Domingo, 17 de Diciembre de 2017
05:39 CET.
Opinión

El resignado narcisismo de la cubanía

Cada día tengo menos paciencia para el chovinismo, el etnocentrismo, la cantaleta de mis compatriotas, o, en otras palabras, el narcisismo de la cubanía que no tiene, ni remotamente, el discreto encanto de la burguesía buñueliana.

Debo estar envejeciendo más rápido de la cuenta.

Motivo especial de impaciencia, cuasi alergia, es la continua metatranca de la gran escisión que sentimos los cubanos —conste, los cubanos que tenemos la posibilidad de salir y entrar a la Isla, porque los de a pie no se hacen esas preguntas— entre si regresar o quedarnos. Nada, la misma que se plantean siempre los africanos a medida que se van ahogando en el Mediterráneo, o  la duda cartesiana de los migrantes eritreos: ¿se dejan degollar por ISIS o mueren de a poco en las cárceles de Israel?

El mirarnos al ombligo parece una más de las maldiciones castristas y el embelesar la agonía de nuestra separación familiar y nuestro exilio que constituye la envidia de cada madre hondureña que envió a sus hijos al norte de cualquier forma antes de que se los mataran las pandillas o del mexicano que no tenía cómo alimentar a los suyos, cruzó la frontera y no tiene esperanza alguna de legalizar su situación… ni de volver a verlos.

A ver, claro, a cada uno nos duele lo que nos duele, pero dejemos el lloriqueo excesivo. Nuestra situación migratoria —o exilio, si les place— no es nada excelsa y sí muy conveniente gracias los beneficios exclusivos que nos confiere nuestra politiquería y la del imperio. Dejémonos de historias, que quienes se plantean si quedarse o regresar tienen la opción. La mayoría, no. Y, especialmente quienes se plantean si o regresar evidentemente están haciendo una elección económica, no política —salvo en muy contadas excepciones. No se quedan porque los están persiguiendo ni mucho menos, sino por la misma razón por la que viene a Estados Unidos el resto de los migrantes que carece de un dictador justificativo —Gulag más, Remolcador 13 de marzo menos. Como bien sabemos, a los que están persiguiendo, o no los dejan salir o no los dejan entrar.

Y no diré nada de los intelectuales y artistas que integran las filas del exilio rosa.

Sí, tal vez mi crítica es más descarnada de la cuenta, pero no resisto ese tonito novelesco de referirse a la gran dicotomía, la problemática de la separación familiar, la confusión que nos crea el movernos de un lugar a otro, como si la causa de esto fuera un fenómeno climático o la maldita circunstancia del agua por todas partes. No, creo que aquí vendría al caso retomar un poquito de la enseñanza marxista sobre la base y la superestructura —es decir, las condiciones de la Isla no las causa nuestra disquisición existencial sino su régimen dictatorial. Y un poquito del mandato poético de Eliseo Diego y nombrar las cosas. La separación y las condiciones que hacen que vivamos así tienen un nombre, o más bien, un apellido y lo tienen hace 55 años… y más pa’lante, al parecer y con nuestra intelectual aquiescencia.  

A menudo, y hago mea culpa, miramos con desprecio a la disidencia cubana —¡cómo no nos salió una al estilo antifranquista!— por su falta de, digamos, refinamiento intelectual. Esto lo digo avergonzada. Porque los verdaderos disidentes son los que se han quedado allá y no escribirán muy bien, ni podrán reeditar las sublimes páginas de El presidio político en Cuba, pero están pagando su precio en sangre y sufren el oprobio añadido de nuestra desidia.

Pero nos planteamos el problema al revés. La pregunta es por qué los intelectuales que sí saben escribir, pintar, decir, no están asumiendo el papel que históricamente les corresponde y se aprovechan de las prebendas de un régimen cuya calaña bien conocen. Yo no soy quién para dar discursitos, porque huí prontamente a la primera oportunidad. Pero al menos, como no he tenido el valor de sacrificarme, tengo el pudor de callarme ante y no denigrar a los que sí se han sacrificado.

Entiendo perfectamente la necesidad de sobrevivir y de crear. Ya lo dijo el chileno José Joaquín Brunner, la dictadura no tiene que matarte, solo tiene que limitar suficientemente tus oportunidades de vida para hacerte entrar por el aro, para hacerte cómplice. Quiero creer que quienes se esfuerzan en crear desde lo oblicuo son discípulos del gran Fray Luis de León que tras cinco años en las mazmorras de la Inquisición, al regresar a dictar su cátedra, consciente de que, además, no podía hablar de la pequeña ausencia, comenzó su clase "Como decíamos ayer…" Le apuesto a que la suma de todos los silencios gritará a quienes vivan en un tiempo futuro la verdad acallada por la barbarie.

Lo que no entiendo es el hablar, el defender hipócritamente la podredumbre para poder vivir de ella. O el presumir que todo es sentimiento y distancia y confusión espiritual, como si no supiéramos las causas. Sobre todo, lo más irritante es la comparación gratuita, las falsas equivalencias, el no saber por qué estamos como estamos: "Los dos lados son tan intransigentes". Es decir, la violada y el violador deben mantener la calma.

Creo que esa es otra de las enseñanzas marxistas que deberíamos recordar: la neutralidad ayuda al poderoso.

Si vamos a callar, por lo menos avergoncémonos.

Al final, como siempre, como Borges: "La batalla es eterna y puede prescindir de la pompa/ de visibles ejércitos con clarines;/ Junín son dos civiles que en una esquina maldicen a un tirano,/ o un hombre oscuro que se muere en la cárcel.


Nota al título de este artículo: En mi barrio, el verbo resignar y sus formas no personales, participio, infinitivo y gerundio, suelen escribirse de otra forma… más apropiada para el tema que me ocupa.

 

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Comentarios [ 32 ]

Imagen de Anónimo

En el caso de OLPL y los comentarios de la anónima de la 1:50 pm,12:04 pm, me viene a la mente una cita del gran Willy: “me thinks the lady doth protest too much”.

Imagen de Amadeus

@ Anónimo - 17 Jun 2015 - 12:04 pm.Le repito una vez más que OLP no me paga nada por asumir su defensa, en este caso lo hago de oficio. Sin embargo me llama la atención algo, y es que yo sepa, nunca OLP ha asumido un protagonismo de opositor más relevante que otros aquí. Yo me considero opositor y usted no sabe si hice o me hicieron algo en Cuba. El hecho de decidir abandonar el país con la convicción de que se hace por no estar deacuerdo con la dictadura castrista, ya es en sí un acto de oposición.En el caso de OLP, vagamente recuerdo que tuvo sus problemas con el gobierno en una ocasión por lo que fue detenido. Me cae simpático este muchacho porque tiene la amargura de haber vivido en Cuba por lo que destila destila resentimiento lo que hace que cuando escribe lo haga con mucha rabia. Es una cuestión de gusto, ya sé. No lo considero un héroe, pero me parece sincero.En cuanto a la bandera y la desnudez, me parece bastante pacato escandalizarse por ello, o ¿usted no se da cuenta que está provocándonos y burlándose de todos nosotros?A la vista de la popularidad de OLP, estoy considerando seriamente aparecer también con la bandera austriaca, pero desnudo de cuerpo entero. Prepárense. 

Imagen de Anónimo

Hasta esa madre desesperada hispanoamericana es una emigrante política porque si la política es adecuada en un país, pocos se tienen que ir, pocos tienen que tomar esa decisión que puede resultar tan  terrible como quedarse.

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

Bueno, esta vez, sin entrar en detalles del contenido, y aprovechando el tema OLP (no entendia, pensaba que estaban hablando de la organizacion palestina), tengo que decir lo que he pensado por meses: OLP, esa foto esta puñetera! 

Imagen de Anónimo

Amadeus, no me siento ofendida. Es su  opinion y la respeto, de hecho me gusta leer sus comentarios. Como usted bien dice hay otras personas que tambien gustan llamar la atencion. Mi opinion es que este joven OLPL se vende como un Gran Opositor que enfrento a los Castro y en realidad no ha hecho nada. Eso le sirvio para que en el primer viaje quedarse y salir con la bandera en el cuerpo (lo de desnudo no se que tiene que ver con el patriotismo) y ahora es un "gran" opositor, disidente, anticastrista, etc, etc. Yo, al igual que Isabel, tampoco hice nada...pero al menos tengo el decoro de no alardear por algo que no hice. Si en realidad ese joven y muchos que viven del cuento hubiesen hecho also serio, ya los Castro no existieran.

Imagen de Pedro Benitez

Muy interesante el articulo.  La coacción que utiliza la dictadura para mantener el control total sobre el país tiene el mismo efecto sobre el intelectual, el obrero, el estudiante y el militar.  Porque la dictadura se impone como guía política, moral e ideológica sin permitir verdadera independencia económica.  Semejante nudo gordiano solo se puede hacer cuando el pueblo pone toda la confianza en un mesías que no es mas que un gran manipulador.  Entonces los intelectuales responden como los militares y los estudiantes universitarios: Por miedo, por conveniencia y por instinto de supervivencia.  Sin libertad política e independencia económica se convierte en amoral el ciudadano.    

Imagen de Anónimo

Lo del narcisismo es una cortina de humo para camuflar lo que en verdad hay en el fondo: complejo de inferioridad.  Un pueblo adolescente y temeroso a enfrentar la verdad.  De ahi tanto choteo y evasion.  Tanta insolencia y poca sustancia.  Sino, por que en el otro polo del espectrum, siempre hemos sido un pueblo suicida?  Lo que se ve o percibe por arribita o es evidente, casi nunca es lo que parece ser.  A mi juicio a este articulo le falta mucho para tomarlo en serio.Por cierto, OLPL es brillante.  Perdon, es un genio!  AT 

Imagen de Anónimo

La autora habla del "narcisismo" del cubano: ¿no será HEDONISMO?En cuanto a la valentía, recordemos: "El intelectual es valiente hasta la muerte...EXCLUSIVE". Miguel de Montaigne.

Imagen de Anónimo

Por definición, los intelectuales no son brutos y se caracterizan por tener cierta agudeza (no confundir con ética ni principios) y siempre han sabido “dónde dice peligro” desde que el Intelectual en Jefe comenzó a dirigirse a ellos para emitir su “modesta opinión” poniendo primero la pistola sobre la mesa.

Imagen de Amadeus

@ Anónimo - 16 Jun 2015 - 1:50 pm.Sin que se sienta usted ofendida, porque no es mi intención , pero precisamente usted reacciona como las huestes de Pavlov cuando Orlando Luís Pardo aparece en el escena como la Caperucita. Dice usted que OLP le suena tanto a oportunista, ¿oportunista, por qué? Sería interesante que nos lo explicara.¿"Llamar la atención, orate…"? Aquí hay quienes llaman más la atención que OLP y nadie les  llama así, al contrario nos divertimos. O usted toma a OLP demasiado en serio o sencillamente no le gusta el numerito la bandera y la desnudez, pero ya esa es otra historia.Ah, antes que me lo pregunte: Ni conozco personalmente, ni soy amigo, ni abogado de OLP, pero ya basta que aparezcan las hordas de perseguidores (algunos son recibidores de jabitas) para que me ponga a su lado. Mi debilidad son las causas perdidas.De nada.