Martes, 27 de Septiembre de 2016
18:25 CEST.
Economía

El talón de Aquiles de la inversión extranjera

Cualquier observador medianamente informado sabe que las inversiones extranjeras son un asunto de vida o muerte para la economía cubana. Ninguno de los pasos implementados hasta el momento —entrega de tierras en usufructo, reanimación de las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), creación de cooperativas no agropecuarias, y el otorgamiento de más autonomía a las empresas estatales— han posibilitado el despegue económico.

Entre los años 2009 y el pasado 2013, el crecimiento de nuestro Producto Interno Bruto (PIB) se movió en un rango entre el 1,4 y el 3%, cifras muy bajas si consideramos que la Isla requiere tasas de crecimiento del 6% en adelante para satisfacer las necesidades del país.

A la hora de hallar el porqué de estos débiles crecimientos, casi todos los especialistas coinciden en un elemento clave: la baja tasa de inversión que exhibe Cuba. Mientras que algunos países asiáticos —como China, Corea del Sur y Singapur— invierten entre un 35 y un 45% del PIB creado, y el promedio en América Latina oscila alrededor del 20%, la tasa de inversión cubana apenas alcanza un 13 %, según ha reconocido el propio ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca, en el contexto de la Feria Internacional de La Habana (FIHAV 2014). 

Está claro que no poseemos internamente el capital necesario para hacer crecer la economía. Por esa razón la Isla se abre al capital foráneo, y brinda una cartera de más de 246 oportunidades de negocios que cubren casi todas las ramas de la economía. Algo así como Las venas abiertas de Cuba, parafraseando al hoy inservible texto del escritor uruguayo Eduardo Galeano.

Ahora bien, tanto esfuerzo en pos de captar la inversión extranjera podría verse contrarrestado por las propias inconsecuencias de las autoridades cubanas. En este caso, una inconsecuencia relacionada con el escaso incentivo con que cuentan los trabajadores para aumentar los niveles de producción. Porque los inversores foráneos traerán el capital, los recursos materiales y las nuevas tecnologías, pero la mano de obra será cubana. Y esos trabajadores no rendirán lo suficiente si no se consideran bien retribuidos.

Pongamos por ejemplo el sector de la construcción, que se vincula con el tema que tratamos si convenimos en que buena parte de las inversiones incluyen procesos constructivos. Según ha trascendido, muchas construcciones a lo largo y ancho del país no logran terminarse, o ni siquiera se comienzan, debido a la falta de constructores. Ninguno de los sistemas de pago aplicados en ese sector ha satisfecho a los especialistas, operarios y ayudantes que laboran en esas duras faenas.

Hemos sido testigos en los últimos tiempos de un éxodo de constructores hacia otros empleos menos rigurosos y mejor remunerados. Incluso, muchos de ellos han optado por incursionar en el trabajo por cuenta propia. Son esos albañiles, carpinteros encofradores, plomeros y pintores que buscan labrarse el futuro por sí mismos. No es casual que los planes anuales de construcciones estatales en el país queden, como promedio, un 20% por debajo de lo esperado.

Entonces no hay muchos motivos para pensar que esta situación se modifique al amparo de los acápites de la nueva Ley de Inversión Extranjera. Nuestros constructores no verán con buenos ojos que una entidad empleadora —perteneciente al Gobierno— les pague menos que el desembolso realmente hecho por los propietarios foráneos para premiar a sus trabajadores.

Los gobernantes cubanos deben de ser conscientes de que esa forma de pago a los empleados nacionales que laboren en firmas extranjeras pudiera convertirse en un obstáculo para el funcionamiento integral de la referida Ley. Sin embargo, dos razones de mucho peso los instan a actuar de esa manera. En primer término, por supuesto, el dinero que dejarán de percibir los trabajadores y que engrosarán las arcas del Estado.  Por otra parte, el hecho de que esos trabajadores seguirán siendo empleados estatales, y afiliados a los sindicatos oficialistas, los cuales les continuarán transmitiendo el mensaje de la cúpula del poder.

Comentarios [ 7 ]

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Otra de las razones principales que el inversionista extrajero considera la inversion en Cuba demasiada riesgosa porque no cuenta con un Sistema de Justicia independiente, lo cual hace cualquier disputa, por pequena que sea imposible de llevar a las Cortes.

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:Anonimo / 9:14 AM Toda la vida desde que la rebolucion triunfo, el gobierno cubano ha dicho al pueblo cubano que los imperialistas y los dueños de las industrias cubanas han explotado a todos los obreros, pese que en aquel tiempo los obreros resolvian con su salarios y tenian un bono al final del año, estoy hablando de los trabajadores que tenian fundamentos para el trabajo y tenian un principio social de atender a su familia, yo no estoy hablando de los que cobraban su dinero y se iban para el Bar a gastarselo tomando Ron y su familia pasando necesidades, estoy hablando de un berdadero trabajador. Tambien nos dice el gobierno cubano que los trabajadores en america estan sobreexplotados, AHORA YO ME PREGUNTO CUAL  ES LA SITUACION DE LOS TRABAJADORES EN CUBA DE ACUERDO CON SU SALARIOS Y LO QUE PUEDEN ADQUIRIR EN EL MERCADO CUBANO CON EL POCO DINERO DE LO QUE GANAN, En cuba el sueldo promedio del trabajador es alrrededor de $25 dolares mensuales, en que pais del mundo se puede vivir con dicho sueldo, y los trabajadores tienen un digno salario segun el gobierno cubano, que descaro.

ABAJO FC, RC Y TODOS SUS SEGUIDORES, ABAJO EL COMUNISMO. VIVA CUBA LIBRE DEL COMUNISMO

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Disiento del autor. El problema no son los trabajadores y su falta de incentivos, sino el sistema imperante que impide a los cubanos ser libres en lo económico. Construir su riqueza a base del esfuerzo del trabajo, acumular propiedades y preparar el futuro como en cualquier otro país del mundo. Mientras el estado siga "asegurando" el racionamiento, e n Cuba no hay nada que hacer.

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Hay una equivocación donde dice: "...los inversores foráneos traerán el capital, los recursos materiales y las nuevas tecnologías, pero la mano de obra será cubana. Y esos trabajadores no rendirán lo suficiente si no se consideran bien retribuidos."  Yo trabajé  años en una empresa mixta, y el salario que la "empresa empleadora cubana" ponía en mis manos era el 2% de lo que "mi empresa" pagaba a la "empresa empleadora" por mi trabajo. Mi sueldo en nómina era $1000 USD, pero la empleadora me pagaba 500 CUP (= $20 USD), y se quedaba con $980 USD. Los 500 CUP eran un sueldazo, comparado con los salarios del resto de la población, y además recibía algunas "prebendas" como uniforme y artículos de aseo. Todos en la empresa éramos brutalmente explotados, A PESAR DE LO CUAL nos matábamos trabajando porque NO NOS SENTÍAMOS MAL RETRIBUIDOS, DEBIDO A QUE ESTÁBAMOS MEJOR que quienes trabajaban en organismos o empresas estatales. Nos sentíamos satifechos con MIGAJAS que LA POBLACIÓN COMÚN NO TENÍA. Los índices de PRODUCTIVIDAD y RENDIMIENTO eran ALTÍSIMOS, aún comparándolos con empresas capitalistas de punta. Actualmente no se aprecian cambios sustanciales en la mentalidad laboral, lo cual hace inferir que los contratados para trabajar en las futuras inversiones no se sentirán mal retribuidos y rendirán lo suficiente si disfrutan de algunas migajas que los hagan sentirse "por encima" del resto de la población común.

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DONDE ESTA LA PRENSA EXTRANJERA?

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El tema de los empleados cubanos ante la inversión, es todo un tema.

ACOREC, por ej., siempre fue un filtro para los trabajadores de la isla, con un alto condimento político - ideológico. Si bien las sucursales radicadas no podían incorporar a familiares de miembros del Concejo de Estado y de Ministros, buena parte de ellos en la realidad tenían apellidos tales como Cabrisas, Machado Ventura o Díaz-Canel, o en su defecto, eran amantes, novias o relaciones similares. Ni hablar Castro o Guevara. Estos últimos, incluso por su origen argentino, dirigían varias empresas con la provisión segura y priorizada de insumos a ministerios que son un agujero negro, como por ej. el MiCons.

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No soy politico (solo soy un viejo)....Todo eso lo tenía cuba desde hace mucho tiempo  y  recuerdo que funcionaban tan bien y eficientemente "QUE HASTA CUANDO HUBO UN CAMBI EN LOS PRECIOS MUNDIALES DEL AZUCAR" el representante de los trabajadores realizo los "TRAMITES NORMALES"  y "RECIBIÓ LA DIFERENCIA"  del producto.........y "TODOS"  los trabajadores del sector recibieron tambien "OBLIGADAMENTE"  la diferencia economica de su trabajo realizado.....incluso los cortadores simples, arrieros de bueyes, etc.....La diferencia de ese tiempo y ahora es que:  El producto era nacional "La Caña"........Lo que véo a las claras (y yo soy analfabeto)  Es que si en el pais ya no existen los productos.....Cual es la razón de los extranjeros para poner negocios en cuba?....."LA EXPLOTACIÓN DE LA MANO DE OBRA"   (sin pagar todos los derechos que tienen los trabajadores en sus propios paises) Cuba era exportadora de Azucar, cafe, cacáo, fibra de Henequén , algodón, frutas y vegetales.....Y los estados unidos le compraba "TODA LA PRODUCCIÓN"  y  yo recuerdo que hasta cepas desarrolladas "geneticamente" de banano (platanos)  repartían gratuitamente a los campesinos que quisieran sembrar "solo por el compromiso de venderles a ellos la fruta".....además en todos los negocios extranjeros el personal (la fuerza laboral y administrativa) eran cubanos....."y Sin filiación politica"