Domingo, 25 de Septiembre de 2016
17:44 CEST.
Opinión

Negociemos con la misma gente, pero con otro Partido

El Gobierno cubano, desde que Raúl asumió el mando, llora por cuanto rincón del mundo encuentra a su paso para que lo acepten tal y como es: bien feo, repulsivo, totalitario, represor y dictatorial. El mundo democrático ha terminado por hacerle caso. Pero ahora el Gobierno de La Habana quiere más. Según su portavoz Rodolfo Reyes, los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU: "No deberían ser abanderados de la filosofía del cambio de régimen, un claro ataque a la libre determinación".

Si este individuo, además de vergüenza tuviera cerebro, se hubiera detenido a explicar primero qué hace Cuba infiltrada en todo el entramado político, económico, gubernamental y de inteligencia de Venezuela, en contra de la voluntad  del pueblo venezolano. Todo el mundo sabe que el gobierno títere de Maduro no toma una sola decisión sin consultar a Raúl Castro. El colmo es que el día antes de arrestar a Antonio Ledezma, el alcalde de Caracas, Maduro hizo un viaje relámpago a La Habana. Ya ni se cuidan. No hay mejor ejemplo de injerencia grosera y sostenida en los asuntos internos de una nación que la de Cuba en Venezuela. Y el mundo y este escaso embajador, callan y conceden.

Así es que toca renunciar también a la "filosofía de cambio de régimen". Pues bien, hagámoslo: evitemos la injerencia y los intentos de socavar al régimen pidiéndole a Raúl Castro algo que él sí nos puede dar y que la mayoría de los revolucionarios también exigen: la democratización del PCC.

En la gradualidad de la negociación está la trampa

Los cubanos tenemos delante dos escenarios poco esperanzadores. El primero apunta a que la normalización de las relaciones Cuba-EEUU es un asunto pautado por ambos gobiernos. De aquí se sigue que la actitud semihostil del Gobierno cubano es premeditada. Cuba solo se hace la difícil a fin de manipular la opinión pública y allanar el camino hacia la normalización. Los Castro son expertos en poner al enemigo a trabajar para ellos. No otra cosa han hecho con Obama hasta ahora.

Por esta vía se esperaría la reacción de la opinión pública —ante la tibieza del Gobierno cubano— exigiendo pasos concretos en la normalización. De manera que el peligro de la negociación Castro-Obama quedaría neutralizado, ya que buena parte de los detractores de la normalización terminarían presionando a Raúl Castro para que la implemente, consiguiéndose así —por la vía contraria— el resultado deseado, sobre todo porque el estancamiento actual del presidente cubano justificaría la posterior gradualidad de la apertura —con el propósito de no perder el control— sin que nadie sospeche que justo en esa gradualidad reside la trampa.

Veamos el segundo escenario. El presidente cubano solo intentaría ganar tiempo y dinero para pasar la tormenta y volver a sus andanzas antimperialistas una vez que asegure créditos y subsidios que lo mantengan a flote, sin renunciar a su adicción a la búsqueda y captura de magnánimas billeteras hermanas. De ahí la gradualidad impuesta a la negociación. El Gobierno-Partido no soportaría ni el recrudecimiento del embargo ni su definitivo y abrupto levantamiento. La clase política cubana necesita tiempo y dinero para transmutar, de manera que en la nueva piel pueda seguir controlando el país y las vidas de los ciudadanos.

Tienen realmente una tarea difícil los gobernantes cubanos, porque cambiar y mantener el control de partido único es una contradicción con la cual no saben bregar. Explico. Desde el punto de vista lógico-formal la contradicción no tiene solución: o cambias (y renuncias a controlar) o controlas (y renuncias a los cambios). En lógica dialéctica —a contrapelo de la lógica formal— las contradicciones se solucionan. El proceso es algo difícil de explicar en este contexto, pero puedo asegurar  que llevaría rigurosamente a la legalización de la oposición política.

Sin entrar en detalles, solo cabe agregar lo siguiente: la única manera que el Partido tiene de mantener el control si de verdad asume el reto de los cambios es cambiándose a sí mismo. En otras palabras, el PCC tendría que practicar lo que Hegel llamó una Aufhebung (superación) que en alemán tiene el sentido de conservar (dejar) y abolir (quitar) al mismo tiempo. La contradicción se soluciona, pues, si el Partido se cambia a sí mismo. Aquí habría cambio y control a un tiempo, pero pagando el precio de la dialéctica hegeliana, donde la síntesis tiene que enriquecerse con su propia negación (antítesis) y dar pie al siguiente movimiento de avance (en tanto tesis restablecida). Si llevamos todo esto al terreno político solo cabe una conclusión: el solo cambio que el Partido único está en condiciones de llevar a cabo, tanto para cambiar como para conservarse, es su propia disolución.

¿Por qué Cuba no cambia?

Para salir de aquello que los soviéticos denominaron zastói (inmovilismo), el partido único tiene que disolverse en tanto PCC y replantearse como partido igualmente comunista, pero aglutinador de una pluralidad de voces y tendencias en su seno, al tiempo que reconozca la otredad para evitar el círculo totalitario.

¿Existe en realidad una línea dura dentro del PCC que se opone a los cambios? Me resulta difícil de creer cuando fue el propio Raúl Castro quien puso como su segundo al frente del Partido a su amigo más fiel e incondicional: Machado Ventura. ¿Alguien cree que "Machadito" encabeza una tendencia dentro del Partido opuesta a las reformas de su amigo-patrocinador-general-presidente-primer secretario Raúl Castro?

La explicación del inmovilismo hay que buscarla en la estructura (función y objetivo) del partido único mismo, debido a que está concebida a la manera de poleas de transmisión de las directivas del Politburó, sin ningún tipo de autonomía de gestión, acción y pensamiento en los diferentes niveles. El verdadero problema se focaliza, pues, en la relación nomenklatura/militancia simple. Los militantes del Partido vienen demandando por años la democratización de dicha institución. Las estructuras verticales de ordeno y mando y el carácter único y totalitario del PCC —para solo aludir a lo más visible— es el verdadero obstáculo, tanto a las propias reformas de Raúl Castro como al proceso de normalización de las relaciones entre Cuba y EEUU.

La democratización del PCC a cambio del levantamiento del embargo.

El presidente Obama tiene el deber de exigir algo sustancial a cambio de sus medidas con relación a Cuba. El Congreso norteamericano tiene la responsabilidad de exigir, como condición sine qua non de cualquier propuesta de levantamiento del embargo, la disolución del totalitario y único PCC si quiere actuar conforme a la ley vigente que rige el tema del embargo. De este modo quedaría resuelto el dilema: se negocia con la misma gente, pero que ya no serían los mismos.

Precisamente el carácter totalitario del PCC hace que su democratización-disolución esté correlacionada con la democratización de la sociedad toda. En este punto se echa de menos una Concertación política opositora que eventualmente debía sacar ventajas, pero parece más probable que esta emerja alguna vez del propio Partido y de las instituciones del Estado que de la disidencia interna.  

Así, pues, atendiendo a este segundo escenario, puede decirse que la normalización está condenada de antemano al fracaso, por la simple razón que el Gobierno cubano no tiene nada que ofrecer a cambio de tan colosal jugada por parte de la administración norteamericana como lo es la flexibilización del embargo. Su derogación o levantamiento podría ser una irresponsabilidad del Congreso de incalculables consecuencias históricas, simplemente porque desborda la capacidad de respuesta del partido único. El PCC debe someterse, pues, a un proceso de democratización que desmonte sus estructuras y sustituya sus funciones y objetivos por otros más acordes con la realidad democrática en la que pretende insertarse para recibir oxígeno.

De modo que llegamos a un punto donde no hay injerencia ni llamados a cambio de régimen y si expectación por lo que el propio Partido pueda decidir haciendo uso de la libre determinación, toda vez que la exigencia de democratización brota del seno de la propia militancia comunista. La pelota estaría así del otro lado, a saber: en la cancha de esa lúgubre institución que se ha puesto a sí misma  "constitucionalmente" por encima de la ley y de la sociedad.

Comentarios [ 25 ]

Imagen de Anónimo

Cuba, hace 56 años es una finca que pasa por país con dueños y mayorales que se las han arreglado para prosperar. Los descendientes de estos se establecen en otros países porque de eso trata el capitalismo, desarrollo y progreso y allá, en la finca, el comunismo es para el “pueblo” solamente. Partiendo de esta premisa que es la real, señoras y señores, hagan sus ponencias…!

Imagen de Anónimo

Yo estoy confundido con todos ustedes que hablan de Estado cubano y Constitución cubana como si hablaran de cerveza alemana o vinos de Rioja, es decir de algo verdadero. ¿Estado, Constitución? ¿Cuál Estado, cuál Constitución rige en La Isla del Diablo? ¿Alguien puede probar que la Isla de Cuba es un Estado y que está regida por una Constitución? ¿Quién, a ver, quién se atreve a probarlo aquí mismo y ahora?

Y

Firma:

Daniel Morales, quien no les tiene absolutamente ningún miedo, señores izquierdistas.

Imagen de Anónimo

Este sitio le queda poco tiempo de vida, si el problema de las relaciones de Cuba y Estados Unidos llega a un punto de acuerdos, digamos-- Eliminacion total y absoluta del Bloqueo Economico, Comercial y Finanaciero, Eliminacion de Cuba de la lista de terrorista en el mundo, Eliminacion de las politicas de ingerencia por parte de los Estados Unidos en los asuntos internos de Cuba, devolucion de la Base Naval de Guantanamo a su verdadero propietario, el pueblo y el gobierno de Cuba, pago al pueblo de Cuba por los danos causados por el bloqueo criminal, genocida y terrorista del gobierno de los Estados Unidos de America contra Cuba por mas de 56 anos.

En fin que si los gringos quieren embajada en la Habana, tienen que entrar por el aro cubano, o no hay relaciones, podemos estar sin ellos otros 600 anos mas, no los necesitamos, no los queremos y lo mas importante, no queremos el enemigo en la casa protegiendo a sus mercenarios.

Un saludo marxista, revolucionario y martiano de quien sabe que el socialismo es la esperanza para un mundo mejor, aunque a ustede les duela en cualquier lugar de su cuerpo.

Imagen de Pedro Benitez

DDC entierra el articulo en muy poco tiempo.  

Imagen de Anónimo

Este artículo lleva apenas una horas y ya tiene tantos comentarios como el que más. ¿Se puede saber cuál es al apuro por moverlo que le han tirado ya otro arriba que ni siquiera es nuevo ni es de opinión? Ese que han puesto a encabezar la columna de Opinion ahora estaba subido antes del de Jardines y ya andaba por debajo. De repente subió??? En todo caso de opinion no es. ¿Por qué no ponen uno nuevo?

Imagen de Pedro Benitez

Me refiero a que la oposición debe reaccionar muy rápido.  Los toman de sorpresa sin tiempo a ni siquiera esquivarse, les llevan 18 meses de ventaja y los dólares ya vienen- y directo al bolsillo de la dictadura.  

Imagen de Anónimo

Alexis Jardines esta planteando el juego en los mismos terminos de la constitucion "vigente" en Cuba, la reformada en 2002, el Partido es constitucionalmente "unico" pero esta unidad: como entenderla? A la manera de Plotino o la de Hegel? Si es la de Hegel es unidad en la diversidad. A ver que dicen ahora los marxistas.....

Imagen de Anónimo

El articulo esta muy bueno pero creo que eso es imposible que suceda, los castros saben que se juegan el pellejo de ellos y sus hijos desde lo que paso en la urss. Pero como ellos son sabios maestros del ilusionismo, yo envisiono que podrian tratar una especie de enroque en el que RC colocaria a algun otro acolito mas joven (canel?) que diera una imagen mas "fresca" Y popular.. si esto es posible, y tendiera otra cortina de humo para enganar a los ilusos que el PCC esta cambiando. El PCC es una organizacion mafiosa, solo tiene por finalidad que los capos mantengan el poder infinitamente. Sin hacer analisis profundos (como los del autor al que admiro por su preparacion) yo veo que esa simulada transmutacion seria lo unico que RC va a hacer si se ve obligado. Mientras, ya lo oyeron, siguen reclamando concesiones a EU a cambio de que? de seguir la escalda represiva en cuba y en venezuela mediante su titere maduro. Ese regimen es una amenaza a la paz internacional, si los EU no se han acabado de dar cuenta estamos mal. Otro aspecto importante es que el exilio y los emigrantes tenemos el derecho de contribuir en este proceso. Como Jardines dice, este sector puede dar aire, apoyar, impulsar a los opositores internos y valorar los pasos que tenemos que dar de conjunto para lograr la libertad de expresion, creacion de partidos politicos, lograr el respeto a los derechos humanos.

Imagen de Anónimo

Anónimo 10:04 pm, sí, los jóvenes en Cuba con esa disposición tan grande que tienen para el pensamiento  y la teoría política...

Imagen de Anónimo

y dale con llamarle "presidente" a Raúl!!!