Jueves, 29 de Septiembre de 2016
23:17 CEST.
Represión

Criminales dentro de la policía

El pasado 30 de diciembre de 2014 fue el día que escogió la artista Tania Bruguera para realizar la performance El susurro de Tatlin en la Plaza de la Revolución. Las acciones desplegadas por los órganos represivos cubanos para impedir la realización del evento artístico incluyeron la detención de Tania Bruguera y de muchas personas que asistieron a la plaza para participar de la obra. Los acontecimientos que acompañaron la represión fueron diversos. Algunos de ellos han sido públicos en tanto otros han permanecido ignorados. 

Oscar Casanella es investigador del Departamento de Investigaciones Preclínicas del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología (INOR) del Ministerio de Salud Pública. Oscar es bioquímico de profesión y profesor adjunto de la Facultad de Biología, donde imparte la asignatura de Inmunología en las carreras de Biología y Bioquímica. Además es especialista en Bioinformática de la Universidad de Lausana, Suiza. 

Pero también Oscar Casanella defiende sin miramientos los derechos de los cubanos y el pasado 30 de diciembre tenía la intención de participar en la obra de Tania Bruguera. Desde días antes  había enviado mensajes de texto, con su celular, convocando a sus amigos para la Plaza. Estos mensajes nunca llegaron a su destino.

En la mañana del 30 de diciembre se encontraba en su centro de trabajo, junto a su esposa Eleanne Triff y su primo Walter Saint-Blancard. Allí supo que lo buscaban dos oficiales de esas instituciones militares cubanas que, a fuerza de violar la ley, se han convertido en paramilitares. Oscar Casanella se opuso a hablar con ellos de otro tema que no fuera su objeto de trabajo, patologías oncológicas y bioinformática.

Los oficiales improvisaron entonces una entrevista  entre Oscar y su jefe en el centro de investigaciones Lorenzo Anasagasti, en la actualidad unos de los subdirectores del INOR. Hicieron salir de sus oficinas al resto de los directivos de esta importante institución científica para convertirlas en espacio de retención. En la oficina del director Luis Curbelo Alfonso sentaron a Eleanne Triff y a Walter Saint-Blancard, y a Oscar Casanella lo llevaron al salón de reuniones de la dirección.

La entrevista anunciada no se produjo, aun cuando Oscar Casanella pudo escuchar, sin precisar los detalles de la conversación, el encuentro entre Lorenzo Anasagasti y los paramilitares encargados de su arresto.

Los oficiales decidieron entonces trasladar a Oscar Casanella y su mujer en patrullas policiales a la estación de policía de Guanabo, en las afueras de la ciudad. Walter Saint-Blancard, el primo de Oscar Casanella, siguió todo el tiempo a las patrullas en un Lada de su propiedad. Iba acompañado durante el trayecto no por un policía, sino por uno de los paramilitares encargados de aquella operación.

No es seguro que aquellos oficiales supieran desde el principio el lugar al que se dirigían, pues se detuvieron en Tarará, la antigua Ciudad de los Pioneros, por unos 40 minutos, y allí parecían esperar orientaciones.

Ya en la unidad, Oscar Casanella fue sometido a un largo interrogatorio que pasó ampliamente de las tres de la tarde, hora a la que Tania Bruguera había convocado para su performance.

La narración de las preguntas y argumentos manejados por los oficiales carece de especial interés, pues son los argumentos usados contra los opositores continuamente. Todos los opositores somos mercenarios, el acercamiento a Estados Unidos no quiere decir que no sigan siendo el enemigo, sino que es mejor tenerlos cerca para conocerlos, y un largo etcétera que lo que buscaba era quemar el tiempo. No faltaron sin embargo amenazas manifiestas.

Además de científico, profesor y defensor de nuestros derechos ciudadanos, Oscar Casanella es cuentapropista, lo máximo a que puede aspirar un cubano con intenciones empresariales. Participa de It's Cuba, una iniciativa privada de varios socios que se dedica al transporte de turistas. Los oficiales no mostraron mucho reparo en intimidarle. Le ofrecieron apoyo en su empresa si se aleja de la oposición, pero también le amenazaron con boicotear el negocio.

Al largo interrogatorio se fueron sumando otros paramilitares. Cuenta Oscar Casanella que el último fue un hombre con apariencia de psicólogo escondido detrás de un bigote que no le habría dejado ver la quijada de no haber sido por su rostro alargado, y que se presentó como Mario. Con él concluyó el interrogatorio de aquel día.

Mario es campechano y afable, admirador del presidente de la Asociación Jurídica Cubana Wilfredo Vallín, con quien Oscar Casanella ha organizado importantes cursos sobre Derecho, y confeso amigo de Manuel Cuesta Morúa, defensor de los derechos humanos en la Isla. Mario no se mide para recomendarle, ya a la altura de las nueve de la noche, que priorice la investigación en el Instituto.

Finalizado el interrogatorio, a Oscar Casanella le devuelven sus pertenencias y son liberados él, su novia y su primo. Nunca les dejaron llamar por teléfono a la familia, haciendo que lo que podría ser una detención momentánea se convirtiera en otro de los secuestros registrados aquel día.

Era en el carro de Walter Saint-Blancard que volverían. Mientras se preparaban para salir, Mario, el campechano bigotudo, consejero y aficionado de Wilfredo Vallín y Manuel Cuesta Morúa, se acercó al carro y les pidió que tuvieran cuidado. La fecha, 30 de diciembre, es ya peligrosa para conducir y solo le faltó añadir que era un consejo de padre. Luego, cuenta Oscar Casanella, se montó en un Lada rojo y partió. La matrícula del Lada era amarilla, el color que definía la pertenencia del vehículo a un particular antes de la actual emisión y que el 1 de enero del 2015, dos días después de aquel encuentro, dejaron de tener circulación legal.

Durante el trayecto de regreso Oscar Casanellas, su esposa y su primo, sintieron todo el tiempo un ruido extraño en el vehículo, pero agotados por el largo interrogatorio y ansiosos por llegar a la casa, no pararon para revisar lo que motivaba aquel sonido. Luego supieron que los tornillos de la goma derecha trasera habían sido aflojados, con la sola excepción del de seguridad. La pérdida de una goma en pleno movimiento pudo ocasionar un grave accidente, sin duda peligroso para las vidas de los que iban en el vehículo, pero también de cualquier otra persona a la que el carro pudiera atropellar si salía de su recorrido.

Semejante atentado es un signo preocupante para los tres detenidos de ese día. Quedaría por saber si los oficiales no vinculados al bigotudo Mario tenían consciencia de esta acción. Los militares de nuestro país deben conocer que, amparados por su sombra, verdaderas pandillas de criminales actúan y el asesinato no es un límite que no crucen.

Un Lada rojo, como el del campechano Mario según la descripción de Oscar Casanella, era el vehículo que siguió a Oswaldo Payá en lo que fue su último viaje. Tal ha sido la declaración de Ángel Carromero, el que conducía el carro donde el líder disidente cubano y Harold Cepero murieron en julio del 2012.

Comentarios [ 27 ]

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Como pueden estar hablando el gobierno de EUA y la Union Europea con un gobierno que actua como un asesino? Como se puede dialogar con gente tan baja. Lo que hay que hacer es desaparecerlos del mapa a Castro y a sus secuaces con unos pocos drones armados con destinos a punto cero, comite central del partido, minint y demas instalaciones del minint. 

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Todavía hay gente que no creen que estas cosas ocurran en Cuba porque tienen los ojos vendados y solo ven la propaganda mediatica del régimen de Castro. Todo hasta que un día sean las victimas de los delincuentes del MININT y seguridad del estado y eso no es difícil, uno solo debe expresarse libremente o criticar al gobierno para que te caiga arriba el g2 acusandote de cosas tan absurdas como de terrorismo. Por que dios no le dio corazón y cerebro a estos seres de la policia política?

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Estoy de acuerdo con llamar a la seguridad del estado pandilla paramilitar de asesinos mafiosos, secuestradores, delincuentes y cobardes. El estado cubano estuviera mas seguro sin la existencia de la seguridad del estado que lo único que hace es reprimir al pueblo y frenar el desarrollo de la sociedad cubana hacia una patria plural, prospera y democrática. Abajo los mafiosos al servicio de los dinosaurios Castro!

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   Gente como Mario en las  dictaduras  se les conocen como PARAMILITARES  y en Cuba  q los diferencia !!! Cuando son muchos se les llama "contingente de trabajadores " !! (rac)

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Nadie está por ensima de la ley. Si la seguridad del estado viola la ley debe ser penalizada porque si esto no ocurre, se producirá un caos en el pais terminando con guerra civil, entonces Castro y su familia serán arrastrados, pateados y torturados hasta la muerte como sucedió con Al Kadafi en Libia.

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Juicio justo y transparente para los represores, porque no somos iguales q ellos.

Eso si, al que merezca paredon... Paredon se le va a dar!

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El que usa la violencia y el sabotaje es porque no tiene ni argumentos ni razón. 

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Dios castigará a los que hoy reprimen a los cubanos pacíficos. Esos crimenes los acompañaran toda la vida y luego en la muerte. Algunos se suicidarán, otros moriran presos despues de juicios.

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Estos actos horrendos de la seguridad del estado deben ser denunciados y hay que encontrar los responsables de ellos. No quedarán impune, pues esto no se repetirá nunca en la historia de Cuba. Quedará prohibido todo tipo de discriminación ideológica. Viva la democracia! Abajo la policía política! Sepulten a Fidel!  Abajo el represor de Raul

Imagen de Anónimo

Ok, creo que se van a incrementar los accidentes con motos suzukis a partir de ahora. Cualquier carro podría por el mal estado de las calles, perder las esféricas y atropellar segurosos a troncha y mocha. Moriran "accidentalmente" muchos esbirritos.