Miércoles, 28 de Septiembre de 2016
12:11 CEST.
Cuba-EEUU

El primer paso de una marcha incierta

Finalmente ocurre algo que reanima el interés noticioso por Cuba. No ha sido la muerte de Fidel Castro, sino el anuncio de que Washington y La Habana tras 18 meses de conversaciones en territorio canadiense y con el apoyo del Papa Francisco encontraron una fórmula para liberar a Alan P. Gross. Ello ha permitido a la Casa Blanca descongelar la ofensiva de paz que Obama quiso lanzar en 2009 —cuando los demócratas controlaban las dos cámaras del Congreso— y quedó detenida junto al propio Gross.

La fórmula empleada para desbloquear la iniciativa hacia Cuba ha sido la de liberar en La Habana a un importante agente de la CIA y a algunas decenas de activistas pro democracia, a cambio de los tres agentes de inteligencia sentenciados a largas penas en EEUU.  Estos tres agentes eran parte de una red de más de 15 oficiales inteligencia cubanos, la mayor parte de los cuales prefirió colaborar con la investigación, recibieron penas menores y gozan de libertad en EEUU bajo otra identidad. De los cinco que siguieron la instrucción de sus superiores de no colaborar ya había dos en libertad y tres seguían presos. Fueron condenados, entre otras razones, por espiar bases militares del Comando Sur, trazar mapas de la costa estadounidense para ser usados en posibles infiltraciones o exfiltraciones, incorporarse a grupos políticos exiliados para vigilarlos y dividirlos, y por dar a las Fuerzas Armadas (FAR) las coordenadas de la ruta de vuelo el 24 de febrero de 1996 de cuatro avionetas civiles y desarmadas de la organización Hermanos al Rescate. Los aviones MiGs del Gobierno cubano las esperaron y abatieron dos de ellas a cohetazos en aguas internacionales causando la muerte a sus tripulantes.

Al juicio de esta red de espionaje ("Avispa"), que duró seis meses en Miami, asistieron desde Cuba testigos aportados por el abogado defensor, y no hubo ninguna persona de origen cubano en el jurado. Posteriormente los abogados contratados por La Habana recorrieron todo los circuitos de apelaciones, llegaron incluso a la Corte Suprema, y no obtuvieron su libertad. Era obvio —o llegó a serlo—  que las campañas políticas internacionales en favor de su liberación no lograrían mucho y por lo tanto solo quedaba el camino de la negociación. En diciembre de 2009 —después de varios años de campañas inútiles exigiendo la liberación de los llamados "Cinco Héroes"— el Gobierno cubano decidió tomar de rehén al contratista Alan Gross, acusarlo de espionaje y sentenciarlo a penas similares a las de los espías cubanos presos. Parecía ser una opción para facilitar un canje. Pero no era factible canjear a un civil —que distribuía gratuitamente laptops, routers  y teléfonos satelitales de fácil adquisición— por militares infiltrados con identidades falsas, que usaban sistemas de comunicación codificados y recibían instrucciones de sus superiores en un servicio de espionaje extranjero. Lo que también lograba deliberadamente la Habana era detener en seco la ofensiva de distensión iniciada por Obama.

El presidente de EEUU ha querido ahora aprovechar la liberación supuestamente unilateral de Alan Gross "por razones humanitarias" (se decía que corría el riesgo real de que muriese en poco tiempo) para adoptar simultáneamente —como concesiones unilaterales a la Isla— lo que quizás habría negociado con más calma en 2009. 

Dos preguntas saltan enseguida. ¿Por qué lo hace? ¿Obtendrá resultados? Para responder la primera es más fructífero echar respetuosamente a un lado las consideraciones ideológicas de sus adversarios políticos más viscerales ("es un cobarde",  "simpatiza con los Castro", etc.). Quien ordenó dar muerte a Bin Laden, a menos de un kilómetro de un cuartel, invadiendo el territorio de Pakistán, difícilmente pueda ser juzgado por vacilante. Por otro lado, suponerlo un "rojillo de closet" para explicarnos esta última decisión es una excusa intelectual para no profundizar en las razones que —acertada o equivocadamente— lo condujeron a su anuncio este 17 de diciembre de 2014. 

Algunas de las razones argüidas por Obama resultan debatibles. Decir que la política de aislamiento no ha funcionado es una verdad a medias. La del llamado "compromiso constructivo" canadiense, latinoamericano y europeo tampoco. Afirmar que es mala política promover el caos está muy bien, si se completase la frase diciendo que el actual caos económico, que agobia a la población, genera tensión social e incrementa las tasas migratorias, tiene su causa principal en las políticas domésticas del Gobierno cubano. Lo que empuja a la Isla hacia un Estado fallido no son las sanciones estadounidenses sino la anomia institucional de un régimen de gobernabilidad inepto y obsoleto.

Ofrecer ventajas financieras y comerciales al sector privado emergente estaría muy bien, pero el Gobierno cubano tendría que diseñar un entramado legal doméstico que las facilite. Mientras, la entrada de recursos crediticios a las instituciones estatales solo traerá como resultado fortalecerlas, sin que siquiera luego se paguen esas deudas (como no se han pagado otras) y terminan siendo absorbidas por bancarrotas que cubren los contribuyentes fiscales de los países acreedores.

Premiar la participación de Cuba en la lucha contra el ébola y por ser anfitrión de las conversaciones de paz con las FARC sacándola de la lista de países asociados al terrorismo, pudiera ser una buena intención. Aunque habrá que esperar a ver si ello incentiva realmente a la elite de poder cubana a romper su colaboración militar y de inteligencia con países como Corea del Norte (que acaba de lanzar un ciberataque contra la Sony) o Irán.

Admitir al Gobierno cubano con cualquier status que no sea de observador en la próxima Cumbre de las Américas más que una concesión a La Habana —que no ha suscrito la Convención Americana de DDHH ni la Carta Democrática al igual que el resto de los miembros— es un golpe al compromiso regional con el sistema de protección de derechos humanos hemisféricos. Hace años se espera que ratifique el Pacto de Derechos Civiles y Políticos, el de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Protocolo del Pacto contra la Tortura y tampoco lo ha hecho. La brutalidad policíaca y paramilitar contra disidentes y opositores no amaina. Las antenas de satélite siguen prohibidas, el internet inalcanzable, la prensa independiente, organizaciones autónomas y partidos alternativos proscritos.

¿Que podría temer Washington para hacer concesiones unilaterales a la carrera?  ¿Qué en la nueva versión de la guerra fría con Rusia La Habana ofrezca acomodar nuevamente facilidades logísticas a sus submarinos, flota y aviones de combate? ¿Que la incompetencia gubernamental del Gobierno cubano provoque un nuevo éxodo hacia EEUU? ¿Que el ALBA llame a un boicot contra la próxima Cumbre de las Américas, institución que nada ofrece ya a sus participantes como muchas otras que se han tornado obsoletas en el nuevo contexto global?

¿Qué creía Obama que haría Raúl Castro ante tantas concesiones unilaterales?¿Saltar de alegría y dar por concluido el conflicto y asegurada la normalización de relaciones bilaterales?  Ni el conflicto ha concluido ni las relaciones se han normalizado. En su breve alocución, vestido de traje militar y charreteras, ya Castro aclaró que ese no es el caso. Falta mucho por andar. En eso es fácil coincidir con el General Presidente.

Pero la elite de poder cubana tiene mucho que celebrar. Sigue ganando la batalla de las percepciones.

De nuevo tiene una evidencia de que la política de intransigencia logra concesiones unilaterales del enemigo. Y tiene un nuevo argumento que vender a su entorno tecnocrático y a la población —ambos ya exasperados por la lentitud e ineficiencia de las reformas—, para apaciguar su impaciencia: tengan calma, la cosa va a mejorar mucho ahora con los turistas americanos y los nuevos créditos. Seguiremos el camino sin pausa pero sin prisa.

Cualquier cambio democratizador a los que pueda aspirar la Casa Blanca requerirá de la adhesión de Cuba a los instrumentos internacionales de derechos humanos, así como de serias reformas legislativas y a la Constitución para alinearlas con aquellos. Y eso lleva tiempo, el suficiente para la desaparición física de los Castro. Mientras tanto ellos podrán asegurar a todos que la Historia les dio la razón. Se confirmará así nuevamente lo que un destacado intelectual cubano, Rafael Rojas, definió como una notable cualidad nacional: practicar eficazmente "el arte de la espera".

 


Este artículo apareció en Infolatam. Se reproduce con autorización del autor.

Comentarios [ 15 ]

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Excelente artículo más el comentario de las 2:37 pm. Otros hay que realmente hacen reír, y que tal parecen escritos por la misma persona que además se felicita y se recomienda. Mis condolencias para esos que sean alumnos del tal profesor Miguel T. Salas en Pomona U porque este tal profesor parece estar perdido en el llano con sus conclusiones (cuántos auto proclamados “expertos” tenemos en el asunto cubano que no pasan de sacar conclusiones superficiales y pedestres. Madre mía…)

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La ultima bola que rueda en Cuba y ya en el exterior tirada por la dictadura:

Fidel estaba al tanto de las conversaciones y sus asesores le recomendaron que se diera ese paso.

En las proximas horas  aparecerá en la prensa un analisis escrito por él sobre el tema.

Una vez mas se está engañando y tergiversando la realidad,así pasó cuando el fusilamiento de Ochoa,asi pasò cuando con Granada con la noticia de que los ultimos tres cubanos se habian inmolados envueltos en la bandera cubana,así ha pasado miles de veces,el desgobierno cubano siempre ha manipulado la informacion para crear un espectativa,un estado de opinion y acondicionar la mente del cubano,para justificar o imponer una medida impopular,el metodo por viejo y sobre usado está desgastado

TºMªs

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con todo el respeto algo si ha cambiado Y MUCHO, los unicos que celebran la llegada de los espias son los dirigentes el pueblo festeja las nuevas relaciones con los Estados Unidos , tambien como una jugada maestra a mi juicio Obama elimina el cartel de que los americanos son el lobo de caperucita , nadie habra pensado que la casa blanca hace todo esto sabiendo de antemano el resultado? a nadie le ha pasado por la cabeza que Obama sabe que Raul no cedera nada ? pero el solo echo de que Cuba un pais acostumbrado a que nunca pase nada se sacudio ayer a mi juicio ya es una victoria , miren los comentarios de los cubanos en la calle , confian mas en Obama que en Raul , no es eso un cambio ? recuerden que cualquier cambio economico termina irremediablemente con cambios politicos y eso es lo que esta por verse , la primera prueba: Discurso de Raul el proximo 1 de enero , vamos a poder medir hasta donde llegara solo nos quedan dos semanas para saberlo , si sigue con la retorica antiamericana o empieza a aflojar el verbo , veremos , creo que debemos darle la oportunidad a la historia de demostrar que no todo dura 100 anos

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Muchos de los que comentan aqui lo hacen imbuidos de nuestro absurdo concepto de "excepcionalidad" que nos inculco Fidel Castro basandose en su propia personalidad. Nos creemos que el mundo gira alrededor de los cubanos porque fue lo que nos enseñaron toda la vida. En esencia lo que Obama esta haciendo es poniendo a Cuba en el lugar que le corresponde al eliminarla como tema de friccion con otros paises. Si hay una dictadura en Cuba o no deja de tener importancia como no la tiene si la hay en Iran mientras que Iran no produzca un arma nuclear o en Arabia Saudita mientras que apoye la presencia de Estados Unidos en esa zona. Pronto nos daremos cuenta cuando los cubanos lleguen a la frontera de Estados Unidos y sean deportados al igual que los mejicanos o guatemaltecos, eliminen todas las ayudas a los disidentes dentro de la isla y desaparezcan Radio y TV Marti. El gobierno de Cuba a su vez empezara a alejarse lentamente del ALBA y su apoyo a posturas radicales anti-norteamericanas de Rusia o Venezuela se volvera cada vez mas formal una vez que reciba los creditos del FMI y el Banco Mundial que ahora le estan vedados.

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ANONIMO DE LAS 3:44: ¿Con qué se “destupió” usted, con puré de moringa o con pastelitos de guayaba? Parece que eso es lo que lo deja ver “la luz larga” de Obama. Tenga cuidado.

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Es increíble cómo la ideología nubla el juicio. JAB no se pregunta, por ejemplo, por qué el Gobierno cubana es el que ha ganado la "batalla de las percepciones", como él la llama. Por otro lado repite sandeces como que los espías cubanos dieron las coordenadas para el derribo de las avionetas. Más que un error o siquiera una mentira, eso eso es una estupidez. Tan solo el sentido común desmiente tal barrabasada. En fin, que los cubanos anticastristas están tan "tupidos" mentalmente como los más recios castristas, solo que con signo contrario. Yo felicito a Obama, él es el que aquí tiene la luz larga.

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ANONIMO DE LAS 11:22. Oiga, lo de usted da risa.Ahora Cuba es una potencia y EEUU está aislado. JA, Ja, JA, JA, Ja, JA Oiga, ¿con qué cuenta Cuba? ¿Con moringa?

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Este es un EXCELENTE comentario de J. A. Blanco. Oiga, ni caso haga a los fanáticos del castrismo tardío que hacen comentarios aquí. Van a sacar cuanta divina bobería cualquier "profesor" escriba, aunque su "expertise" sea la del último libreito sobre Cuba que se haya publicado, o cuanta divina propaganda les dicten sus demenciales conciencias. Chapeau para usted.

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Anónimo 11:22 am.

Es el comentario más sensato que se ha podido leer hoy. Gracias.

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Toda esta monserga para ocultar que todas y cada una de las acciones opositoras no consiguieron resultado alguno y ni siquiera impidieron que un presidente de EE. UU. normalizara relaciones con Cuba. Nada ha cambiado:  el castrismo seguirá adaptándose como pueda para sobrevivir y sus opositores en el exilio y la disidencia interna seguirán con la charlatanería con que ocultan el quid de que no tienen apoyo popular alguno, es decir: su poder político es nulo.