Martes, 27 de Septiembre de 2016
01:21 CEST.
Literatura

Reina María Rodríguez presenta una antología de su obra poética

En la librería Alma Mater, situada la esquina de Infanta y San Lázaro, de Centro Habana, se efectuó el pasado miércoles el lanzamiento de Bosque negro, antología poética de Reina María Rodríguez. El narrador Jorge Enrique Lage hizo la presentación, y el prologuista Jorge Miralles se refirió a la obra de la importante autora.

Bienvenida de nuevo a la Isla, después que le fuera otorgado el Premio Iberoamericano de Literatura Pablo Neruda, la poetisa agradeció la colaboración y selección de poemas a cargo de la ensayista y poeta Jamila Medina, y el editor Ibrahim Hernández.

Un cúmulo de poemas conforman esta antología, donde se encuentran algunos de sus libros más representativos, como La gente de mi barrio, Para un cordero blanco, Te daré de comer como a los pájaros, Variedades de Galiano, El libro de las clientas, Travelling, El libro de las luciérnagas, entre otros.

En su voz escuchamos los poemas "Céline y las mujeres", "Resaca", y un poema de El piano, edición bilingüe, editado recientemente en Brasil.

Reina María Rodríguez es la creadora del proyecto La Azotea en su propia casa de la calle Ánimas, que dio abrigo a poetas y narradores, donde se compartían los mendrugos y la literatura más allá de los oficios burocráticos y las barreras que opacan la autenticidad de un decir comprometido.

La ocasión sirvió de homenaje a una  extensísima obra que abarca varias décadas donde la escribidora (como ella misma se define) no ha hecho más que reflejar una intimidad que desborda y se sostiene de indisolubles lazos de familia, postales de viajes, añoranzas de amores y ciudades, discursos interiores que van más allá del cuestionamiento que puedan decir las palabras.

Reina María hace que sus propias palabras tengan otra textura, que se vuelvan a reconstruir, que a veces rueden como encajes al caer, y otras, nos arranquen un trozo de piel y nos quemen. Mundo oscuro, bosque negro que nos sitúa en los límites del dolor o la nostalgia, vacío que nos hace caer y morir como sus alter egos, sus heroínas que se parecen a Virginia Woolf, sus gatos fantasmales, sus bestias que comen y saltan, sus espejos que tienen más espejos dentro de su reflejo.

Una mujer que puede voltearse en hombre o en ave, perder su identidad, que dice escribir solo de sus errores, de sus miedos, y que con su afilada aguja teje a crochet los picotillos de su vida.

Comentarios [ 4 ]

Imagen de Batista

Reina, grande entre las(os) grandes.

Imagen de Anónimo

Siempre he respetado a eesta Sra como animadora cultural que ha mantenido viva cierta literatura cubana independiente en la Cuba castrista. Pero como poeta me parece muy, pero muy desigual.

En cuanto a la nota y esos parrafos finales, estoy de acuerdo que es un horror de prosa insoportable !

Imagen de Anónimo

Los malos duermen bien, pero el tiempo barre la hojarasca (u hojarazca)

Imagen de Anónimo

Nota muy picúa, qué desastre los dos últimos párrafos. Kitsch