Sábado, 1 de Octubre de 2016
01:17 CEST.
Opinión

El enemigo

Está claro que el restablecimiento de las relaciones entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos es una noticia para alegrarse. Aunque Raúl Castro no ha dicho cuál es su programa de diálogo, fiel a la práctica del Gobierno revolucionario de mantener todo en secreto, la verdad es que algo se está moviendo, y el movimiento es ya un paso, aunque no esté clara la dirección.

Sin embargo, esta decisión de ambos gobiernos trae para el discurso político cubano un cambio difícil de pasar por alto: el apelativo "el enemigo". El gobierno de los Castro, sobre todo el de Fidel, era muy propenso a "cambiar de palo pa'rumba", a decir "digo" donde había dicho (y conminado a todos a decir) "Diego". Y todo eso, sin mayores explicaciones. De vez en cuando podía aparecer una "rectificación de errores", que servía para eliminar cualquier cosa implantada por el mismo Gobierno que estuviera contradiciendo la política en uso. Pero, la mayoría de las veces ni se molestaban en ponerle nombre al cambio. Simplemente, decían el nuevo mantra, como si el anterior nunca hubiese existido. La mala memoria que el pueblo cubano ha escogido tener, hacía el resto.

El problema es que sobre la base de que los Estados Unidos eran "el enemigo" se ha edificado todo un sistema político y, lo que es más importante, esa certeza ha condicionado la vida de millones de seres humanos durante más de medio siglo. ¿La mala memoria del pueblo cubano le permitirá llegar hasta el extremo de olvidar que hubo un "enemigo" contra el cual, supuestamente, se pasó la vida luchando?

El pasado sábado 20 de diciembre, en el concierto de Silvio Rodríguez, se escuchó una vieja consigna recontextualizada: "Fidel, Fidel, ¿qué tiene Fidel que los imperialistas no pueden con él?". Los cubanos que han escogido no tener tan mala memoria recordarán que donde aquí se dice "imperialistas", se solía decir (hasta tres días antes) "los americanos", refiriéndose, claro está, a los estadounidenses.

Ahora, los imperialistas que no pueden con Fidel bien podrían ser chinos o congoleses, porque el imperialismo no tiene nacionalidad.

Ante este "enemigo" que se desdibuja, ¿qué hará el Gobierno? Porque está claro que tiene que seguir habiendo uno, para poder vivir en estado de sitio, para seguir esgrimiendo el argumento de "no darle armas al enemigo", que permite eliminar toda crítica al sistema y continuar en el empeño de dar esa impresión de consenso que justifica "moralmente" la permanencia en el poder de la monarquía cubana.

Los sucesos del 30 de diciembre, en torno a la performance de Tania Bruguera, aclaran todas las dudas al respecto. Tanto la actuación de la Seguridad del Estado (verdadera protagonista del hecho artístico, quién se los iba a decir) como lo escrito sobre el tema desde las instituciones estatales, dan por zanjada esta cuestión.

Los que antes eran "mercenarios al servicio del imperialismo", ahora son simplemente "enemigos de la Revolución" ; la artista plástica de renombre internacional pasó a ser "la contrarrevolucionaria Tania Bruguera"; el periódico DIARIO DE CUBA, un "libelo", un "medio de la contrarrevolución". Aunque todas estas acusaciones no son nuevas, cobran un cariz más grave ahora que el Estado necesita desesperadamente a su enemigo.

Lo que está claro es que en estos días "el enemigo" podemos ser todos. Cualquier cubano o cubana que exija o disienta, cualquiera que tenga una sola idea salida de su propia cabeza. Y la acusación será que estamos "en contra de la decisión histórica del restablecimiento de las relaciones con EEUU", nunca que creemos que nos faltan derechos o nos sobran tiranos.

Falta ver ahora  de quién somos asalariados. El argumento de la "mercenariedad" no puede ser desechado fácilmente porque sería reconocer la existencia del pensamiento independiente, anatema para el Gobierno cubano.

Siempre podrán echar mano de la USAID, para ser consecuentes con su falta de originalidad, pero lo más probable es que ya tengan a la dirección de La Jiribilla y al agente Daniel buscando la solución para esta pregunta. Que la encuentren, que para eso les pagan.

Comentarios [ 7 ]

Imagen de Anónimo

Lo mejor es no darle un enemigo y así se ahogan en su propia salsa. Muchos años a vivido el gobierno de Cuba con ese cuento.

Imagen de Anónimo

Ellos no necesitan inventarse un enemigo, ellos son los enemigos de toda la humanidad.

Imagen de Anónimo

 ....... y que van a hace con los "Tuneles Populares" que nos protegerian de las bombas USA?. MP

Imagen de Anónimo

Esto deja claro que el unico enemigo del pueblo cubano es la azquerosa y sangrienta dictadura.

Pero el tablero ha cambiado!

Imagen de Anónimo

La paradoja en todo esto radica en que después de más de medio siglo de una propaganda anti-americana, el pueblo cubano, sigue siendo el más pro-americano de todo el continente. 

Imagen de Gabonice2

La Dictadura necesita un enemigo y ya está claro que va a ser el Pueblo de Cuba. La Perfomance de Tania ha sido un éxito, pues la represión desatada contra ella y los activistad demuestra el Terror que sienten ante lo que se avecina, no están dispuestos a permitir una palabra en contra, por el temor que tienen a que el Pueblo la escuche y la apoye. Los cubanos no pudieron usar ese minuto de micrófono abierto, pero está claro que no fueron porque el Dictador se lo impidió con sus tropas.

Imagen de Anónimo

Y ustedes creen que eso aun no está pensado? La "mafia cubana" es el enemigo. Con esta movida los Castro logran que el Tío Sam los saque del barranco y encima le harán ver a los cubanos de la isla y a los norteamericanos que los senadores y congresistas cubano americanos son los verdaderos enemigos. Matan dos pájaros de un tiro y se quedan cómodamente  reinando en su plantación. Con la ayuda de Ali Babeao y los Cuarenta Cabrones (Fanjul, Saladrigas, Miyares & Co.)