Miércoles, 28 de Septiembre de 2016
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Emigración

Identificar restos de balseros cubanos hallados en el mar, un problema difícil para los forenses de Florida

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Los cadáveres aparecieron a 32 kilómetros (20 millas) de una playa del sur de Florida: Cuatro hombres jóvenes. Sus restos estaban gravemente deteriorados: mordidos por tiburones y con rostros irreconocibles, reporta la AP.

Uno tenía una cicatriz en forma de herradura en la cabeza. Dos tenían tatuajes: Uno de una araña, y el otro de un tigre con una flor. El cuarto llevaba calzoncillos naranja y un reloj dorado.

La Guardia Costera de Estados Unidos los entregó a la oficina del médico forense del condado de Broward, donde permanecieron durante días. Se trató de cuatro muertos más entre los miles que han perecido tratando de cruzar el turbulento Estrecho de Florida para escapar de la Isla.

A menudo los restos de balseros que hallados cerca de las costas de Estados Unidos están en tal mal estado que no pueden ser identificados visualmente. Pese a que rutinariamente Washington y La Habana realizan conversaciones migratorias, no existe al parecer un protocolo para que patólogos de Florida puedan buscar en los registros dentales o de ADN de la Isla datos que puedan facilitar la identificación.

"Los medios convencionales de identificación no funcionan", dijo Larry Cameron, director de operaciones del médico forense del condado de Miami-Dade.

Muchos balseros que huyen de Cuba simplemente desaparecen. Cuando se hallan sus cadáveres, que a menudo no tienen documentos, solo son rompecabezas de cicatrices, tatuajes y ropa.

A veces, familiares en Estados Unidos proporcionan información, pero muchos cuerpos permanecen sin identificar y, como la ley de Florida prohíbe la cremación, los huesos se almacenan en depósitos de cadáveres durante años.

La morgue de Broward tiene cadáveres que datan de la década de los setenta. Muchos otros están enterrados en cementerios para mendigos después de que se les extrae el ADN, marcado solo por un número.

Uno de cada cuatro muere en el intento

La identificación de los restos se ha vuelto una prioridad para los médicos forenses de Florida, en medio de un aumento del 75% este año del número de cubanos que tratan de cruzar por mar. Al menos 3.722 cubanos han sido interceptados o lograron llegar a las costas estadounidenses en el último año fiscal.

La Guardia Costera de Estados Unidos ha interceptado 72.771 cubanos en el mar en las últimas tres décadas. Otros miles consiguieron alcanzar las costas norteamericanas o las autoridades cubanas les impidieron salir. Los estudiosos estiman que al menos uno de cada cuatro balseros cubanos no sobrevive, lo que podría significar que 18.000 han muerto.

En agosto, 32 migrantes partieron de Manzanillo, en la costa sur de Cuba, y se quedaron varados en el mar durante casi un mes. Cuando unos pescadores mexicanos los encontraron a principios de septiembre, solo 15 seguían vivos. Los demás trataron de nadar hasta la costa o murieron y sus compañeros tuvieron que arrojar sus cuerpos al agua.

Los cuatro cadáveres que fueron encontrados el 24 de agosto en la costa de Florida recibieron menos atención. No hubo sobrevivientes que contaran lo que pasó, pero entonces Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia, comenzó a recibir llamadas desde Cuba, según relató a la AP.

Supo que un grupo de nueve balseros habían partido desde un sitio cercano a La Habana cinco días antes y nadie había oído hablar de ellos desde entonces.

Sánchez se reunió con los familiares de los balseros en Estados Unidos y acudió con ellos a la morgue de Broward, donde los investigadores pidieron detalles físicos que pudieran recordar.

Aliandi García recordó que su tío José Ramón Acosta, de 35 años, tenía una cicatriz después de someterse a una cirugía cerebral para tratarlo de convulsiones epilépticas. A continuación, los investigadores le mostraron la camisa de Acosta —gris, con un logotipo rojo de Puma—, la misma camisa que García le había dado a su tío cuando partió de Cuba un año antes.

Los otros dos —Alberto Gonzales Mesa, de 25 años, y Guillermo Enrique Buitrago Milanes, de 45— fueron identificados por sus tatuajes.

El cuarto portaba un reloj Orient de color dorado, ahora empañado por el agua de mar. La familia de Junier Fernández Hernández, de 32 años, lo reconoció de inmediato, pues fue un regalo dado al padre del hombre muerto.

Andrés Díaz nunca pudo reunirse con su primo en vida, pero conserva una pequeña foto de Hernández, con traje y corbata, que fue tomada para un pasaporte que el Gobierno cubano le negó.

"Él murió tratando de venir a este país", dijo Díaz. "Vamos a enterrarlo aquí".

Comentarios [ 4 ]

Imagen de Anónimo

que triste utilizando a algunos ingenuos Cubanos como carne de Cañon al exigirle al 99.9% de los paises del Mundo que nos pidan VISADO a los Cubanos para salir de Cuba a visitar cualquier Pais del Mundo (excepto Rusia) y con la Inmoral ley de Ajuste Cubano que no es mas que otra forma de Propiciar una Inmigracion Ilegal llevando a la Tumba a algunos Cubanos con Tal de Intentar desacreditar al Pueblo Cubano y Gobierno Cubano cuantos Muertos mas Cargaran en sus hombros el Regimen de USA

Imagen de Anónimo

Realmente no sé como pudiera luchar un pueblo que desconoce que tiene el derecho a luchar.

Imagen de Anónimo

Que sabes tu de lo que es morir luchando, no tienes ni la menor idea de lo que dices. En cuba no existen dirigentes qe puedan organizar toda esa fuerza en contra del govierno, por que los que lo intentan terminan muertos, presos y ultrajados y hasta desaparecidos, y para lograr eso se necesitan lideres, y es loq ue no tenemos, asi que te pido que respetes por que tu  comentario es pur abasura.

Imagen de Anónimo

Y los cubanos siguen resistidos a morir luchando contra Castro, no hay forma que quieran morir por la libertad de Cuba, sino, por su egoismo y libebertad personal.