Jueves, 29 de Septiembre de 2016
01:28 CEST.
Opinión

Frente al deshielo con EEUU

En pueblo cubano, que ha escuchado por más de 55 años el cuento oficial del "lobo que viene a comernos", ha recibido con agrado el giro norteamericano en la política hacia el castrismo, pues sabe que seguir esperando a que los jefes cambien es una posición que a la postre favorece al gobierno totalitario.

Aunque La Habana lo oculte con discursos almidonados, la decisión del presidente Barack Obama no le agrada. La Habana quería solo el intercambio de presos y obtener créditos económicos. A sus dirigentes les gusta el aislamiento y los motivos para posiciones duras e inamovibles; si estos momentos son históricos, son precisamente porque se rompen todas las coartadas para negar derechos a la sociedad.

Estados Unidos ha desarmado moralmente al gobierno de Cuba al dejarle completamente vacío su almacén de mentiras y borrar la palabra enemigo del diccionario. No estimo que la negación a la acelerada actividad de Tania Bruguera, apenas colgaban el teléfono Obama y Castro, deba sembrar el pesimismo en los cubanos. Un sistema tan cerrado y de tanto control social no se moderniza en un día. No se trata de una carrera de 100 metros, sino de una de resistencia, paciencia e inteligencia. Hay que lograr un Pacto Nacional entre todos con una hoja de ruta donde ninguna parte se sienta dañada o perdedora. Eso es realismo, altura política y buena voluntad.

Los activistas cubanos pro derechos humanos que siempre han luchado contra la falta de libertades y que han propuesto soluciones internas, han planteado el deseo de que ese clima de diálogo entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos se extienda y ponga en acción uno entre el Gobierno y el pueblo de Cuba, porque —dígase la mayor verdad— nuestro conflicto básico ha sido entre cubanos.

El freno de Cuba ha sido la dirección del país y no un gobierno extranjero. ¿En que ha imposibilitado Estados Unidos que La Habana suscriba los Pactos de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y cumpla con ellos?

Existe una parte del actual movimiento contestatario interno que no acaba de entender que para tener química con el pueblo y no autoexcluirse —sin dejar de ser fieles a sus programas democráticos— no pueden andar con una guía de proyecciones extremistas bajo el brazo; es solo el trabajo inteligente, atractivo, práctico e incluyente, el que puede ser efectivo.

¿Por qué fue atacado ferozmente el grupo inicial de esta lucha cívica, el Comité Cubano Pro Derechos Humanos? ¿Por qué Oswaldo Paya no está vivo? Porque eran adversarios centristas, tolerantes, pausados y presentables ante el pueblo, con proyecciones nacionalistas que proponían arreglar Cuba entre todos los cubanos.

El Gobierno supo que el perfil de estos grupos los identificaba con gran parte de la población nacional. Miraban más hacia el terreno interno que hacia el extranjero y emplazaban al cambio. No eran adversarios cómodos, opositores exaltados con planteamiento radicales que se autoanulan por la mala imagen que proyectan nacional e internacionalmente.

Por su parte, es cierto que ante estos cambios la opinión del destierro está dividida. Es comprensible. La mayoría de los primeros exiliados vivieron en Cuba y fuera de ella la etapa más negra que ha tenido este largo y angustioso proceso cubano de fusilamientos, robo de propiedades, cárceles llenas de largas e injustas condenas y de división familiar sin contactos porque La Habana no permitió visitas en los primeros 20 años.

Otra parte de los exiliados y las nuevas oleadas que han ido llegando en las últimas décadas apoyan la apertura entre los dos países para ayudar a sus familiares a poner negocios y luchar por construir un sueño cubano en la patria. Es una forma moderna, lenta y válida de encarar el feudalismo nacional haciéndose económicamente independientes, y que sus familiares y pueblo en general, al tener esperanzas nacionales, no prosigan ahogándose en el Estrecho de la Florida. Consideran que si en más de medio siglo los Estados Unidos han mantenido una proyección que no ha dado resultados para el pueblo cubano, esta nueva política ayudará a la inevitable evolución —aún invisible hoy— de una apertura de la sociedad en todos los campos.

Es justo decir que en ambas zonas del exilio predomina el propósito de alcanzar una Cuba libre. Se entiende la incomprensión y discrepancia de los exiliados que disienten de los transcendentales cambios, se respetan sus cruces, sus acumulados sufrimientos y que no quieran enfrentar los nuevos desafíos. Pero ellos también deben entender que es necesario que otros —sin olvidar el pasado, pero no quedándose atrapados en el— estén por encima de las heridas y dolores y vayan dosificadamente desmantelando los enfermizos silencios, caretas y trancas nacionales.

La normalización de relaciones entre La Habana y Washington no es la solución de todos los problemas, ni pone fin al diferendo pueblo/Gobierno. El deshielo nacional está pendiente.

Comentarios [ 21 ]

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Cuba no fue quien rompio relaciones con Estados Unidos ni tampoco quizo aislarse , EEUU fue quien impuso el embargo.

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A mi me parece que el comentario más lúcido ha sido el de 8:04 pm de Pedro Pérez Arteaga.

Por otro lado, dice el anónimo de las 1:36 pm: “La KGB y la Stasi fueron los maestros del G2 y se fueron al carajo.” No me digas…  si es así ¿de dónde salieron los nuevos dueños de todas las maltrechas industrias quedadas del comunismo soviético (que hoy son todos multimillonarios) y de dónde salió Vladimir Putin si no fue de la KGB? … y Esopo sigue con su monserga y su pensamiento ilusorio hablando de “concertación”… con los Castro ni más ni menos (posición que se comprendería si no se les conociera su trayectoria totalitaria y radical en estos últimos 56 años) que sólo están haciendo sus ajustes, sin nada de prisa y con muchísimas pausas, para morirse en sus camas y que todo siga igual por otros 50 años.  Por favor…

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O sea que para que Cuba florezca debemos sentarnos a desayunar con los esbirros de un lado y Ali Babeao y los Cuarenta Cabrones? De p..ga queridos amiguitos!!!

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Oscar estoy totalmente de acuerdo con tu análisis y tu argumentos, el pacto nacional es imprescindible fundamentado en una hoja de ruta, pero ese pacto nacional no es entre las distintas corrientes y grupos de la oposición solo, ese pacto por supuesto que incluye al castrismo que por ejercer, en estos momentos, el poder totalitario tiene el mayor porcentaje a la hora de asumir sus compromisos ante la nación cubana, la comunidad internacional y entre los gobiernos “amigos” y menos amigos. Pienso que los radicales en el interior de Cuba, en el exilio, sus voceros e “ideólogos” todavía se resisten a asumir compromisos y siguen aspirando al derrocamiento violento del castrismo por lo que hay que seguir luchando en el campo de las ideas para que acaben de comprender, al igual que el castrismo, que el camino es la concertación y acabar de dejar de lado la rabia, el ajuste de cuentas, que no significa justicia a los desmanes castristas, la irracionalidad y la ignorancia política e histórica, COMENTARIO de Esopo.

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Yo propongo meternos todos a comunistas y explotar esa vaina desde dentro!!!

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Anónimo 8:04. La KGB y la Stasi fueron los maestros del G2 y se fueron al carajo, ¿Cómo no se van a ir estos HP cuando haya un cambio? Lo que hay que arrastrarlos a todos por las calles, por el mal que han hecho. Ni el BRAC, ni el SIM de Batista fueron tan crueles y asesinos.

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Completamente de acuerdo con todo lo dicho por Oscar Peña. Lo del pacto nacional es del interés de los propios cubanos si no queremos ser irrelevantes en este proceso.

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Aqui de lo unico que nadie habla es quienes van a agarrar el machete de Antonio Maceo para liberar a Cuba.

A esa vaina si todo el mundo le huye.

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De acuerdo Oscar, en principios. En la practica se ha intentado de todo. Un pacto nacional si no lleva un plesbicito popular sobre si queremos o no seguir con las consignas revolucionarias, no tiene sentido. El plesbicito es la unica forma de salir del atolladero y luego empezar a trabajar por un pacto nacional.  

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Espero que en los proximos meses se producira un evento el cual Cuba usara para retirarse de las conversaciones.  Ya el regimen logro sus propositos a cambio de nada.  Ahora a joder a USA como siempre lo han hecho.