Viernes, 30 de Septiembre de 2016
15:16 CEST.
Economía

¿Billetes de 1.000 CUP?

Una nota en la edición de Granma de hoy anuncia la emisión de nuevos billetes de alta denominación por importe de 200, 500 y 1.000 pesos cubanos (CUP) el primero de febrero.

Esta medida, iniciativa del Banco Central, con respaldo en la Resolución no. 4 del 15 de enero del 2015 publicada en la Gaceta Oficial Extraordinaria No. 3, pretende según fuentes oficiales "facilitar las operaciones con CUP que actualmente se realizan en las tiendas que venden en CUC".

Una decisión sin duda importante, sobre la que Granma conversó con Francisco Mayobre Lence y Ariel Torres Collazo, vicepresidente y director de Emisión y Valores del BCC, respectivamente, así como con Bárbara Soto Sánchez, vicepresidenta comercial de CIMEX.

Del contenido de la entrevista se pueden obtener algunas conclusiones de interés. La que anticipo al lector es que creo que esta decisión, como otras muchas, es poco adecuada, va a generar más problemas aún de los que pretende resolver y desde luego, no sirve para afrontar un proceso de unificación de dos monedas de configuración e historia tan diferente. Estas son mis razones.

Al parecer, la decisión se adopta porque durante los últimos meses se ha ido incrementando la utilización del CUP en las tiendas que venden en CUC, fijando los precios después de aplicar el tipo de cambio de CADECA. Un tipo de cambio situado en la actualidad en 1-24, lo que exige la utilizar gran cantidad de dinero, no solamente por las personas, sino también los comercios, los transportistas, entre otros. Detrás de este fenómeno, nos encontramos con uno de los aspectos fundamentales de la economía castrista, que es su atraso. El que la mayor parte, por no decir todas, las transacciones se sigan realizando en moneda corriente, y el bajo uso de las tarjetas o los talones bancarios confirma que la tarea a desarrollar es ingente.

Creer que emitiendo billetes de alta denominación puede disminuir el problema del manejo de ingente cantidad de dinero en las transacciones diarias, es una equivocación. El problema no se resuelve como piensan los altos funcionarios utilizando billetes más grandes para las transacciones, sino propiciando una rápida modernización del sistema monetario y bancarioque existe en la Isla, uno de los más atrasados de Occidente. Pero eso es muy difícil, y desde luego no parece que esté en las prioridades de los llamados "Lineamientos".

En segundo lugar, no parece, además, que sea muy razonable recurrir a denominaciones como las planteadas. ¿Por qué 200, 500 y 1.000, y no otras cantidades distintas? ¿Qué tipo de estudios, si es que se ha realizado alguno, han llevado al Banco a tomar esta decisión? El punto de partida es realmente dramático, si se piensa que el billete de 100 CUP es el más grande que circula en la economía, cuando la mayoría de las ventas se realizan con billetes de 20 y 50 CUP. A ello se tienen que añadir los problemas derivados de los productos con precios más elevados, como los electrodomésticos y los muebles. Realmente, para poder acceder a este tipo de bienes los clientes se ven obligados a transportar mucha cantidad de dinero en condiciones que a veces no son óptimas al no existir tarjetas o cheques. Imágenes de un atraso insorportable que nos transportan a los períodos de hiperinflación de la Alemania de Weimar a comienzos del siglo pasado. ¿Temor a robos tal vez?

Imagino a los dependientes cubanos contando el dinero a toda prisa, y cuidando para evitar cualquier pérdida de los auténticos fajos de billetes, que lo único que van a provocar es el consabido malestar derivado de las demoras en la atención a los clientes, la capacidad de las cajas para guardar el dinero, las colas, al fin y al cabo, lo que siempre ha ocurrido en la economía castrista. Ello sin tener en cuenta las equivocaciones que se pueden producir en determinados sectores de la población por el uso de los nuevos billetes, que según las autoridades, poseen el mismo formato y características que los antiguos.

Al parecer lo declaran los responsables, y cito textualmente, "las características de los nuevos billetes son similares a los que hoy circulan, por tanto, tienen iguales dimensiones, formato y ubicación de los elementos identificativos y de seguridad. Esto permitirá un mejor reconocimiento de los billetes por parte de la población, así las personas no tienen que aprenderse nuevas características. Entre los principales elementos comunes están el patriota (en el anverso) de cada una de estas denominaciones y la composición gráfica (en el reverso) que son únicas". Salvando las referencias al "patriota", creo que es un error lanzar billetes de denominación elevadacon el mismo formato que los antiguos. La confusión puede estar servida, y si no, tiempo al tiempo.

Lo realmente sorprendente es lo rápido que van esta vez. Acostumbrados al ritmo y la cadencia de la aplicación de políticas económicas en el castrismo, llama la atención que ya el 1 de febrero, estén los nuevos billetes en la calle, distribuidos a la población por los brazos armados de la Seguridad del Estado que son los Bancos Me­tro­politano, el Popular de Aho­rro, el de Crédito y Co­mercio y las Casas de Cambio.

Por mucho que quieran que este proceso se realice de forma paulatina, si los cubanos que tienen moneda fuerte acuden en masa a realizar sus cambios en los nuevos billetes, cabe la posibilidad de que no resulte posible la operación. ¿Se han detenido a pensar en las consecuencias que ello puede suponer para los clientes? Es verdad que van a dar prioridad a La Habana, las capitales de provincia y algunos municipios importantes, pero qué puede ocurrir si la gente se plantea realizar sus operaciones en otros lugares. ¿Tendrá capacidad de respuesta el sistema?

Finalmente, se introducen elementos de seguridad, como las marcas de agua, el hilo de seguridad, marcas perceptibles al tacto y microimpresiones, lo que supone un despliegue realmente importante que hace pensar que el régimen teme a los falsificadores de la nueva moneda. ¿Habrá falsificación en la Isla con la moneda que va a desaparecer? Es al menos una cuestión inquietante. Imaginemos que aparecen más CUC en circulación que los estimados por el Gobierno. ¿Habrá suficiente CUP para realizar los cambios? ¿Se alterará el actual cambio de 1-24 a otro menor? ¿Puede producirse una auténtica avalancha si la gente percibe alguna acción en ese sentido?

Conclusión. Creo que se ha perdido una valiosa ocasión para poner en orden el sistema financiero y crediticio de la Isla, avanzando hacia su modernización y adaptación al que existe en otros países.Y sobre todo se ha perdido una oportunidad para ordenar el sistema económico en su conjunto. Con esta decisión de billetes de alto valor nominal, el régimen asume que los precios que los cubanos van a tener que pagar por los bienes y servicios son los que figuran en CUC, sin que se apueste por una profunda liberalización de la economíaque facilite su descenso y adaptación al nivel de vida. Y ello, con salarios medios de 230 CUP al mes. No me salen las cuentas.

Comentarios [ 16 ]

Imagen de Anónimo

   Mira Mongo aqui te dejo estas recomendaciones.

La "moneda" cubana puede cambiarse por libras y kilos, no libras esterlinas ni kilos prietos de dolar. Por libras de 16 onzas o kilogramos, pero para no entrar en confusion entre el peso/moneda y el peso/masa*, ya que los "vales de Biran" no son moneda ni el peso en fisica es igual a la masa propiamente; recomiendo una balanza con dos platillos, una bolsa con cagajones de caballo y otra con cagarrutas de chiva como fraccionaria; de acuerdo a la cantidad de "vales" tu  vas aumentando o disminuyendo con cagajones o cagarrutas hasta que alcance el equilibrio, trata de mantener la balanza con buen fiel, porque si se te va la mano en mierda pierdes.

    * no confundir con masa de puerco ni masa proletaria, esas se miden por la velocidad de una detras de la otra buscando la tasa justa, que no es la taza/vaso de leche que viaja a velocidad supersonica despues de los 7 y, como 7 es igual QLO en la charada el resultado/producto final del 7 es igual al valor del "vale" que es igual a mierda, pero hay algunos que dicen que el "vale" no vale ni mierda, y es ahi donde no se si mierda tiene un valor + o - pero si sumas un negativo y un positivo da negativo y entonces niegas que la mierda es mierda y es donde aprovechan los corredores de bolsa de Biran para darle valor a la mierda. Entendiste?.

      Chicho Cagatrillo

Imagen de Anónimo

¿Por qué 200, 500 y 1.000, y no otras cantidades distintas?

Yo mismo me hice esta pregunta, por que no billetes de 238 y de 687?

El Mongo

Imagen de Anónimo

Cuando el canje del 61, a "los vales de Biran" con la foto del Apostol, los jodedores le preguntaban:    (en el reverso venian los barbudos en la invasion).

Marti, querido Marti

por que dejaste tu ruta?.

Por el bando de hijoeputas

que vienen detras de mi.

     Chicho Cagatrillo

Imagen de Anónimo

             ¿Moneda en Cuba? jajaja,solamente en manos de los sátrapas Biranese y alguno de sus testaferros mas allegados.los demas reciben papeles con cifras para comprar cuando mas, en una "lujosa y bien abastecida" choping.

Imagen de Anónimo

Ahorrar papel. Esa es la cosa.

Imagen de Anónimo

En un pais con economia esto traeria un imflacion grande,pero en cuba no hay circulacion de moneda,estos no dejan de ser vales para la bodega,a la usanza de una colonia canera de la era republicana.Metodo muy usado en Biran como forma de pago a los haitianos.

el bobo alupio*'+

Imagen de Anónimo

Todo es lo mismo para Cuba: comprar tiempo en el poder con la mente del pueblo entretenida en minucias (o machacada, porque pocos tienen tres billetes de cien CUP en el salario).

Y no critiquen tanto al periodista, le pagan por escribir. Mientras más rápido publique, mejor.

Imagen de Anónimo

...el asunto es "criticar" ..no importan las tonterías que se escriban. 

Imagen de Anónimo

Al de las 6:39 p.m.:

Coincido con tu valoración, sobre todo en que el autor se apresuró para sacar el artículo. Se le nota por los graves errores de redacción y tipografía, que tal vez den a entender cierto apuro y falta de rigor (que es precisamente lo que el autor achaca a los economistas del gobierno). Es cierto que el castrismo ha tenido un largo historial de chapucerías, sobre todo en el plano económico, pero los que van a criticarlo deberían tratar de no caer en sus propias pifias si no quieren ser iguales a ellos. Dos breves comentarios: 1) el hecho de que haya billetes de muy alta denominación no es una novedad en el mundo ni está reservado para las economías fallidas. 2) Implementar el uso de tarjetas de débito, aunque sea en forma gradual, no debe ser tan, tan difícil, ni siquiera para los "überchapuceros" del BNC (me imagino que sea incluso más fácil que sacar billetes de nueva denominación). Con eso se agilizarían muchas de las transacciones de alto valor y se daría un pasito más hacia la modernización del sector.

Imagen de Anónimo

Cuando la gente pierde la confianza en una moneda : GAME OVER . Hasta ahora el peso cubano se habia mantenido estable porque estaba anclado al CUC , que asu vez estaba anclado al dolar , que asu vez esta anclado al oro . Ops , un lapsus . Auque el CUC no esta anclado a nada ( como el dolar ) la " percepcion " de la gente es que si lo esta. Si el objetivo del gobierno es revalorizar el peso frente al dolar la medida mas oportuna seria devaluar el CUC respeto al peso , pero esto provocaria el efecto contrario porque sempbraria desconfianza entre los tenedores del peso cubano quienes tendran la duda sobre cuanto tiempo   permanecera la nueva paridad frente al dolar sin sufrir una depreciacion . Y si luego la cambian ? Esto provocara que nadie acepte pesos sino solo divisas . Asi que veremos lo mismo que pasa en Venezuela . Un tipo de cambio oficial y un tipo de cambio en el mercado negro . A menos que esa sea la intencion . Apreciar el peso , que la gente ( incauta ) corra a cambiar sus divisas por el peso fuerte , devaluar , quedarse con la pasta y huir a Moscu .