Viernes, 30 de Septiembre de 2016
01:27 CEST.
Opinión

Tania, la verdadera

Tania Bruguera intentó abrir por unas horas un espacio artístico libre en La Habana y acabó confirmando, una vez más, que toda Cuba es un espacio político y cultural cerrado. A cal y canto.

La instalación de una tribuna en la Plaza de la Revolución, con sus micrófonos disponibles por un minuto a cualquier cubano de a pie, era una flagrante provocación restauradora, o sea, contrarrevolucionaria, dicho en el más sublime sentido de la palabra. Se trataba, nada más y nada menos, de recobrar el cauce de la voz ciudadana en la sede simbólica y administrativa de la dictadura. De realizarse, hubiera devuelto a ese escenario un relámpago de su original concepción de Plaza Cívica. Aunque la calle sigue siendo de Fidel (ahora es más bien de Raúl y su hijo Alejandro) Tania propuso, por unos instantes, que la plaza volviera a ser de todos. Primera ocasión desde el 31 de diciembre de 1958. Insisto en la fecha, malgré Batista.

Estamos hablando de un golpe de Estado poético. El asalto a Palacio por el flanco lúdico. Pero Raúl sabe que con esa cosas no se juega. Forzada a actuar frente a una expectante opinión mundial contra una obra que todavía no se había producido y una artista premiada por la dictadura, la policía tiene que hacerse acompañar de una turba especializada: la sección de artes plásticas de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Por supuesto, Tania comprende que su performance no iba a cambiar a Raúl. Al contrario, refuerza su miedo al cambio. Miedo que se tradujo, como es ley, en represión. Chillón y laxante miedo a un micrófono abierto por un efímero minuto. Sin embargo, tanto la propuesta de la performance como su aparatosa censura, desaloja a los artistas y escritores oficiales de su mezquina zona de confort.

Como observa Néstor Díaz de Villegas, por fin el arte estuvo al lado de la resistencia. Tania avanzó hacia el punto de fricción absoluta entre las posibilidades de expresión dentro del castrismo y la esencial relación referencial del artista con su lugar y el espíritu de su tiempo. Díaz de Villegas advierte lúcidamente que no es una confrontación de arte contra política, sino de arte contra arte. La contraperformance de Raúl trasciende la fulminante operación represiva y la inapelable manipulación de todo ciudadano al propósito de la propaganda dictatorial. Es el grito de impotencia de una estética que ya carece de realidad. El Artista en Jefe no quedará satisfecho con una simple prohibición. Aquí es necesario un escarmiento.

Aun en su más radical vocación escapista, el verdadero arte ilumina el accidente, la contingencia y la cotidiana perplejidad de la vida, así como las limitaciones del momento y el discurso intelectual. Tania mostró, al igual que el affaire Padilla, la imposibilidad insular de crear en libertad. A su vez, expuso la corrupta conciencia del arte y la literatura oficial. Al renunciar a la membresía de la Unión de Artistas y Escritores de Cuba (UNEAC), les dice a sus colegas: "Tienes un carnet de la UNEAC porque no te sales de tu celda, aunque vivas en París, malvivas en México o seas famoso en España". Les dice: "Si tienes un carnet de la UNEAC se debe a que todavía mereces un carnet de la UNEAC".

La respuesta de la UNEAC y el empantanado silencio de la mayoría de los creadores en la  Isla tiene una primaria lectura policíaca, bajo consigna de la Seguridad del Estado, que es el órgano rector de la cultura nacional. Y la otra lectura es canónica. Tania atentó contra el filisteo ideal de los pintores que comparan a Fidel con Apolo, los novelistas que exaltan a los detectives de la Policía Nacional Revolucionaria, los trovadores que firman peticiones de fusilamiento, las poetisas que rizan el rizo de las medias tintas y los cineastas que nos venden por audacia contestataria las más permisivas moralejas castristas.

¿Quién dijo que no fue un éxito la performance? Han pasado los días, quizás pasarán los años, y nadie olvidará que Tania obligó a la dictadura a mostrar sus repugnantes cartas al principio de un nuevo juego con los americanos. Por si fuera poco, consiguió quebrar un par de poleas de esa inmoral línea de ensamblaje totalitario que convierte la sangre y el lodo en fresa y chocolate.

Comentarios [ 16 ]

Imagen de Anónimo

Contundente como siempre.  Y castroenteritis y los uneados de la UNEAC unidos en su silencio.

Feliz año nuevo y por muchos más.

Arístides

Imagen de Anónimo

El anónimo de 12 Ene 2015 - 11:15 da en la diana, cuando afirma que ésto "está cambiando aunque ellos no lo quieran". Si alguién hubiese aseverado, diez o quince años atrás,  que la hija de Miguel Brugera iba a desafiar a la junta militar por la que "Miguelito" lo dió todo, en plena "Plaza de la Bestia", ese cristiano hubiese sido tildado de fumador de yerbas exóticas. Reynaldo con su elegante prosa ha levantado muchas ronchitas, y es que el rey no tiene ropa, y quienes aún se arrodillan ante el rey están confrontando un futuro muy incierto. La ayuda que les brinda Masburro se acaba, y la de Washington nunca llegará.

Arnaldo de Armas

Imagen de Zoraida Marrero

¿Y quien es TANIA, LA FALSA?, ¿La que hacia como que era guerrillera, y la usaban como cantimplora o esa otra que escribe letanías en un blog prestado y vive en Europa?

Imagen de Anónimo

Gracias, Reynaldo. Un artículo de lujo. Formalmente impecable. Conceptualmente demoledor. Brillante... Muy bien colocadas las pullas contra el narrador, el pintor,  la poetisa y todo el gremio, que no se moja. La Uneac apesta. Tanto como el régimen y el sátrapa insepulto. Fo.

Nicolás Águila

Imagen de Anónimo

Manudo panfleto. Esto es Iroel o Ubieta, pero al revés. Nada de lo que aquí se dice tiene que ver con el arte o con las ideas de Tania Bruguera, que es una verdadera artista y no una propagandista anticastrista como la quiere presentar Andrés Reynaldo.

Imagen de Anónimo

¿Malgré Batista? Por favor. Si Dios le hubiera dado muchos años más en el gobierno, no tendríamos esta pesadilla. Bajo Batista, ese podio hubiera podido ponerse y todos hubieran hablado.

Imagen de Anónimo

Este "golpe de Estado poético", la literatura de cartas abiertas, el performace de las Damas de Blanco aun después de excarcelados sus familiares y todos los demás géneros del arte opositor son pura catibía

Imagen de Anónimo

Estan muy debiles para permitir esto! tiempo al tiempo.

Tintin

Imagen de Juan

Muy bueno su articulo