Martes, 27 de Septiembre de 2016
15:37 CEST.
Opinión

Ancianos en la Cuba de hoy

En un reciente debate sobre la situación en Cuba, una persona mencionaba la suerte de los ancianos, ignorados en la política administrativa y hasta en los actuales "cambios" del modelo socioeconómico.

Usualmente, siendo propietarios de sus viviendas, no poseen recursos para repararlas, ni para sostenerse. El miembro de la familia con poder adquisitivo toma el mando, y la generación más vieja es desechada como un traste inservible.

"Un país que no respete a sus ancianos está condenado", decía esta conocida, profesora de historia.

Comenté que veía en el asunto varios matices: desde las fallas del concepto de crianza cubano, donde los hijos pocas veces son entrenados en el respeto a sus ascendientes, hasta la servidumbre de estos ancianos que defendieron (o aún defienden) a un Gobierno que ignora sus derechos.

Y claro, cómo no mencionar los mítines de repudio, donde la ciudadanía se cambió por la infamia y asideros más psicológicos que materiales.

Luego lamenté no haber hurgado más, y omitir detalles que se suelen pasar por alto, tal vez porque la fragmentación de la realidad es uno de los tantos recursos de la demagogia.

A estas alturas casi todo el pueblo es crítico con lo que pasa en la Isla, sin embargo aún se habla del descalabro moral como si se tratara de un accidente. A pesar de la conocida frase de que "aquellos polvos trajeron estos lodos".

Los ancianos que ahora sufren pensiones menos que simbólicas, y enfrentan la fragilidad de sus cuerpos y la falta de consideración de generaciones jóvenes y feroces, vieron con indiferencia la desfachatez con que se trataba al que sólo expresaba su descontento ante el régimen. ¿Cuántos se negaron a participar de aquellos aquelarres? ¿Cuántos impidieron que sus hijos participaran?

Sería un buen tema para una encuesta si la gente tuviera el valor de ser franca. Y cuántos, por miedo de ser colocados en la lista de empleados "disponibles", aceptan nuevas formas de coacción y engrosan los grupos que gritan a disidentes (que ni conocen) desde consignas vacías hasta palabras soeces.

Un vecino comentaba de una doctora del Hospital Amejeiras cuyo plan de trabajo incluía una "guardia" rotativa, consistente en vigilar la casa de una Dama de Blanco. Cuando la mujer sale, debe provocarla con ofensas, codazos y tirones de pelo.

¿Cómo puede un profesional de la salud aceptar semejante degradación? ¿Cómo concilia esta "obligación" con el juramento hipocrático? Cuando, siendo ya anciana, le toque enfrentar los déficits de su renta, ¿se arrepentirá de su falta de valor o sólo lamentará, como la mayoría, que su fidelidad no fuera debidamente compensada?

Un Gobierno que no respeta al que disiente, no respeta tampoco al que lo apoya. No importa la edad que tenga. Y hay que ver cuántas personas de la tercera edad se dejan involucrar en improvisadas acciones de "respuesta rápida" contra supuestos contrarrevolucionarios y actos de "sabotaje".

Cómo olvidar a un anciano que, en su puesto de delegado, y ante los reclamos que le hacía un vecino sobre la mala condición de los edificios que no eran incluidos en el programa de reparación, ante el argumento de la falta de recursos mientras sí se construyen hoteles y edificios para militares, gritó frenético: "¡Estás haciendo campaña negativa, estás haciendo contrarrevolución!"

Entre los que se apresuraron a ponerse de su parte había ancianos, como los había entre los que intentaron sofocar rápidamente el incidente porque "total, decir esas cosas no va a cambiar nada".

Hace poco un amigo, haciéndose eco de la desesperación de un anciano, decía: "si el Gobierno le hubiera apartado a cada trabajador un peso, fíjate, solo un peso de su salario mensual, ¿cuánto habría acumulado durante 30 o 40 años de trabajo? Por no tomar esa precaución los que ahora son viejos están obligados a ser mendigos".

Tal prerrogativa es incuestionable, pero también el hecho de que las generaciones que hoy tienen sesenta, setenta, ochenta años, y enfrentan la improductividad de décadas de trabajo, sabían que esa precaución no estaba siendo tomada, que estaban apostando por un sueño, propio o inducido.

A los que tanto se nos pidió confianza y sacrificio, ahora se nos reprocha haber creído en lo insostenible, y lamentablemente es cierto. Cada quien tiene la responsabilidad de prever su futuro basándose en la acumulación de cifras, no de promesas. En la materialización concreta, no en el continuo aplazamiento.

La ingenuidad sale cara, y es triste que el precio sea una vida, una juventud irreversible. Pero lo que nunca aceptaré es que miseria e indignidad son sinónimas. La pobreza material tal vez sea inevitable, quién sabe si predestinada; la indignidad (que se alimenta de la actitud y no de las circunstancias), es y será siempre una elección.

Comentarios [ 19 ]

Imagen de Anónimo

////5-MUCHOS DE ESOS HICIERON EL TRABAJO SUCIO DE PARTICIAR EN LOS PELOTONES DE FUSILAMIENTO O CHIVATEAR AL VECINO

Imagen de Anónimo

Se recoge lo que se siembra y la responsabilidad colectiva de los hoy ancianos ante la debacle cubana es indiscutible. Como le dije una vez a mi suegra: "cuando yo llegue ya Uds. lo habian puesto a él ahi" 

Imagen de Anónimo

Mi padre -que ya es un viejo- sigue siendo comunista (al menos eso dice) ; pero lo que mas lamenta EL es que TODOS sus hijos viven en el exterior!. Se paso una vida luchando y sacrificandose porque a EL le dijeron que estaban construyendo un futuro mejor para sus hijos y ahora EL -comunista- vive solo en cuba alejado de sus hijos -anti comunistas- . Yo estoy seguro que ,diga lo que diga, en su interior debe estar arrependito e impotente de que lo enganaron y malgasto toda su vida por un LOCO que ahora se muere (si no esta muerto ya) calentico en su cama y sin que le falte nada!

Imagen de Anónimo

Muchos apoyaron la ¨revolución¨ Pues ahora cosechan lo que sembraron apoyando incondicionalmente al charlatán de feria de Fidel Castro...

Imagen de Anónimo

En mi cuadra vivia un gallego viejo Celestino que segun decia habia vivido todos los gobiernos de la Republica y decia en plena calle: "He vivido todos  los gobiernos de este pais y nunca habia pasado tanta hambre como ahora". Y estoy hablando de cuando los "tiempos buenos" de la Roboilusion. Ramaco Jones.

Imagen de Anónimo

y por fin se muere fidel o no se muere?

Imagen de Anónimo

DONDE ESTA LA PRENSA EXTRANJERA?

Imagen de Anónimo

El pobre viejito que no tiene familiares afuera, la pasa muuuuy mal. He visto ancianos que aún tenían como únicas prendas para vestir algunos pantalones cortos y pulovitos de las movilizaciones como por ej. las de Elián.

Lo que ocurrió hace años en el siquiátrico de Mazorra pasa ahora con la mayoría de aquellos que fueron revolucionarios de la primera hora. O sea, abandono total.

Imagen de Anónimo

Me gustaría saber si Fidel Castro "DESDE QUE SE RETIRÓ" le alcanza su salario para vivir y tener los lujos que esta teniendo debido a la revolución cubana!!!! Hagan lo que él dice y no lo que él hace!!!

Hay que tener muy poca verguenza para que él este "VIVIENDO" y los que lucharon o lo apoyaron se estén muriendo de hambre....lo más problable es que ese viejito revolucionario lo esté manteniendo su nieto desde los EEUU.

Imagen de Anónimo

Esta es tu casa Fidel!!!, eso decian cuando eran jovenes y el hijoeputometro les marcaba un alto nivel. Ahora que no se quejen