Sábado, 1 de Octubre de 2016
19:11 CEST.
Opinión

Sincerar la República

La anunciada performance de Tania Bruguera en la Plaza de la Revolución se saldó con una serie de detenciones de ciudadanos cubanos, sacudiendo el terco y moderado optimismo que tenía. Las esperanzas respecto a cierta relajación del control policiaco sobre las iniciativas autónomas del activismo social y cultural cubanos, derivadas del deshielo EEUU-Cuba del pasado 17 de diciembre, se van por la cañería. Sin tiempo ni sosiego para hilvanar un texto sosegado y académico, reúno aquí algunas de las reflexiones que fui compartiendo, al calor de los acontecimientos, en las redes sociales.

Comienzo recordando que la iniciativa #YoTambiénExijo, además de legítima, era coherente con la trayectoria artístico-política de Tania. La cual incluye no solo reclamos al gobierno de su país natal, sino también campañas por los derechos de los migrantes y acciones dentro del movimiento alterglobalizador. Es ridículo insistir en la falaz "contrarrevolucionareidad" de una artista implicada en acciones similares a la proyectada en la Habana, pero dirigidas al corazón mismo del capitalismo (Wall Street). Se trata de un activismo concebido desde una "política de la cultura" de la que Bobbio, Bourdieau y tantos otros "gurús" de la academia progresista se han ocupado en sus numerosos textos. ¿Donde carajo ronda la derecha, por semejantes parajes libertarios?

Enseguida que la iniciativa cobró apoyo —y ante la negativa de la promotora a abortarla—, se difundieron los "argumentos" oficiosos. Los cuales llamarían a la risa, si no constituyesen recursos gastados con los que el Gobierno ha intentado, desde hace décadas, acallar al activismo y la reflexión autónomos. Se alertaba del peligro de hacerlo "fuera de las instituciones"... cuando estas mismas instancias (incluidas las culturales) procuraron acotar la actividad y luego ignoraron las solicitudes para permiso y custodio tramitadas por la artista. Se denunció el "afán de protagonismo" de Bruguera, cuando nada hay mas egocéntrico que una dirigencia como la cubana; la misma que, por más de medio siglo, ha ocupado todos los medios y tribunas para decirnos cómo pensar, qué cocinar, cómo asearnos y qué arte es el que "nuestro pueblo necesita".

Dijeron que no era "el modo, forma y lugar correctos", sin reconocer que el problema central es que aquellos nunca van a llegar (o nacerán castrados) si se les concibe como mera gracia estatal y no como iniciativa, legitima y pacífica, de la gente. Quienes, por varias décadas y generaciones, apostamos a la reforma socialista y democrática de (y desde) las instituciones y leyes vigentes, hemos sufrido el desencanto de descubrirlas, a la postre, como lo que realmente son: como una mordaza a la verdad y un antídoto a la emergencia de una ciudadanía empoderada y autónoma. Condiciones ambas de una sociedad poscapitalista.

El mejor modo de impedir que los "enemigos de la Revolución" se aprovechasen de la iniciativa era acompañar su carácter plural y pacífico. Permitiendo que el periodismo, oficial e independiente, cubriese, sin impedimentos ni distorsiones, el acto. Y aceptando que la ciudadanía, real, diversa y cuestionadora, comunista u opositora, politizada o escéptica, ejerciese el derecho de decir. Nada de eso pudo ocurrir con normalidad, tras la intervención gubernamental de la jornada.

Horas antes de los sucesos, confiando en que se impondría el sentido común y buscando alguna razonabilidad a los argumentos oficiales (la "provocación") me asaltaron varias dudas/esperanzas. ¿Permitirían las autoridades la performance en otro sitio público que no operase como mera campana aislante; renunciando a ejercer el filtro (político-policiaco) de acceso y contenidos de la acción? ¿Sabrían no confundir la renuncia a ese control con denegar su insustituible apoyo para el control del orden público, dentro del normal desarrollo de la actividad?

Mientras me asaltaban esas dudas, luchaba con el realismo. Durante mi experiencia de activismo y reflexión dentro del campo cultural cubano, aprendí en carne propia que los pretextos oficiales son construidos de cero, como tomados de un "banco de clichés", sin necesidad de que sean plausibles y sin preocuparse en respetar la integridad e inteligencia del aludido. Porque usted, creador, puede ser "agente de la CIA" sin saberlo. Puede ser acusado de gestar supuestos "complots contrarrevolucionarios"… aunque estos actos no sean otra cosa que iniciativas de creadores y activistas culturales, gente decente y pensante como la que conocí mucha, que jamás ha visto un cheque de la USAID, visitado la SINA ni aceptado condicionamientos externos en su trabajo. Gente que, ante la visita del agente o la charla con el comisario, se ven en la disyuntiva de participar en el proceso de autocensura o continuar adelante en medio del desamparo institucional, asumiendo los costos represivos.

Remembré las duras consecuencias que ambos cursos de acción conllevan para colaboracionistas y rebeldes, en los terrenos práctico, psicológico y moral. Cómo nos engañaron con futuros luminosos y solidarios. Cómo nos educaron para, a la postre, prohibirnos pensar. Me estremecí al ponderar como la repetición de este proceder desangra las mejores energías y mentes de la nación; para acabar imponiendo la paranoia, el desaliento y el inmovilismo como pautas de convivencia colectivas. Con las consiguientes pérdidas para la cultura y sociedad cubanas, para un futuro que se nos muere antes de nacer, asfixiado por las mentalidades del capataz y el mercachifle.

Por estas agónicas horas algunos (un par) de intelectuales afectos al Gobierno cubano, gente pensante y no simples ciberesbirros, expusieron en las redes sociales sus temores ante la posible derivación de la performance de Bruguera en una crisis de gobernabilidad. Se habló de la USAID y de la Primavera Árabe, de la prudente confianza en los primeros pasos del Gobierno y en la necesidad de "tiempo". Quise creerles. Pero luego recordé que la política, como el Dios Jano, tiene dos caras. Que tanto las movidas de elite como las del activismo ciudadano pueden tributar (o no) a la democratización de un país o avalar inmovilismos y regresiones autoritarias; que el Gobierno cubano no ha dado muestras de procurar lo primero. Y ratifiqué lo política y moralmente complicado de defender, con la buena onda "progre y alterglobalista" de que hacen gala los atribulados colegas, la épica ajena (15M, Occupy Wall Street, etc.) mientras se descalifica, simultáneamente, la propia; con argumentos de realpolitik tipo Henry Kissinger.

Frente a tanto atropello, siento más urgente que nunca no sucumbir a la miseria reinante, preservando posturas y alientos previos. Celebrando los intentos de normalización entre EEUU y Cuba, la muerte lenta del embargo/bloqueo y todo aquello que pueda llevar aunque sea un gramo de prosperidad y autonomía al pueblo cubano. Insistiendo en la urgencia de promover la democracia participativa y defender la maltrecha justicia social de cara a la restauración, capitalista y autoritaria, en marcha en la Isla. Acompañando toda acción, por modesta que sea, que acote los arbitrarios derechos del Estado y establezca los cimientos de un Estado social de derecho. Desterrando los revanchismos, los odios y las movidas reaccionarias de un segmento, obtuso y declinante, de la diáspora, actitudes que son, por su naturaleza, primas lejanas de la violencia de Villa Marista y las trapacerías de Punto Cero.

Cuando escribo estas líneas me debato en una mezcla de indignación y desesperanza. Pienso en mi familia, en amigos en la Isla, en gente que ni siquiera conozco. Ante la cadena de arrestos de hoy, derivados de la iniciativa #‎YoTambienExijo, pido a quien me lea no justificar lo indefendible con aquello del "modo y momento correctos". No incito a nuevas epopeyas ajenas, no necesitamos más mártires o mesías. Solo espero que, desde las instituciones, foros y gremios culturales de la Isla, nazca alguna que otra modesta postura, tal vez una gestión solidaria, un susurro, algo. Pero nunca ese silencio cómplice que hunde en el cieno, no las palabras y omisiones que refuerzan la idea de "Tania la provocadora". Renuncien al maquillaje, cobarde o interesado, de la mentira.

Porque no hay mayor provocación que gobernar, por más de medio siglo, en nombre del pueblo y burlar, al mismo tiempo, todos los derechos civiles y políticos de ese pueblo. Y a los responsables de ese drama, a los gobernantes cubanos, cuyos agentes monitorean estos rincones, les exhorto: lancen la máscara, sinceren su asco frente a la idea republicana, asuman cabalmente su raigambre autoritaria. Nunca más celebren movimientos sociales ajenos, renuncien de una vez y por siempre a ratificar Pactos extraños sobre Derechos incomprensibles, niéguense a asistir a cumbres con esas decadentes democracias burguesas. Supriman la Constitución y decreten la monarquía hereditaria o el estado confesional en la Isla. Sean, por una vez, con nosotros y el mundo, honestos.

Comentarios [ 19 ]

Imagen de Anónimo

El llamado de Alexis Jardines a la intelectualidad cubana a destaparse se refleja ya en este articulo de Chaguacera.

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¡Cuantas verdades lacerantes estan contenidas en éste maravilloso ensayo condenatorio!

Debería circular de San Antonio a Maisí lo más pronto posible.

Arnaldo de Armas

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A la CNN se le fue la musa si en realidad afirmo que "Tania no pidio permiso", puesto que las anteriores noticias se referian a que Tania estuvo hablando 4 horas con las autoridades!! Cuantas horas se necesitan para solicitar un permiso??? Si el regimen dijo que "no era el momento" no cabe dudas que era en respuesta a una solicitud. Quiero aclarar que Miguel Brugueras, como funcionario del gobierno, era oficial de la contrainteligencia de Cuba.....tambien trabajo en prensa latina.... Muchos de ellos, que viajaron y conocieron la verdad sobre Cuba se decepcionaron otro ejemplo, es Alciviades Hidalgo.

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Falta la AP. Q van a decir ahora? Vamos perras, ladren. 

Excelente articulo, gracias Chaguaceda

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Tu artìculo, excelente. Tu ùltimo pàrrafo lapidario. Ahora comenzaràn a tratar de manchar la reputaciòn de Tania, diciendo que ha sido pagada por el imperio o los enemigos de la Roboluciòn. Cada dìa màs cubanos de las generaciones adoctrinadas y apàticas se daràn cuenta de que han sido 56 años de mentiras y engaños.

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Anónimo 1:50

Con todo resto. Se han caído las caretas. Y la "perfomance" no dandose, se ha dado. Ahora, ¿qué pueden decir? Hasta el NY Times los ha censurado.

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¿Ineptitud o maniobra calculada? No es un secreto de nadie que siempre que ha habido la posibilidad de un acercamiento entre los gobiernos cubano y americano, Cuba lo ha saboteado. Para los ingenuos que creyeron en que con un acercamiento la dictadura reformaria su comportamiento, aquí tienen la respuesta. No es que los opositores cubanos sean extremistas y recalcitrantes, es que después de más de medio siglo, conocen las tácticas del gobierno de La Habana. Con esta actitud no lograran siquiera que el nuevo congreso de la unión americana siquiera autorice  a un nuevo embajador. ¿Es que acaso no eso lo que pretendia el gobierno cubano para quedar una vez más como las victimas? Pero los tiempos han cambiado y ahora les resultará más dificil convencer a ilusos.  

Imagen de Anónimo

Fue una excelente idea la de Tania. El verdadero "performance" simpre seria el del gobierno de la isla: o bien permitiendo que la gente hablara o bien impidiendolo. Obligo a que los gobernantes de Cuba mostraran al descubierto su verdadera cara. Espero que despues de esto a nadie le queden dudas de con quien se lidia.

Gracoas Tania

Imagen de Anónimo

Respeto a Tania como artista comprometida, solo que me parece que esto pudo haberse realizado en otro momento. (HEREJE33)

Imagen de Anónimo

URGENTE CNN EN ESPANOL ACABA DE DAR LA NOTICIA DE LA SITUACION EN CUBA DICIENDO QUE TANIA NO HABIA PEDIRO LOS PERMISOS NECESARIOS ESTAN MIMIMIZANDO LOS HECHOS 

    DEBEMOS DESENMASCARAR LA TERGIVERSACION DE LAS VERDADERAS CAUSAS DE LA REPRESION EN CUBA NO PERMITAMOS QUE SE MANDE UN MENSAJE FALSO     CNN NO DICE LA VERDAD Y MANDA UN MENSAJE FALSO A LATINOAMERICA