Lunes, 11 de Diciembre de 2017
20:15 CET.
Historia

Cabildos carabalíes en Santiago: la lucha por conservar una tradición

El pasado colonial no ha desaparecido totalmente del escenario social cubano. En la identidad de las mayorías étnicas subsisten vicios y deformidades, conceptos y actitudes enraizadas sobre las que se intenta ejercer influencias educativas, correctoras o hasta de carácter legal. El estrato social que más ha padecido incomprensiones y discriminación ha sido el componente afrodescendiente.

Primero sufrió los horrores de la esclavitud y luego el desarraigo social, lo cual lo obligó a organizarse en cabildos o microcomunidades controladas por las autoridades, donde revivía sus tradiciones y estructuraba relaciones no permitidas en el medio macrosocial.

A principios del siglo XIX y con la justificación de la españolización de las grandes ciudades de Cuba, se produce la mayor inmigración civil, que no excluye el de las asociaciones de color ya autorizadas.

Los cabildos organizados en Santiago de Cuba eran predominantemente  de orígenes congo, lucumí y carabalí[1]. En la convivencia de etnias diferentes y todas integrantes de la masa esclavizada, lograron preservar una identidad que sería su aporte a la idiosincrasia cubana. Fue en este espacio de concurrencia y tolerancia, de rechazo y discriminación racial, que afianzaron su permanencia sociocultural.

La esclavitud fue abolida en la Isla en 1886. El 18 de enero de 1887, el Capitán General estableció que los cabildos de naciones se inscribieran en el registro civil de los gobiernos del país, surgiendo con ello la Ley de Asociaciones.

El 4 de abril de 1888 se dictó que cada cabildo debía acogerse a las órdenes establecidas por la legislación vigente, incluyendo el registro en la iglesia más cercana, a la cual debían transferir todas sus propiedades en caso de disolución.

Por su parte, la Iglesia Católica exigía a los cabildos que pretendían registrarse en sus actas, que adoptasen un santo patrón por el cual debían darse a conocer. El Cabildo "Carabalí Olugo" se asoció a la Iglesia de Nuestra Señora de los Desamparados, el 26 de septiembre de 1889 y adoptó el nombre "Nuestra Señora del Carmen". Se refundó en el campamento mambí ubicado en El Tablón, dentro de la jurisdicción de San Luis[2], y funcionaba en las horas de asueto que les permitía el ejército español, o sea, cuando no estaban en combate.

Los hermanos Baracoa (Francisco y Simón Nápoles), fueron los responsables de la organización del Cabildo "Carabalí Isuama".  A fines del siglo XIX y, luego de finalizada la guerra, este se formaliza también como sociedad protectora etnosocial y cultural, acogiéndose al patronazgo de San Juan Nepomuceno, santo del silencio, en referencia a la discreción y respeto que debían asumir, como asociación, a las ordenanzas de sus amos.

El miércoles 10 de octubre de 1877, a propósito del noveno aniversario del alzamiento de la Demajagua, (que dio inicio a la Guerra de los Diez Años), en el campamento de Sierra Chiquita, Las Tunas, se celebró un acto donde concurrieron oficiales y soldados del Ejército Libertador, funcionarios civiles, y campesinos. Esta efemérides, celebrada en otras zonas del país, asistió allí a un acontecimiento remarcable: por primera vez actuó el Cabildo "Carabalí Olugo". De hecho, sus padrinos fueron el mayor general Antonio Maceo Grajales y el brigadier Flor Crombet.

Gracias al reglamento del carnaval de 1901 dictado por Emilio Bacardí Moreau,  entonces alcalde de Santiago de Cuba, todos los cabildos y tumbas francesas legalizados por la antigua Ley de Asociaciones podían participar como comparsas en el carnaval junto con las verdaderas comparsas que ya existían. Esto explica que el 15 de agosto de 1913, los socios del cabildo reunidos dejaran constituida definitivamente la organización bajo el nombre "Sociedad Nuestra Señora del Carmen"[3].

En los registros disponibles sobre estas cofradías, la etapa de los años coloniales y republicanos está plagada de contradictorias leyendas y alteraciones, agravadas por lagunas históricas que obedecen a la pérdida o ausencia de documentos, quizás debido a constantes cambios domiciliarios y al analfabetismo de la generalidad de sus miembros, lo cual les impedía escribir sus memorias.

No obstante, se sabe que desde su origen colonial se han caracterizado por desarrollar una danza dramática, colectiva, ensayada minuciosamente e integrada por personajes alegóricos a la corte española. Aunque los vasallos y tocadores evocan la forma de vestir del esclavo doméstico cuyos adornos sí que denotan la impronta africana: los varones usan cascabeles y alpargatas de suelas de esparto. También accesorios como cestas en las manos y sombreros de yarey. Las mujeres portan pañuelos y collares multicolores.

El 6 de septiembre de 1940 el Cabildo "Carabalí Olugo" estuvo integrado por 18 personas, llegando al acuerdo de disolverse. Su última sede residió en Estrada Palma (Santo Tomás) 708, entre San Basilio y Santa Lucía.

Luego de una larga crisis, se reorganiza después del triunfo de la revolución, el 19 de noviembre de 1961, con 31 miembros, pero sin sede. Bailaban en el salón de la  calle 4, del reparto Mariana de la Torre, y las reuniones de la directiva se hacían en la casa del presidente Porfirio Soulary Lavalle, sito en Calle 8 y Pasillo de Silva # 8.

Su primer carnaval en esta etapa fue el de 1962[4]. En 1963, el Consejo Municipal de Cultura decide no otorgarle premio por considerarla una agrupación tradicional, al igual que el Cabildo "Carabalí Isuama" y "La Tahona" de la Tumba Francesa.

Es necesario resaltar la inestabilidad de este cabildo por acoso de las autoridades. Su primera institución, cercana a la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, se quema accidentalmente, y el forzado trasiego de sedes ocasionó la pérdida de accesorios y atributos. Otro perjuicio notable fue interrumpir la tradición de celebrar los honores a su santa patrona, imposición debida al enfrentamiento de la Iglesia Católica con la dirigencia del Gobierno en esa etapa[5].

La "Isuama", también peregrinó, aunque se mantuvo en el antiguo barrio de Santo Tomás, hoy barriada de Los Hoyos, acogiéndose a la Iglesia de Trinidad, muy cercana a su asentamiento.

La existencia de una cultura de afrodescendientes en los cabildos "Carabalí Isuama" y "Olugo" es motivo de orgullo para la historia local de Santiago de Cuba. Salvaguardar estas expresiones y manifestaciones de la cultura tradicional que identifican al territorio con un alcance nacional, es un trabajo que ocupa y preocupa, por los peligros que ya han confrontado en su intento de garantizar la identificación, documentación, el fomento y la transmisión de este valioso patrimonio.

Preservar su autenticidad y respetar el dinamismo con que tienden a desarrollarse, y a la vez propiciar su adecuado reconocimiento y difusión, es un compromiso que no debe postergarse.

La reconstrucción de la dinámica social, el comportamiento colectivo y las prácticas ordinarias de los cubanos en diferentes entornos y épocas históricas, es sin dudas un camino para comprender la complejidad del proceso de formación nacional.

En este sentido, aún quedan muchas interrogantes por clarificar, sobre todo en los años que comprenden el período republicano. La variabilidad de instituciones que se crearon entonces generó divisiones en la sociedad cubana: negros, blancos, españoles,  chinos, fundaron sus instituciones propias. El problema de la integración, aun después de la igualdad estipulada por la Carta Magna, siguió siendo un punto álgido en los debates sobre la nación.

¿Serían realmente iguales los cubanos? Aun cuando los hubiese hermanado la guerra, ¿negros y blancos alcanzarían estatus equivalentes?

Las dinámicas de la sociedad republicana mostraron las prácticas discriminatorias hacia los afrodescendientes y su constante búsqueda de estrategias para legitimarse. En este sentido, los espacios de reunión y asociación fueron una vía de acceso para el reconocimiento en la esfera pública, motivos que explican la selección de los espacios de sociabilidad de los negros y mulatos en Santiago, Bayamo, Matanzas, Guantánamo y Trinidad como objeto de estudio.

En los últimos años la historiografía cubana ha tenido acercamientos muy notables a la temática de la sociabilidad. Pero a pesar de que estos resultados revelan un enfoque  al sujeto popular, destacando su participación en espacios públicos y privados, (sobre todo durante el último tercio del siglo XIX), todavía las formas y espacios de sociabilidad establecidos por este grupo étnico, no ha sido suficientemente teorizado en el campo historiográfico.

Aún hoy se pueden identificar varios elementos que requieren de una atención urgente. A saber:

  • Una protección legal efectiva de asociación, ausente en el Código Civil, que institucionalice la condición  de sociedad civil de estos organismos. Mientras que en La Habana se creó la "Asociación Yoruba de Cuba", estos cabildos que subsisten en Matanzas, Trinidad, Bayamo, Guantánamo y Santiago de Cuba, no gozan del mismo derecho.
  • Una protección económica efectiva que no se limite a su participación en el carnaval, y en cambio asegure su promoción concreta. Aunque el país dedica recursos para la preservación de las expresiones tradicionales de la cultura, en el caso de los cabildos casi no existe soporte económico.
  • Generar acciones que permitan la  protección de estos valores intangibles en  la Lista del Patrimonio Mundial. Es sintomático que la Tumba Francesa "La Caridad de Oriente" se encuentre en la Lista, y estos cabildos, de mayor antigüedad, no se hayan promovido en igualdad de condiciones.
  • Entre las diversas instituciones que pueden y tienen la misión de preservar este legado, como el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, las Direcciones de Cultura, el Centro de Estudios Africanos y la Casa de África, debe diseñarse una política coordinada, que en la actualidad no existe.
  • Apoyar las investigaciones realizadas en relación con estos cabildos para garantizar una fuente documental segura y la promoción de los saberes y tradiciones acumulados por ellos. Las actuales investigaciones son parciales y apenas se difunden.

Se establecería así una política verificada en la práctica que en verdad contribuya a la memoria y difusión de los cabildos, y terminarán los avatares que afrontan desde el siglo XIX.  Se lograría su verdadera inserción en la vida social y la consistencia de su aporte a la cultura local y nacional, esa cultura auténtica que tanto se pregona.




[1] Congo: término común en las Américas y el Caribe debido a la cantidad y variedad de esclavos transportados. Referidos con la denominación "congo", evoca el territorio y río del mismo nombre. Lucumí: múltiples fuentes como Ulkumi o Ulkami condujeron a una falsa generalización de homologar esta denominación con la supuesta omnipresencia yoruba. Carabalí: se refiere a los puertos de embarque situados en el Calabar, todos fluviales. El término carabalí es ampliamente conocido por su significación comercial en el área de las Américas y el Caribe.

[2] Así se expresó Tomás Soulary, presidente fallecido, padre de Benito y esposo de Feliberta, presidencia de este cabildo hasta el 2010.

[3] Millet José y Rafael Brea, Grupos folklóricos de Santiago de Cuba (Editorial Oriente, Santiago de Cuba), p. 27.

[4] Black, Irene, "El Cabildo Carabalí Olugo". Ponencia presentada a la I Conferencia Provincial de Estudios Culturales. Santiago de Cuba. 1987.

[5] Chappi, Tania, et.al: "Fiestas Populares. Las penas se van bailando" en Bohemia, 29 de septiembre de 2006, p.32-33.

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Comentarios [ 7 ]

Imagen de Anónimo

Para Anónimo 10:11 pm.Con todo el desprecio que mereces por insolente e ignorante y además verraco: “Segundo Wikipedia: “Cabildo Colonial é o nome dado às corporações municipais instituídas na América Espanhola durante o período colonial que se encarregavam da administração geral das cidades coloniais. Era o órgão que dava representatividade legal à cidade, através do qual os habitantes resolviam os problemas administrativos, econômico e políticos do município”, COMENTARIO de Esopo.

Imagen de Anónimo

Para Anónimo 7:14 pm, con todo respeto que el señor merece, “lo cortés no quita lo valiente, actualmente en la Iglesia Católica en Cuba existe una  diócesis llamada Bayamo-Manzanillo, en una futura Cuba democrática posiblemente la actual provincia Granma adopte ese nombre lo cual los manzanilleros y bayameses agradecerán por emancipar  su identidad ciudadana al dejar de llamarse granmenses, nombre extranjerizante y típicamente castrista. Algo parecido podría pasar con los cabildos en extinción de volver a sus orígenes asociados a las parroquias que según Carlos Sánchez Cito:"El 15 de agosto de 1913, los socios del cabildo reunidos dejaran constituida definitivamente la organización bajo el nombre "Sociedad Nuestra Señora del Carmen”. Su primera institución (Carabalí), cercana a la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, se quema accidentalmente. La "Isuama", también peregrinó, aunque se mantuvo en el antiguo barrio de Santo Tomás, hoy barriada de Los Hoyos, acogiéndose a la Iglesia de Trinidad, muy cercana a su asentamiento”, COMENTARIO de Esopo.

Imagen de Anónimo

Que bruto es el Esopo ese, propone que no se unan al Estado totalitario y que se unan a la Iglesia y no sabe el que la Iglesia tambien es parte del Estado totalitario, bruto las mil y una vez, ademas de que el autor no ha planteado eso que el dijo.

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Y por que la IGLESIA  que ha traicionado a todo el religioso pueblo cubano perseguido desde el 1959  e incluso ha traicionados "EL RESPETO A SÍ MISMA"   claudicando ante intereses politicos y economicos.    Esopo tu sabes que la iglesia es complice de los castros  y  solo ha escuchado a los de abajo "HIPOCRITAMENTE"   Reuniendose con algunos de los opositores en publico  y  "CON LOS CASTROS EN SECRETO"  y a espaldas incluso de sus fieles (ingénuos) seguidores.    Eso fué acaso lo que "CRISTO  HIZO  CON LOS FARISÉOS ?"   LA IGLESIA SOLO QUIERE SU PARTE "DEL BOTÍN"......

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Gracias por tan interesante artículo muy bien documentado.

Imagen de Anónimo

Carlos me ha sido muy instructivo e interesante tu artículo, porque pensaba que el cabildo era una terminología obsoleta porque fue usada por el gobierno colonial español para definir territorialmente determinadas agrupaciones sociales, como santiaguero me recuerdo de las representaciones que hacia la Tumba Francesa en determinadas festividades. Sin tratar de entrometerme en las cuestiones de los afrodescendientes, pienso que para empezar a devolverle la identidad a los cabildos deberían de adoptar la organización relacionada a las iglesias como tú has plantado era al final de siglo 19 y al inicio de la república, pienso que eso le daría más autonomía a los cabildos y saldrían de la dominación total del poderoso estado totalitario que todo lo politiza y manipula. Pienso que eso sería factible por el prestigio y la autoridad actual de la Iglesia Católica Cubana siempre y cuando mantengan los cabildos su autonomía con relación a la organización parroquial y sean dirigidos y organizados por las propias membresías negras\afrodescendientes, pienso Carlos que en esta etapa de lucha de la comunidades negras cubanas una cuestión primordial es ir procurando la secesión del poder totalitario, COMENTARIO de Esopo.

Imagen de Anónimo

Eso ya no existe (como autentico)  porque empezaron por "designar"  a  blanco y blancas  a  dirigir y representar a los grupos culturales y folkloricos.  La mujer de Meneces  era la "jefa" designada de uno de la Carabalí----------Joel James  y su hermano  eran los "designados" de la Casa del Caribe y en la Casa del Africa tambien el jefe era un no africano, ni mestizo siquiera-----ESTO NO QUIERE DECIR QUE FUERON MALAS PERSONAS-----PERO ALLÍ ESTABAN UN COSS CAUS, UN MARIANO WILSON----Y OTROS MUCHOS  NEGROS A LOS QUE NUNCA LE DIERON MAS CHANCE QUE EL DE TOMAR BASTANTE ALCOHOL HASTA MORIRSE---