Jueves, 14 de Diciembre de 2017
11:03 CET.
Opinión

¿Quién reconstruirá Cuba?

La inteligencia castrista mueve hoy como nunca a sus agentes y "amigos" en EEUU para alimentar el poderoso lobby en Washington  —encabezado mediáticamente por The New York Times, que incluso ya alaba a Fidel Castro— que presiona para que se restablezcan las relaciones diplomáticas y se levante graciosamente el embargo comercial contra la dictadura (cosa que, por cierto, la eternizaría).

Y ello ocurre "casualmente" en momentos en que desciende el precio del petróleo, peligran más que nunca los subsidios venezolanos y empeora aceleradamente  la crisis crónica de la economía cubana.

Cuba ya suelta los pedazos poco a poco. Aumenta la pobreza, la desesperanza y la infelicidad de sus ciudadanos. Es de tal magnitud el cataclismo económico, social, moral y antropológico ocasionado por la cincuentenaria tiranía de los hermanos Castro que resulta ya muy difícil hacer siquiera una evaluación de dicha catástrofe. Y ese diagnóstico será lo primero que habrá que hacer para la reconstrucción del país.

No ha habido un caso parecido en la historia moderna. Ningún otro país de la Tierra está hoy más atrasado económica y socialmente que a mediados del siglo XX. Antes que Fidel y Raúl Castro asaltaran el poder en 1959,  el nivel de vida en Cuba era uno de los más altos de América Latina y superaba al de varios países europeos, incluyendo España, la Madre Patria. Hoy la nación es extremadamente pobre. 

Pero se equivocan quienes abogan por darle un amistoso abrazo a los Castro para que sean "buenitos" y  aceleren las llamadas reformas, suponiendo que con el aporte financiero de empresarios cubanoamericanos y estadounidenses,  y con créditos internacionales, los cuentapropistas se convertirán en un pujante sector privado.

Eso no va a ocurrir. Los Castro quieren créditos frescos, pero tienen otros planes.  Aspiran a que  una nueva claque cívico-militar sea la que se convierta en capitalista —nadie más—,  dentro de un modelo de capitalismo de Estado  diferente al chino, con mayor control y manipulación del mercado. Suponiendo que llegasen a Cuba inversionistas estadounidenses y cubanoamericanos solo podrían hacer negocios con esa naciente casta empresarial neocastrista y no con los cuentapropistas.

Paradójicamente el cese del embargo lejos de fomentar un amplio sector privado independiente impediría que este se desarrolle. Porque al tener acceso a créditos (que no pagaría) y fortalecerse financieramente, el régimen estalinista comenzaría a cortar las alas a los actuales timbiriches para impedir que se vinculen con el capital extranjero y empezarían a fortalecer el sector estatal. No se permitirá que los pequeños negocios crezcan y se independicen del capitalismo de Estado. 

Pero hay más, un "cambio de política" de EEUU  hacia Cuba  tendría otras cinco consecuencias funestas:  

1) Buena parte de los dólares obtenidos por el régimen se dedicaría  a modernizar el aparato represivo.

 2) Se daría marcha atrás a muchas de las llamadas "reformas".

3) Se podría subsidiar el improductivo sector estatal.

4) No sería liberada la iniciativa privada.

5) Facilitaría que una vez desaparecidos los Castro se instale en el poder un régimen neocastrista.

El argumento de que se deben profundizar las reformas raulistas es erróneo de origen. Cuba no necesita  reformas, sino que  la gerontocracia de la Sierra Maestra salga ya del poder y la nación regrese a la normalidad, con economía de mercado,  y que el pueblo tenga al menos las libertades y derechos civiles y políticos que tenía antes del 10 de marzo de 1952, cuando el general Batista tomó el poder por la fuerza.

A Pinochet, a los Somoza o a los gorilas que gobernaron Argentina y Brasil nunca  les pidieron que hicieran reformas políticas y se mantuvieran ellos en el poder. ¿A los Castro sí porque son "dictadores  buenos" de izquierda?

Llegar al nivel cero

La situación de Cuba es tan absurda que todos en la Isla se darían por dichosos si la nación pudiese regresar al pasado en la máquina de Herbert G. Wells y alcanzar el mismo nivel de vida que tenía en los años 50 del siglo pasado.  Y es que el país en materia socioeconómica está por debajo de cero y  necesita primero llegar a cero para luego construir el futuro. 

Ese "viaje a la semilla" no será posible si se levantan las sanciones,  millones de  turistas estadounidenses van a la Isla  y la banca de Wall Street  le lanza salvavidas crediticios a la dictadura. Lo que debiera  hace The New York Times es coadyuvar a que se presione y se apoye por todos los medios a los disidentes  y hostigar a la tiranía para obligarla a hacer cambios reales y abrir un proceso de transición a la democracia liberal.

Con los Castro y los "históricos" fuera de escena —fallecidos o expulsados— y con una fuerte  presión interna y externa,  podría lograrse en La Habana un inicial gobierno de transición a la democracia que podría estar integrado por líderes de la oposición interna y por ciertas figuras pragmáticas y antiestalinistas que hoy forman parte, o son muy cercanas a la nomenklatura gobernante. Recordemos a Adolfo Suárez en España, o a Boris Yeltsin en Rusia.

Renacimiento postcastrista

Solo con la liberación total de las fuerzas productivas, amparadas por un Estado de derecho que garantice las libertades, la legalidad y con las instituciones necesarias, es que se podrá  levantar a Cuba de sus cenizas. El sector privado sacó a Europa de la larguísima noche medieval  y erigió el mundo moderno que hoy conocemos. Y será el que protagonizará el Renacimiento postcastrista.

Serán los cubanos a los que hoy se les prohíbe ser prósperos empresarios, con la participación masiva de la banca internacional y nacional, e inversionistas extranjeros y cubanoamericanos, quienes reconstruirán la devastada economía cubana y edificarán plantas industriales y de servicios,  con la más moderna tecnología.

Igualmente desarrollarán la producción agrícola y ganadera, el comercio mayorista y minorista, edificios para oficinas, equipos de transporte, medios de comunicación, salas de cine, gasolineras, farmacias, centros comerciales, hoteles, compañías de seguros, etc.

Obviamente, la creación de la infraestructura necesaria correrá a cargo del nuevo Estado, que dada la magnitud del desastre inicialmente deberá pedir créditos internacionales para reparar y construir  autopistas, vías férreas, puertos, aeropuertos, sistemas de telecomunicaciones, alcantarillados, acueductos, carreteras, avenidas, correos, hospitales, plantas de generación de electricidad, escuelas, universidades, servicios sociales, etc.

La vivienda será una de las esferas en que será clave la "mano invisible" de Smith. Según cifras oficiales, en la Isla hay un déficit de unas 600.000 viviendas. Solo cubrir ese déficit habitacional costará decenas de miles de millones que el Gobierno no podría financiar.

Agréguense los millones de inmuebles que requieren reparaciones capitales. Además, las casas y apartamentos requieren servicio eléctrico, agua potable, supermercados, escuelas, farmacias, parques. De acuerdo con la Oficina Nacional de Estadísticas, de los 3,8 millones de viviendas de  la Isla, el 30%  no cuenta con agua suministrada por un acueducto.

Granma ha informado que en La Habana se pierde el 70% del agua bombeada desde  el acueducto debido al ruinoso estado  de los 2.194 kilómetros de las redes de abasto. Asimismo, hoy la única vía que  une a  Pinar del Río con Santiago de Cuba  es  la Carretera Central de 1.139 kilómetros construida  hace 84 años por Gerardo Machado.

En fin,  la tarea de reconstruir y modernizar la economía cubana será gigantesca. Y mientras más se prolongue la dictadura, con ingenuas concesiones como las que pide el diario neoyorquino, más difícil y costoso será todo, pues Cuba no podrá contar con la gallina de los huevos de oro que es el sector privado,  nacional y foráneo.

Parodiemos la respuesta que el  pueblo cordobés de Fuenteovejuna —recreado por Lope de Vega— daba al juez al preguntar quién mató al Comendador,  y preguntemos: "¿Quién reconstruirá a Cuba? El sector privado, señor."

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Comentarios [ 31 ]

Imagen de Anónimo

El autor de este artículo no se quiere dar cuenta que la familia Castro Ruz y su grupo fueron puestos en el poder por los mismos americanos, por el imperialismo yanqui y la Iglesia Católica para destruir a Cuba como estado-nación.A nadie le tiene que interesar quien va a reconstruir a Cuba. Cuba aún aparece que existe. Pero lo que en realidad lo que  interesa es quienes son los que los mismos americanos van a poner al frente de la isla, porque ese grupito pretende hacerse ricos y multi millonarios con los polos de turismo que generan millones de dólares y eso es lo que ellos quieren, enriquecerse de ahí.  Cuba no le interesa a nadie.

Imagen de Anónimo

Hace poco llegue de visitar Singapure, en el sudeste asiatico. Es increible como en menos de treinta anos esa ciudad se ha convertido en un gran metropolis. Edificios que "tocan" las nubes, grandes avenidas y poderosos negocios. Pense en la capital de la isla de los kastro y por un momento imagine como seria hoy esa isla con progreso capitalista claro y libre empresa y libertad. Me dio pena comparar Singapure con la capital caribena.

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Formidable artículo. Es cierto que quien va a reconstruir Cuba seran los capitalistas que surjan luego de la pesadilla castrista, pero los capitalistas de verdad y no la mafia militar y los familiares de los Castro. Y co n el apoyo de capitales de EEUU.

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El autor del artículo tiene toda la razón, el motivo por el cual la dictadura Castrista es admirada por buena parte del mundo es porque es una dictadura de izquierda, con un profundo discurso antiimperialista, antinorteamericano y aparentemente a favor de los poseídos. Además que vende una imagen que muy sabemos los cubanos que no es. El carisma y la locución con que Fidel Castro daba sus interminables discursos, embobesia no solo a buena parte de los cubanos que lo escuchaban sino a muchos que no son cubanos y lo veían como un héroe, alguien que enfrentaba al imperialismo yanqui en sus propias narices. No importa cuan cruel ha sido con su pueblo, ni a cuento asciendan los muertos o exiliados que hayan a causa de su diabólica dictadura, ni la destrucción y devastación a la que ha llevado a la isla-carcel-esclava, lo que importa realmente es su postura antiestadounidense. La realidad es que la maquiavélica dictadura de los hermanos Castro-Ruz es tan o más despreciable que la de sus pares latinoamericanos. No existe razón alguna para diferenciarla a no ser que sea por ceguera, conveniencia, oportunismo y una buena dosis de cinismo. Mis felicitaciones al autor de éste excelente artículo. 

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De acuerdo, menos con calificar de "ingenuas" las palabras e intenciones del NYT; palabras rezumando veneno, justificando y loando a los tiranos, e ignorando la miserable vida de sus once millones de víctimas.Esos dos editoriales del NYT no son ingenuos, reitero; son malvados y con la intención de crear un estado de opinión favorable al régimen castrista que le abra las puertas a los cofres norteamericanos, como transfusión vital para salvar la tiranía moribunda. PolO Avilés

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Muy buen articulo...Bienaventurados los que aun tengan sueños y fuerzas para encarar la Titanica tarea de reconstruir Cuba...Deberan estar cargados de sueñoes e ilusiones porque  el desafio que se abre ante esos valientes es inmenso...Teniendo en cuenta ademas el capital humano con que cuenta Cuba actualmente: una poblacion envejecida, los jovenes acostumbrados a robar y sin habitos de trabajar duro para salir adelante, la fuga de cerebros y profesionales capacitados ha sido inmensa....Y no todos querran regresar....Que la mucha buena suerte les acompañe, al menos yo, no tengo esperanzas de que aquello se arregle jamas...

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La verdad que este "Esopo" no da una... Lo único que seleccionó bien fue su seudónimo porque lo que cuenta son puras FÁBULAS. Le encanta criticar con vacuidades que propone como verdades absolutas y tratar de emparejarse con los GRANDES, como Carlos Alberto Montaner, Roberto Álvarez Quiñones y otros excelentes comentaristas y él no debe ser más que un pobre frustrado que anda por Brasil echando de menos el "paraíso socialista" cubano y tratando de llamar la atención con sus dislates... Me da lástima. Pero, bueno, ya sabemos que estos foros son también como una catarsis colectiva... Que se espabile porque NEVES VA A GANAR.

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A EsopoEl Adolfo Suarez posible de Cuba, o el Boris Yeltsin está en Cuba dentro de la dictadura, pero no puede expresarse ni sentirse hasta que no se mueran los Castro, o los saquen del poder. El simil del autor en este articulo es correcto. Y este articulista ha escrito varias veces que los Castro NUNCA haran reformas reales, que hay que sustituirlos para que haya "perestroika" en Cuba. De eso precisamente se trata.  

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A EsopoCon todo respeto, lo que Ud le señala al autor no es correcto. Lo unico que diferecnia a Pinochet y los Somoza de los Castro es que los primeros eran de derechay los Castro hablan en nombre de los pobres, los trabajadores, del progreso de la humanidad y todas esas arugucias comunistas propagandisticas. Los Castro en verdad SON MAS FASCISTAS QUE Pinochet. Pero la ONU y el mundo son cada vez mas izquierdistas y hay que jo...robarse. Pobre Cuba.Pedrito P

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No nos engañemos...quien va a reconstruir a Cuba????....los de siempre....el país más poderoso del mundo: The United State of America!!!! los dueños de la plata en el mundo entero y el país mas envidiado del mundo!!....que hace falta para que comience la recontrucción????....que se vaya el payaso Moringa and his family comparsa.