Domingo, 25 de Septiembre de 2016
00:15 CEST.
Opinión

Castro, el ébola y 'The New York Times'

Por si quedaban dudas, los últimos dos bombazos de The New York Times dejaron claro quiénes son los verdaderos enemigos del pueblo cubano. También en eso Fidel "tiene toda la razón". Solo la disidencia no se da cuenta de que… ¡se trata de los yanquis, idiotas! El programa de la oposición adolece de un gravísimo déficit: el antiguo, mañoso, indispensable antiamericanismo.

La disidencia no se ha enterado de que el enemigo de la sociedad civil cubana es el establishment liberal gringo, no Fidel Castro. Cuando aprenda a ver a Fidel como una creación del imaginario norteamericano podrá dirigir sus esfuerzos en la dirección correcta; cuando entienda que Fidel gobierna por y para los yanquis, y que en momentos de crisis —Girón, Elián, Mariel, Ébola— actúa desde dentro del Sistema, con más autoridad e influencia que un senador o un representante.

En lo que respecta a la política interna norteamericana, Cuba tiene más peso que Puerto Rico o Hawai. Su situación de facto es la de un Estado Libre Asociado, aunque  en realidad esté más cerca de ser una colonia. Las funciones de Castro son las de un gobernador y Capitán General (ahora también Surgeon General) cuyo mandato excede hoy el de cualquier político cubanoamericano.

Al enfrentarnos a Fidel encaramos a un espejismo, un gigante español que aparece como un molino de viento. Sin embargo, el engranaje que sostiene esa fantasmagoría, el motor que le da cranque al gigante, es el complejo político-cultural gringo. Si queremos ver resultados debemos atacar el engranaje, no al gigante. Denunciar a Fidel por lo que es realmente: un títere del establishment, un instrumento de la política colonial, un lacayo del imperialismo, otra máscara de la penetración ideológica.

¿Qué cubano no se sintió penetrado ideológicamente por los editoriales de The New York Times? ¿Hacen falta más pruebas de la capacidad penetradora, invasora e injerencista de un periódico gringo? Somos nosotros y no su socio quienes deberíamos levantar cartelones a las puertas de la Pequeña Habana: "¡Señores editorialistas del New York Times, les tenemos más miedo que a Fidel Castro!"

Los últimos que entendieron el asunto correctamente fueron aquellos dulces guerreros traicionados que hoy llegan al fin de sus días en el más total abandono, los luchadores de las brigadas de asalto, los saboteadores y comecandelas de la época heroica. Ellos le viraron los cañones a los gringos. Pero la nueva oposición no está en condiciones de asumir la lucha en los términos del antimperialismo, acaso por haber  sido educada dentro de un programa diversionista que le hizo ver el conflicto como diferendo. He ahí el engañabobos: una oposición entrenada en no embestir al enemigo, programada para no ofender al contrincante.

Un virus a la medida de Robin Hood

Hace poco supimos de un pelotón de espías castristas que se hacía pasar por una cátedra de académicos. ¿Necesitábamos esa mala noticia para saber que el castrismo es asignatura de cualquier currículo, o aún peor, que es parte de la praxis docente y la visión escolástica del mundo? Lo que revelan los recientes editoriales de The New York Times no es más que la presencia profunda del castrismo, su irrupción en los programas posgraduados, la popularización de sus tergiversaciones.

Pero el castrismo es mucho más que un simple caso de infiltración y espionaje: opera desde adentro, es un bodysnatcher, un zombi filosófico metido en el cuerpo de un millón de egresados de la Liga Ivy. Ana Belén Montes, producto de John Hopkins University, no era un elemento foráneo en el cerebro de la Central de Inteligencia, sino otra chica idealista que pudo haber aterrizado en la redacción de un gran periódico. Si el caso de los "Cinco Espías" es indicativo de la familiaridad con que el estamento intelectual yanqui trata al fidelismo en su aspecto delictivo, entonces debemos asumir la existencia de un ejército de Anas Belén marchando a ciegas, con los brazos al frente, hacia un futuro totalitario.

The New York Times es castrista y siempre lo fue (me resulta difícil, y hasta engorroso, explicárselo a un buen amigo americano que compartió conmigo el enlace de los editoriales). En 1957 envió a Herbert Matthews, un veterano de la Guerra Civil Española, simpatizante de los comunistas, a resucitar a un forajido que el ejército constitucional había dado por muerto. Su versión de Fidel Castro, su creación de un Robin Hood en fatigues, es la causa eficiente del castrismo, y no los excesos del batistato. La incapacidad de Fulgencio Batista para imponerse al espectro que enciende un tabaco en la foto borrosa de Matthews, determinó su suerte y el destino de la República. Hoy sabemos que la batalla por Cuba se perdió en la redacción de The New York Times.

Cincuenta y siete años más tarde, Robin Hood se enfrenta al ébola. Si es cierto que Castro fue creado por los magos del Departamento de Estado y mantenido magnánimamente por 11 presidentes norteamericanos, entonces el brote de ébola debe ser falso, la perfecta epidemia fabricada por la administración Obama con el único propósito de que Raúl Castro despache un contingente de médicos: La Habana bien vale una plaga.

Comentarios [ 46 ]

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En este tema el problems no son los Americanos sino una elite hra mismo es victima de esos magnates q la están destruyendo lentamente, se disfrazan de judíos, masones claro que conspiran y económica que gobierna desde américa y mueven a todos los gobiernos como piezas de un nuevo escenario mundial, son los grandes banqueros que gobiernan tras las sombras, los supercapitalistas que necesitan a las grandes masas de esclavos y gerentes que los controlen como pasa en China y en Cuba, no por casualidad Rockefeller apoyo a Castro, son estos y no lo Obama o Bush que son sus marionetas, américa ahora

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Pero, ¿acaso no hubo conjuras de judíos, masones y comunistas? ¿No fue el castrismo una conjura 'masónica' y comunista? Pregunto al anónimo de las 3:30. Por otra parte, el articulista señala la necesidad del antiamericanismo en cualquier programa político que se respete. No se trata de aliarse a ISIS, es entender el problema e identificar al enemigo correcto. Que un crisis haya sido creada artificalmente no cae en el terreno de la ficción o del panfleto, es completamente plausible. Millares de niños centroamericanos fueron usados, abusados y descartados por la prensa liberal hace solo dos meses con el propósito expreso de acelerar la amnistía migratoria. El que tenga ojos para ver, que vea!

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Para los que pensaban que Fidel Castro estaba acabado ahí lo tienen en primera plana logrando sus sueños de grandeza hasta el final de sus dias sobre todo en el plano internacional porque los cubanos de adentro si piensan que está acabado pues no se enteran de nada concentrando todas sus energias dia a dia en sobrevivir a la miseria en que este "genio" los ha sumido.

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Este artículo pertenece al género del panfleto extravagante, que gusta del tema de las conjuras internacionales, como la de los judíos, masones y comunistas. Lo mejor que tiene es que destapa a una gran cantidad de comentaristas, lectores de esta página electrónica y permite conocer mejor al público. Yo pregunto a los tantos que piensan que Estados Unidos sostiene a los Castros en el poder, ¿por qué entonces pedir lo imposible, es decir, que Estados Unidos acabe con el castrismo, si el castrismo es su aliado? No sería mejor aliarse con todos los enemigos de Estados Unidos en el mundo, para acabar con el soporte del castrismo? Digo, aliarse con el Talibán, con Isis, con Irán, Siria y, de paso, con la toda la izquierda antigringa de AL.

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Anonimo de las 7:57, el castrismo no tiene necesidad de comprar el 99% de la redaccion del NYT.... con solo tener las viejas y mutuamente productivas relaciones que mantiene desde hace 6 decadas con el clan rockefeller tienen suficiente para controlar el 100% del periodico dada la la tambien vieja y super estrecha asosiacion entre los dueños del NYT y los rockefeller.

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A ese FC (lease heces fecales) se le olvido cuanto jodió con su efermedad 2006 y cuanto recurso medico ocupó a necesitados.

Para ahora estar mandando medicos al africa engañados sin voz ni voto, ni retorno, ni gloria ni remuneracion.

Abajo Fidel!

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No es un problema del New York Times, ni de los americanos en sí. Es un problema de la izquierda intelectualoide y miserablemente oportunista. Hoy nos sorprende el New York Times, pero ya sabemos de los pasos de otros grandes periodicos y "fábricas de ideas" de la izquierda europea. Es un producto de eso mismo. Bien lo sabe Fidel y sus cabecillas. 

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También puede ser que fidel haya comprado al 99 porciento de la redacción del New York Times y que los periodistas de Granma y New York Time se encuentren en Varadero para trabajar juntos en joder al pueblo cubano. Lo que si es verdad es que Fidel es un sinónimo de odio.

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ALELUYA!!!!!....... al fin alguien que se decide a decir lo que en realidad es el problema cubano!!!!!

OJALA se repita y mucho!!!!!

Vengo diciendo lo mismo desde hace 9 años cuando me entere por medio del link mas abajo que USA puso a castro en el poder:

http://www.latinamericanstudies.org/us-cuba/gardner-smith.htm

y lo vengo repitiendo desde que lei uno de los parrafos a la mitad del siguiente articulo:

http://es.wikipedia.org/wiki/Relaciones_diplom%C3%A1ticas_cubano-estadounidenses

Y despues con este:

http://www.eichikawa.com/entrevistas/Fulgencio_Batista.html

Imagen de Anónimo

Creo que el articulo es muy  ilustrativo y explica muchas incognitas sobre sucesos reales acaecidos en estos 50 años....por ejemplo: EE UU esta iinfestado de agentes castristas....cree alguien que el FBI no lo sabe?...Los tiene localizados, vigilados y mientras no ataquen intereses de los EE UU, los deja hacer para tener a los cubanoamericanos controlados...Quitense la  venda de los ojos:el articulo es cruelmente realista...