Martes, 27 de Septiembre de 2016
23:21 CEST.
Economía

Cooperativismo vs. Cuentapropismo

Para cualquier observador no muy versado en materia económica, tanto la creación de cooperativas como la flexibilización del trabajo por cuenta propia serían medidas de similares connotaciones en el contexto de la actualización del modelo económico cubano.

Sin embargo, si tomamos en cuenta el parecer de los tanques pensantes (think tanks) del oficialismo insular, se trata de estrategias diferentes al concebir el tipo de relaciones económicas que los gobernantes pretenden instaurar en la isla. Mientras el cuentapropismo se desenvuelve en los marcos de la privatización y los estrechos intereses de los productores o prestadores de un servicio, al cooperativismo —agropecuario y no agropecuario— le corresponde transitar por los derroteros de la propiedad colectiva, tratando de conciliar la eficiencia económica con cierta dosis de protección a los consumidores. En ese sentido, es lógico que, a largo plazo, la cúpula del poder se incline por las cooperativas, también conocidas como "formas autogestionarias".

La investigadora Camila Piñeiro Harnecker, del Centro de Estudios de la Economía Cubana, de la Universidad de La Habana, en sus dos libros acerca de esta materia (Cooperativas y socialismo: una mirada desde Cuba y Repensando el socialismo cubano: propuestas para una economía democrática y cooperativa) alaba la gestión de las cooperativas, e insiste en la "inconveniencia" de ir aligerando el aparato estatal mediante la preeminencia del trabajo por cuenta propia.

En el segundo de los textos citados, escrito en el año 2011, al referirse a las diferencias entre el trabajo libre asociado (el de las cooperativas), y el trabajo asalariado (estatal o cuentapropista), la autora apunta lo siguiente: "Hasta que las instituciones del Estado no privilegien la creación de cooperativas u otro tipo de empresas autogestionadas sobre las que contratan trabajadores asalariados permanentemente, estamos promoviendo la expansión de las relaciones de trabajo asalariado, la base de la explotación capitalista".

Tan solo un año después, en diciembre de 2012, la Gaceta Oficial Extraordinaria número 53 anunciaba el marco legal que permitía la creación de las cooperativas no agropecuarias, con el consiguiente auge de estas formas colectivas de autogestión.

Ahora bien, una cosa son las disquisiciones teóricas, y otra bien distinta las evidencias de la vida cotidiana. Porque, en la práctica, las cooperativas cubanas no han salido muy airosas en su doble misión de velar por la eficiencia económica —lo que incluye los parámetros de calidad en sus ofertas de bienes y servicios—, y garantizar la protección de los consumidores con una disminución de los precios a la población.

Tomemos tan solo dos ejemplos: la cooperativa no agropecuaria de ómnibus ruteros de la capital, y las cooperativas agropecuarias que abastecen las placitas o puntos de venta en todo el país.

Cuando la empresa estatal de ómnibus ruteros se convirtió en una cooperativa no agropecuaria, las autoridades del país decidieron mantener la misma tarifa a la población (cinco pesos cubanos), a cambio de algunas facilidades para la adquisición del combustible de los vehículos. Sin embargo, comoquiera que la referida tarifa apenas alcanza para cubrir los gastos de la cooperativa, los ómnibus violan con frecuencia lo establecido y transportan pasajeros de pie, lo que atenta contra el confort de los viajeros. A lo anterior se agrega la insuficiente cantidad de vehículos con que cuenta la cooperativa, los que obviamente no satisfacen la demanda.

Cabe un capítulo especial para las cooperativas que han arrendado mercados o puntos de venta de productos del agro. Me referiré específicamente al antiguo mercado agropecuario de oferta-demanda (MAOD) de Tulipán, en el barrio de Nuevo Vedado, arrendado hoy por la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Antero Regalado, de la provincia de Artemisa. A casi un año del paso de una forma de gestión a la otra, el antaño floreciente mercado de Tulipán es hoy una pálida sombra de lo que fue.

La mañana de nuestra visita, de no ser por la venta de papas —producto prohibido para los MAOD—, el desabastecimiento hubiese estado a la orden del día. Solo en una tarima se ofertaban algunos productos de baja calidad, y a precios no muy lejanos de los exhibidos, por ejemplo, por los óptimos productos del MAOD de la calle Egido, en La Habana Vieja. He aquí una muestra (en pesos cubanos):

 

                                                      Mercado CCS                       MAOD

        Producto          UM                Antero Regalado                   Egido     

         Boniato            Lb                         1,00                                 2,00

         Tomate            Lb                         4,00                                 5,00

         Malanga          Lb                         4,00                                 5,00

         Piña                  U                         10,00                               10,00 

 

En esas condiciones es fácil advertir por qué la población accede preferentemente a los bienes y servicios del trabajo por cuenta propia — representados en estos casos por los boteros que conducen los denominados "almendrones", y los tarimeros cuentapropistas de los MAOD—, y miran con desdén las ofertas de ciertas cooperativas.

Es que, al parecer, esos tanques pensantes del oficialismo cubano olvidan un señalamiento poco menos que axiomático del economista y filósofo Adam Smith, hecho público hace más de 200 años: "Al buscar satisfacer sus propios intereses, todos los individuos son conducidos por una mano invisible que permite alcanzar el mejor objetivo social posible".

Comentarios [ 4 ]

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Después de décadas de miseria, algunos teóricos siguen con la cantaleta de la explotación capitalista. Le pregunté a mi profesor de Economía Comunista que si cuando el dueño trabaja también se considera explotación, y al siguiente día aclaró que lo que estudiábamos suponía que los dueños no trabajan. Pero los dueños toman decisiones, planean mejorar el negocio, estar por encima de la competencia y no permitir que se eso pase, y todo eso requiere esfuerzo, trabajo, dedicación.

Puede algún erudito explicar este asunto? O sea, como las trasnochada teoría comunista habla de explotación cuando en los negocios los dueños trabajan?

Imagen de Anónimo

No me canso de repetir que una importante política de estado en estos ya 56 años ha sido el tener a la gente ocupada con resolver la comida diaria (esa “hambre controlada” que no me van a negar que ha sido una constante aún en los tiempos del pensionado soviético) claro que calibrándola constantemente (para que Troya no llegue a arder) aunque han visto en las experiencia de los noventa, que el margen es grande y la gente aguanta mucho más sin chistar. Si la gente pudiera resolver la comida básica simplemente yendo al mercado -como en el resto del mundo civilizado-, les iban a quedar unas cuantas horas al día para empezar a pensar en por qué carajo les falta todo lo demás incluyendo allá abajo, en el fondo de la lista, la libertad individual.

Imagen de Anónimo

Pero sI a ellos lo que les interesa es mantenerse en el poder a todo costo.el sistema no funciona para mejorar la economia pero si funciona para un grupo que tiene el control total que viaja entra y sale cuando se le pegue la gana.y el dinero lo mete el clan Castro espin  en el banco de Fidel en London.donde hay pruebas que el compro un banco  Y tiene el50% de otro banco tambien en London.para evitar que se deecubran cuentas en bancos suizos etc o que le congelen su dinero.el compro su banco.muy inteligente.el producto de la venta de todo lo que ha robado.narcotraficado o ganado con mas de 300companias que producen dinero y tiene enel mundo entero lo tiene en ese banco.su banco .asi no inconvenientes.hace lo que se le pega la gana.el si tiene su propia cooperativa pero el dueno total y absoluto es el.que le digan a esa pobre economista de hacer negocios.los de ellos son estilo puro y duro.todo se vende.alla va parar el dinero que le pagan por los colaboradores a los que les paga una miseria y se roba la mayor parte de lo que recibe por los esclavos.todo se vende.y en dolares la moneda que le gusta.eso es un buen economista y no como eso naca estalinista.bajen de you tube los videos de las conferencias dl tipo que les crdaba las companias y que era su testaferro por anos .a su nombre estaban las companias y con accionista FC .eso es hacer negocios.so ladrones.por eso no quieren Internet libre.

Imagen de Anónimo

Lo único que tienen que hacer para que la economía cubana funcione de manera eficaz y los cubanos puedan mejorar sus condiciones de vida es olvidarse de las estupideces que dice la tal Camila Piñeiro Hanecker, una ideóloga del totalitarismo estalinista, de padres bien conocidos, y que está en el origen del desastre de lo que ha sido la economía castrista. Cuanto más lejos personajillos como éste, mejor. Háganme caso. Su tiempo acabó con el derrumbe del muro de Berlin. Mantener esas ideas absurdas en Cuba es un auténtico castigo al pueblo cubano.