compensación por la confiscación de propiedades estadounidenses en Cuba y por daños relacionados con el embargo que La Habana reclama. También un posible acuerdo de cooperación judicial, que incluye el espinoso tema de varios fugitivos de la justicia de Estados Unidos refugiados desde hace décadas en la Isla.

Además, muchos grupos se oponen a un acercamiento entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, incluidos algunos disidentes en la Isla, exiliados anticastristas y miembros del Congreso norteamericano que consideran que la nueva política básicamente recompensa a un régimen que viola los derechos humanos.

Precandidatos presidenciales republicanos, como el senador Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, y otros como el exgobernador de Florida, Jeb Bush, se han pronunciado firmemente en contra de la normalización de relaciones con La Habana.

Pero las encuestas muestran que la distensión tiene ahora un fuerte apoyo de la opinión pública estadounidense, lo que hace que muchos crean que el proceso es irreversible.

El 'legado' de Obama

El senador Jeff Flake, un republicano que aboga por la normalización de las relaciones, se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores y primer vicepresidente cubanos el fin de semana, y dijo a la AP que la apertura de las embajadas es "inminente".

Sin embargo, algunos impulsores del proceso temen que en general se esté moviendo con demasiada lentitud como para garantizar que un nuevo presidente no pueda revertir las medidas tomadas por Obama, como lo hicieron Ronald Reagan y George W. Bush después de Jimmy Carter y Bill Clinton.

Robert Muse, un abogado de Washington especializado en leyes estadounidenses sobre Cuba, opinó que Obama merece crédito por su osado e inesperado acercamiento a La Habana anunciado el 17 de diciembre, pero que también es justificadamente criticable por dejar que la relación se atasque.

"A mí me gustaría ver que el presidente mantenga un ritmo de la normalización de las relaciones que lo lleve a la meta. La meta es dejar como legado unas relaciones normalizadas entre Estados Unidos y Cuba", dijo Muse. "No puedes negociar cómo te gustaría que se normalizaran las relaciones con Cuba en el tiempo que tiene Obama para lograrlo".

Los promotores de la normalización enfrentan grandes obstáculos para progresar en ambas naciones.

En Washington, legisladores anticastristas han agregado cláusulas a iniciativas de leyes presupuestales que anularían las medidas de Obama para levantar restricciones al comercio y al turismo.

En Cuba, los viejos dirigentes son recelosos de un cambio súbito y descontrolado que los despoje de poder.

"Partiendo de un enfoque 'maximalista', el Gobierno cubano exige el levantamiento de todas las sanciones económicas, la devolución de la base naval de Guantánamo, la eliminación de la Ley de Ajuste Cubano y el cierre de las estaciones de Radio y Televisión Martí", que transmiten hacia la Isla, dijo a la AFP el académico Jorge Duany, de la Universidad Internacional de Florida.

"Mientras tanto, el Gobierno estadounidense ha adoptado una postura 'minimalista', buscando 'empoderar' a la sociedad civil independiente en Cuba, estimular el crecimiento del sector de trabajadores por cuenta propia y fomentar mayor tolerancia hacia la disidencia y respeto a los derechos humanos", añadió Duany y advirtió que son posiciones "difíciles de conciliar".

"Los desafíos son inmensos. En toda su historia Cuba nunca ha tenido una relación normal con Estados Unidos y dudo que llegue a tenerla en el futuro predecible", afirmó Arboleya.

La Habana quiere controlar el impacto. A Obama se le acaba el tiempo

Algunos vínculos concretos sí se han creado entre Cuba y Estados Unidos desde el anuncio del 17 de diciembre.

Turistas estadounidenses pueden reservar alojamiento en casas de cubanos mediante Airbnb; el costo de las llamadas telefónicas a Cuba bajó gracias a un nuevo acuerdo internacional de telecomunicaciones, y un centro de investigación de Nueva York realizará el ensayo clínico de un tratamiento cubano para el cáncer pulmonar.

Washington aprobó el recorrido de un ferry de Florida a Cuba, y abrió la puerta a un servicio aéreo directo entre ambas naciones.

Sin embargo, también ha aumentado el número de cubanos que emprenden viajes ilegales por mar y tierra a Estados Unidos ante el temor de que desaparezca la Ley de Ajuste.

Aunque las empresas estadounidenses dicen que La Habana se muestra receptiva a nuevos proyectos, el régimen aún tiene que tomar medidas tangibles para hacerlos posible.

Sarah Stephens, directora del Center for Democracy in the Americas, grupo en favor de la distensión, y líder de decenas de viajes de delegaciones legislativas a la Isla, dijo que las autoridades cubanas quieren controlar el impacto que pueda tener la entrada de las empresas estadounidenses en el mercado.

"Es sin duda el mensaje que están enviado", dijo. "Si quieres participar con nosotros, va a tomar algo de tiempo".

En el tema del embargo, asunto crucial en las relaciones cubano-estadounidenses, Obama mostró su voluntad de eliminarlo, pero el término de las discusiones en curso es incierto y el procedimiento legislativo se anuncia largo.

Duany destacó que "también queda pendiente hasta qué punto la Administración de Obama podrá implantar las nuevas medidas en el próximo año y medio", con el Congreso dominado por los republicanos y con el aumento de la temperatura de la campaña presidencial, en la que los candidatos no van a escatimar medios.

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Comentarios [ 5 ]

Imagen de Anónimo

bla bla bla, siempre lo mismo. Con el congreso en manos de los republicanos todo avanzara a paso de tortuga, para beneficio de EU al final, pues este presidente ha concedido mucho y obtenido nada. Y si sale Rubio o Jeff (lo ideal seria tenerlo a los 2 en el ticket republicano) se acabó la fiesta.  

Imagen de Anónimo

El atascamiento de es Obra de Dios y sera cada vez mas divino en la medida en que se vaya acabando el tiempo, largo por desgracia, hasta las elecciones presidenciales. Rubio o Bush pudieran facilmente darle patras a este trueque, a este intercambio en especie que condujo al maridaje entre el regimen de Obama y el de Castro.

Imagen de Plutarco Cuero

Eso, que se tomen su tiempo, entre lo que el hacha va y viene, el palo descansa ...Perdieron la oportunidad, si los republicanos barren en el Senado que se olviden de todo lo que Obama ha prometido ...

Imagen de Anónimo

Cuando Rigoberto entro en su makina del tiempo , construida usando un chevy del 42 al que agrego dispositivos criollos y algunos checoslovacos  , su deseo fue regresar al pasado al ano 1975 para ayudar a Fidel para evitar los errores cometidos por la revolucion y construir un socialismo " mas justo " , Entro al garaje y de ahi nunca salio hasta ayer ...en que volvio al futuro . Habian pasado 20 anos . Vaya ...me equivoque de tecla , de di 20 anos palante en lugar de 20 anos patras . Y Rigoberto se quedo en shock , jovenes norteamericanizados con zapatillas NITE , hablando por celulares , cubanos volviendo ...de EE UU de vacaciones . run run de embajadas . Oye ...esto es Cuba ? pregunto a un transeunte . Pues claro , chico ...tu eres bobo . No , no puede ser esto no es Cuba . Oye ..y Fidel ...? el cico contesto , el caballo ? esta " palla " apuntando con el dedo a la luna . Rigoberto camino ....y llego frente a ese edificio frente al cual tantas veces se manifesto ...abajo imperialistas . Vio la bandera yanki le dio un infarto y murio .  Nadie se acuerda de Rigoberto ( ni de Fidel ) . Por cierto ...llego el jurel sin cabeza , pero solo el de la cuota , el liberado esta aun en los mares .  

Imagen de Anónimo

El comportamiento del gobierno cubano no es claro sobre el futuro que el ciudadano  cubano espera y quiere. No es posible que despues de medio siglo de "sufrimientos" por causa del "bloqueo"  el gobierno cubano quiera mantener la vieja politica de ordeno y mando, sin el derecho a la legalidad de las libertades publicas. El gobierno norteamericano no puede volver al  error de Yalta. El embargo fue una accion contra el pueblo cubano, que  nunca fue consultado. Vencer a la tirania es   responsabilidad cubana, pero el embargo, y el daño causado al pais por la Ley de Ajuste Cubano caen en la responsabilidad del los EE.UU.Alberto Junco