Martes, 27 de Septiembre de 2016
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Opinión

25 años del Muro de Berlín de La Habana

Aquel 9 de noviembre no se olvidará fácilmente. El día que los ciudadanos de Alemania Oriental decidieron con valentía romper las cadenas del muro que los había separado de la sociedad occidental desde 1961 acabó la Guerra Fría. Uno de los períodos más lamentables de la historia de la humanidad provocado por la desmedida ambición del sistema comunista soviético. Todo ello ha quedado atrás en la historia, y la democracia se ha abierto camino en toda Europa.

Sin embargo, al recordar estos hechos, no podemos, como cubanos, menos que pensar en cuán distinta habría sido la historia de Cuba si este medio siglo de libertades y democracia hubiera llegado a la Isla también.

Lo cierto es que el "muro de La Habana" no se vino abajo, y desde entonces, el régimen castrista ha atravesado diversas etapas en las que ha mostrado una extraordinaria habilidad para ganar tiempo, adaptándose a los cambios del entorno, sin que ello suponga la renuncia a los principios básicos que lo sustentan desde 1959: falta de libertades políticas y pluralismo, ausencia de derechos de propiedad y de mercado como instrumento de asignación de recursos.

Cualquiera que se detenga a estudiar con cierto detalle los acontecimientos de aquellos meses de 1989 descubrirá que, incluso en un momento especialmente complejo e inesperado como fue el derrumbe del Muro, el régimen castrista fue capaz de afrontar la situación, permaneciendo como uno de los últimos baluartes de la Guerra Fría. Las decisiones adoptadas se basaron en un ejercicio de poder procedente de la cúpula directiva, y en ningún momento se tuvo en cuenta la opinión de la sociedad.

Poco antes, la situación política en Cuba era alarmante, y en los meses del verano, el general Ochoa, Tony de la Guardia, J.A. Martínez y A. Padrón eran fusilados por un pelotón bajo las órdenes del general José Luis Mesa Delgado, en tanto que el exministro Diocles Torralba era condenado a 20 años de prisión, tras la ratificación de condenas del Consejo de Estado por el propio Raúl Castro. La atención mediática internacional se centró en Cuba.

Alarmado por las corrientes reformistas de la perestroika en el este de Europa, Fidel Castro ordenó el regreso inmediato a la Isla de 10.000 estudiantes cubanos que se encontraban en distintos países del campo socialista, así como de otros 10.000 obreros que trabajaban en factorías de la URSS y del este de Europa. El régimen siempre ha tenido especial interés en este tipo de "venta de servicios personales" que ahora traslada a médicos y maestros. También, los contingentes del ejército castrista comenzaban una salida precipitada de Etiopía, poniendo fin a las campañas belicistas africanas.

Fue un momento convulso. Las armas de la represión política se lanzaron sobre la población con especial intensidad. El ministro de Interior Abrantes era condenado en juicio sumarísimo a 20 años de prisión tras ser acusado de corrupción y el exjefe de finanzas del Ministerio del Interior se suicidaba, o al menos eso era lo que informaban los medios. Era evidente que se pretendía ejercer otro control desde el poderoso MININT.

En ese ambiente social crítico, era detenido Elizardo Sánchez y condenado a dos años, y también el profesor Esteban González, que había fundado el Movimiento para la Integración Democrática, y que fue condenado sumarísimamente a otros 7 años de cárcel.

La sensación de que algo podría producirse en la pétrea institucionalidad castrista empezó a tomar forma. Incluso, algunos interpretaron la visita a Cuba del ministro de Exteriores ruso, Edward Schervadnadze durante los primeros días de octubre, como una huida adelante del régimen para intentar recuperar un marco de relaciones con el Este que ya se encontraba en vías de extinción.

No hubo que esperar mucho para conocer la reacción de Fidel Castro. En diciembre, en un acto organizado para recordar a los caídos en la guerra de Angola, lanzaba duras críticas a los países del Este de Europa y la URSS por el camino que habían seguido, trasladando señales nítidas de que el sistema castrista iba a permanecer inamovible. Pero los problemas económicos estaban ahí y tan solo dos días más tarde, la dirigencia del Partido Comunista era convocada a una reunión urgente para afrontar una crisis alimenticia sin precedentes que pondría contra las cuerdas al frágil sistema de racionamiento del régimen.

El pánico se instaló en la cúpula dirigente cuando se pudieron ver las imágenes de indignación del pueblo rumano con el "conducator Ceauceascu", un viejo amigo de Fidel Castro, cuyo ajusticiamiento público hizo pensar en un final incruento del régimen castrista. Tan solo un día después, el diario Granma publicaba una declaración oficial de Fidel Castro en la que decía explícitamente "primero se hundirá la Isla en el mar que consentir en arriar las banderas de la revolución y del socialismo". Y cito, palabras textuales de Fidel Castro pronunciadas hace 25 años, mientras el muro de Berlín se destrozaba por las máquinas de obras públicas y Europa del Este iniciaba su evolución democrática.

La historia es bien conocida desde entonces. En un nuevo discurso el 28 de diciembre en la Universidad de La Habana, y con el control absoluto del poder y ejerciendo la máxima represión sobre la sociedad, Fidel Castro pronunciaba por primera vez unas palabras que atemorizaron a la sociedad cubana "el periodo especial en tiempos de paz". Nadie supo mucho más, porque las explicaciones, como suele suceder casi siempre en Cuba, no se ofrecieron, pero los más viejos entendieron que en la Isla jamás se iban a producir los aires frescos de la perestroika y que había que prepararse para tiempos, sin lugar a dudas, mucho peores.

 


Este artículo apareció en el blog Cubaeconomía. Se reproduce con autorización del autor.

Comentarios [ 27 ]

Imagen de Anónimo

Lo que pasó realmente:En cuestión de años la economía fue destruida, miles de personas perdieron el trabajo. Durante años se dijo que las fábricas de la RDA no eran modernas ni productivas, que el equipo era decrépito... Y sí, esto era cierto en muchos casos, o en algunos de ellos, pero no en todos. Las acererías y astilleros, por ejemplo, eran modernos. Se fabricaban electrodomésticos. Después de la reunificación estas compañías eran vistas como rivales. Las empresas germano-occidentales las compraron sólo para cerrarlas. En muchas ciudades y pueblos, especialmente en el sur, los jóvenes emigraron, dejando sólo a los jubilados atrás. La economía sigue yendo mal, el Este sigue siendo la parte más pobre de Alemania. Es verdad que algunas empresas se han vuelto a establecer en determinados centros en Berlín, Dresde y otros lugares, pero en muchas zonas es como un desierto. Las mujeres, y las mujeres más jóvenes, se marcharon a Alemania occidental, Suiza, Holanda o aún más lejos a buscar trabajo. Los hombres también, pero muchos se quedaron. Quizá no eran tan independientes, o no estaban tan preparados. Estos jóvenes no tenían esperanzas y se convirtieron en una presa fácil para los neonazis, que han echado raíces en muchas zonas de Alemania oriental.http://www.eldiario.es/internacional/RDA-mentalidad-asediada-dificil-tor...

Imagen de Anónimo

Solo diez líneas dedicó Prensa Latina a la noticia que conmocionó al mundo. Bajo un título aséptico —“Anuncia la RDA apertura de sus fronteras”—, la agencia cubana relató el 9 de noviembre de 1989 que la República Democrática Alemana acababa de tomar una “disposición” administrativa por la cual “los ciudadanos podrán realizar viajes privados sin necesidad de explicar los motivos”. La palabra “muro” no figuraba en el teletipo. Tanta parquedad reflejaba el desconcierto imperante en La Habana.

Tuvieron que pasar 24 años para que el regimen cubano eliminara el permiso de salida del pais, y los cubanos pudieran viajar al extranjero

Imagen de Anónimo

EN CUBA LO QUE NO ES VOLUNTARIO ES OBLIGATORIO

(ser carnero)

Imagen de Amadeus

El derrocamiento del oprobioso Muro de Berlín demuestra la diferencia de los valores morales y culturales de los pueblos. Los alemanes aprovecharon la oportunidad única de quitarse el comunismo con la llegada de la perestroika y unificaron un país cuyo progreso se ve en ciudades como Leipzig o Dresden.

Los cubanos siguen sentados sin camisas en las puertas de las casa bebiendo ron, "inventando" y esperando la primera oportunidad para irse en una balsa y luego declararse "apolíticos" o "refugiados económicos" y regresar a los 6 meses con la pacotilla.  ¡Qué pueblo!

Imagen de Plutarco Cuero

Los cubanos lo que quieren es desbaratar a mandarrizos el Malecon para tener mejor acceso con las balsas ...

Imagen de Anónimo

Los cubanos continuan aferrados a la pira.

Imagen de F.Hebra

Los “cubanólogos”, todos en el exilio, aburren con sus descripciones de hechos que todos conocemos. El lenguaje “incendiario” siempre viene sazonado con frases que más parecen piropos que incendio.1-“el régimen castrista…ha mostrado una extraordinaria habilidad para ganar tiempo”,2- “el régimen castrista fue capaz de afrontar la situación”,3- "primero se hundirá la Isla en el mar que consentir en arriar las banderas de la revolución y del socialismo”.El piropo número 4 es el que nunca escriben pero sospechamos: “ Los Castro son malos pero hay que reconocer que tienen cojones”.Las palabras de Castro, dice el escrito,  “atemorizaron a la sociedad cubana”. Por favor, cubanólogos, para atemorizar hay que tener temerosos. Y luego nos descubre que “en ningún momento se tuvo en cuenta la opinión de la sociedad”. ¿Acaso desde 1959 alguna vez los Castro tuvieron en cuenta la opinión de la sociedad? El “muro de La Habana’ no se vino abajo porque el de Berlín tampoco se vino abajo: lo tumbaron. Entre todos nosotros, los que quedaron allá y los que nos fuimos de allá, lo construimos todos a fuerza de desidia. No es necesario que nos lo repitan, todos sabemos la historia del choteo entre cubanos: “el muerto, que lo ponga otro”.

Imagen de Anónimo

La caida del Muro de Berlin demostro el fracaso del comunismo y todas  las formas del izquierdismo. Los Castro siguen esclavizando Cuba ya sin mascara, esta bien claro que ellos encabezan una dictadura; esto no es comunismo sino una tirania nepotica; no existe ideologia alguna sino el empecinamiento por el poder. Nunca van a durar 100 años, el Reich Nazi destinado a durar siglos, cayo; la dictadura castrista acabara, lo veamos o no, pero el Muro de la ignominia castrista caera. 

Imagen de javier monzon velazques

El "periodo especial en tiempo de paz" significo la perdida de masa coporal de la ciudadania, que enflaquecio producto de la falta de alimentos, y la aparicion  de la polineuritis, y declarar publicamente que esta se debia a la falta de comida, le costo el cargo al Viceministro de Salud Publica, Terry; Fidel preferia que se dijera que la CIA era la culpable de esa dolencia.

Imagen de Anónimo

Anónimo - 9 Nov 2014 - 4:36 pm

En 2014 no hemos alcanzado los niveles de 1989 en ninguno de los renglones que elija. En 25 años la economía no ha podido recuperar el 40% que perdió en 1989. Cuándo va a comenzar ese socialismo próspero?