Lunes, 26 de Septiembre de 2016
01:47 CEST.
Sociedad

A Dios rogando...

495 años  y parece que cumple 2000. Hay zonas de La Habana que recuerdan a Troya, Pompeya, Sodoma, Gomorra, Nínive, Babilonia, Varsovia, Hiroshima, Nagasaki, Managua, Kosovo, Iraq.

La ciudad intenta festejar, pero el polvo de la desidia no la deja. La gente baja todo el bulevar de Obispo con un trago en la mano para no perder la oportunidad de pedir deseos.

"Que el viaje sea este año"... "Que Mirta salga de mi casa y me deje en paz"... "Ay Señor mío, que Ivan encuentre otra mujer"... "Que mi jefe se parta una pata"... "Que la vieja se acabe de morir"..."Que Francesco vuelva con pacotilla para mí"... "Que Lidita siga mandando dinero"... "Que el negocio me prospere y aleja a los inspectores"... "Que mi hijo cumpla y salga ya de la cárcel"... "Ay Iroko, que me den este año la casa"...

La cola le da la vuelta al Castillo de la Real Fuerza. Y llega más gente.

La Catedral de La Habana tiene abiertas sus puertas  porque espera a la medianoche para dar la misa a San Cristobal. Hay quien piensa que es más cristiano pararse a los pies del Santo y pedirle sus deseos a él, que está más cerca del Señor, aunque hace dos años lo intentaran descanonizar porque, ciertamente, no obra muchos milagros.

Los habaneros confunden a la ceiba fundadora con Iroko. Muchos van con sus collares de iniciación en la Regla de Ocha. Y lo que fuera un homenaje a la fundación de la ciudad se vuelve un acto religioso.

"Yo vengo todos los años porque hay que tener fe", dice una mujer mientras hace la cola y espera su turno. Y asombra cómo contrasta la juventud de su rostro con la resignación de su frase.

Ciertamente se ha vuelto  una tradición muy cubana eso de pedir deseos sin hacer nada por lograr sus sueños.

Los cubanos esperamos a que nos den un refrigerador, un televisor, cazuelas nuevas, una casa, un carro, un viaje. Creemos en Papá Noel, su trineo y el Gobierno.

Las leyes de emigración hacen del aeropuerto un embudo; las leyes para los cuentapropistas son avasallantes; la ley de jubilación extiende la esclavitud por 10 años más; la gente se queda sin trabajo, sin casa, vive en unas condiciones deplorables, tiene un salario miserable de por vida,  se alimenta mal, va al médico y lo maltratan, no tiene internet, no tiene teléfono, no tiene derecho a protestar y sigue teniendo valor solo para pedir deseos.

Mi abuela decía: "A Dios rogando y con el mazo dando". Y una cubana que se niega a hacer una cola para ver si sus deseos se hacen realidad, afirma: "Este año intenté ir, pero la verdad es que me dio muy mala espina hacer una cola para dejar allí mis ilusiones. Es que a mí me enseñaron que cuando uno quiere algo, lo lucha".

Comentarios [ 13 ]

Imagen de Anónimo

No hay documento que avale que bajo la ceiba se celebró la misa de la fundacióin de La Habana, es más una tradición que un hecho histórico. También hay que recordar a muchos que en 1519 no había en Cuba negros esclavos, por lo que lo del Iroko es posterior a la edad antigua y a la edad media, como dirían los erúditos del programa Escriba y Lea. Yo creo que lo que pide la mayoría es lo que queremos el 99% de los cubanos y no inventen más. Tradición, pura tradición y me alegro que no la hayan podido erradicar como muchas otras que estaban arraigadas y ya no existen por culpa de Birán y su prole

Imagen de Anónimo

Anónimo 12:01 pm, dices que la autora no sabe de qué habla. Pero, ¿dónde ella trata el tema de si es la original o no esa ceiba o ese emplazamiento? ¿Dónde habla de la diferencia entre San Cristóbal y Santiago?

Habrá que pedirle a la gente como tú que aprenda a leer a derechas, sin tergiversaciones. Esto es lo que dice el artículo: "Los habaneros confunden a la ceiba fundadora con Iroko. Muchos van con sus collares de iniciación en la Regla de Ocha. Y lo que fuera un homenaje a la fundación de la ciudad se vuelve un acto religioso".

Por supuesto que esa ceiba no es la fundación, pero la representa, por inexacto que sea históricamente. Y la frase habla de las creencias, no de las realidades históricas, y de cómo un símbolo, inexacto o no, pasa a ser entendido de otro modo.

Tú dices que la vuelta a la ceiba no tiene que ver con la fundación con la ciudad, y dices que siempre fue un acto religioso. Me pregunto entonces por qué entonces las vueltas a la ceiba no ocurren otro día si no tienen nada que ver con la fiesta de fundación de La Habana.  Y me pregunto si el festejo original incluía llevar los collares de iniciación en la Regla de Ocha a la ceiba y pedirle como se pide a Iroko. Difícilmente, creo.

Me parece que eres tú el que no sabes de qué se está hablando aquí. Vuelve a leer el artículo, aunque no es complicado entenderlo a primera lectura.

Imagen de Anónimo

No hubo misa ni primer cabildo en el lugar donde hoy está el templete, y la ceiba que había allí la cortaron a mediados del siglo XVIII para poner la pilastra de Cagigal. La vuelta a la ceiba no tiene nada que ver con la fundación, sino con la religión, igual que la misa, que es por San Cristóbal, y los españoles la cambiaron de julio a noviembre para no interferir con las actividades por el patrón Santiago. Es cierto que la autora no sabe de qué está hablando.

Imagen de Anónimo

Para aclara a todos los que han opinado sobre la ceiba,La Habana y la religión:La Habana se fundó en un inicio al Sur a orillas del rio Mayabeque pero por razón entre otras de los mosquitos se mudaron al norte pero lo religioso del asunto supongo que lo plantean porque en el Templete fue donde se dió la primera misa y el primer cabildo el 16 de noviembre como fundación de la ciudad,algo que está reflejado en la pintura de las paredes interiores del Templete que acompaña la ceiba

Imagen de Anónimo

painfully true :(

Imagen de Anónimo

Excelente.

Imagen de Anónimo

.... y con el pie echando....

Imagen de Anónimo

Buen artículo, y el que no sabe ni dónde está parado es el Anónimo 1:01 pm. ¿Qué tiene que ver que sea la ceiba original o no para que la gente la tome por iroko? ¿Sabe lo que es iroko ese anónimo que cree sabérselas todas?

La vuelta a la ceiba, en homenaje a la fundación de San Cristóbal de La Habana, no era un acto religioso originalmente, así que la autora de este artículo tiene toda la razón.

Imagen de Anónimo

Cuba ed un país muy triste porque triste es su situación, su gobierno y su gente. La población, avasallada hasta la exasperacion. Pero nada, nunca pasa nada. Se ha hecho de esta gente un pueblo resignado y eso es lo peor que le puea pasar a un pueblo. Resignación e ilusiones. Pobre pueblo y pobre Marti.

Imagen de Anónimo

Los habaneros NO confunden a la ceiba fundadora con Iroko, sencillamente porque la ceiba del templete no es ceiba fundadora. Se plantó en 1960 y La Habana no se fundó allí. Al dar la vuelta a la ceiba, la gente no  convierte en un acto religioso lo que fuera un homenaje a la fundación de La Habana. Sencillamente sigue una tradición religiosa y la autora, como no sabe de la misa la media, trae el asunto mal y por los pelos para darle la vuelta que le da la gana, en sentido contrario a la historia.