Viernes, 30 de Septiembre de 2016
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Opinión

Un semestre en el mar y una isla a la deriva

"Fue un descuido que a los universitarios de Semestre en el Mar no le hayan incluido en el programa visitar nuestra sede, precisamente cuando se cumplen 50 años de su fundación", lamenta una profesora titular de la Ciudad Universitaria José Antonio Echeverría (CUJAE), institución que ostenta haber graduado, en medio siglo, a 55.000 profesionales de las ciencias y las tecnologías. "En mi criterio, el programa fue casi un paquete turístico, a excepción de las conferencias impartidas en los edificios de la Colina y el intercambio de estos estudiantes en los barrios habaneros."

El crucero Explorer, que llegara el sábado 29 de noviembre a la Terminal de Cruceros del puerto de La Habana con 624 universitarios norteamericanos a bordo, reanudaba después de 9 años su visita a la Isla. Organizado por la Universidad de Virginia y el Instituto de Estudios a bordo, el encuentro procuraba "contribuir a establecer los lazos y mejorar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos".

Entre las expectativas a superar con este intercambio, según el consenso de la prensa oficial, estaba revertir los criterios sobre Cuba "pues algunos [estudiantes] llegaban con versiones manipuladas sobre la realidad cubana, aunque seguros de que este es el país más peculiar de los visitados".

"Muchos de nosotros tuvimos conocimiento, por un artículo publicado en Juventud Rebelde de que esta no era la primera ocasión que Semestre en el Mar visitaba la Isla", confiesa un estudiante de la Facultad de Comunicaciones. "Nunca habíamos escuchado mención alguna, en los cuatro años que llevamos estudiando en la universidad, sobre los anteriores encuentros. Puede parecer surrealista que estudiantes de Comunicaciones desconozcan un evento que debe resultar trascendente, no solo para los universitarios, sino para la sociedad cubana toda."

"De hecho", agrega otro estudiante, "a las conferencias que se impartieron en la Colina no fuimos convocados abiertamente, aunque sí se podía participar del programa cultural en la Plaza Ignacio Agramonte. A mi entender, el programa fue bastante manipulado; tuvo más un aire festivalero que académico".

Provenientes de diversas universidades, los estudiantes que integraban el programa académico resistieron un itinerario similar al de sus antecesores. Solo que esta ocasión no incluiría el habitual encuentro con Fidel Castro, único hecho por el cual son recordadas 7 de las 10 visitas anteriores. Muy poco de cultura cubana tuvieron las propuestas artísticas, salvo la puesta en escena Abracadabra, a cargo de La Colmenita.

"¿Cultura cubana? Inexplicable e irrespetuoso fue el programa cultural. Un país que, a pesar de todo, tiene infinidades de personalidades y artistas de merecido renombre, ¿no tuvo otro empaque para ofrecer que a sus talentos aficionados, solo conocidos en los predios de los descontinuados festivales de la FEU?", expresa una estudiante de la Facultad de Artes y Letras.

"Y el intercambio en los barrios, como anunciaba aquel 'entusiasta' artículo de Juventud Rebelde, ni siquiera vale la pena describirlo", agrega. "No sé si finalmente el programa incluía visitas a otras provincias; pero en los barrios de aquí estaban movilizados los pioneritos del barrio, los delegados de circunscripción y los infaltables directivos de los CDR. Pero nada de intercambiar con la gente de aquellos barrios 'pintorescos' donde se viven nuestras verdaderas realidades".

"Sobre las susodichas conferencias quizás sea mejor extender un velo piadoso", ataja un estudiante de tercer año de Matemáticas. "Lo que había que 'comprender, analizar y opinar' formaba parte de un libreto. Era evidente. Quienes llevaban 'la voz cantante' eran los mismos estudiantes de la UH que habían participado en el conjunto de talleres que había organizado, desde finales de octubre, el Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS) —con su V Taller Internacional— y que concluyeron con las sesiones sobre Juventud e Identidad en el Centro de Investigaciones Juan Marinello. No hubo debates ni criterios, siquiera tibios, sobre las supuestas conferencias en torno a tres temas puntuales en nuestra Cuba de hoy: el sistema político cubano; la sociedad civil y los jóvenes en Cuba, y la actualización del modelo económico. Decir debate es un eufemismo; fueron exposiciones y traducciones sobre esas exposiciones… Nada más".

Para muchos universitarios cubanos el intercambio fue más una agradable tertulia que un encuentro académico entre las casas de altos estudios de Cuba y Estados Unidos. Un concierto más, o una velada más convocada por la FEU y sus dirigentes ideológicos. Para el rector Gustavo Cobreiro "la importancia de intercambios como este sirve para que cubanos y estadounidenses nos conozcamos mejor". Sin embargo, para un profesor titular de la Facultad de Química resulta "penoso que se le haya mostrado, a Semestre en el Mar, la deriva de una isla y el despropósito de su cultura".

Comentarios [ 4 ]

Imagen de Anónimo

Disculpa pero me parece que antes de comentar tal hecho debes informarte mejor del programa que tuvieron los estudiantes de semester at sea en Cuba. Un programa a mi entender bastante variado con visitas a varias provincias entre ellas Matanazas con lo visita a Bahía de Cochinos un lugar que atesora una parte importante de nuestra historia: El intercambio fue muy bueno y todos estuvieron constantemente interesados en Cuba haciendo preguntas las cuales  fueron respondidas con entusiasmo, realidad y segurida. El arte de nuestros artistas aficionados considero que es muy bueno y las unidades que se pusieron a disposición de ellos fueron de una alta calidad, además  el programa  constaba con actividades en la que por ejemplo en una participo la Orquesta Aragón grupo de gran relevancia en Cuba y renombre internaciona, en otra estaba invitada Los Van Van pero por cuestiones ajenas  no pudieron asistir. Se fue a barrios, se impartieron clases de bailes y los muchachs salieron a la calla a hablar con el pueblo. Muchos estudiantes consideraron que Cuba fue el mejor puerto de todos, y una gran cantidad se montaron en el barco diciendo que iban a votar por La Habana en la liste de las 7 maravillas del mundo moderno. Por lo cual creo que fue una experinecia inolvidable tanto para ellos como para nosotros, disculpa si no estoy de acuerodo con tu opinion

Imagen de bacu

El museo de cera no estuvo en el encuentro. Debe ser que el cagalitroso del punto zero estaba fuera de forma.

Solo a la plaza Cadenas rebautizada como Ignacio Agramontes. En esto la robolucion se a encargado de cambiar muchos nombres de nuestra historia. Ignacio Agramonte tiene muchos meritos, posiblemente mas que Cadenas pero porque quitar un nombre y poner otro y tratar de hacer otra historia. Si Agramonte estuviera vivo le hubiera echado carga al machete a guarapo y su tropa de bandoleros.

Imagen de Anónimo

Entonces no fueron al museo de cera, A punto cero? Si los llevan a la CUJAE se les cae la quija cuando vean la destruccion donde se graduan arquitectos e ingenieros civiles, una broma no? EL EXAGERAO

Imagen de Anónimo

Un Semestre en el Mar........Un semestre PERDIDO!!