Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
02:18 CET.
Relaciones Cuba-EEUU

Obama y la realpolitik

Cuando se repasa un poco la historia de Estados Unidos se percibe que la estrategia del presidente Barack Obama hacia Cuba  no es tan nueva como parece a primera vista.

Y es que se trata de  realpolitik,  palabra alemana que significa  pragmatismo político a ultranza, y que se sintetiza en una frase de John Foster Dulles,  secretario de Estado con el presidente Dwight Eisenhower en los años 50:  "Estados Unidos no tiene  amigos, sino intereses".

Dulles  lo que hizo en realidad  fue resumir  otra  frase  pronunciada por el también secretario de Estado  John Quincy Adams, pero en 1823, cuando sentenció: "Estados Unidos no tiene amistades permanentes, sino intereses permanentes".

Por cierto,  Adams ese mismo año enunció la política de "la fruta madura", según la cual, por gravitación geográfica inevitable,  Cuba sería  parte de la Unión Americana al separarse de España .  Y también en su  fecundo 1823,  Adams  elaboró la tesis de  "América para los americanos",   que fue llamada  Doctrina Monroe  porque  era James Monroe el presidente y no Adams, quien lo fue dos años después.

O sea, esta política de Washington de acercamiento a los Castro sin tener en cuenta factores "sentimentales"  es añeja.  Lo que es nuevo es que de los 11 presidentes que ha tenido EEUU desde que Fidel Castro entró triunfante en La Habana hace 56 años, Obama es el que más se ciñe a esa doctrina Adams-Dulles, y que tiene cierto parentesco con el cínico pragmatismo  del filósofo estadounidense Williams James (1842-1910) y que se sintetiza en una insólita sentencia suya: "Solo es verdad lo que me es útil".

En el caso de los Castro no hay solo parentesco, sino que es James el guía doctrinario del régimen. En su filosofía se basan los medios de la Isla, y el Gobierno,  para la manipulación de la realidad:  si algo es verdad pero no conviene al régimen, es mentira;  si es mentira pero  conveniente, es verdad. Y punto.

Vecinos más cercanos

Los intereses  de EEUU  respecto a Cuba se expresan en la apetencia que tienen los hombres de negocios de hacer negocios  con las Isla. La razón es simple: si  europeos, chinos, rusos y brasileños  quieren meterse en la Isla, con más razón deben hacerlo  sus vecinos más cercanos.  Por la parte castrista  se manifiesta en la necesidad de tener un asidero  al que agarrarse ante el cada vez más incierto futuro de Venezuela,  mecenas de Cuba.

De una u otra manera  todos los gobiernos actúan como lo definieron Adams y Dulles. Solo  en tiempos de guerra, o de catástrofes naturales  los Estados actúan solidariamente en  tareas puntuales. Y también en las  entregas de ayuda humanitaria a países con crisis alimentaria o con gente muy necesitada, y en la lucha contra el terrorismo, o la protección del medioambiente, etc.

A fines de la Segunda Guerra Mundial, con sus 67 millones de muertos y una destrucción material sin precedentes, hubo consenso internacional en que las naciones debían ser más "amigas" y  coordinar políticas para evitar una hecatombe humana como la ocurrida.  Y  así, en junio de 1945 un total de 51 países firmaron en San Francisco la Carta de las Naciones Unidas.  Surgió la ONU.

Pero nació  tarada por el derecho de veto en el Consejo de Seguridad, el único órgano  capaz de aprobar resoluciones de cumplimiento obligatorio para los Estados miembros. Ese privilegio de poder vetar,  que paraliza constantemente a la ONU, fue  la condición sine qua non que exigieron las cinco grandes potencias vencedoras en la guerra  para crear la entidad política global. Y  sin ser muy  "amigas" se constituyeron en miembros permanentes del Consejo de Seguridad: EEUU, Gran Bretaña, Francia, China y la Unión Soviética (hoy Rusia). 

Con la expansión geográfica del comunismo y  la  Guerra Fría  no cuajó del todo el  plausible propósito de la ONU.  La realpolitik lo impidió. Con la descolonización de Africa y  Asia, y la independencia de otros territorios, se cuadruplicó su membresía  y hoy la organización tiene 193 países, que muy poco pueden lograr, salvo  recomendaciones  que nadie cumple. La entidad ha quedado más bien para la asistencia humanitaria en casos de crisis,  o  el despliegue de "cascos azules" en zonas de conflicto.

¿Internacionalismo?

Por lo demás,  mientras más poderoso es un país menos amigos y más intereses tiene, no importa la ideología.  ¿Era por  "internacionalismo proletario"  que la Unión Soviética subsidiaba al castrismo  y pagaba la libra de azúcar a 45 centavos cuando se cotizaba a 4 centavos en el mercado mundial?

Moscú pagaba,  y caro,  porque Cuba era su plataforma en el corazón del continente americano para expandir el comunismo y la influencia soviética en la región,  y  porque era su  base de inteligencia y contrainteligencia en las narices mismas de EEUU, entre otras  razones.

No fue por solidaridad revolucionaria  que Fidel Castro sembró de guerrillas y  quiso incendiar Latinoamérica con la ayuda del Che Guevara,  sino para convertir a Cuba en el centro ideológico y político de la región  y  vivir luego a expensas de las naciones liberadas de la "explotación imperialista". ¿Subsidia hoy Caracas a La Habana por solidaridad, o porque el chavismo sin la dirigencia cubana no puede sobrevivir?

Y  al colocar  35.000 médicos cubanos en Venezuela y Brasil,  sin sus familias,  los Castro no lo hacen por solidaridad con los pobres, sino porque esa es la principal fuente de ingresos en divisas —quintuplican los ingresos por el turismo— que tiene la arruinada economía cubana, y porque a la vez concientizan ideológicamente a decenas de miles de personas.

Pragmatismo excluyente

Lo peor es que el Gobierno castrista aplica la doctrina Adams-Dulles a su propio pueblo. El  bienestar del pueblo cubano, ya uno de los más pobres del hemisferio occidental, y la necesidad de restablecer derechos y libertades ciudadanos no cuentan a la hora de hacer política en La Habana. Lo que le importa a la cúpula dictatorial es perpetuarse en el poder, al precio que sea.

Es por ello que no quiere en realidad una normalización total de relaciones con EEUU. El propio Raúl Castro insiste en que eso tomará "mucho tiempo". Lo que quiere el régimen es que se levante el embargo, tener acceso a créditos internacionales, recibir mucho dinero de los turistas estadounidenses y capitales. Pero no como en China o  Vietnam, sino con muchas más restricciones para los cuentapropistas y la población en general.

A decir verdad, el problema de la  elite militar de la Sierra Maestra es que no está preparada para abrirse  y relacionarse normalmente con Washington, a quien teme por motivos reales y no ficticios como aquel fantasmal peligro de invasión militar.  No sabe cómo va a lidiar con una masiva invasión de yanquis pero sin armas, tanques y aviones. Es consciente de que por muchos controles y leyes que imponga, el riesgo de que la situación la desborde es real.

En resumen, la realpolitik de Obama con Cuba es económica, comercial y tecnológica, nada altruista, pero también la apuesta de que como efecto colateral el régimen se vea arrastrado a hacer cambios profundos.

La estrategia de los Castro, en tanto, es precisamente la de impedir que ese desbordamiento se produzca.

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Comentarios [ 27 ]

Imagen de Anónimo

El BOBO DE LA YUCA considera que la politica de Estados Unidos de hacer negocios con China, donde se violan escandalosamente los derechos humanos y no hay democracia no es realpolitik. Ni que la alianza con Arabia Saudita, violadora de los derechos humanos, tampoco es realpolitk . Yel comercio con Vietnam, bajo una dictadura comunista, tampoco lo es.Tiene Usted una muy particular concepción de la politica moderna.El Ingeniero

Imagen de Anónimo

AL BOBO DE LA YUCA:Una cosa es la gran nación norteamericana, la primera democracia moderna del mundo, la más solida y la que mas ha promovido los valores democraticos en el planeta y otra creer que Foster Dulles no tenia razon cuando dijo que EEUU no tiene amigos sino intereses. Tambien Churchill copió a Quincy Adams y dijo lo mismo de Gran Bretaña.Los cubanos que vivimos en EE.UU. estamos muy agradecidos de que el gobierno nos abrió las puertas y aquí hemos prosperado con nuestras familias. Fueron 10 los presidentes de EE.UU que de una u otra forma dejaron un poco la realpolitik en el caso de Cuba por tratarse de un sistema comunista y dieron apoyo al pueblo de Cuba, de una u otra manera, aunque ninguno se decidió a derrocar al régimen comunista. Lo que hizo Kennedy fue traicionar a los brigadistas que fueron a Bahia de Cochinos por la realpolitik de no enfrentarse a la URSS. Hasta los años 80 del siglo pasado los gobiernos de EEUU apoyaron a cuanto dictador habia en America Latina y estaban aplicando así la realpolitik. Lo triste es que para Obama ya Cuba no es un caso especial con su abominable tirania comunista. Es  Obama el primer presidente que  aplica lo dicho por Adams, Dulles y Churchill, la realpolitik,  para mejorar sus relaciones con  los gobiernos izquierdistas de Latinoamerica. Anibal  

Imagen de EL BOBO DE LA YUCA

(1) Pese a que los datos históricos que reune Quiñones son correctos, es muy cínica y malévolamente simplona la interpretación que hace de ellos en lo que respecta a la influencia hacia el mundo que emergió de los Estados Unidos. Puede que los políticos que cita, como Foster Dulles,  Quincy Adams o Monroe ( que por cierto, cuando tituló su discurso devenido en doctrina "América para los Americanos", se refería a todos los pobladores del continente, incluido Canadá, y no unos Estados Unidos que entonces eran la décima parte de lo que  hoy es el territorio de los USA) hayan tenido una visión profesional como políticos que restringían a los intereses primordiales de su  nación, y de ahí muchas de sus aseveraciones fuera de contexto, pero no se puede por ello dejar a un lado los principios democráticos  y libertarios republicanos que siempre, a pesar de esa realidad llamada a capítulo en cada decisión politica, fue y es la guía de la política norteamericana para su propio país y para el mundo a en el cual influencian. 

Imagen de EL BOBO DE LA YUCA

(2) Si todo lo que hicieron y hacen en USA y el mundo  fuera guiado por egoistas "estrictos intereses " norteamericanos, no hubieran promovido y hecho objetivos mundiales los Derechos Humanos; no hubieran compulsado a las naciones colonialistas occidentales democráticas de antes de la 2da Guerra Mundial a firmar la Carta Atlántica, comprometiéndolas con la descolonización; con la derrota no hubieran convertido a Alemania y Japón, dos de los más feroces enemigos de la Humanidad de entonces, en paladines modernos de la misma, a diferencia de lo que hicieron los victoriosas Francia e Inglaterra con Alemania en Versalles, o lo que hizo la URSS con los territorios que "liberó" en Europa Oriental;  no hubieran puesto en marcha la altruista y repleta de defectos "acción afirmativa" (cuyo resultado es un presidente llamado el  náda anglosajón nombre de Barak Obama); y para lo que nos toca, no le hubieran puesto fin, con un dictum ineludible al gobierno español, a la reconcentración weyleriana en Cuba, ni aun estaría vigente la Ley de Ajuste Cubano (¿por qué no hay una ley similar española, cuando la mayor parte de nuestro pueblo tiene de su sangre, y no anglosajona?). 

Imagen de EL BOBO DE LA YUCA

(3) Es realmente insultante a la inteligencia de los cubanos, ya bastante atropellada a diario por los medios de información oficiales, que Quiñones se sume  a deshilvanadas teorías allanadoras, justificando con doctrinas históricas que conformaron Norteamérica ( y con el resultado tan evidente de bienestar y justicia para los que viven en ella) el desastre nacional que reina hoy en Cuba. Eso me demuestra lo pobre y poco de calado que tiene  el pensamiento de muchos cubanos del presente, aun viviendo en el país  cuyos fundamentos históricos desvirtúan, tergiversan y denigran como editorialistas de "Granma". Si los Estados Unidos fueron fundados y se conformaron dentro de ese cuadro de cínico oportunismo, ¿cuál es el resultado nefasto que tienen como presente? En comparación, ya que a Quiñones et al les gusta tanto la allanada comparación, nuestra propia historiografía  se ha repletado de héroes, grandes hombres de ideas iluminadas, grandes doctrinas que supuestamente nos otorgan un lugar único y preponderante en la Historia de la Humanidad...¿con cuál patético resultado?  Con todo lo anterior,  siempre me queda claro que ni siquiera estos analistas cubanos entiende bien, pese a que lo disfrutan a diario, la clase de país donde tienen la suerte de vivir.

Imagen de Anónimo

Muy buen analisis. Lo que le importa a Obama no es la libertad de los cubanos sino ser el presidente que acabo con el embargo. Y los militares de la tirania haran todo para que todo este bien controladitos

Imagen de Anónimo

Don Plutarco, fíjese que tiene usted mucha razón: "Cubanacán" en lengua arauaca significa precisamente "la tierra grande del centro" y algunos lo traducen como "ombligo"... Y después le pusieron "Juana" por la reina española loca... ¿Casualidad o coincidencia?

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Estot de acuerdo en que Obama es el presidente que menos le ha importado el pueblo de Cuba y no le importa que su politica fostalezca a la tirania.

Imagen de Anónimo

El unico futuro realista de Cuba radica en la anexion con los EE UU. En ese sentido, la politica de Obama podria ser positiva tanto para el pueblo de Cuba como para los EE UU, siempre y cuando la avidez por favorecer la entrada de empresarios norteamericanos a Cuba se vea acompañada, siempre, de mayor proteccion a la sociedad civil y a los verdaderos disidentes. esto ultimo, verdaderos disidentes, cada vez mas dificil de determinar en un pais que funciona como una finca y donde el G-2 lo tiene todo controlado y penetrado de una forma cuasi absoluta...

Imagen de Anónimo

al ANONIMO DE LAS 8:58 pm:Foster Dulles copió de John Quincy Adams y no de Churchill, que a su vez copió tambien de Adams, quien dijo eso de que Estados Unidos no tiene amigos cuando era secretario de Estado, dos años antes de ser elegido como SEXTO presidente de Estados Unidos.  A su vez Adams era hijo de John Adams, el Presidente que le siguió a George Washington.Si quiere saber la fecha y el lugar exacto, y con quien estaba hablando Qujincy Adams cuando se le ocurrió decir eso, escriba a la Biblioteca del Congreso y se lo dicen.Anibal