Lunes, 26 de Septiembre de 2016
06:09 CEST.
Represión en Venezuela

La opositora María Corina Machado no pudo viajar a EEUU a recoger un premio

El régimen de Nicolás Maduro impidió a la exdiputada María Corina Machado viajar a Washington para recibir un reconocimiento.

La opositora fue honrada con el Premio Charles T. Manatt 2014, de la Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES, por sus siglas en inglés). Sin embargo, no pudo recibir personalmente el galardón, debido a la prohibición de salida del país que pesa en su contra.

Un comunicado de su oficina dijo que dicha prohibición está motivada por la "persecución política de la cual es víctima por parte del régimen de Nicolás Maduro".

Su hijo, Henrique Sosa Machado, acudirá en su nombre a recibir el reconocimiento, este miércoles en Washington.

El Premio Manatt para la Democracia se entrega anualmente y reconoce a hombres y mujeres que demuestren compromiso con la promoción de la libertad y los valores democráticos.

Maduro va mal, dice el 68%

Mientras tanto, las encuestas siguen reflejando una gran desafección de los venezolanos con Nicolás Maduro.

La más reciente, de la firma Datincorp, correspondiente a septiembre, muestra que el 68 por ciento de los venezolanos evalúa de forma negativa la gestión del presidente y el 63 lo considera incapacitado para resolver los problemas del país, reporta el diario La Verdad.

En contraste, aunque la oposición no mejora su valoración, aparece con una ventaja de 21 puntos por encima del oficialismo para una hipotética elección presidencial.

Ante la pregunta de por quién votarían si se convocara a unas elecciones presidenciales adelantadas, el 46 por ciento de los encuestados se decantó por un candidato de la oposición, mientras solo el 25 por ciento dijo que lo haría por el abanderado del Gobierno.

Para el 14 por ciento, aún es apresurado para decidirse, y el 16 por ciento manifestó que no tiene intención de votar.

Las personas que desean una oposición moderada, electoral y con diálogo, bajan del 62 al 51 por ciento, mientras que quienes prefieren una oposición radical, electoral y sin diálogo suben del 14 al 21 por ciento. Solo nueve por ciento apuestan por una oposición radical violenta.

Del otro lado, el 66 por ciento de los oficialistas piden que el Gobierno fortalezca a las empresas privadas y dialogue con la oposición, frente a solo un seis por ciento que reclama una radicalización de la revolución y enfrentamiento con los empresarios y la oposición.