Viernes, 30 de Septiembre de 2016
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Censura

Otra vez El Puente

Amaury Pérez Vidal está presentando la tercera temporada de sus rigurosamente espontáneasentrevistas. El pasado martes dialogó con la poetisa Nancy Morejón, actual presidenta de la Academia Cubana de la Lengua, prestigiosa institución, salvada  en los años 60 de la "crecida roja" por Dulce María Loynaz, quien la escondió en su propia residencia del Vedado y la mantuvo funcionando gracias a su propio peculio, con el apoyo de viejos intelectuales excluidos de la UNEAC por sus antecedentes anticomunistas.

Por supuesto, de esto no se dijo absolutamente nada. Figuras como Antonio Iraizoz, prolífico y belicoso ( es el periodista cubano que en más ocasiones participó en duelos de honor) o el estudioso poeta Luis Ángel Casas siguen esperando merecida resurrección.

De acuerdo con su estilo, Amaury suele sacar a colación algún episodio interesante asociado con la persona entrevistada. En este caso, fue el grupo literario de la editorial El Puente, nucleado en torno al entonces  joven poeta José Mario Rodríguez, que propició el estreno literario tanto de la Morejón como de Miguel Barnet y de la guantanamera Belkis Cuza Malé, entre otros jóvenes de brillante porvenir literario quienes tuvieron la suerte de cruzar ese puente antes de su prematura desaparición, alrededor de 1965.

Recién salido de las Tropas Coheteriles Antiaéreas (TCA), gracias al inolvidable psiquiatra Luis Enrique Collado del Portal, yo mecanografiaba por entonces mis primeras cuartillas y hacía mis primeras amistades literarias, el poeta Israel Horta Falcón y el prosista Ismael Lorenzo, y no demoramos en conocer a José Mario, pero llegamos tarde para El Puente.

El Puentehabía caído, bajo el bombardeo implacable del núcleo fundador de El Caimán Barbudo, publicación mensual auspiciada por la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC). El principal demoledor fue el también joven Jesús Díaz, quien sostuvo una candente polémica con Ana María Simo, quien se hizo cargo de la defensa de la pequeña editorial independiente, sentenciada de antemano.

A esto hizo referencia el cantante devenido entrevistador, insistiendo en el calificativo de "jóvenes disolutos", aplicado por Díaz al grupo de literatos de El Puente. Esto le permitió a Nancy Morejón presentar a Jesús Díaz como el único responsable de aquel atropello, y reducir el episodio a su componente homofóbico, exonerando de toda responsabilidad a los líderes políticos, interesados en imponer el control totalitario sobre la libertad de expresión.

Así, Amaury y su entrevistada salieron del paso, sin lastimar a ningún "héroe". Esta manipulación ya fue puesta en práctica por el desaparecido Helio Orovio, culpando a Heberto Padilla del abusivo ostracismo literario que le fue impuesto por el piquete comunista a José Lezama Lima, desde 1971 y hasta su muerte en 1976.

Aquí me gustaría exhortar a los contemporáneos que conservan memoria y lucidez para que abunden sobre todos estos episodios, de manera que los oportunistas de siempre no consigan tergiversar ni maquillar el funesto pasado que hemos padecido.   

Comentarios [ 18 ]

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Amaury Peo y Nancy Mojón

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Ediciones El Puente queda por la escandalera represiva, no por el talento artístico de sus componentes.

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Sobre la temática de las Ediciones El Puente ( Labana, 1961-1965) puede leerse el reciente libro: UN PUENTE CONTACORRIENTE. EDICIONES EL PUENTE: UN ESFUERZO LITERARIO DENTRO Y FUERA DE CUBA (Madrid: editorial Betania, 2014) de la joven investigadora alemana Marlies Pahlenberg. El ebook se puede leer y descargar gratuitamente en el blog de Betania: http://ebetania.wordpress.com (Pinchar en la ventana EBOOK y buscar dicho título).

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Al Anónimo - 3 Mayo 2015 - 10:38 am.

Las Tropas Coheteriles Antiaéreas (TCA) se nutrieron de jóvenes que respondieron a una proclama de Fidel Castro en 1963. 

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Al Anónimo - 3 Mayo 2015 - 2:02 pm.

Si lee con cuidado, al final del quinto párrafo RFH escribe sobre la faena de Jesús Díaz y concluye que dicha editorial estaba "sentenciada de antemano", es decir antes del debate de Díaz con la Simo, la cual, por cierto tambien tuvo un debate durante un acto en la Casa de las Américas con Lezama en aquellos días, porque según Lezama, ella prefería lo "ajeno extranjero, sobre lo propio nacional".

Imagen de Anónimo

Excelente artículo.

Obviamente están reescribiendo la historia y la desmemoria forma parte de los recursos al uso para la tarea. El pasado reciente es demasiado cruel, incluso a la luz actual, por lo que prefieren el ocultamiento a la verdad. Pero ya es algo que se comiencen a pronunciar estos nombres, antes malditos en el listado de la cultura oficial. En un futuro seguramente escarbarán en estas historias otras generaciones.

Gracias a Rogelio Fabio Hurtado y a DDC por publicar este tipo de trabajos, tan oportunos como necesarios.

Imagen de Anónimo

Qué asco de paisito. Y qué chismosos, sobre todo los supuestos machos que corren las bolas de los maricones, porque al decirlo se satisfacen su homosexual reprimido. Sin hacer nada ni ser intelectual, teniendo novia y sin salir del clóset, una bola de que en la universidad se hablaba de mí sirvió para que años más tarde me "expulsaran" deshonrosamente de mi trabajo y me fuera yo de mi provincia y luego del país con el consiguiente dolor no mío solamente, sino también de padres, hermanos, familiares y amigos. Entre aquellos maricas de clóset que firmaron la carta se encontraba el hoy "embajador"  de Cuba en Guinea Bissau Elis Alberto González Polanco, médico graduado en la universidad de Oriente y en realidad agente del G2 (Buscar papeles desclasificados en Internet). Otro de los firmantes de aquel oprobio y ex militante del Partido Comunista de Cuba fue el angiólogo holguinero Antonio Hernández Mulet, quien, olvidado de que fue un perseguidor y una bretera, hoy se pasea por las calles de Miami como si nada. Cuánto debió sufrir José Mario. Por supuesto, el máximo responsable de todo la tiene Fidel Castro. Y nosotros, los cubanos, que lo permitimos. Pero al menos no podemos dejar de denunciar a los autores y a los esbirros.

Imagen de Plutarco Cuero

Je, je, je  ... Lo que no toleran los arraigados roboinvolucionarios ...es que le refresquen el moropo con sus actos bárbaros ... y las prebendas obtenidas por sus actos de lealtad al régimen ...

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Jesús Díaz aunque fue un cruzado contra la cultura independiente, no sé si por convicción, o calculando un futuro mejor dentro de la nomenclatura, justo es decir que estas sociedades civiles, como los colegios de profesionales y otras instituciones, ya habían sido sentenciadas a muerte, también todo el comercio e industrias medias y pequeñas que finalmente fueron arrasadas en 1968.

Es inimaginable que Ediciones El Puente sobreviviera en un Estado totalitario y mucho menos organizado por viejos, rencorosos y edurecidos stalinistas. Fue terrible la caida de estos preciosos espacios de libertad, como el Círculo de Bellas Artes, frente al Capitolio y otros tantos, ahora olvidados.

Contra José Mario desataron una campaña sucia, que incluia la afirmación de haber sido operado de urgencia de un tiranoma (la bola de un tirador de puerta del Hotel Nacional alojado en su recto) y que él había explicado que el causante fue un resbalón frente a la puerta de una habitación. No hace falta aclarar que todo era falso, pero el rumor corrió como gas venenoso por la ciudad, ya de los perros.

Imagen de Anónimo

En Cuba circula el libro sobre El Puente, del escritor cubano-americano Jesús J. Barquet, donde se cuenta con pelos y señales -y documentos- la verdadera historia del grupo. Amaury, Nancy y los demás podrían echarle una leída (no hace daño).