Domingo, 25 de Septiembre de 2016
22:35 CEST.
Trabajo

Aumentan el nepotismo y el autoempleo juvenil

Cada día se torna más difícil para las autoridades gubernamentales hallarle empleo a los jóvenes que egresan de los distintos niveles del sistema educacional del país; sobre todo una ocupación acorde con el perfil de los estudios cursados. Ante esa situación, las relaciones empleado-empleador transcurren con frecuencia en medio del favoritismo, el soborno y otras manifestaciones de corrupción administrativa. Entre esas anomalías va cobrando fuerza una práctica sumamente nociva: el nepotismo.

Es muy común llegar a una empresa o a cualquier institución estatal, y encontrarnos con que el director, los subdirectores, y los jefes de las restantes áreas de la entidad —en especial el Departamento de Recursos Humanos— tengan a sus hijos u otros familiares cercanos como subordinados en esos establecimientos. Para ello, en ocasiones, las plazas ocupacionales se mantienen congeladas hasta tanto arriben al centro laboral los aspirantes previamente seleccionados.

El fenómeno ha alcanzado tal magnitud que ya trascendió a las páginas de la prensa oficialista. El periódico Granma (edición del 19 de febrero) se hizo eco de lo que acontece en la provincia de Camagüey, donde empresas y organismos no declaran las plazas vacantes ante las direcciones municipales de Trabajo, lo que complica la ubicación de muchas personas, como los desmovilizados del servicio militar, los graduados de la enseñanza técnica y profesional, o los ex reclusos.

Es casi seguro que semejante "trapicheo ilegal" —en el que el afán de lucro o el beneficio a parientes dan al traste con la cacareada idoneidad de los aspirantes al empleo—, se incremente a medida que aumente el desempleo o el subempleo, principalmente entre los jóvenes, ya sean graduados universitarios, técnicos de nivel medio y otros sin preparación específica. Con respecto a los dos primeros —universitarios y técnicos de nivel medio—, existen estudios y encuestas que demuestran la incertidumbre y el descontento de muchos de ellos cuando se asoman al mundo laboral.

A los graduados universitarios, en teoría, el Estado les garantiza un empleo para que cumplan durante dos años de Servicio Social. Sin embargo, a menudo se presentan problemas en la ubicación, sobre todo entre otros los graduados de Humanidades y Ciencias Informáticas. Ello, como consecuencia del desfasaje existente entre la formación de profesionales y las necesidades que de ellos tengan las distintas ramas de la economía y los diferentes sectores de la vida nacional.

Por otra parte, abundan los casos en que los graduados cumplen el Servicio Social en plazas no relacionadas con sus especialidades. Por ejemplo, en el período 2010-2014, más de 500 licenciados e ingenieros en Ciencias de la Información fueron ubicados en plazas ajenas a su perfil profesional. Lo anterior ocasiona la desmotivación de los jóvenes, lo que unido a los poco estimulantes salarios estatales, hace que muchos de ellos se olviden de sus títulos universitarios e incursionen en las más disímiles labores con tal de ganarse la vida.

En cuanto a los graduados técnicos de nivel medio, el panorama se presenta peor. Con esos jóvenes ya no hay, prácticamente, compromiso de ubicación laboral por parte del Estado. Esto provoca que muchos pasen largas temporadas desempleados, hasta que por sí mismos, en el mejor de los casos, encuentran ubicación. A raíz del problema, se alzan voces de especialistas en el tema que claman por que se modifiquen los planes de estudio en la Enseñanza Técnica Profesional, e incluyan temáticas como el emprendimiento y los estudios de mercado, con el fin de que los estudiantes estén en mejores condiciones de incorporarse al emergente sector no estatal de la economía.

Precisamente, y según datos ofrecidos por el Centro de Estudios sobre la Juventud, y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, se ha incrementado notablemente el número de jóvenes inscritos como trabajadores por cuenta propia (TCP). Si en el año 2011 los jóvenes eran el 11,3% de los TCP en el país, ya para el 2013 alcanzaban el 32%.

Mas, en el caso de los técnicos de nivel medio incorporados al cuentapropismo, el 68,4% lo han hecho en ocupaciones no vinculadas a los estudios realizados. Se trata de una realidad que, tal y como sucede con muchos universitarios, echa por tierra la inversión estatal en la formación de los jóvenes.

De todas maneras —y comoquiera que el trabajo por cuenta propia contiene una cuota de riesgo, pues no siempre los negocios logran progresar—, los burócratas continuarán manteniendo a sus hijos cerca de ellos, y a buen recaudo.

Comentarios [ 6 ]

Imagen de Anónimo

Abajo se repite lo que sucede arriba...

Imagen de Anónimo

Bueno, ¿ y el sobrino REAL DE LABIOFAM, SIGUE AHI CON SUS PERFUMES???

Imagen de Anónimo

Pero si el nepotismo comienza con la familia mafiosa de los Castros. 

Imagen de Anónimo

Yo conozco una bestia de padre muy integrado graduado con 3 la nota minima de ingenieria y  a la bestia el padre le consiguio trabajo en el tabaco ministerio de agricultura solo por ser hijo del padre.y gente con mejores resultados no encuentran trabajo.es una verguenza.ni disimulan.

Imagen de javier monzon velazques

Como todo lo que sucede en Cuba, eso tiene un nombre: ¡el pais es un desastre... y los que lo padecen son los cubanos!

Imagen de Anónimo

Me acuerdo de ..... Los hijos hacen ma's lo que ven  hacer que lo que dicen que haga..... Que ma's nepotismo que LA famiglia Castro......

El primo Del mongo.