Sábado, 1 de Octubre de 2016
01:17 CEST.
Opinión

Una isla en usufructo

¿Ir o no a Cuba? Es la pregunta que con iteración algorítmica parece retornar a los sitios, diarios digitales, redes sociales, prensa, declaraciones, malentendidos, polémicas. No se trata del retorno del simple ciudadano, si no del otro, del artista que se fue para levantar el vuelo en una carrera que no tenía, ni tiene, un futuro material y profesional dentro de la Isla.

No la tiene.

Pero empecemos por el principio, que es el regreso. ¿Por qué se regresa? ¿A dónde se regresa? ¿Y bajo qué condiciones se regresa?

Son preguntas que esos mismos artistas deberían responder con honradez, si aún la tienen. Ya sabemos que el bolsillo oportunista hace estragos en el sector artístico desde hace mucho tiempo en Cuba. Cantantes que viajan a Miami dicen no ser políticos ni querer hablar de política, para regresar entonces y hablar en el regreso de política… y como cotorras.

O el reverso. Hacen una carrera, se ganan algunos dólares y retornan para poder vivir su libertad en Cuba. ¿Es que no la tuvieron cuando vivían en el extranjero? ¿O es que hablan de la libertad de comprarse una casa barata en Cuba, sin impuestos, intereses hipotecarios y un dólar multiplicado exponencialmente por el mercadeo inflacionario?

¡Libertades de bolsillos, que no de almas!

El último en la lista de los regresos es Pancho Céspedes. Ya se ha escrito mucho sobre el cuento, pero mañana será otro, cualquier otro. Y la polémica regresará olvidando siempre el mismo punto básico: ¿adónde se regresa?

Y ¿para qué? Si la respuesta es para cantarle al que sería su público por excelencia, el argumento puede ser comprensible. Todos queremos que nuestro entorno nos reconozca como triunfadores, o que al menos conozcan qué hemos hecho en todo este tiempo lejos del lugar donde se nació, y nos vio crecer.

Entendible, ¿no es cierto? El problema es que se regresa a la plaza, el teatro, el cabaret, el evento oficial que servirá de tablado al retorno. Todos ellos pertenecen a un solo dueño: el Gobierno de Cuba.

Las plazas, los estadios, los teatros y salas de conciertos, las plazas públicas —aun cuando supuestamente deben ser de todos, pero no lo son—, los museos, los salones de exposición, las pequeñas galerías de arte, las universidades, la radio, la televisión, los medios, la prensa, los eventos, concursos y festivales, todo donde un artista tiene que retornar para demostrar su arte tiene un único dueño, empleador ideológico que no admite ningún rasguño a su política "cultural" —llámese ideología.

Póngale DOR, Partido Comunista, Buro Político, Raúl Castro, el otro decrépito en un Punto Cero rodeado de moringa, póngale el nombre que quiera. Todo eso tiene ese dueño que o castiga con el silencio, o con la puerta cerrada o con la simple advertencia del verdugo.

No se hace política, dicen algunos. Vamos a cantarle al pueblo. ¿Dónde? En los lugares donde el dueño y empleador es el mismo: el régimen. Todo el dinero recaudado va a esas arcas, a ninguna otra. Y los que invitan, organizan y festejan tienen la misma agenda del Gobierno. Responden a ella. Imponen las condiciones de esa elite de poder.

¿Es o no es así, Pancho Céspedes?

Nos guste, o disguste a unos, a otros, o a todos. Cuando se regresa no se retorna a Cuba. Se retorna a algún otro lugar en usufructo al que apodan Cuba. Se baja el cogote a ese dueño ideológico, del que se niega públicamente ser una perla privada del collar de la dama republicana, asida a la presidencia por 56 años. Aun cuando se cante en una plaza pública, donde no se recolecte ninguna entrada, ni se pase el sombrero socialista para ninguna obra igualitaria, se está asistiendo a un usufructo.

Al usufructo de Cuba, de su cultura, de sus artistas y su arte, del futuro del país, del alma libre de cada ciudadano con decoro, y en nombre del verdadero dueño que no es el pueblo. Ese sujeto de que hablaba Pancho, o algún otro, el de mañana o pasado. El próximo que retorne y se desate esta, la misma polémica de siempre.

¿Cuántas veces más la vamos a replicar?

Las condiciones pueden ser más o menos onerosas. El régimen  sabe siempre hilar astutamente su viejo collar. Atando algunos con un nudo más suelto, exigiéndoles más cordel a otros. Cosiéndole la palabra a todos.

El para qué se regresa entonces es irrelevante. Muchos de estos que retornan lo hacen para vivir una vida fácil. No hicieron la zafra de dólares adonde se marcharon. No brillaron "las estrellas" en el cielo musical. Recolectaron unos cuantos billetes y regresan para consumirlos con gotero socialista.

Bolsillo oportunista capitalista en pantalón cubano socialista. ¿No es así, Descemer Bueno?

A tomarse el jugo multiplicado, cantar la chambelona socialista y regresar a recolectar algún jueves en cualquier otro club generoso de Miami, donde se declarará "artista" y no un político, y pedirá respeto a sus opiniones, libertad de palabra y pensamiento. Nada de lo que se arriesga a pedir en Cuba. Olvidándose, por cierto, de que la palabra libertad es esencialmente de raigambre política.

Quizás ese día en la clase estaban chupándose la chambelona, o algo así.

El hombre nuevo que formó la Cuba castrista es un oportunista en esencia. Utiliza la palabra como artículo de venta y compra. La coherencia es una prenda de vestir utilitaria, fácilmente desprendible. Un calzoncillo que se puede ensuciar y arrojar a la basura capitalista. Después de todo, se goza de bolsillos cosmopolitas, jugosamente dolarizados. Ah, y la muy criolla honradez es un producto desechable.

Jineterismo cultural de trópico.

Yo siento mucho no poder comprender ese espécimen. Me eduqué en un núcleo familiar donde mis abuelos hacían culto a la honradez, y a la decencia. A la coherencia de vivir pobre, sí, pero con la frente alta, sin tener que esconder los ojos ante la pregunta difícil. Sin tener que ir a pedir perdón a Dios por la palabra hipócrita, la mentira condescendiente y el engaño oportunista.

Todos estos que regresan lo hacen por todo eso. Unos para subsistir de un bolsillo capitalista en propiedad ajena. Otros porque no han podido ser mucho más de lo que fueron en Cuba, quizás mucho menos. Todos porque sencillamente nunca han sido honestos ni con ellos mismos. No saben qué quieren hacer con sus vidas, qué lograr, qué principios defender, qué espiritualidad cultivar, con qué valores realmente culturales vivir.

Lin Yutang dijo que "el hombre superior ama su alma, el hombre inferior ama su propiedad".

Estos ya no tienen alma, pero tampoco les queda ninguna propiedad. Viven sencillamente en usufructo sus vidas.

Pobres almas. ¡Nunca fueron libres!

 


Este artículo apareció en el blog Open Cuba. Se reproduce con autorización del autor.

Comentarios [ 79 ]

Imagen de Anónimo

Bateria? Quizas al que le guste el chanchullo y no le molesta el padecimiento ajeno. Fui a cuba en 2001 por quince dias y a la semana queria irme y me daba verguenza a mi mismo porque fui por mi familia y era contradictorio que despues de diez años sin verlos me bastara una sola semana con ellos, unas sensaciones muy raras me envargaban. Tuve una depresion que me duro meses y lo que nunca olvidare que yo llegue a suelo libre para hacer escala a otro avion que salia en una sola hora de diferencia, mi escala era muy corta max 45mintutos en aquel aereopuerto frances, pero perdi el avion porque tuve la mayor diarrea de toda mi vida fue como un exorsismo. Lo juro aquella cagada fue espiritual no pude levantarme del baño del aereopuerto por lo mucho tiempo sin parar de soltar yo no me explico qué porque en cuba comi muy poco no me apetecia nada. Bueno los que van a cargar pilas """ no se yo intercambio las letras y digo cagar pilas de mierda.

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

El primer "logro de la revolucion" ha sido el envilecimiento del pueblo cubano. En Cuba...y en el "exilio". Tiene razon el mexicano, aun cuando yo no estaria muy orgulloso de ser mexicano.

Imagen de Anónimo

Se regresa para cargar la bateria,porque 'La Energía está allí', quieranlo o no.... se los dejo de tarea y dejen el aquelarre.

Imagen de Anónimo

Solamente en la prensa se ven los regreso de artistas por ser pesonas prominentes pero el resto de los miles que estan regresando,de eso nadie habla y por qué lo hacen.

Imagen de Anónimo
Imagen de Anónimo

cuba no es de fidel? y de quien es entonces, de la CIA?

Imagen de Anónimo

EL MEXICANO: Llevas meses aqui gritando, nadie te escucha y no sabes lo que escribes, ve a arreglar la frontera con todos los puebluchos fantasmas por el narco o a llorarle miseria a los gringos para que les den papeles, jajajjajaja. Si tan valiente te crees ve a cuba, o acaso algun cubano te partio el culete, ejejejejje.

Imagen de Anónimo

Deje vivir a las gente . ud no es mejor vive en canada. Quieren dirigirle la vida a todo el mundo desde afuera

Imagen de Anónimo

Ese articulo parece una punalada trapera en la espalda de Pancho Cespedes, los mondongos le estan rodando por el suelo antes de pisar el escenario. Quienes son los autores de la punalada? los mismos que le diero el permiso de hacer ese concierto. La propia inteligencia le hara leer el articulo por una via o por otra para que "recapacite" alli en suelo cubano. Si te dejas usar te usan.

Imagen de Anónimo

y que tal si articulos como este son los que el gobierno de cuba y los "intereses" de mercantiles quieren PARA MANTENERNOS DIVIDIDOS Y ENTRETENIDOS EN COSAS POCOS RELEVANTES. Sera este el objetivo de ddcuba ? un diario como este recuerden que se consume solo en el exterior esto aunque se pinte de polemico a la realidad cubana ni cosquilla le hace. Para ser mas exacto ddcuba no le hace mella al sistema que gobierna en Cuba y solamente lo que esta haciendo es darle publicidad a cosas que beneficien a los ya conocidos. COMO TUMBAR A LOS CASTRO HABLEN DE ESO!!! promuevan iniciativas o es que alguien va a censurarlos como le paso al pintor Pedro Pablo Oliva.