Domingo, 25 de Septiembre de 2016
00:15 CEST.
Santiago de Cuba

Metas y miserias en Santiago

Metas, como sustantivo, tiene entre sus acepciones las de finalidades, intenciones, objetivos, propósitos. Miserias, por su parte, significa pobrezas, infortunios, desgracias, escaseces, penurias y otros males. Obviamente, desde las miserias es paradójico trazarse metas.  Pero como en nuestra Isla lo irracional es un lugar común, vivimos entre metas y miserias.

Un ejemplo que bien lo ilustra son las tantas obras de construcción que a contrarreloj y por disposición del Partido y el Gobierno se llevan a cabo actualmente en la ciudad de Santiago de Cuba. Pues resulta que este año se cumple medio milenio de la fundación de la villa y se pretende engalanarla. A lo que habría que sumarle la ya tradicional conmemoración del asalto al Cuartel Moncada.

Desde principios de año la sequía ha estado afectando el oriente del país, principalmente a Santiago, donde los embalses han estado muy por debajo de sus capacidades, y en consecuencia se han alargado los ciclos de bombeo. Si caminamos por cualquier calle de la ciudad, encontraremos gente arrastrando carretillas con tanques o cargando cubos desde lugares distantes. Hay quienes se aprovechan de la escasez y venden barriles traídos de manantiales. Y hasta quienes se asean en sitios públicos.

El ciclo de abastecimiento, que ahora es cada siete días, trae como loca a la gente que, independientemente de la hora a la que le llegue el agua, se pondrán a lavar y a llenar cubos, cubetas y hasta pomitos de reserva. "¡Llegó el agua!" , es un grito de aviso entre los vecinos, todas las semanas. "¡Ay Dios mío, que llueva!", es la frase más oída el resto de los días.

En los hospitales, escuelas de becados, penitenciarias y otros centros de concentración de personas, el agua se pone diariamente durante una hora. En ese corto tiempo habrá que asearse, lavar, fregar y hasta hacer del cuerpo, como decía mi abuela. Mientras que en las instalaciones turísticas sí está garantizado el suministro diario, pero eso ya sabemos por qué.

Lo incomprensible en este asunto es que no hay actividad que necesite más del agua que la construcción y, sin embargo, ninguna de las numerosas obras que se están efectuando se ha parado por este contratiempo.

Para que la ciudad luzca fastuosa en su onomástica se rescatan emblemáticos edificios citadinos como el Hotel Imperial, una bella y céntrica construcción de estilo neoclásico que llevaba más de 20 años en total deterioro.

También se restaura el Museo Provincial Emilio Bacardí. Asimismo, se reconstruyen otras obras de interés patrimonial como Botino, una singular farmacia ubicada en el casco histórico de la ciudad. El antiguo Club San Carlos, el Ateneo Cultural Antonio Bravo Correoso, elegante vivienda de apariencia ecléctica con influencia de la arquitectura árabe y gótica. Y no deja de recibir sus acicates la Catedral, que fue muy dañada desde el paso del huracán Sandy.

No solo hay reparaciones, también hay fabricaciones de nuevos proyectos como una serie de hostales destinados al turismo en toda la avenida Manduley del residencial reparto Vista Alegre. Se erige un malecón en el litoral, que incluye tres parques. Un Museo de la Música, una Casa del Tabaco, un complejo gastronómico-cultural, así como varios complejos habitacionales en diferentes sitios de la ciudad, que serán entregados en saludo al 26 de julio.

Pero quizás la obra más ambiciosa de todas sea la nueva avenida Juan Gualberto Gómez que irá desde la Plaza de la Revolución Antonio Maceo hasta el cementerio Santa Ifigenia, y que tendrá entre sus objetivos servir de escenario para desfiles militares.

Para colmo de males, las construcciones viales de la nueva avenida que comprende los repartos Yarayó y San Pedrito han provocado roturas en las tuberías que han agravado la situación de la llegada del suministro de agua a estos lugares.

Que se atavíe la ciudad me parece genial, lo que resulta ilógico es que sea en estas condiciones climatológicas nada propicias para fines de esa envergadura. Sin embargo, "las metas hay que cumplirlas" aunque los santiagueros dejen de bañarse. Tendrán una ciudad engalanada en sus 500 años de fundada y, aunque sea con ropas sucias, irán a gritar consignas el 26 de julio junto al antiguo cuartel.

Es una orientación del Partido y el Gobierno y hay que consumarla, aunque las metas sean a costa de la miseria.

Comentarios [ 5 ]

Imagen de Anónimo

Que no se joda ninguno, uds salieron volando o corriendo o como fuese, no critiques lo que tu no hiciste, algun dia dios mediante entre todos arreglaremos el desastre. Oriental y a mucha honra, hay muchos habaneros chivatones, arrastrados como los hay en toda la nacion, ayudemoles a ver que existe algo diferente, ayudemos a ver que si hay un manana y que todos somos cubanos, unidad, union, eso es lo que deben y debemos hacer.

Imagen de Anónimo

si no llove, el ague tiene que ser racionada.

Imagen de Anónimo

tengo lo que tenia que tener de ahi bajan pa la habana los naguitos e integran la policia oriental revolucionaria que se jodan por beracos los orientales son los mas chivatones e hdp que se ve y asi sin agua sin na no quieren a fidel ahi tienen jajaj,

Imagen de Anónimo

Que se jodan, cuando inauguren la avenida esa para los desfiles militares ya la veras llena de pueblo aguerrido. Aprendan a vivir como los camellos: caminando por el desierto y sin agua

Imagen de elmedicodelmongo

Y muchos le dan gracias a la revolución por darles un pomito de agua al día.y aplauden a Raúl cuando pasa una semana después de algún ciclón.