Jueves, 29 de Septiembre de 2016
18:33 CEST.
Economía

Aromas, Titanes y Criollos

La sabiduría popular advierte que "la única construcción que comienza de arriba hacia abajo es el pozo". Habría que agregar otra, confiesa un empedernido fumador, "el nuevo modelo económico cubano".

En el intento por sostener el experimento ideológico que significa la Revolución —no una economía, como bien saben los cubanos de a pie—, la "actualización del modelo económico en el socialismo cubano" vende al mundo los supuestos beneplácitos de estas "actualizaciones" en gigantescos titulares que, simplemente, suelen escamotear las verdades que se viven en cada esquina.

Aroma, Criollos y Titanes son las tres marcas de cigarros —antaño bajo otros nombres—que históricamente se han comercializado a precios coherentes con el bolsillo del proletariado. La calidad de estos cigarros —histórica también— siempre ha guardado estrecha relación, precisamente, con su costo. En el Periodo Especial se experimentaría la desaparición de este producto para reaparecer más tarde con un precio aumentado en seis veces: de 1,60 pesos a 10 pesos. Después se reajustaría para quedar en el importe actual: 7 pesos; siempre en moneda nacional.

"Quizás en el Periodo Especial la desaparición de los cigarros —y de casi todo— se justificaba por las razones que propició aquella circunstancia", reflexiona el fumador empedernido; "pero ¿y ahora cuáles serían las razones para que cíclicamente desaparezcan los cigarros de moneda nacional, fundamentalmente los Criollos, en los lugares establecidos para su venta?"

Los administradores de cafeterías, bares y restaurantes del Estado, hilvanan disímiles respuestas –los que la dan– pero hay una que es recurrente: las deudas de estos establecimientos con las direcciones municipales de Comercio y Gastronomía; la deudas de estas con las direcciones provinciales… y así sucesivamente para componer  "una hermosa cadena de estropicios y burocracia al por mayor", como poetiza el fumador empedernido, que resulta en un enorme malestar en aquellos que, por razones mucho más que obvias, no pueden darse el lujo de comprar las marcas que se comercializan en moneda libremente convertible (CUC). "Ni hablar de que en ese rosario la corrupción y enriquecimiento de sus altos empresarios es ingrediente infaltable."

Lo cierto es que los establecimientos de municipios como Habana Vieja, Centro Habana, Arroyo Naranjo y Cerro confrontan desde hace más de cinco meses la ausencia frecuente de ventas de cigarros. Situación que obliga a los fumadores a recurrir a los revendedores —que los ofertan a 10 pesos— y a convertirse en verdaderos contables para reajustar sus economías domésticas, en tanto en la Isla 3 pesos de más (o de menos) pueden marcar la diferencia.

Pero, ¿dónde es que realmente se evidencia que "la actualización del modelo económico en el socialismo cubano" no logra seducir del todo al ciudadano de a pie?

Los productos que oferta el Estado en sus cadenas de tiendas en CUC, también se ausentan en largas temporadas. Ya se ha establecido, como parte de la rutina cubana, desandar La Habana en busca de papel sanitario, desodorante, pasta dental, detergente, carretes de hilo, entre otros, junto a determinadas marcas de cigarros, cervezas y maltas.

Todos los grandilocuentes anuncios sobre "las nuevas formas de pago a las cooperativas no agropecuarias"; "las modificaciones de salarios de obreros que estudian en el extranjero"; "los beneficios de los trabajadores de la Salud con el incremento salarial"; "los señalamientos a la importancia de vínculos entre ciencia y economía", no logran solventar los conflictos y las situaciones domésticas de primera línea. No al menos con la inmediatez, la utilidad y la prestancia que merece y reclama el ciudadano cubano. No al menos cuando en Cuba se sabe, con irrefutable certeza, que los salarios siempre suben por la misma escalera de los precios.

"Mañana usted podrá graduar, como Dios manda, un ejército de médicos y maestros, pero si no tiene frutas, papel sanitario e hilo de coser bien poco podría decirse de su genialidad económica y social", discute otro fumador empedernido.

"Considero que el proletariado, el proletariado de verdad, no está contemplado en la lista de los beneficiados de esa actualización de modelo económico. Por otro lado, esa actualización se está cimentando de arriba hacia abajo, y solo existe una construcción de esa índole: el pozo",  concluye.

En fin, fumar Aroma, Titanes y Criollos —además del costo que impone a la propia salud— bien puede convertirse en otro lujo. O en caso contrario, en un detonante que haría estallar la paciencia de muchos.

Comentarios [ 5 ]

Imagen de Anónimo

Eh! y que se hicieron de los Populares y los Vegueros? Cuando murieron esos?

Imagen de Anónimo

Ante de las dificultades de conseguir cigarros y las terribles ganas de fumar,volveremos a liar "TUPAMAROS",con hojas de pátano,chamisco,picadura de cabos de tabaco,todo eso envuelto en papel preiodico,hojas de libros,papel cartucho y hasta desechos íntimas viejas o la madre de los tomates,y daremos vivas al ¡¡cagandate en jefe K//rajoooo!! 

el bobo alipio*

Biran-Palo K/gao-Jaimanitas

Imagen de Anónimo

No y yo. Recordo siempre los Populares y los. Con aquellos si. Pero ahora benden de mas. Claro.

Imagen de Anónimo

 Gritemos socialismo o muerte, Gracias Fidel. que pueblo caballeros

Imagen de Anónimo

¿Convertirse en un detonante...? No me haga reir, compadre, si no detonan porque falta la leche para sus hijos cómo rayos van a explotar porque les falte el cigarro. (HEREJE33)