Lunes, 26 de Septiembre de 2016
06:09 CEST.
Educación

Reuniones de padres sin democracia

En los últimos tres cursos escolares, las reuniones de padres en la enseñanza secundaria se han transformado en un espacio de tensión. Familiares de alumnos advierten sobre la complejidad de plantear inquietudes o dudas que cuestionan el trabajo deficiente de la docencia.

"Estas reuniones eran el espacio en que madres, padres, abuelos o tutores podían ventilar dudas, sugerencias e informarse de cómo andaban nuestros niños, tanto en el aprendizaje como en sus comportamientos. Así era, hasta donde recuerdo, 30 años atrás. Pero parece que algunas cosas han cambiado, y no precisamente para bien", afirma Celia Román, abuela de una alumna de noveno grado en una secundaria del municipio Plaza. "Ahora cuando quieres plantear algún problema relacionado con la afectación del acumulado académico de nuestros niños, o de su poca disposición para realizar sus deberes y obligaciones escolares, los directivos de la escuela te dicen que ese no es el momento ni el lugar."

R. Silva, madre de un alumno de séptimo en la secundaria Desembarco del Granma en Arroyo Naranjo, cuenta que "el padre de mi hijo, en la última reunión a principios de marzo, planteaba entre otras cosas, la falta de hojas para los exámenes y la inutilidad del horario flexible. El profesor guía, Mario Iglesias, bastante aireado le expresó que 'si quería una sociedad perfecta, se fuera a vivir a Estados Unidos'. Cuando acudió a la directora, esta justificó el desplante del profesor con el criterio de que 'no debió expresar el tema delante de los demás padres sino en privado'. Me pregunto para qué es entonces una reunión de padres; por qué hay que ocultar, por ejemplo, que para toda la escuela solo hay una sola profesora de inglés. ¿Quién se beneficia con estas ocultaciones?".

"La directora de la escuela de mi hijo se vanagloria de que 'nuestra secundaria está entre las mejores del municipio'", comenta Y. Susana, madre de un alumno de octavo en San Miguel del Padrón. "Sin embargo las quejas de familiares llueven en las reuniones. Resulta que cuando averiguamos en el municipio de Educación cuál era la medida para saber cuándo una escuela era buena o mala, nos dijeron que por la ubicación del centro. Según ese criterio de los metodólogos, la secundaria de La Cuevita es mala en comparación con la del Reparto Obrero, no importa la cifra de suspensos, la falta de maestros o si el techo se cae a pedazos".

En varias de las escuelas secundarias donde se indagó sobre la deficiencia de los alumnos en el aprendizaje de los contenidos los profesores encuestados responsabilizaron, invariablemente, a sus colegas de trabajo de "no saber impartir los contenidos" o de deficiencias no corregidas en la enseñanza primaria.

Las reuniones de padres, con frecuencia mensual, las preside el guía base del aula y en ocasiones el jefe de grado del nivel correspondiente. Este último asiste en dependencia de la gravedad de los conflictos (disciplina) en cada grupo. La agenda de cada reunión suele incluir el reporte disciplinario del grupo, las notas de los trabajos de control parcial (TCP), y la colaboración de la familia en el mantenimiento o reparación de las aulas. La presencia de la directora es de carácter extraordinario. Cualquier tema fuera de esta agenda es catalogado como "disociativo".

Horario flexible malgastado

En declaraciones publicadas a inicios del actual curso escolar, en septiembre pasado, la ministra de Educación explicaba que el horario flexible en la enseñanza secundaria, esencialmente en la sesión de la tarde, suponía reajustar la docencia en dependencia de la existencia de contenidos evaluativos. La realidad, resultado de investigaciones no gubernamentales, refleja que en general este horario se reserva para realizar los llamados "trabajos socialmente útil" o actividades políticas de ocasión. En muy escasas ocasiones los alumnos emplean este horario en la biblioteca, en la práctica de juegos de mesas o en los laboratorios de computación.

"En la secundaria de mi sobrina", relata Ana Regla, vecina del Cotorro, "se suele castigar las indisciplinas de los grupos privando a sus alumnos de emplear el tiempo en la sala de computación, la biblioteca o en educación física. Es decir, el castigo es privarlos de la superación, el aprendizaje y la salud física. Recuerdo que esta penitencia llegó a ser una moda en las escuelas de Alamar donde viven varias de mis amigas. En una de las reuniones de padres, donde siempre acompaño a mi hermana, planteamos esta queja y tanto la directora como la profesora guía, negaron rotundamente tales hechos, recordándonos que los adolescentes mentían o exageraban las cosas. Muchos familiares a veces temen expresar sus criterios en las reuniones para evitar represalias con sus hijos".

"Mi hija, que está en octavo, tiene mi permiso para ir a la casa en horario de almuerzo, y casi siempre regresa al colegio, para el turno de la tarde, sin la mochila de los libros", confirma Luz María. "Me explica que muchas veces no tienen nada que hacer por las tardes, pero igual tienen que ir porque de lo contrario le afectan el dichoso componente educativo. Pero sabemos que tienen que ir a malgastar las horas, para guardar las apariencias o si aparece de improviso alguna visita 'de arriba'".

El componente educativo evalúa asistencia, puntualidad, disciplina, uso correcto del uniforme y atributos, así como asistencia a los actos políticos dirigidos. Su acumulado, durante los tres cursos de la secundaria básica, incide directamente en el escalafón final de los estudiantes cuando concluyen el noveno grado.

Hay que pagar los trabajos prácticos

Entre las quejas más frecuentes en las reuniones de padres, sobresale la referencia a los "trabajos prácticos evaluativos", fundamentalmente en las asignaturas de Historia, Ciencias Naturales y Educación Laboral.

"Resulta muy poco comprensible que en educación laboral le encarguen a los niños, como trabajo evaluativo, hacer tapas de taza de baños… y de madera", increpa Rogelio, padre de un alumno de séptimo en Playa. "Esto implica, en primer lugar, un conjunto de herramientas que, a menos que seas carpintero o tornero, no podrás encontrar en ningún hogar cubano. Mi fiñe me presionó porque decía que algunos de sus amiguitos las habían hecho. Me picó la curiosidad y averigüé; resulta los padres de quienes entregaron el trabajo habían pagado al carpintero del barrio por hacerlas. Y, aunque yo tenga el dinero, no me da la gana de pagar. Si ya no existen las aulas de educación laboral con sus herramientas, como era en mis tiempos, entonces que no evalúen a los alumnos o quiten esa asignatura".

Y agrega: "Cuando le pregunté a la profesora, en la reunión, sobre qué utilidad tenían las tapas me dijo, medio molesta, que se utilizarían para arreglar los baños de la escuela. En cualquier momento las clases vamos a tener que darlas en nuestras casas… y eso que todo está garantizado".

Según el Ministerio de Educación, cada secundaria básica del país tiene garantizados los laboratorios de computación, equipados con computadoras y software, habilitados para la instrucción y búsqueda de información relacionada con los contenidos impartidos en este nivel de enseñanza.

Amelia Vargas, madre de una alumna de noveno que estudia en Mantilla, difiere al respecto. "Yo me estreso cada vez que escucho 'trabajo práctico'. En las computadoras de la escuela no hay casi ninguna información sobre los contenidos a evaluar. Ya se sabe que Ecured 'ni da ni dice donde hay'. En las reuniones de padres lo he planteado hasta el cansancio, pero incluso muchos padres hasta te miran por encima del hombro porque ni en tu casa ni en tu trabajo tienes computadora con internet. Y cuando el trabajo práctico debe ir acompañado con fotos, la impresión de cada una te cuesta 5 o 10 pesos. Dígase lo que se diga, en cada computadora de cualquier centro de trabajo te encuentras una carpeta con el nombre de 'trabajo práctico de cuquita o de morochito'. Yo resuelvo con mi jefa que es amiga mía".

En palabras de R. Falcón, padre de un alumno que cursa noveno en la secundaria Jacinto García Espinosa del Cerro, "el precio de esta educación gratuita no puede ser el silencio de los padres. Eso es una contribución a una mentira que dura más de cinco décadas. El niño mío llegó molesto hace una semana de la escuela porque la profesora de Historia llevaba más de tres meses sin dar un turno de clases, y de repente reaparece con un trabajo práctico de Historia Antigua y un seminario integrador sin haber dado uno solo de los contenidos. Los muchachos se quejaron, pero ella les dijo que o lo hacían o les daba la nota mínima. Mi mujer y yo nos pusimos en tres y dos en la reunión porque no íbamos a pagar a nadie para que nos bajara los contenidos de internet, práctica que ahora está de moda. La directora al final decidió que los alumnos 'se evaluaría con otra alternativa'; pero nos dijo después que habíamos puesto mala la reunión, y que por favor, cuando hubiese este tipo de situación la fueran a ver personalmente. La verdad es que no entiendo nada, ni tampoco en que parte de todo este asunto es gratuita la educación".

Metodólogos de la Dirección Provincial de Educación de La Habana confrontados niegan que tales problemáticas y hechos sean "recurrentes en las secundarias básicas de la provincia", y alegan que son "hechos aislados", resultado de la "incompetencia de algunos directivos".

Comentarios [ 4 ]

Imagen de Anónimo

Recuerdo el reportaje que puso Bohemia cuando el robo de los colegios privados, entre varias fotografias de los colegios que de ahí en adelante serían para todos, había la foto de un niño, de color, el pie decía algo así como: él también tiene derecho a una buena educación.

No niego que en los primeros años la educación  que se recibía en Cuba aún  era buena, aún quedaban verdaderos maestros y la sociedad no estaba tan desestructurada como actualmente, pero entre los inventos de las escuelas al campo, en el campo, los maestros emergentes y cuanta idea diabólica salía de la cabeza de F.C. hoy Cuba está a la altura de Haití, por no decir de Burundi.

Imagen de Anónimo

Esta podrida la sociedad. Un gran porciento de los profesores son corruptos y venden los exámenes. Las tapas de los vaños mandados a hacer a los alumnos como parte de la asignatura educación laboral es muy probable que los profesores las estén vendiendo. La miseria material de los profesores ha engendrado miseria humana.

Imagen de Anónimo

pin pon fuera, Cuba es el paraiso del siglo 35 antes de nuestra era!!! Jajá, que desastre!!!

Imagen de Anónimo

Esa mi3rd4 de pais hace agua por los cuatro costados.

:-(