Jueves, 29 de Septiembre de 2016
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Sociedad

Los octubres de Cuba

Era octubre de 1959, a menos de un año de que el ejército rebelde hubiese entrado triunfante en La Habana, indicando con el gesto y la palabra que todo en Cuba iba a cambiar. Y fue que el avión donde viajaba Camilo cayó al mar y jamás apareció rastro alguno, para que la tristeza y una historia que nunca ha sido bien contada, envolviera a la gente. A la que para entonces, pecaba de exceso de entusiasmo y veía a una suerte de Mesías vistiendo de verde olivo con paloma al hombro y todo, prometiendo la utopía con textos complacientes.

Fue desde aquel octubre que nuestros abuelos y después nuestros padres y después nosotros y luego nuestro hijos tiramos flores al mar.

En una semana de octubre pero de 1962, anduvieron los cubanos y el mundo conmocionados, cuando la soberbia de los entonces (y actuales) gobernantes puso en peligro la existencia física de los habitantes de la Isla.

Durante la Crisis de los Misiles fuimos el teatro y los figurantes de un acto más de la llamada Guerra Fría. El Kremlin intentado agenciarse un espacio estratégico para extender su coloniaje ideológico de este otro lado del mundo, colocaba cohetes nucleares en Pinar del Río. Y la Casa Blanca se encargaba de  hacerle saber que no estaba dispuesta a permitírselo. Mientras tanto, un pueblo se uniformaba y se ponía en pie de guerra, sudando adrenalina bajo las consignas, dispuestos a morir sin saber exactamente cómo ni por qué.

A espaldas del rebaño, las superpotencias se pudieron de acuerdo y Kennedy y Jruschov (gracias a Dios), pusieron fin a las tensiones.

Corrían los primeros  días de octubre de 1963 y llegó el huracán Flora, descrito como la segunda mayor catástrofe registrada en Cuba. Dejando a su paso un saldo de aproximadamente 2.000 personas y graves daños materiales. Sin embargo, a pesar de la nota meteorológica advirtiendo de la proximidad del sexto ciclón del año que había abatido ya a la isla de Trinidad y a otras en las Antillas, con vientos de 85 millas según el observatorio de Puerto Rico, esa no era la noticia. Porque los cintillos de todos los diarios y las menciones de la radio y la televisión se concentraban en la llegada a Cuba de Valentina Tereshkova, la primera mujer cosmonauta del mundo, lanzada al espacio por la URSS. Los cubanos se encontraron en la disyuntiva de si era políticamente correcto llorar por la calamidad o por la emoción de recibir a la camarada Valentina.

En otro octubre, pero de 1967, de la Quebrada del Yuro a una escuela en La Higuera boliviana, sería el último camino que haría el Che. Esquelético y abandonado a su suerte de Quijote, ultimado en soledad, quizás recordando a los que había fusilado en La Cabaña. No sería ya nada más que imagen y palabras. Una carta de despedida leída con alevoso tono manipulador. Y una foto de Korda impresa en  los pullovers como souvenir para turistas, o en murales de escuelas, para que generaciones enteras de niños juraran ser como él, sin siquiera conocerle.

Octubre de 1976, y otra vez Cuba llora la destrucción de una aeronave en pleno vuelo donde 73 seres mueren, víctimas de un ataque terrorista. Más razones para duelos y discursos. Como si octubre hubiera sido el mes elegido para hacer política a costa de la muerte, para efemérides subrayadas y apócrifa jornadas ideológicas.

Ahora es octubre del 2014 y ya todo es distinto. Los cubanos ya no tiran flores en el litoral. Les importa un bledo el número de aniversario de la Crisis de Octubre. Apuntalan sus casas por si hay nuevos ciclones. Y a nadie le seduce parecerse al Che. La historia de Barbados, por lúgubre que sea, harta ya de tanto oírla.

Este octubre la gente prefiere las misas por San Judas Tadeo. Rezarle al abogado de causas imposibles para que sus vidas mejoren, que suban los salarios, viajar al extranjero, que por fin Cuba cambie…

Comentarios [ 15 ]

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Bonito articulo es genial gracias 

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Este Anónimo del 28 Oct 2014a las 2:34 pm evidentemente jamás estuvo en Rusia. Socio, la única manera que los rusos acostumbran a lidiar con los problemas es emborrachandose. Lo demas son peliculas soviéticas de guerra.

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y los misiles estaban en Santa Clara, no en Pinar del Río....

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Ellos, a diferencia de EEUU, no tienen deuda con nadie y pueden aguantar como c*****. Los yanquis por una mierda se echan a llorar. Los rusos o finlandeses son gente dura, acostumbrada a problemas y a condiciones adversas.

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oye eso como etes de la 4 y 29  dise "exelente", azi hesta de vuena la educasion en cuva, mejol que sigan sin envalgo con el enbalgo.

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Los Rusos le ponian a todo CCCP, esto queria decir "Cuando Carajo Comeremos Pollo"

El Mongo

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Para Anónimo - 28 Oct 2014 - 12:16 am

Deja que te pongan el barril de petroleo a $ 70 y veremos que le sucede a tus rusos

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Exacto, los soviéticos se quitaron de encima los cohetes de Turquía gracias a que pusieron en Cuba algunos también.

Los EEUU siempre con el doble rasero: ponerle cohetes en las narices a Rusia pero cuando se los ponen cerca de su casa entonces ya no es tan risible la cosa.

Por eso mismo van a tener que tragarse la lengua ahora que Crimea pasó a formar parte de la Federación Rusa. Allí ya los yanquis tenían planes para una nueva base de la OTAN.

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Y el embago de EEUU hacia Cuba empieza en octubre de 1960.

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La Tereskova fue llevada por Vilma Espín casi directamente del hotel a un salón de belleza donde le depilaron axilas y piernas y le hablaron de las bondades del desodorante y el baño diario, que en el trópico no es un refinamiento sino una cuestión de salud para la piel. Sobre todo en las partes íntimas donde la humedad y el calor son una invitación a las micosis. Era una cuestión de Estado que la vagina de la Tereskova regresara a la URSS, tan sana como había salido.Mientras no se extraigan los restos humanos y las partes del avión, la conclusión más honesta a la que se puede llegar es que fue un  hecho controvertido, porque ni el propio gobierno ha dado pruebas satisfactorias de los que ocurrió.