Viernes, 15 de Diciembre de 2017
10:39 CET.
Opinión

Del anticomunismo fanático al empírico

Estas consideraciones parten de entender por anticomunismo las posiciones, actitudes y políticas opuestas a las prácticas concretas del "comunismo"  tal y como fue concebido y experimentado en Rusia a partir de la revolución bolchevique de 1917 y  especialmente a todo el "acabado y sistematización"  a que fue sometida aquella concepción en la época de Stalin.

Esta aclaración es necesaria, para diferenciar ese "comunismo tipo ruso"  —que se trató de implantar a partir del denominado "marxismo-leninismo" por el estalinismo, luego llamado "socialismo real"—, del resto de las ideas socialistas que se originaron en el siglo XIX y encontraron sus propuestas más acabadas entre los líderes de la 1ra Internacional,  las cuales, después, han sido desarrolladas por diversas tendencias que mantienen sus esencias libertarias, democráticas y autogestionarias.

El anticomunismo se nutrió originalmente  de los excesos reales de la Revolución de Octubre en Rusia y de atrocidades posteriores del estalinismo, pero en su desarrollo fueron apareciendo imaginaciones que debilitaron su credibilidad y le dieron carácter fantasioso.

El anticomunismo ya fanático, alcanzó su cenit después de la Segunda Guerra Mundial con el surgimiento y desarrollo de la Guerra Fría. Fue la fundamentación ideológica y propagandística que sirvió a EEUU y a los occidentales para tratar de frenar la expansión del comunismo ruso y sobre la cual se montó el Plan Marshall, la intervención en Corea, el nacimiento de la OTAN y todo el intervencionismo norteamericano en América Latina en esa época.

Tuvo en el  senador estadounidense Joseph Raymond McCarthy (1908-1957) su principal instigador por sus acusaciones de "penetración comunista" en el Departamento de Estado y la efervescencia del Comité de Actividades Antinorteamericanas en el Congreso.

El macartismo llegó a tales extremos de fanatismo que el propio McCarthy fue censurado por sus métodos y, aunque no fue separado de sus cargos, poco a poco fue perdiendo influencia.

En Cuba el anticomunismo fanático coincidió con los primeros años de gobierno de Carlos Prío Socarrás (1948-1952) y se manifestó en la ilegalización del Partido Comunista, la expulsión de los dirigentes comunistas de los sindicatos y el asesinato de algunos de sus principales líderes como Jesús Menéndez y Aracelio Iglesias.

Pero paralelamente al anticomunismo fanático, sobre todo en Europa y América, habían ido creciendo corrientes políticas democráticas,  revolucionarias y socialistas que basaban su rechazo al "comunismo soviético" no en el fanatismo del macartismo, sino en el conocimiento de las desviaciones y arbitrariedades de los comunistas rusos y europeos en el poder, a lo que bien pudiéramos llamar "anticomunismo empírico", por estar sustentado en la práctica económica-política y social de ese "socialismo real" y no en las aberraciones fantasiosas del macartismo.

Especialmente importante fue toda la critica de la socialdemocracia europea, la de Trotsky quien se había asentado en México y cuyas ideas y análisis se expandieron por toda América Latina, y de diferentes corrientes filosocialistas y anarquistas que identificaron el carácter antidemocrático, antiobrero y reaccionario de todo aquel entramado burocrático erigido sobre la explotación asalariada de los trabajadores por un Estado administrado por el Partido Comunista.

Los cubanos en particular contábamos con una de las más tempranas críticas del socialismo de Estado, cuando todavía no había sido intentado en Rusia,  en la letra del apóstol nacional José Martí, cuando escribió su inmortal obra "La futura esclavitud", en abril de 1884, donde vislumbraba el socialismo de Estado.

Aunque el propio Marx había advertido contra el comunismo de cuartel que cercenaba la libertad individual, el comunismo estilo ruso-estalinista se encargó de hacerlo realidad y sentar las bases de un anticomunismo apoyado en hechos concretos.

Fue esa desviación la que fue ganando en rechazo "empírico" internacional,  en la medida en que se iban conociendo  las atrocidades cometidas en nombre del socialismo y la clase obrera. Desde la represión de los marinos de Kronstadt, que habían iniciado la Revolución de Octubre con el crucero "Aurora", pasando por las purgas y asesinatos de varios miembros del Buró Político del PCR que habían comenzado la revolución con Lenin, las deportaciones a Siberia de muchos comunistas y revolucionarios,  la represión por las tropas rusas del movimiento democrático-socialista en Alemania, Hungría y Checoslovaquia, entre otras que sería demasiado largo exponer aquí.

Bastaría recordar el asesinato de miles de oficiales polacos en Katyn.

Cuando triunfa la revolución de 1959 contra la dictadura batistiana, para restaurar la democracia y el orden constitucional interrumpido con el golpe estado de 1952, el anticomunismo fanático seguía presente en la mente de muchos cubanos, aunque  existía un rechazo particular hacia el Partido Comunista, por su actuación en los últimos años de la revolución del 30 y su posterior alianza con Batista en los años 40.

En la medida en que el Gobierno surgido de aquel proceso iba postergando las demandas democráticas, decretando leyes que centralizaban el poder económico y político y actuando en coordinación con los viejos comunistas, el "anticomunismo" de muchos cubanos se fue manifestando como desacuerdo, rechazo y hasta oposición a las acciones del Gobierno.

Esa oposición que demandaba el prometido restablecimiento de la democracia, por el cual lucharon todos los sectores y clases de la sociedad cubana,  preocupada por el "comunismo" que olfateaban,  fue asumida como contrarrevolucionaria y proimperialista.

En fin que en Cuba, como en todos los intentos europeos y asiáticos, el estatalismo asalariado, el control generalizado de todas las palancas de la economía por la burocracia, y especialmente de la propiedad, los monopolios del comercio y su desprecio por las leyes del mercado provocaron grandes fracasos económicos y sistemas políticos de gobierno excesivamente centralizados, burocráticos y dictatoriales en mayor o menor medida.

El propio PCUS intentó reformas de aquel modelo burocrático en época de Nikita Jrushov, quien hizo una critica demoledora del culto a la personalidad de Stalin, sin llegar a las profundidades del modelo, que más tarde se atisbaron cuando Andropov. Pero no fue hasta las críticas y propuestas de Gorbachov, ya a partir de 1985, cuando en el propio Partido Comunista de la URSS aparecen los análisis más objetivos e integrales sobre toda la época estalinista y neoestalinista, el papel del Partido Comunista, la democracia, los trabajadores y las relaciones de producción en el socialismo.

La caída de la URSS y el campo socialista —que no fue obra de Gorbachov, como han querido explicar los neoestalinistas, sino consecuencia de la falsedad de las bases económicas y la ausencia de democracia política, que caracterizaban aquellos modelos—, permitió que se pudiera conocer más en extenso todo el voluntarismo y la falta de cientificidad sobre los cuales se erigieron aquellas concepciones.

En Cuba, desde la Izquierda Democrática y Socialista venimos criticando el entuerto con más claridad  desde el IV Congreso del PCC en 1991, pero incluso desde los mismos años 60 podrían encontrarse artículos y criterios de políticos y economistas de izquierda, entre los que encontramos al propio Ernesto Che Guevara, quien auguraba el fracaso del modelo ruso. Hoy pueden encontrarse en internet cientos de artículos, ensayos y hasta libros de autores cubanos demostrando la inviabilidad económica, política y social del socialismo burocrático construido desde arriba.

De toda esa generalización teórica crítica del socialismo de Estado de corte estalinista se nutren las corrientes democráticas y socialistas más modernas para rechazar todo el sustento teórico estalinista del marxismo leninismo.

Es verdad que es mucha la confusión generada por toda esa aberración. En fin que tanto anticomunismo en realidad no ha sido más que antiestalinismo.

El "anticomunismo" de bases empíricas que defienda la libertad y la democracia para todos, no tendría razones para oponerse a las ideas originales y centrales de los socialistas de fines del siglo XIX que preconizaban la liberación y desenajenación del ser humano, la república más democrática, la lucha política en el seno de las instituciones democráticas y el avance de las nuevas relaciones de producción libres y asociadas a partir del desarrollo y la propia descomposición de las relaciones asalariadas de producción, tal y como viene dándose en el mundo capitalista desde fines del siglo XIX.

Nada que ver con imposiciones estatistas, ni intervenciones masivas y violentas de la propiedad privada capitalista grande, mediana y pequeña. Menos aún con cercenamientos a las libertades individuales y a los derechos democráticos de los ciudadanos.

Y, desde luego,  los "marxistas-leninistas" tienen derecho a pensar como lo estimen, pero a lo que no tienen derecho es a imponer sus ideas a toda la sociedad a gatillo y grilletes, violando todos los derechos civiles, políticos y económicos reconocidos internacionalmente.

Muchos "anticomunistas" responden contra toda idea socialista por reflejos condicionados, sin reparar en que la misma fue tergiversada y revolcada en el fango del peor anticomunismo real erigido en nombre de las ideas de Marx con el agregado del "leninismo", concebido por  Stalin para tratar de dar legitimidad a su comunismo vulgar de cuartel.

Nadie hizo más daño al socialismo, que toda esa concepción enfermiza.

Desgraciadamente, por extensión natural y fabularia, ese anticomunismo fanático sigue presente entre muchos ciudadanos del mundo, pero el "anticomunismo" de muchos cubanos de hoy se debe a que han sido víctimas del fracasado capitalismo monopolista de Estado implantado en Cuba en nombre de ese socialismo que nunca ha sido. Y, aunque aquí el estalinismo no llegó a los extremos de Rusia, el modelo económico político y social fue aplicado con bastante rigurosidad.

La izquierda democrática, los socialistas cubanos no podemos confundirnos, ni caer en la propaganda vulgar del neoestalinismo,  pues mucho "anticomunismo",  mucha "contrarrevolución" y "oposición", más allá de cualquier anticomunismo fanático, se sustentan en la realidad de lo que ha sido el socialismo vulgarizado, burocrático, antidemocrático y antipopular que se nos ha querido imponer desde el poder, que sin duda ha respetado la salud y la educación para todos, pero negándose a honrar los derechos humanos en su integralidad.

En ocasiones, desde la propia dirección del Partido-Gobierno se han esbozado críticas al modelo centralista y burocrático que no prospera más allá de la mediatizada "actualización", por el temor a que una revisión de calado conlleve a una profunda renovación del poder político. No se percatan, sin embargo, de que la resistencia a los cambios ha sido siempre el peor enemigo de la continuidad.

El propio Fidel, que luego donde dijo digo dijo diego, dijo: "este modelo no sirve ni para nosotros mismos".

Fue ese temor, el que llevó a los neoestalistas del PCUS a dar el golpe de Estado a Gorbachov que terminó con el proceso de reformas iniciado por él, entregó el poder a Yeltsin y los liberales-nacionalistas y condujo a la plena restauración del capitalismo privado en Rusia.

Los seudointelectuales y oportunistas del aparato propagandístico oficialista que siguen defendiendo aquel entuerto a capa y espada, sin querer aceptar sus desviaciones y violaciones y, encima de ello, acusan a todo pensamiento diferente de "mercenario, terrorista, agente del imperialismo o enemigo de la revolución", "de estar montado en segundas intenciones y haciendo parte o juego de las pretensiones ocultas del enemigo", son los principales promotores  del anticomunismo fanático y los máximos responsables de que Cuba no acabe de entrar en una etapa de diálogo entre todos que, en su desarrollo democrático,  pueda abrir espacio al verdadero socialismo.

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Comentarios [ 58 ]

Imagen de Clon de Esteban Lazo

pues aquì no hay Esopo que valga, aquì las reglas las ponemos Obama y yo, asì que dejen eso de cuatro puntos ni legalizaciòn de partiditos ni nada de eso

Imagen de Anónimo

Ay, Esopo, Esopito de mi vida: tú te pusiste solito para que te trajinaran, mi socio. Ahora te aguantas. Yo tú me cambiaba el apodo, viejo... Pues sí, eres como eres: genio y figura hasta la sepultura. Buena suerte.

Imagen de Anónimo

Hasta me gustaría ser como ustedes quieren que sea pero yo soy como soy, Yo, soy, ESOPO y continuo abogando y abogaré por una TRANSICIÓN ORDENADA A LA DEMOCRACIA DE CUBA, fundamentada en  4  pasos programáticos que a continuación relaciono: 1) Legalización de los Partidos Políticos de Oposición, 2) Convocatoria a una Asamblea Constituyente Multipartidista, 3) Instauración de un Estado de Derecho con sus poderes independientes, 4) Elecciones Multipartidistas Municipales, Provinciales y Nacionales, COMENTARIO de Esopo.

Imagen de Anónimo

Ya, caballeros, no hay que abusar: no hagamos leña de los árboles caídos. Ya no les demos más yitis a PC y a Esopo, no hay que ser ventajistas... Creo que ya aprendieron: mission acomplished.

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Anónimo 6.55 pm, pues mira que sí...a lo mejor  Pedrito manda eso a un concurso de poesía post moderna y gana un premio; magnífica idea porque en lo de teoría social no va a coger ni asiento. Y de paso que le agregue un par de versos de pluripartidismo ecológico defendedor de jutiascariocas y jutiascriollas asambleicoconstituyentes y pluripartidistas sierramaestréricas democrático-esopéricas y así puede compartir el premio con Esopo el Fabulérico 

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Anónimo 4.42, de alguna manera hay que divertirse aquí entre tanto teórico genial. Este es mi COMENTARIO de Esopo 2327

Imagen de Anónimo

Caballeros Pedrito ademas de un incomprendido es es un poeta! Que metaforas, que epitetos! Junten todas todas ellas en un escrito y que tienen? Un poema! ;-)anticomunismo realanticomunismo fanáticoanticomunismo empíricocapitalismo monopolista de Estadocapitalismo privadocomunismo de cuartel comunismo tipo rusocomunismo vulgar de cuartelestatalismo asalariadoizquierda democráticaliberales-nacionalistasneoestalinistassocialismo burocrático construido desde arriba (esta es mi favorita no me imagino el construido desde "abajo" :P)socialismo de Estadosocialismo que nunca ha sidoverdadero socialismo

Imagen de Anónimo

Cerquita de lo jagueyessembre un rabo de jutiapero nacio al otro diauna mata de mameyesCogi, enyugue los bueyessaltando de brinco en brincoa ver si con ese ahincosembraba los cuatro puntospero con jutios, to' juntosse convirtieron en cinco     Parabola del Sembrador, (de puntos y jutias).

Imagen de Anónimo

¡¡¡Que escrito más obsoleto!!!, solo quiere confundir, justificar e intelectualizar la barbarie socialista-comunista en el mundo y en Cuba.

Imagen de Anónimo

Oye, 3.06 pm, me has hecho reír como un loco... Gracias. Ahora a Esopo le va a dar un infarto...