Lunes, 18 de Diciembre de 2017
10:04 CET.

Investigadores piden que el acercamiento Washington-La Habana facilite la cooperación científica

Investigadores de Cuba y Estados Unidos han pedido que el acercamiento entre los gobiernos de ambos países facilite la cooperación científica, un campo en el que, con limitaciones y dificultades, nunca llegaron a separarse del todo, reporta EFE.

"Existen muy diversas oportunidades que están limitadas únicamente por no existir fondos suficientes para compartir investigación conjunta, ya que todo ha de hacerse con fondos de entidades privadas filantrópicas y siempre son limitados", dijo el secretario de Relaciones Exteriores de la Academia de Ciencias de Cuba, Sergio Jorge Pastrana.

Pastrana defendió esta postura en un editorial publicado este jueves por la revista científica Science, de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS, por su sigla en inglés).

"Los políticos deben garantizar condiciones en ambos países que permitan una colaboración robusta. Eso incluye eliminar los obstáculos de visado y permitir que se compartan sin obstáculos datos, recursos y conocimiento", señala en su artículo.

La cooperación científica entre ambos países, con "altos y bajos", no ha desaparecido completamente en ningún momento, dijo a EFE Vaughan Turekian, el director internacional de la AAAS.

Desde que los gobiernos de Estados Unidos y Cuba iniciaron las negociaciones para la normalización de sus relaciones diplomáticas, es más fácil el desplazamiento de los científicos y lograr licencias del Departamento del Tesoro para colaborar con la Isla.

"Ahora muchas agencias federales están más proclives a ayudar en estos procesos, es mas fácil convencerles de que el intercambio es muy importante para ambos países. Y, por su parte, los científicos tienen mucho más interés en buscar colaboraciones. Antes, mucha gente ni lo intentaba porque pensaba que era imposible o muy difícil", añadió Turekian.

Estados Unidos permite ahora, por ejemplo, que sus científicos asistan en la Isla a conferencias organizadas por La Habana sin necesidad de una licencia específica, algo que antes solo era posible si se trataba de un evento de una organización internacional.

Sin embargo, "llegar a una colaboración plena sin levantar el embargo no es posible. Se puede hacer un progreso significativo, pero no podemos olvidar que los de la ciencia también son productos que se comercializan", señaló el doctor Kelvin Lee, del Instituto de Cáncer Roswell Park, quien formó parte de la misión comercial que acompañó recientemente a la Isla al gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo.

"El embargo permite el intercambio de 'investigación fundamental', pero ésta es un área ambigua porque definir qué es fundamental y qué no es complejo y requiere justificarlo", añadió Lee.

De esa visita a La Habana a finales de abril salió un acuerdo para exportar a Estados Unidos una vacuna terapéutica contra el cáncer de pulmón desarrollada en Cuba.

"Si los políticos establecen un marco adecuado para la colaboración bilateral, la comunidad científica responderá y la cooperación se ampliará sustancialmente", dijo Michael Shifter, presidente del centro de estudios Inter-American Dialogue, con sede en Washington.

Los campos de colaboración de mayor interés para ambas naciones, según estos expertos, son la investigación en nuevas vacunas, la erradicación de epidemias globales, la lucha contra el cambio climático, la salud pública, así como ciencia marina y atmosférica para la preservación de los ecosistemas marinos y la prevención de huracanes.

Estados Unidos y Cuba, pese a sus diferencias políticas, comparten una larga historia de colaboración en ciencia que se remonta a mediados del siglo XIX, cuando los fundadores de las instituciones nacionales de investigación de ambos países comenzaron a intercambiar, cartas, literatura y muestras.

Uno de los grandes hitos de la cooperación científica entre ambos países fue el trabajo conjunto en 1900 del investigador cubano Carlos Finlay y el médico estadounidense Jesse Lazear para controlar la fiebre amarilla.

Más de un siglo después, Estados Unidos y Cuba han sido dos actores clave dentro de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el control del brote de ébola en África Occidental del año pasado.

"La opinión generalizada es que los setenta fueron los años de colaboración más robusta entre ambos países, bajo la administración de Jimmy Carter (demócrata, 1977-1981), especialmente en ciencia biomédica", explicó a EFE Turekian.

En 1980, dos décadas después de la ruptura diplomática entre ambos países tras la revolución cubana, los científicos de ambos lados del estrecho de Florida trataron de impulsar la colaboración con un acuerdo entre el Smithsonian estadounidense y la Academia de Ciencias de Cuba.

A ése siguieron otros acuerdos en los noventa entre la institución cubana y el New York Botanical Garden, el Social Science Research Council.

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Comentarios [ 3 ]

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Si, a estos investigadores les hacen falta unos cuantos conejillos de indias cubanos para llevar a cabo sus investigaciones.

Imagen de Anónimo

NO , NO y NO, antes que devuelvan la base, levanten el bloqueo y que no den mas clases de periodismo ni de ingles a los traidores en la sede de la oficina de intereses en la habana, cuando cumplan con eso, entonces tendremos tres punticos mas y mientras tanto, sin prisa pero sin demora, seguire preparando a mis descendientes para que sigan viviendo bien a cuenta de mis 11 milones de esclavos, jajajajaj

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Excelente, que se abran todas las puertas y que llore CAM. Abran las puertas y tumbense todos los muros