Lunes, 26 de Septiembre de 2016
01:47 CEST.
Economía

¿A quién culpar de los precios del agro?

El decreto 318, en vigor desde noviembre de 2013, se emitió para probar nuevas formas de comercialización de los productos agropecuarios en las provincias de La Habana, Mayabeque y Artemisa. Su esencia consiste en tratar de disminuir los intermediarios entre productores y consumidores, y así coadyuvar a la disminución de los precios de esos renglones.

Sin embargo, al no sobrevenir la pretendida rebaja de los precios después de un año de la aplicación del experimento, se percibe cierta dosis de desconcierto en las filas gubernamentales. Es como si de ello dependiera el futuro de los cambios implementados por el gobernante Raúl Castro. En ese contexto la prensa oficialista ha venido publicando algunos reportajes en los que productores y comercializadores se culpan los unos a los otros por los altos precios que se observan en las placitas y mercados.

Aquellos que responsabilizan a los productores afirman que estos están aplicando márgenes excesivos de ganancia sobre los costos de producción. Pero los hombres que trabajan la tierra cuentan con sólidos argumentos para demostrar que no es la ganancia, sino sus costos los que les impiden reducir los precios de venta. Por ejemplo, hoy resultan más caros los abastecimientos productivos —entre ellos la maquinaria agrícola, los abonos y los fertilizantes— que las empresas agropecuarias estatales les suministran a los productores. Además, en el caso de las cooperativas u otros productores que contratan fuerza de trabajo, son mayores sus gastos por concepto de salario, pues ya nadie trabaja la tierra por menos de 100 pesos la jornada. Una cifra que, de laborar un obrero 24 días al mes, arrojaría un importe de 2.400 pesos, es decir, seis veces más que el salario promedio de un trabajador estatal.

Del lado opuesto se ubican los que critican a los intermediarios —que es como se conoce a la mayoría de los comercializadores—, acusados de encarecer demasiado los productos por sobre los precios de venta de los productores. Incluso, no faltan voces que claman por que las cooperativas acudan a los mercados mayoristas como El Trigal y realicen también la labor de comercialización, para sacar de allí a los "malvados intermediarios".

Quienes piensan de esa manera obvian que los intermediarios son trabajadores por cuenta propia reconocidos por las leyes, amparados por las categorías de "vendedor mayorista o minorista de productos agropecuarios". Y si las autoridades se vieron forzadas a reconocerlos fue porque la realidad demostró que ellos, contra viento y marea, conseguían los medios de transporte, el combustible y los envases, y hacían llegar los productos a los consumidores. Comportamiento muy distinto al del ineficiente sistema de acopio estatal, responsable de que se echaran a perder infinidad de productos al no ir a recogerlos.

Así las cosas, visitamos el mercado agropecuario de Tulipán y Panorama, en el barrio habanero de Nuevo Vedado. Este establecimiento, que antaño funcionaba mediante el sistema de oferta-demanda, reabrió sus puertas hace poco arrendado a la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Antero Regalado. Comoquiera que en este mercado no existen intermediarios —los propios cooperativistas ofertan los productos—, era de esperar que los precios fueran asequibles a la población. Y aunque resultan algo más bajos que los observados en otras formas de comercialización, todavía esos precios son elevados para el ciudadano promedio, tal y como comentaban algunas de las personas que efectuaban sus compras.

Pero no fueron los precios, precisamente, lo que más llamó nuestra atención. Resalta, en primer término, la involución sufrida por este mercado en lo referido a la variedad y calidad de los productos. No había malanga ni plátanos, mientras que las tarimas ocupadas exhibían tomates, boniatos y piñas, entre otros productos, de pésima calidad. Al parecer, no se equivocaron los que pronosticaron semejante declive con el paso a esta "más socialista" forma de gestión.

Mas, sea de una u otra forma, lo cierto es que aún la producción no satisface la demanda nacional de productos agropecuarios, no obstante las últimas estadísticas oficiales que muestran crecimientos productivos con respecto a años anteriores. A las necesidades de la población, el consumo social y el turismo, se agregan nuevos destinatarios como los locales gastronómicos arrendados, y las paladares y cafeterías de los cuentapropistas. Mientras esa situación se mantenga, es poco probable que apreciemos une reducción de precios en el sector.

Entretanto, el desasosiego oficialista lleva a algunos de sus partidarios a reclamar la adopción de medidas extremas —y en algunos casos probadamente ineficaces—, como la ya mencionada eliminación de los intermediarios, o la fijación de precios topados por el Estado. Ojalá se imponga la cordura, y semejantes reclamos no pasen de ser una alucinación en mentes trasnochadas.  

Comentarios [ 14 ]

Imagen de Anónimo

Pa lo que sea fidel .pa lo q sea ... Ahi tienen ,coman moringa !!

Imagen de Anónimo

Los precios del ago no son tan altos como bajos los salarios. Con 20 USD no come nadie en Cuba, en Miami, ni en China. Hay que subir los salarios miserables y eso no es culpa de los campesinos....ni del embargo.

Imagen de Juan

11 y37 

Si es verdad esa es la teoria. Que la demanda sobrepasa la oferta. Pero al contrario de lo que tu dijiste......NO HAY LO SUFICIENTE para la demanda. Dale la gracias al PCC.

Imagen de Anónimo

En serio diré,con unas miles de yuntas de bueyes y unos pocos de tractores viejo remendados e implementos de la era de los tibores de palo,NO SE MANTIENEN 11 MILLONES DE CUBANOS,agrenle a eso la degradacion de los suelos en Cuba por mal manejos de los mismos durante 55 años,lo que conlleva a un uso mayor de fertilizantes quimicos,por el mal manejos de los suelos,la infectacion de malas hierbas y plagas como el nemátodos y otras,hacen necesario el uso de herbicidas y plaguicidas para controlar ambos casos en mayores proporciones,lo que nos hace caer en el ciclo vicioso de;resolvemos unos por un lado y matamos al flora bacteriana de los suelos por otro,la cultura agricola de Cuba es otra de los mártires de este desastre incontrolable.En Cuba tenemos que aprender el manejo de los suelos casi desde cero,creo que el que mas se acerca a la relidad es el cultivo del tabaco,gracias al famoso ROBAINA de PR que supo parar a tiempo las locuras que quería implantar en ese cultivo el Mono de Punto Cero,causante de todas las desgracias de Cuba,pasadas,presentes y futuras,por que no es solo la indiciplina social,el jineterismo,el robo bajo la bandera de "resolver",a este pais habra que empezarlo a reordenar desde el respeto a la familia y la sociedad,hasta el último sector economico,mercantil y productivo,agricola,industrial,constructivo y demas.Nosotros a veces no nos damos cuenta del desastre en que vivimos,que durará años en resolverlo despues

el bobo alipio*'+

Imagen de Anónimo

la culpa e del bloqueo y de la mafia terrorita de mayami

Imagen de Anónimo

Que quieren los funsionarios castristas??????..... en una economia monopolista, con las fuerzas productivas limitadas al maximo, con una escaces endemica y por tanto una demanda que sobrepasa con creces a la precaria y raquitica oferta es imposible que los precios bajen..... lo unico que pueden hacer los precios en estas condiciones es subir y subir y subir....... a solucion a eso es la libre competencia, la desmonopolizacion del mercado en todas direcciones que produzca una produccion masiva que permita que la oferta supere con creces la demanda..... entonces bajaran los precios.

Imagen de Anónimo

Los exiliados se llevaron las malangas cuando se fueron del pais. Maldito bloqueo.

El Remongolico

Imagen de Anónimo

Otra trapalería de Posadas Carriles,ahora con la manipulacion de precios.

Uuuuuf,hasta cuando Sr Posada.

el bobo alipio*'+

Imagen de Anónimo

Lo que mas me extranna a mi es que no haya moringa! esa "gran fuente de fuente de carne, leche y huevos"!

Imagen de Anónimo

en punto cero si hay, este "metodo de gestion" es para el proletariado.