Sábado, 1 de Octubre de 2016
01:17 CEST.
Sociedad

Efectos colaterales de CARICOM

Los retrasos en las terminales aeroportuarias son comunes, generalmente relacionados con situaciones climáticas o tecnológicas, pero en Cuba las motivaciones suelen ser inconcebibles. Fue lo que ocurrió el pasado sábado en la terminal 5 del  Aeropuerto José Martí, cuando los pasajeros de los vuelos nacionales hacia Santiago de Cuba y Guantánamo fueron informados de que no había avión para sus reservaciones.

Los tropiezos para estos viajeros comenzaron con el cambio intempestivo de sus terminales de vuelo de la 1, la más cercana, a la más lejana, debido a que la primera sería la entrada oficial de los invitados a la V Cumbre del CARICOM. La mayoría de los clientes no estaban informados por lo que tuvieron que desembolsar el doble de dinero para acceder a esta terminal.

El segundo inconveniente fue por el horario de los vuelos, que obligó a los clientes a llegar al aeropuerto alrededor de la medianoche, en las últimas horas donde se puede conseguir un transporte en la Habana, para salir al amanecer. Y, aunque los vuelos aparecían demorados hasta media mañana, todos se dispusieron a esperar pacientemente.

Dos horas antes de la anunciada partida empezó a filtrarse que los vuelos serían nuevamente demorados. La inquietud en la sala de espera era palpable, alrededor de 200 personas, ya de por sí irritadas por la mala noche, entre ellos ancianos y madres con niños pequeños, comenzaron a exigir una respuesta convincente a los representantes de Cubana de Aviación.

Ante la presión, finalmente el representante reconoció: "No hay aviones, la aerolínea no tiene aviones disponibles y estamos consultando a ver cómo resolvemos esta situación".

Estas declaraciones les parecieron increíbles a los allí presentes. ¿Cómo una aerolínea no tiene aviones y se da el lujo de hacer un programa de reservaciones?

La incredulidad fue general hasta que se filtró que los dos aviones rusos AN-158, de que dispone Cubana para los vuelos nacionales, se pusieron a disposición del CARICOM. Y a las 11 am se anunció por los altavoces que los dos vuelos estaban demorados indefinidamente por "motivos operacionales".

La realidad es que Cubana de Aviación está falta de aviones, por lo que frecuentemente afecta los vuelos nacionales para cumplir con otras contrataciones. Tras la vaga justificación de "motivos operacionales" se oculta la ineficiencia monopólica de las empresas estatales, que maltratan a los únicos que sabe no tienen las herramientas civiles para defenderse: el pueblo cubano.

Allí estaban en la terminal 5 madres con niños pequeños y personas adultas enfermas, a merced todos de una compañía representativa de la falacia de un gobierno que sacrifica impunemente el bienestar de sus ciudadanos con tal de aparentar una eficiencia organizativa que su infraestructura económica no soporta.

Una de las madres que esperaban allí, Diana, había llegado con sus gemelos de un año y medio Maikol y Yeison a las 3 am, con reservación para Guantánamo. Sus hijos padecen de riñones dilatados y están esperando por una cirugía en el Hospital Pediátrico de La Habana que fue pospuesta para enero. Ella fue una de las que les reclamó al responsable de la oficina de Cubana, desesperada porque se le había acabado la leche que planificó para sus niños.

El oficinista le declaró que la solución era enviarlos a todos por guagua, pues realmente no sabían cuando volverían los aviones. Sin embargo, como en el vuelo de Santiago iba una veintena de turistas franceses negados a viajar por tierra se había tomado la decisión de enviar solamente al vuelo de Guantánamo en guagua, mientras que el de Santiago haría el check-in, y se mantendría en el salón de espera hasta que aparecieran los aviones.

Y así fue. Los pasajeros para Santiago tuvieron el "privilegio" de esperar los aviones de Cubana durante más 16 horas, con anuncios de salida cambiadas cada dos horas.

Caída la noche, cuando ni siquiera se tenía el consuelo de admirar las maniobras de despegue y aterrizaje de los Airbus y Boeing de aerolíneas que no faltarían el respeto de una manera tan burda a sus clientes, aterrizó el primer AN-158 de Cubana, que fue colocado frente a los ventanales de cristal de la terminal, como si la visión constante de su habilitación sirviera para otorgar fe de que al fin llegarían todos a Santiago.

El CARICOM ha comenzado. Los presidentes del Caribe se sienten satisfechos por la excelente hospitalidad de los anfitriones, aunque esta tenga el costo de maltratar a un pueblo que no puede canalizar sus demandas. Es el precio de vivir en el totalitarismo.

Comentarios [ 2 ]

Imagen de Anónimo

Lo menos que pudieron haber hecho para compensar a 'los clientes' era darles el pasaje gratis.

Yo he viajado por todo el mundo y se me han ido (por llegar tarde) algunos aviones de coneccion, siempre la aerolinea me ofrece otros vuelos sin cobrarme nada o muy poquisimo; pero una vez me paso eso con cubana y al ver que no me tenian en cuenta nada de lo ya pagado, decidi pagar otro boleto por otra aerolinia. Si en cuba exisitieran otras erolineas, hace rato cubana hubiera quebrado!

Imagen de Anónimo

Maltrato + maltrato, pero eso no es una mentira, eso es una gran verdad, o Cristina no ve esto???