Viernes, 30 de Septiembre de 2016
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Brasil: Elecciones

Marina Silva dice que defenderá con fuerza los derechos humanos en Cuba si llega a la presidencia

Marina Silva, una de las candidatas favoritas en las elecciones brasileñas, dijo el miércoles que si la eligen mejorará las relaciones con Estados Unidos e impulsará con fuerza los derechos humanos en países como Cuba.

Silva, quien irrumpió sorpresivamente en la campaña presidencial de Brasil después que el candidato de su Partido Socialista, Eduardo Campos, falleciera el 13 de agosto en un accidente de avión, es una antigua activista de la región amazónica, ha sido senadora y ministra de Medio Ambiente. En ese cargo, que ejerció entre 2003 y 2013, impulsó políticas que han ayudado a Brasil a reducir el ritmo de destrucción de los bosques.

Es la principal rival la presidenta Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores, que Silva ayudó a fundar hace decenios. Si triunfa, será la primera presidenta negra del país,

"Brasil tiene una gran oportunidad de convertirse en un líder global liderando con el ejemplo", dijo Silva al hablar sobre los derechos humanos y la protección del medio ambiente. "No podemos cambiar nuestros valores por razones ideológicas o políticas, o por puro interés económico".

Al preguntársele si mantendría la fuerte inversión y el apoyo político brasileño a regímenes como el de Cuba, Venezuela, China e Irán, Silva no respondió directamente. Dijo que el diálogo es esencial con cada uno de esos países, pero que sus convicciones personales significan que Brasil levantaría más la voz en la defensa de los derechos humanos.

"La mejor forma de ayudar al pueblo cubano es comprender que pueden hacer la transición del actual régimen a la democracia, y que no necesitamos cortar ningún tipo de relaciones", dijo Silva. "Es suficiente que ayudemos a través del proceso diplomático para que se defiendan estos valores (de derechos humanos)".

En 2010, la candidata criticó la postura del Gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva ante regímenes como los de Venezuela y Cuba.

"No se puede olvidar el pasado de Cuba antes de la Revolución" dijo, pero "no se puede aceptar ninguna dictadura, sea de izquierdas o de derechas, que secuestre las libertades" del ser humano.

En cuanto a Venezuela, afirmó "no puede aceptar de ninguna manera la supresión de libertades, del derecho de expresión o de las libres formas de pensamiento".

'Reconstruir la relación' con Washington

La relación de Brasilia con Washington ha sido fría desde hace más de un año, cuando emergieron las revelaciones de que los programas de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) tuvieron como blancos directos a Rousseff y otros funcionarios brasileños. La NSA también recabó información sobre miles de millones de llamadas telefónicas y correos electrónicos que circularon a través de Brasil, un importante centro de tránsito para los cables de fibra óptica transatlánticos.

Después de la revelación, Rousseff se convirtió en uno de los críticos mundiales más enfáticos del programa de espionaje de Estados Unidos y canceló una visita de Estado que antes había aceptado. La invitación formal del presidente Barack Obama era la primera a un líder brasileño en dos décadas.

Silva dijo que el espionaje estadounidense fue un grave error y que nunca podría tolerarlo, pero agregó que es hora de pasar página.

"Ambas naciones deben mejorar esta situación, reparar los lazos de cooperación", consideró. "El gobierno brasileño tiene el derecho absoluto a no aceptar semejante tipo de interferencias. Pero no puede simplemente permanecer congelado con este problema".

"Vamos a tener la voluntad (...) para reconstruir la relación", añadió Silva.

La votación presidencial es el 5 de octubre, pero es casi seguro que se realice una segunda vuelta entre Rousseff y Silva tres semanas después, ya que se espera que nadie logre la mayoría absoluta en la primera vuelta de ocho candidatos.

Silva tiene raíces profundas en la política brasileña pero ha sacado provecho de un clima contra las instituciones, de una exasperada frustración con el Gobierno manifestada por las enormes protestas callejeras del año pasado en muchas ciudades para exigir reformas a un sistema político corrupto e ineficiente.

El encanto de Silva rompe barreras socioeconómicas y raciales, y la historia de su vida hace conexión con millones que batallan para conservar los modestos avances logrados con el repunte de Brasil en la primera década de este siglo.

Parte de una familia de 11 hijos, e hija de un empobrecido recolector de látex en el remoto estado amazónico de Acre, Silva creció analfabeta. Caminaba varios kilómetros cada día para recoger látex de árboles desde el amanecer hasta el anochecer a y ha dicho que con frecuencia que su familia virtualmente no tenía nada para comer.

Enfermó de malaria en cinco ocasiones y sufrió de leishmaniosis, una enfermedad que ocasiona úlceras en la piel y otros padecimientos. Cuando tenía 14 años, murió su madre. A los 16 años fue enviada a la capital del estado, Río Branco, para ser tratada por hepatitis, y para finalmente aprender a leer y escribir.

Profundamente religiosa y ahora cristiana evangélica, Silva quería ser monja. Fue a estudiar a un convento y ahí conoció sacerdotes seguidores de la Teología de la Liberación.

Fue su despertar político. Se unió al Partido de los Trabajadores en sus inicios y fue elegida miembro del consejo de Río Branco en 1989. Dos años después se integró a la Legislatura estatal antes de convertirse en senadora federal en 1995. El entonces presidente Lula la nombró ministra de Medio Ambiente cuando asumió el cargo el 1 de enero de 2003.

Silva tiene muchos partidarios entre los jóvenes, los brasileños instruidos, grupos que llevaron las manifestaciones a su punto más álgido.

Al preguntársele cómo atendería las frustraciones de los manifestantes, Silva dijo que la situación era a la inversa: los manifestantes mostraron que la verdadera reforma política en Brasil no vendrá desde arriba.

"La pregunta es: ¿qué pueden hacer estos movimientos para renovar los partidos políticos y renovar líderes políticos?", señaló. "No son los partidos ni los líderes quienes provocarán el cambio. Son los movimientos lo que nos están cambiando".

Comentarios [ 20 ]

Imagen de Anónimo

Sencillo: Si las cyberclarias castristas agazapadas y/o disfrazadas de "demócratas", que se ocupan aqui de tratar de descalificar una alternativa menos corrupta a la de Dilma Espín, yo le deseo suerte a Marina Silva. Sobre todo porque lo que a mi me interesa -me es intrascendente su raza, su preferencia sexual, su credo religioso o sus antecedentes políticos- es lo que dice sobre las libertades fundamentales de derechos humanos en Cuba y su repudio a las dictaduras, sean de derecha o de izquierda, la de Batista, la de Pinochet, la de Franco o la de you know who.

Ojalá Marina Silva pudiera ver este link sobre la Cuba castrista, "potencia médica del Caribe" : http://vozdesdeeldestierro.juancarlosherreraacosta.over-blog.es/2014/09/...

Imagen de Anónimo

Otra analfabeta, "se graduo" de Historia, como Huevo Morales y ademas evangelista? Candela..en un pais con tantos millones, no pueden encontrar alguien con preparacion, honradez, etc...pobre Letrino-America, no sale del hoyo

Imagen de Anónimo

Es verdad que no se puede olvidar el pasado de Cuba antes de la revolucion; seria muy interesante volver en una maquina del tiempo a los 50s, corregir entuertos sin desguazar y arruinar lo hecho y enderezar el camino. No la conozco pero tiene, segun dicen, un pasado de sacrificios que la llevan a conocer las interioridades y los problemas de su pais, los bandazos que ha dado pueden haberla conducido a la madurez. Su discurso es bastante llamativo y al parecer se aleja del populismo baraton izquierdista, ahora queda por ver lo que hace si sale electa, hay que esperar. Esopo respecto a la raza estoy de acuerdo contigo, digase ser humano y todo esta dicho, pero tampoco se puede barrer bajo la alfombra nuestras raices, considero que si no se dice de forma peyorativa implique racismo.

Imagen de Anónimo

A ver que pasa si sale… que una cosa es con violín y otra cuando los ponen a dirigir la orquesta. Y eso de que "No se puede olvidar el pasado de Cuba antes de la Revolución"… ¿Cuál pasado? Me imagino que se referirá a que Cuba era el cuarto país en desarrollo en toda Latinoamérica con un ingreso bruto per capita por encima de países europeos como España y Grecia y a la par de Bélgica. O ella es de los que piensa que antes del ’59 los cubanos vivían muertos de hambre y en taparrabos.

Imagen de Anónimo

Una aclaración Marina fue Ministra de medio Ambiente en el primer gobierno Lula 2003 a 2008 no desde 2003 a 2013 Cito: ”será la primera presidenta negra del país” Marina Silva no es ni negra, ni mestiza, ni blanca simplemente es brasileira al igual que Cuesta Morúa, Berta Soler y Antúnez, entre otros, son cubanos, nunca he oído tal afirmación sobre Marina en los distintos medios de prensa brasileros ni tampoco en su población, COMENTARIO de Esopo.

Imagen de Joshua Ramir

el baro ya esta invertido en el mariel y  no va a parar... (susurrando: oye Raul es marina... no hagas caso a todas las boberias que he tenido que decir ultimamente, lo tuyo esta seguro...o seu é coisa certa, bem certa)

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¿Habló de derechos humanos en Cuba?,uuuuff que no se valla a montar en un helicóptero,por si acaso

el bobo alipio*´

Biran-Palo k/gao-Jaimanitas

Imagen de Anónimo

Dudo que si llega a la presidencia, se anime a ir contra los empresarios de la Odebrecht y a investigar los focos de corrupción que desarrollaron con RC, por la ampliación del puerto de Mariel.

Lula armó todo eso al detalle y Dilma lo avaló.

Imagen de Anónimo

Me gusta lo que ha dicho,pero con reservas,del dicho al hecho hay mucho trecho..

Imagen de Anónimo

Ojalá Silva tenga unos gramos más de cerebro -y decencia, que la pandillita de Lula; pero lo dudo, y de ser electa esperemos cómo reaccionaría ante la presión de la izquierda sudamericana, si enmendar las relaciones de Brazil con los EE.UU. vale pagar el precio de enfrentarse al castrismo-chavismo.

No creo en Silva; además, los únicos que resolverán el problema cubano seremos nosotros los cubanos; y ante el aferramiento de los Castro y sus gorilas, me temo que la solución no será diplomática, ni por blogueritos turistas ciber-disidentes; apuesto a un mega-maleconazo nacional protagonizado por la chusma desesperada, que en 1994 fueron quienes tuvieron el valor -y la desesperación, de lanzarse al malecón exigiendo libertad.