Lunes, 26 de Septiembre de 2016
10:31 CEST.
Opinión

El grupo y la muerte

No está bien, no está bien gritar hasta anular la voz del que numéricamente es inferior. Azuzar seres humanos hasta hacerles perder la razón. Instar al débil a encontrar fuerza en el grupo. Difuminar del individuo la compasión, la solidaridad y la paz.

Los gritos de la delegación cubana impidiendo la realización de las actividades organizadas a tenor del Foro de la Sociedad Civil de las Américas avergüenzan a la sensatez y la razón. Orgullo deben sentir los cubanos que no fueron convocados a participar de la delegación de la sociedad civil estatal. Toda vez que un aficionado del castrismo es ignorado, un cobarde no es llamado, un colaborador falta a su cita, se salva un poco. Aumenta la absorción de los minerales en su proceso de digestión, las líneas de la cobertura moral en su móvil, la nitidez de sus rasgos en las fotos de familia.

Cuesta recuperarse de la sorpresa. Paramilitares cubanos apostados en torno de la delegación cubana en el Hotel El Panamá, donde en la mañana del viernes 9 de abril acosaron como fieras a miembros de otra parte de la sociedad civil cubana y cuanto asistente al foro pedía respeto. Eusebio Leal declarando días antes que nunca dará el primer golpe físico ni verbal, Abel Prieto instando a demostrar que Cuba no está controlada por el Gobierno, y los gritos, los golpes, el escarnio, el repudio, el paredón.

Edwin Cabrera, el estimado periodista panameño de Televisión Nacional (TVN) llamó a respetar a su país. Denunció la actitud del embajador cubano que declaraba que hasta que no salieran los mercenarios no habría evento y mostró, finalmente, los golpes que recibió en las piernas, pues la turba del castrismo pateaba para evitar que las cámaras les registraran los puñetazos.

Dentro de la delegación estatal vi a varios conocidos pero no me atreví a acercármeles. Ninguna de las reacciones presumibles a mi acercamiento la quería provocar. Ni el repudio, ni la vergüenza. Pero de nuevo en Cuba, lamento que sabrán que estuve allí y que los vi, lo sabrán cuando todo esto haya terminado, el evento, la dictadura, el castrismo, lo sabrán aun cuando nos miremos a los ojos sin asomo de rencor ni miedo, y lo siento.

¿Por qué mandó Raúl Castro a insultar Panamá de esa manera? Un evento se prepara con tiempo, una cita continental lleva un despliegue de seguridad, financiero, laboral inmensos, ¿por qué deshacerlo de forma tan necia? Fue un espectáculo goyesco, yo lo vi.

 El pasado año, en el Congreso de Estudios Latinoamericanos (LASA) que se celebró en la ciudad de Chicago, había igualmente una delegación oficial, y asistentes que no lo éramos. Allí asistí a la conferencia de uno de ellos. No estuve de acuerdo con alguno de los puntos de su intervención y en el pasillo conversamos. En mis preguntas se notaba mi posición intelectual. Luego me dio su correo y cuando vi que era una dirección oficial, tan oficial que trabaja en el Consejo de Estado de Cuba, decliné su invitación. Le comenté que yo me oponía al Gobierno cubano y que no quería hacerle daño estableciendo comunicación por esa vía. Recuerdo que sonrió, no sé si agradeciéndome mi delicadeza o por corrección diplomática. Días atrás leí un artículo de él en la prensa cubana, a mi entender no era bueno, pero era el mejor de los que allí aparecía.

Ahora lo he podido ver en las fotos como miembro de la sociedad civil estatal. Primero lo vi serio y me alegré de que no participara de la histeria que aparecía en la foto, ese grupo no se conformó para que sus miembros conservaran la sensatez. Días después, en un video que me enviaron, ya con el delirio crecido a niveles sorprendentes este joven, que no me dijo en Chicago "Machete que son poquitos" ni "Este pasillo es de Fidel", gritaba a voz en cuello, enarbolando una bandera cubana, poseído por la adrenalina y el miedo.

¿Por qué en Panamá y no en Estados Unidos? Hay respuestas y todas cubren de oprobio a los estrategas de aquel delirio.

Y llegó Raúl

Al ver el guion de la sociedad civil estatal, algunos especulamos sobre cuál sería la suerte de la anunciada visita de Raúl Modesto, el dictador cubano. Había dos opciones visibles, en una Raúl, molesto, declinaba a última hora visitar Panamá con el argumento de que allí estaban los terroristas, mercenarios y "poquitos a machetear" y el asesino del Che. Respaldaba las declaraciones de sus compatriotas y se sumaba a la barbarie que promovió.

Vigorizaba de esa manera  la estructura antinorteamericana de Latinoamérica, de la cual el castrismo es nervio, corazón y cerebro. Nicolás Maduro sonreía satisfecho, sin que supiéramos si lo hacía él o el doble que estrenó en la cita, Rafael Correa mentía con más ímpetu y Cristina Kirschner anunciaba el fin de su discurso dos o tres veces más sin conseguirlo.

En otra, Raúl descendía del avión y se comportaba como un caballero, conversaba amablemente con Barack Obama, hacía alguna broma planificada y leía su discurso sin asomo de responsabilidad por el espectáculo que horas antes habían conducido sus entenados.

El dictador cubano optó por la segunda opción, era previsible y la duda solo la había sembrado el exagerado frenesí de sus reclutas. También el que Barack Obama se reuniera con Laritza Diversent y Manuel Cuesta Morúa, dos de los objetivos de la sociedad vil, el día antes de reunirse con el dictador cubano.

Pero Raúl Castro no comenzó un distanciamiento tan delicado del campo que Cuba señorea, el de la denuncia irracional de los Estados Unidos, para recular de modo tan inconsistente. Usó una vez más a sus compatriotas, como en la Sierra Maestra, las campañas militares en África, las marchas del pueblo combatiente, el socialismo para siempre, y por medio de esta crisis de los mandriles que llevó a Panamá, aparecer como el hombre conciliador, respetable, incluso respetuoso.

Lo que hemos visto en la Cumbre de las Américas es una actualización del modelo demagógico, el grupo utilizado para embotar al individuo, diluirlo en el balado y exaltar al líder. La deificación del dictador por el descrédito de la masa. Hay seres que en su muerte se van cobrando la existencia de los otros, y hay naturalezas subordinadas que se vigorizan donando partes de sí para que las devoren sus superiores. Es extraño el espectáculo de la vida y nunca termina de sorprendernos.

Comentarios [ 10 ]

Imagen de Anónimo

DONDE ESTA LA PRENSA EXTRANJERA?

Imagen de Anónimo

Excelente testimonio y análisis. Gracias a su autor, por poner el cuerpo y por contárnoslo. Muchas gracias.

Imagen de Anónimo

La historia se repite: 

ante el indigno dialogo ( de un nuevo Zanjon), un eterno Baragua'

Imagen de Plutarco Cuero

Nadie se los cree, pero nadie sensato se deja morder por un PERRO RABIOSO.  El presidente de EEUU está enfrascado en el bochornoso papel de hacer el ridículo por querer hacer historia y lograr lo que ninguno de sus colegas del PD logró, restablecer relaciones con lo que sea que es; que desgobierna a Cuba.

Imagen de Anónimo

Tampoco se les puede analizar mucho porque ellos y los de su calaña, siempre se han sentido a gusto actuando entre el absurdo y el esperpento para sus principales espectadores, la gradería izquierdosa latinoamericana.

Imagen de Anónimo

Es asqueroso, pero logico, natural. Cuba cambia guste o no. Lo que vimos de la "sociedad civil" estatal  una chusma delirante y un general/presidente alabando a Obama es el producto logico de las contradicciones de un regimen en decadencia, de un regimen que esta en los estertores. No se puede esperar otra cosa.

Imagen de Anónimo

Si algo ha caracterizado a CASTRO SL es la falta de educación siempre trasvasada a través de sus acólitos y lacayos, ellos detrás de la barrera mirando y pensando salir corriendo o esperar... "a ver que pasa", en eso ha quedado la tuerta política de ese grupo familiar "salvarme yo"...., en fin, nada trascendente , más de lo mismo, la diferencia y suerte es que el tiempo que les queda por delante es casi nada.

Imagen de Anónimo

Lo que vimos en la Cumbre de las Americas es el agotamiento de EE UU ante una oposici'on delirante y engañadora que obliga a negociar con el dictador y hasta con la muerte en vez de con una sarta de gillipollas.

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

Aqui lo interesante es que gente inteligente, intelectuales, se dejan manipular por lideres que los han utilizado irrespetuosamente durante todas sus vidas. Pongamos el ejemplo de Abel E. Prieto. Un tipo educado, instruido, fino, diria yo (aunque en verdad, para finos, los ingleses), un tipo que navego en las aguas turbulentas del poder con relativo exito, sin generar importante rechazo de sus "subordinados", un tipo que supo eludir, o aparentar que eludia, las mieles del poder, y finalmente fue retirado con honores. Y ahora, completamente lleno de mierda, como un energumeno mas, como un abusador de los que tanto conocemos, apabullando a gritos y a golpes a quienes piensan distinto. Yo me pregunto, que pensara Abel Enrique que ha ganado con este performance? O sera que la presion a que fue sometido resulto imposible de soportar? De cualquier manera, la historia no va a absolverlo. Y lo siento, porque lo conozco desde niño y admire su intelecto, tiempo atras. 

Imagen de Anónimo

 El nuevo lema es:                     Obamandante en jefe Ordene!!!!!

humberto bratis